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PARCELA Nº2 TRANSICIÓN ENTRE EUCALIPTO Y ACACIA

6. LINEAMIENTOS PARA LA PLANIFICACIÓN URBANA COMO ESTRATEGIA DE GESTIÓN Y MANEJO SOSTENIBLE EN EL HUMEDAL

6.3 LINEAMIENTOS PARA LA PLANIFICACIÓN URBANA DEL HUMEDAL URBANO EL CORTEZ

Con el fin de orientar a los tomadores de decisiones municipales y a las autoridades ambientales en la implementación de una estrategia de gestión y manejo sostenible para la recuperación del humedal urbano El Cortez, se presentan los lineamientos para la planificación urbana de dicho ecosistema, que se apoyan tanto en el diagnóstico integral (dimensión social y ecológica) que se obtuvo en la presente investigación como en las siguientes consideraciones:

1. Es importante que en materia de comprensión haya convergencia entre los planificadores y administradores del medio urbano y los expertos de la conservación y el manejo de los humedales. Un aspecto clave en ese sentido es la preparación de unos principios generales que vayan dirigidos a ambos públicos y que puedan utilizarse para orientar la elaboración de políticas y la aplicación de instrumentos prácticos. (RAMSAR, 2012).

De acuerdo a lo anterior, como punto de partida debe priorizarse el significado ambiental del humedal, tal y como lo menciona el vigente Plan de Ordenamiento Territorial de Sogamoso, en donde se describe este ecosistema como parte de las Áreas de Protección de la Base Natural Urbana (Estructura Ecológica Principal), en el marco de acciones de protección que plantea el POT, la Alcaldía municipal de Sogamoso ha definido como área del humedal 36.883,38 m2, de las cuales el municipio adquirió 20.343,64 m2 a través de la compra de ocho (8) predios con destinación de conservación y protección de humedales y recurso hídrico (Anexo 5). Así las consideraciones de planificación sostenible que aquí se presentan, podrán convertirse en aportes valiosos para la formulación e implementación del Plan de Manejo del humedal urbano El Cortez, así como para enriquecer la actual revisión del POT del municipio, documento que dirige las acciones de desarrollo de políticas públicas sociales y ambientales a largo plazo y que además define directrices y regula los asuntos relacionados con la gestión y el uso sostenible de los humedales, convirtiéndose en la carta de navegación para el beneficio de los habitantes y ecosistemas de la ciudad de Sogamoso.

2. En este orden de ideas, los tomadores de decisiones deberán tener presente, que se hace imprescindible formular e implementar el Plan de Manejo del humedal

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El Cortez. En consecuencia, además de la incorporación de lineamientos desarrollados en la Política Nacional de Humedales, el Plan de Manejo debe tener en cuenta dos documentos regidores:

 La Resolución N° 157 de 2004. El MAVDT establece que “las autoridades ambientales competentes deberán elaborar y ejecutar planes de manejo ambiental para los humedales prioritarios de su jurisdicción, los cuales deberán partir de una delimitación, caracterización y zonificación para la definición de medidas de manejo con la participación de los distintos interesados. El plan de manejo deberá garantizar el uso sostenible y el mantenimiento de su diversidad y productividad biológica. Las autoridades ambientales que a la fecha de la entrada en vigencia de la presente resolución hayan formulado o implementado planes de manejo ambiental en humedales de su jurisdicción, deberán complementarlos o actualizarlos con base en lo establecido en la presente resolución y en la guía técnica que para el efecto determine el Ministerio.”

 La Resolución Nº196 del 1 de Febrero de 2006. El MAVDT define los lineamientos en la Guía para la Formulación, Complementación o Actualización de Planes de Manejo para Humedales de Importancia Internacional y otros Humedales (Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, 2006) que es el documento marco para el manejo de los humedales en Colombia.

