ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS pág
A. LLEGA A SU MAYORÍA DE EDAD, págs 203-
a murmurar para sí: "Tal vez estos A.A. tengan razón . . ." Luego de
varias experiencias similares, a veces antes de la aparición de dificultades extremas, regresará a nosotros convencido.
En esos primeros años, los que logramos la sobriedad en A.A., habíamos sido casos extremos y desesperados. Pero luego empezamos a tener
éxito con alcohólicos en condiciones menos graves e incluso, con algunos alcohólicos potenciales. Aparecía gente más joven. Se presentaban muchas personas que tenían todavía trabajo, familias,
salud e incluso buena posición social.
Por supuesto, era necesario que esos recién llegados tocaran fondo emocionalmente. Pero no tenían que tocar todo fondo posible para
admitir su derrota. DOCE Y DOCE, pág. 25
A.A. LLEGA A SU MAYORÍA DE EDAD, págs. 203-204
210
Liberación de la Esclavitud
Llegados al Tercer Paso, muchos de nosotros le dijimos a nuestro Creador, tal como lo concebimos: "Dios, me ofrezco a Ti para que obres
en mí y hagas conmigo Tu voluntad. Líbrame del encadenamiento de mi ego para que pueda cumplir mejor con Tu voluntad. Líbrame de mis
dificultades para que la victoria sobre ellas sea el testimonio para aquellos a quien yo ayude a Tu Poder, Tu Amor y de la manera que Tú
quieres que vivamos. Que siempre haga Tu Voluntad".
Pensamos detenidamente antes de dar este paso, cerciorándonos de que estábamos listos para hacerlo; que finalmente podíamos
entregarnos completamente a El. ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, pág. 59
211
Buscando la Humildad
Vimos que no era necesario estar siempre humillados y abatidos para lograr la humildad. Ella pudo llegar perfectamente tanto por nuestra voluntaria aspiración como pudo hacerlo por el continuo sufrimiento.
* * * * *
"Al principio buscamos un poco de humildad, sabiendo que si no lo hacemos, pereceremos de alcoholismo. Pasado un tiempo, aunque seamos todavía algo rebeldes, empezamos a practicar la humildad porque es correcto hacerlo. Luego amanece el día en que, liberados finalmente de la rebeldía, practicamos la humildad porque lo queremos
sinceramente como una manera de vivir". 1. DOCE Y DOCE, pág. 80
2. CARTA, 1966
212
La Fe y La Acción
Puede ser que la educación y disciplina religiosas de tu candidato sean superiores a las tuyas. En ese caso él se preguntará cómo podrás
agregar algo a lo que él ya sabe.
Pero sentirá curiosidad por saber por qué sus propias convicciones no le han dado resultado y por qué las tuyas parecen darlo. El puede ser un
ejemplo de lo cierto que es que la fe por sí sola es insuficiente. Para ser vital, la fe tiene que estar acompañada por la abnegación, por la acción
generosa y constructiva.
Admite que probablemente él sepa más de religión de lo que tú sabes, pero señálale el hecho de que por profundos que sean su fe y sus conocimientos, estas cualidades no le han sido de gran utilidad, pues de
haberlo sido, él no te habría pedido tu ayuda. * * * * *
El Dr. Bob no me necesitaba para su instrucción espiritual. El Dr. Bob no me necesitaba para su instrucción espiritual. El ya tenía más que yo. Lo
que sí necesitaba cuando nos conocimos por primera vez era el desinflamiento profundo y la comprensión que solamente un borracho puede dar a otro. Lo que necesitaba yo era la humildad del olvido de mí mismo y el sentimiento de parentesco con otro ser humano de mi propia
índole.
1. ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, pág. 87 2. A.A. HOY EN DÍA, pág. 10
213
Completa la Limpieza de la Casa
Una y otra vez los recién llegados han tratado de guardarse ciertos hechos de sus vidas. Tratando de evadir esta humillante experiencia, se han acogido a ciertos métodos más fáciles. Casi invariablemente se han
emborrachado. Habiendo perseverado con el resto del programa, se preguntan por qué han recaído.
Creemos que la razón es que nunca acabaron su limpieza interior. Hicieron su inventario pero se aferraron a algunos de los peores artículos de su existencia. Solamente creyeron que habían perdido su egoísmo y su temor; solamente creyeron que habían sido humildes. Pero no habían aprendido lo suficiente sobre humildad, intrepidez y honradez, en el sentido que creemos necesario, hasta que le contaron a otro toda
la historia de su vida.
ALCOHÓLICOS ANÓNIMOS, págs. 67-68
214 Sólo Intentar
En mi adolescencia, tenía que ser atleta porque no era atleta. Tenía que llegar a ser músico porque no podía entonar la más simple melodía. Tenía que ser el presidente de mi clase en la escuela. Tenía que ser el
primero en todo porque en mi perverso corazón me sentía la más insignificante de las criaturas de Dios. Yo no podía aceptar esta profunda sensación de inferioridad, y por lo tanto logré convertirme en capitán del equipo de béisbol y aprendí a tocar el violín. Esta exigencia
de "todo o nada" fue lo que más tarde me destrozó. * * * * *
Me alegra saber que vas a probar ese nuevo trabajo. Pero, asegúrate de que sólo vas a "probarlo".
Si emprendes el proyecto con la actitud "tengo que tener éxito, es imperativo que no fracase, no puedo fracasar", estarás asegurando el
fracaso, el cual, a su vez, asegurará que recaigas en beber. Pero si consideras la empresa solamente como un experimento constructivo,
entonces todo deberá ir bien".
A.A. LEGA A SU MAYORÍA DE EDAD, págs. 55-56