objetivo 5 Mejorar la salud materna Como datos de interés podemos destacar que:
3. a lgunos rasgos dE la c oopEración u nivErsitaria para El d Esarrollo
es necesario reconocer los avances que se han producido en la CUd de las universidades españolas, inicialmente en los 90 al calor de las movilizaciones sociales del 0,7% y en especial a partir del «Código» suscrito en 2007. Se han cre- ado estructuras diversas y programas de CUd5, a los que se han ido vinculando los diversos sectores de la comunidad universitaria, lo que ha resaltado el papel de las universidades en la cooperación y ha proporcionado una cierta estabilidad a la CUd, a pesar incluso de las dificultades financieras. Se han celebrado seis congresos de CUd con una importante incidencia en el contexto universitario y nacional. la formación y consolidación del observatorio de la CUd (oCUd) es una muestra de este avance (Unceta, 2007: 50-51; arias y rincón, 2015).
a pesar de estos importantes avances sigue habiendo una serie de problemas que deben ser considerados para alcanzar una mayor eficacia y resultados; algu- nos de ellos afectan tanto a la CUd como a la cooperación en general. Hay, desde luego, universidades que los han superado y tienen un fuerte desarrollo institu- cional. estos aspectos son igualmente aplicables a las universidades de los países contraparte y se pueden destacar los siguientes, aunque con un grado diferente en unas u otras universidades (basado en larrú, 2003; Cerezal et al., 2006; Unceta, 2007; Sagasti y Prada, 2011):
a. escasa definición de la política de CUd de las universidades: – improvisación de estrategias y planes de cooperación;
– tendencia al coyunturalismo y escasa persistencia en el tiempo de progra- mas y proyectos; «la fragmentación de los esfuerzos en muchas acciones pequeñas de dudosa sostenibilidad e impacto sobre el desarrollo» (Freres y Cabo, 2003:109; Freres et al., 2010:63), frente a sólidos programas de mediano y largo plazo con financiación suficiente (Vilalta y Gmelch, 2014; Sagasti y Prada, 2011)6;
88 ObjETIvOS dE dESArrOLLO SOSTENIbLE
5 en la Universidad de alcalá se inició la cooperación con la Unan-león en 1987 y un Hermana- miento entre ambas universidades en 1999 (Programa de Cooperación con Centroamérica), que en 2007 iniciaron programas regionales con otras seis universidades centroamericanas y UCM (red Gira); el programa de cooperación de UaH en Guinea ecuatorial se inició en 1997. en octubre de 2015 la UaH constituyó la Coordinación de Cooperación para el desarrollo. en 2016 se han creado varios Grupos de CUd y en 2014 se formó un Grupo de investigación aplicada a la Cooperación (CooPUaH).
6 «Crear un departamento desde la nada hasta el nivel en el que pueda ofrecer programas de docto- rado o Máster lleva de 8 a 10 años (…) no hay muchos programas de cooperación que garanticen finan- ciación durante un plazo de tiempo tan largo. lo normal es de 4 a 5 años» (Boeren, 2003:7).
– «falta generalizada de esfuerzos de concertación y –especialmente– de coordinación intra e interuniversitaria» (Freres y Cabo, 2003:109); en este sentido, son escasos los esfuerzos de formación de redes estables con pro- gramas de incidencia amplia;
– demasiada cooperación asistencialista y poco desarrollo, en algunas ocasiones. b. algunas actividades tienen poco que ver con un planteamiento solidario y pertenecen al ámbito de la internacionalización de las universidades (Unceta, 2004).
c. Voluntarismo por parte de los participantes en la CUd, en un buen número de universidades, en las que no se ha reconocido suficientemente la partici- pación ni en el ámbito docente ni en el investigador, así como tampoco en la agencia de acreditación española (aneCa) para la promoción académica. d. tendencia a trasladar a las universidades del Sur las necesidades percibi-
das o diagnosticadas desde el norte, adquiriendo aquellos compromisos para los que no están capacitadas o no son su prioridad.
e. Consideración de la CUd como actividad de segundo orden, en ocasiones incluso de baja calidad o de «experimentación» por parte de las universi- dades del norte o «actividades de cooperación» paralelas a las regladas y sin un marco institucional adecuado en las universidades del Sur. es habi- tual, incluso, una falsa concepción de la cooperación como donación cuando en realidad hay un claro beneficio mutuo (Cerezal, 2015). f. escaso seguimiento y evaluación de las actividades y programas, tanto en
las universidades del norte como en las del Sur, aspectos reconocidos en los Congresos de CUd.
g. deficiente conocimiento y sistematización de las actividades que se rea- lizan, así como escasa divulgación de las buenas prácticas y las activida- des de CUd al interior de las universidades.
h. escasa dotación presupuestaria, aún más reducida en estos últimos años, habitualmente con unas características de volatilidad y baja predictibilidad: desde el comienzo de la crisis económica y financiera actual la situación ha empeorado de forma preocupante, de tal forma que actualmente no exis- ten prácticamente instrumentos públicos para dar soporte a actividades de cooperación universitaria para el desarrollo. Tanto la AECId como las dis- tintas agencias y organismos de las Comunidades Autónomas trabajan bajo mínimos, con programas de corto plazo y prácticamente sin fondos. A estas dificultades se suma (…) la escasez financiera que sufren las universidades, los fondos propios destinados por las universidades a actividades de coo- peración internacional para el desarrollo se están reduciendo dramática- mente. Observando lo que pasa en otros países europeos (…) la tendencia
es justamente contraria. La cooperación con universidades de países en vías de desarrollo (…) se vuelve cada vez más estratégica. (…) Si la situa- ción en España continúa con esta orientación, se corre el riesgo de que las universidades españolas dejen de ser un actor relevante en la cooperación universitaria y científica a escala global. (Vilalta y Gmelch, 2014). en resumen y en líneas generales, en el ámbito de la CUd nos encontramos con un insuficiente fortalecimiento institucional por las contrapartes que se carac- teriza por una escasa definición estratégica, por estructuras de cooperación débi- les tanto en unas como en otras universidades, con limitada incidencia temporal y escaso reconocimiento, una evaluación insuficiente y sin un presupuesto ade- cuado a las necesidades.7