A continuación, se presentan apartes claves de la Guía para la Formulación, Complementación o Actualización de Planes de Manejo para Humedales de Importancia Internacional y otros Humedales mencionada en la Resolución Nº196 de 2006 para dirigir los esfuerzos que debe contemplar el futuro Plan de Manejo del Humedal El Cortez:

“Para responder al manejo de estos sistemas, a las obligaciones del país, especialmente con la Convención Ramsar y otros convenios internacionales (CBD), así como a las funciones asignadas al Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial en la Ley 99 de 1993, se aprobó por parte del Consejo Nacional Ambiental, el 5 de diciembre de 2001, la Política Nacional para Humedales Interiores de Colombia. Esta política contempla entre los instrumentos normativos, la expedición de un marco regulatorio específico para los humedales del país, y en la estrategia de manejo y uso racional, la formulación de planes de manejo… Al interior del Sistema Nacional Ambiental - SINA, el Ministerio expidió la Resolución 157 de 2004, cuyo propósito es la formulación, en un término de 2 años, de planes de manejo para los humedales del país, por parte de las Autoridades Ambientales

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y la Unidad Administrativa Especial del Sistema de Parque Nacionales Naturales - UAESPNN, utilizando la guía técnica proporcionada por el Ministerio.

En consecuencia, se presenta la “Guía técnica para la formulación de planes de manejo para los humedales del país”, la cual fue elaborada a partir de las Guías de Ramsar 1994 y su adaptación por el Centro de Asesoría y Entrenamiento de Humedales de Holanda, 2002; la Guía de Inventario de Ramsar VIII 6 del 2002; los lineamientos para integrar la conservación y el uso racional de los humedales en el manejo de las cuencas hidrográficas (Manual núm. 4 de Ramsar); y los principios y lineamientos para incorporar las cuestiones concernientes a los humedales en el manejo integrado de las zonas costeras (MIZC) (Resolución VIII.4). Así mismo, se contó con los aportes realizados por los participantes del Sistema Nacional Ambiental - SINA, en el Tercer Curso de Humedales realizado en octubre de 2004. En la Guía Técnica se menciona, que el plan de manejo de un humedal consta de 6 secciones correspondientes a los pasos de planificación del manejo:

1) Preámbulo – Política; 2) Descripción; 3) Evaluación; 4) Zonificación; 5) Objetivos; 6) Plan de acción.

3. Ahora bien, un plan de manejo parte de un diagnóstico de la situación de los humedales y su problemática, permitiendo conocer los componentes físico - bióticos de los mismos y sus interacciones. El restablecimiento de los procesos ecológicos de los humedales conlleva la realización de diversas actividades con el fin de mejorar la calidad ambiental de estos ecosistemas (Alcaldía Mayor de Bogotá - DAMA, 2006).

Así pues, se debe partir desde una mirada integral para detener el proceso acelerado de desaparición del humedal El Cortez, y para ello la autoridad competente del municipio, deberá abordar tres temas articuladores:

i) Definir las áreas del humedal:

La zonificación ambiental parte del análisis de los diagnósticos biofísico del humedal y socioeconómico del área de influencia directa, para establecer, con base en criterios ecosistémicos interpretados como oferta, demanda y conflictos ambientales las unidades homogéneas de manejo. Los criterios empleados para la elaboración de la zonificación son: oferta ambiental definida como la capacidad y potencial para producir bienes y servicios ambientales; demanda ambiental representada por el uso actual y requerimientos de las poblaciones humanas sobre el ambiente biofísico y conflictos ambientales generados por incompatibilidades entre la oferta y demanda que se manifiestan en destrucción, degradación o sobreutilización de los componentes del humedal (Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, 2006).

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El MAVDT señala, tres tipos de unidades de manejo:

Zonas de preservación y protección ambiental, que corresponden a espacios que mantienen integridad en sus ecosistemas y tienen características de especial valor en términos de singularidad, biodiversidad y utilidad para el mantenimiento de la estructura y funcionalidad del humedal.

Zonas de recuperación ambiental, que son espacios que han sido sometidos por el ser humano a procesos intensivos e inadecuados de apropiación y utilización, o que por procesos naturales presentan fenómenos de erosión, sedimentación, inestabilidad, contaminación, entre otros.

Zonas de producción sostenible bajo condicionamientos ambientales específicos, son espacios del humedal que pueden destinarse al desarrollo de actividades productivas y deben someterse a reglamentaciones especiales para prevenir y controlar los impactos ambientales generados por su uso.

Como resultado de esa zonificación se definen, por último, los usos y restricciones particulares para cada zona, así:

Uso principal, es el uso deseable cuyo aprovechamiento corresponde a la función específica del área y ofrece las mejores ventajas o la mayor eficiencia desde los puntos de vista ecológico, económico y social.

