TRIBUTO EN EL VIRREINATO
1. LEYENDAS SOBRE EL ORIGEN DE LOS INCAS
tratado de explicar sus orígenes en base a mitos y leyendas dando un vuelco fantástico a los hechos históricos que en el fondo encierran algo de verdad. Los incas también se sirvieron de leyendas para explicar sus orígenes.
Existen 2 leyendas que hablan sobre el origen de los incas: Estas leyendas fueron recogidas por los cronistas Inca Garcilazo de la Vega (leyenda de Manco Capac y Mama Ocllo) y Juan Díez de Betanzos (leyenda de los hermanos ayar) mediante fuentes orales.
a) LA LEYENDA DE MANCO CAPAC Y MAMA OCLLO:
La dio a conocer el Inca Garcilaso de la Vega (1539 – 1616). En las tierras que se encuentran al norte del lago Titicaca, unos hombres vivían como bestias feroces. No tenían religión, ni justicia, ni ciudades. Estos seres no sabían cultivar la tierra y vivían desnudos. Se refugiaban en cavernas y se alimentaban de plantas, de bayas salvajes y de carne cruda.
Inti, el dios Sol, decidió que había que civilizar estos seres. Le pidió a su hijo Ayar Manco y a su hija Mama Ocllo descender sobre la tierra para construir un gran imperio. Ellos enseñarían a los hombres las reglas de la vida civilizada y a venerar su dios creador, el Sol.
Pero antes, Ayar Manco y Mama Ocllo debían fundar una capital. Inti les confía un bastón de oro diciéndoles esto: “Desde el gran lago, adonde llegarán, marchen hacia el norte. Cada vez que se detengan para comer o dormir, planten este bastón de oro en el suelo. Allí donde se hunda sin el menor esfuerzo, ustedes construirán Cuzco y dirigirán el Imperio del sol”. La mañana siguiente, Ayar Manco y Mama Ocllo aparecieron entre las aguas del lago Titicaca. La riqueza de sus vestimentas y el brillo de sus joyas hicieron pronto comprender a los hombres que ellos eran dioses. Temerosos, los hombres los siguieron a escondidas.
Ayar Manco y Mama Ocllo se puso en marcha hacia el norte. Los días pasaron sin que el bastón de oro se hundiera en el suelo. Una mañana, al llegar a un bello valle rodeado de montañas majestuosas, el bastón de oro se hundió dulcemente en el suelo. Era ahí que había que construir Cuzco, el "ombligo" del mundo, la capital del Imperio del Sol.
Ayar Manco se dirigió a los hombres que los rodeaban y comenzó a enseñarles a cultivar la tierra, a cazar, a construir casas, etc... Mama Ocllo se dirigió a las mujeres y les enseñó a tejer la lana de las llamas para fabricar vestimentas. Les enseñó también a cocinar y a ocuparse de la casa…
Es así que Ayar Manco, devenido Manco Capac, en compañía de su hermana Mama Ocllo se sentó en el trono del nuevo Imperio del Sol. A partir de este día, todos los emperadores Incas, descendientes de Manco Capac, gobernaron su imperio con su hermana devenida en esposa.
INTERPRETACIÓN:
Es evidente según la leyenda que se trata de personajes míticos, considerados de origen divino, que vienen con una misión civilizadora llevada de sur a norte del Perú .En el fondo son buscadores de tierras fértiles que ambicionaban dedicarse a las tareas agrícolas. Este sentido esta simbolizado por la varilla que se hunde en la tierra como la planta en el suelo a fin de florecer.