Usos compatibles, son aquellos que no se oponen al principal y concuerdan con la potencialidad, la productividad y demás recursos naturales conexos.

Usos condicionados, aquellos que, por presentar algún grado de incompatibilidad con el uso principal y ciertos riesgos ambientales previsibles y controlables para la protección de los recursos naturales del humedal, están supeditados a permisos y/o autorizaciones previas y a condicionamientos específicos de manejo.

Usos prohibidos, son aquellos incompatibles con el uso principal del área en particular y con los propósitos de conservación y/o manejo. Entrañan graves riesgos de tipo ecológico y/o para la salud y la seguridad de la población.

Debido a las condiciones especiales de los humedales y sus zonas de ronda, el MAVDT señala que los usos principales serán las actividades que promuevan su uso sostenible, conservación, rehabilitación o restauración (Art. 9, Res. MAVDT 157/04) (UNAL - DAMA, 2006)

ii) Incorporar la zonificación del humedal urbano El Cortez al documento de POT del municipio de Sogamoso:

La planificación estratégica como concepto, se desarrolla enmarcada en los ejes de la competitividad económica, la sustentabilidad ambiental y la cohesión social.

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Puede ser entendida como una herramienta conceptual de gestión de los cambios que permite establecer una orientación de largo plazo en conjunto con un marco operativo a corto plazo. La planificación estratégica espera nuevas tendencias, discontinuidades y sorpresas y se define como una forma de dirigir y controlar los cambios basada en un análisis participativo de una situación y su posible evolución y en el diseño de una estrategia de inversión de los recursos escasos disponibles (Borja y Castells, 1997). El plan de ordenamiento territorial en la actualidad, de carácter estratégico, ya no debe ser concebido tan solo como una norma, sino que debe ser concebido como un proceso vinculado a un programa de acción territorial. Se trata de un nuevo instrumento de visión perspectiva, de contenidos específicos y de acciones concretas que se desarrollan a través del tiempo (Montes , 2001). De acuerdo al Documento Diagnóstico de la Revisión del POT del Municipio de Sogamoso (Alcaldía Municipal de Sogamoso, 2013), a partir del proceso de descentralización consignado en la Constitución de 1991, se les da a los municipios la competencia de planificar y administrar el territorio para orientar y gestionar su desarrollo. Esta actual revisión, por tanto, corresponde a lo que la comunidad de expertos en planeación denomina la segunda generación de POTs. En este contexto se espera que el POT recoja los elementos que fueron significativos en el ordenamiento del territorio y los articule con los nuevos planteamientos que se arman a partir de la participación comunitaria y el trabajo técnico del grupo de expertos de la Universidad Nacional con el apoyo y soporte de la administración municipal, la interventoría y las personas que de una u otra manera se acercaron a la elaboración de este diagnóstico y participaran en el proceso de formulación del POT 2014. (Alcaldía Municipal de Sogamoso, 2013).

iii) Desarrollar acciones de recuperación a través de proyectos o

subprogramas:

Idealmente para desarrollar acciones en diferentes líneas de manejo, se debe partir de una directriz para la gestión en los humedales que debe ser dirigida desde la Autoridad Ambiental, en este caso Corpoboyacá. La entidad debe generar una Política de Humedales para el Departamento, documento que se convierte en el norte de la gestión local para los municipios.

Tal y como lo plantea la Política para Humedales del Distrito Capital (Alcaldía Mayor de Bogotá - DAMA, 2006) se proyecta su implementación a través de la puesta en marcha de cinco estrategias: (i) Investigación participativa y aplicada sobre los humedales del Distrito Capital y sus componentes socioculturales; (ii) Educación, comunicación y participación para la construcción social del territorio; (iii) Recuperación, protección y compensación; (iv) Manejo y uso sostenible; y (v) Gestión interinstitucional. En consecuencia, con el enfoque sistémico y el principio de transversalidad, que fundamenta la gestión ambiental propuesta para los

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humedales, la estructura programática constituye una unidad articulada, en la que, desde su construcción y en su ejecución, estrategias, líneas programáticas, metas y acciones se complementan y soportan unas a otras.

La experiencia de la Política Distrital para humedales urbanos de Bogotá, ha permitido la coordinación entre diferentes entidades ambientales para planificar su manejo y gestión. Para ello se desarrollan las administraciones de los humedales a través de seis líneas estratégicas: Administración, Vigilancia, Mantenimiento, Gestión Social e Interinstitucional, Pedagogía y Formación, Monitoreo (SDA S. D., 2008). Estas experiencias exitosas de formulación de Políticas, Planes de manejo y Administración de humedales urbanos que se ha venido dando en la ciudad de Bogotá, es un referente para replicar en los humedales rurales y urbanos del Departamento de Boyacá y de Sogamoso, particularmente para el adecuado manejo del humedal urbano El Cortez.

iv) Facilitar la participación ciudadana:

La incorporación armónica de los humedales al tejido urbano, su apropiación cultural por parte de la población cercana y por toda la ciudadanía y las experiencias de responsabilidad compartida en la gestión, como vía para construir una nueva relación entre las comunidades y la institucionalidad, mediada por procesos de recuperación de estos ecosistemas, son objetos del mayor interés, que deben abordarse con miras a consolidar una cultura de gestión conjunta que garantice mayor eficacia en las acciones de cada uno de los actores comprometidos. La gestión social de los Humedales requiere de la formación de una base social cada vez más amplia, que garantice un empoderamiento de los procesos, los espacios y los servicios que los humedales en recuperación ofrecen. Por ello es conveniente estudiar y desarrollar el potencial de participación de actores como los grupos de tercera edad, de recuperadores, las redes de mujeres, los grupos juveniles e infantiles de medio ambiente y la empresa privada, entre otros. Estos análisis podrán brindar una diversificación de gestiones y servicios que integren estos ecosistemas a la vida urbana, respetando su dinámica natural, pero haciendo que el disfrute de sus beneficios sea percibido por población de muy diferentes características, integrándola a su vez a la realización de los planes para su conservación (SDA S. D., 2008).

Dentro de las riquezas de carácter cultural que los humedales pueden poseer, se deben indagar los vestigios de poblamiento aborigen y eventuales rastros de uso y simbología vinculados a estos ecosistemas, ya que siempre ha sido fundamental la relación del hombre con el agua, marcando de manera determinante su cultura. Los hallazgos que se realicen en esta materia, contribuirán a la conservación de este patrimonio cultural y a ampliar la comprensión de la historia evolutiva de estos

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escenarios, incorporando este conocimiento en los programas educativos del humedal (SDA S. D., 2008).

Ahora bien, como resultado de las consideraciones expuestas y de acuerdo a los componentes sociales y ecológicos que fueron analizados en la presente investigación, se presentan los lineamientos de planificación para el Humedal urbano El Cortez, que parten en primer lugar de la línea base del estado y transformación del ecosistema a partir del impacto en cinco aspectos estructurales que han sido los motores de cambio del humedal (Imagen 38).

A partir de esta línea base del estado actual del humedal, se analizaron en una matriz para cada uno de esos cinco aspectos estructurales: estado, amenaza/presión, estrategia de manejo, potencialidad y actores. (Tabla 19).

Y finalmente, como parte del lineamiento para la planificación urbana del Humedal El Cortez, al integrar las consideraciones que dan soporte al cumplimiento de la normatividad ambiental nacional sobre humedales, la línea base del estado actual del humedal y el análisis de sus componentes, se pudo obtener una ruta de abordaje, que se espera pueda servir como insumo, para que los planificadores del territorio puedan integrar en el POT del Municipio la estrategia para la conservación, protección y recuperación del humedal en el marco del manejo sostenible de este ecosistema urbano. (Imagen 39).

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Cambio del uso del suelo y afectaciones

bióticas

• Desecación por canalización • Rellenos • Urbanización • Actividades agropecuarias • Desaparición de especies nativas • Parcelación

• Generación de vías y accesos

Cambio en la regulación

hídrica

•Contaminación de aguas subterráneas mezcla aguas servidas y aguas lluvias •Desvío y disminución de agua en zona

de recarga hídrica tanto en entradas (drenajes) y salida (aporte hacia al Río Monquirá) y del agua superficial y sub superficial por cuenta de

alcantarillado, rellenos para viviendas y generación de vías

•Disminución del espejo de agua

Investigación