La interpretación de esta leyenda tiene un fuerte sustento real ya que se indica que Manco Capac representa a toda una nación posiblemente de tiawanakenses que vivía en la región del lago sagrado; como se sabe, los terrenos más fértiles allá están precisamente alrededor del lago de tal modo que hubo un momento en que la explosión demográfica y la escasez de tierras obligó a la nación a buscar otra región rica y amplia. Se aduce además, que posiblemente el estado Tiawanako cuya capital estuvo
en Taypiqala fue destruido por invasores aymaras venidos de la zona de Tucumán y Coquimbo en el sur y sus habitantes obligados así a emigrar hacia el Valle del Qosqo. Está demostrado que la civilización Tiawanako o Tiwanaku (nombre boliviano) tuvo participación decisiva en la formación del
Tawantinsuyo
b) LEYENDA DE LOS HERMANOS AYAR
La primera crónica que dio a conocer este mito de origen fue la de Juan Díez de Betanzos (1551), el historiador Luis E. Valcarcel redacto una versión moderna de este mito en 1984 en su libro “Historia del Perú antiguo a través de la fuente escrita”
Sobre la leyenda de los hermanos Ayar se afirma que sobre la montaña Pacaritambo (doce leguas al Noroeste de Cuzco) aparecieron los hermanos Ayar después del gran diluvio que había desvastado todo. De la montaña llamada "Tampu Tocco" partieron cuatro hombres jóvenes y cuatro jóvenes mujeres, hermanas y esposas de ellos.
Eran Ayar Manco y su mujer Mama Ocllo; Ayar Cachi y Mama Cora; Ayar Uchu y Mama Rahua y finalmente, Ayar Auca y su esposa Mama Huaco. Viendo el estado de las tierras y la pobreza de la gente, los cuatro hombres decidieron buscar un lugar más fértil y próspero para instalarse. Llevaron con ellos los miembros de diez Ayllus (organización inca que agrupaba diez familias). Se dirigieron hacia el sudeste.
Pero un primer altercado se produjo entre Ayar Cachi, un hombre fuerte y corajudo, y los otros. Sus hermanos lo celaban y quisieron matarlo. Él les ordenó de volver a las cavernas de Pacarina (se llama así, en quechua, al lugar de los orígenes) a buscar semillas y agua. Ayar Cachi penetró en la caverna de Capac Tocco (ventana principal de la montaña "Tampu Tocco") y el doméstico que lo acompañaba cerró con una gran piedra la puerta de entrada, y él no pudo salir jamás.
Los siete hermanos y hermanas, seguidos de los ayllus, prosiguieron su camino y llegaron al monte Huanacauri donde descubrieron un ídolo de piedra del mismo nombre. Llenos de respeto y de temor frente a este ídolo, entraron al lugar donde se lo adoraba.
Ayar Uchu saltó sobre la espalda de la estatua y quedó enseguida petrificado, haciendo parte en delante de la escultura. Aconsejó a sus hermanos de seguir el viaje y les pidió que se celebre en su memoria la ceremonia del Huarachico, o "iniciación de los jóvenes".
En el curso del viaje Ayar Auca fue también cambiado en estatua de piedra en la pampa del Sol. Ayar Manco, acompañado de sus cuatro hermanas, llegó a Cuzco donde encontró buenas tierras, y se
hundió su bastón con facilidad pero no pudo retirarlo sin esfuerzos. Entusiasmados por el entorno decidieron quedarse. Ayar Manco fundó una ciudad en nombre del creador Viracocha y en nombre del Sol. Esta ciudad fue el Cuzco (ombligo, en quechua), la capital del Tahuantinsuyo (imperio de las cuatro provincias).
INTERPRETACIÓN: Estos hechos son interpretados como la conquista del valle del cuzco por tribus quechuas. Los cuatro hermanos, al decir del mismo Dr. Valcárcel, representan a cuatro tribus los mara, los tampus, los mascas y los chilkes, que procedentes del sur del valle de Apurímac, ocuparon lo que más tarde sería la capital del imperio, el Cuzco. De la lucha entablada entre las cuatro tribu la más aguerrida, la de los mascas, capitaneada por ayar manco, habría vencido a todas las demás, constituyéndose, de esa manera, en fundador de la que después sería la dinastía de los incas, el imperio incaico.