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LLEVO TRES DÍAS Y TRES NOCHES SIN COMER AZÚCAR

In document Cuentos Para Aprender a Aprender (página 113-117)

LAS CLAVES ESTÁN EN EL INTERIOR

LLEVO TRES DÍAS Y TRES NOCHES SIN COMER AZÚCAR

REFLEXIONES

¿Por qué el maestro del relato lleva tres días y tres noches sin comer azúcar? ¿Acaso pretende trasmitir una recomendación al chico, no sin antes haber él superado las dificultades que pueda ésta conllevar?

¿Qué puede pensarse por ejemplo, de un padre que le dice a su hijo que no fume porque fumar daña la salud, mientras él se fuma un cigarrillo? ¿resultará convincente su argumentación?

114 Enrique Rojas

Cuando tratamos de convencer a otra persona de las ventajas de una determinada conducta, ¿qué factores de nuestra comunicación propician la convicción que logramos en su mente?, ¿la brillante selección de palabras precisas y enteradas?, ¿los tonos de voz y gestos con que las acompañamos?, ¿o más bien se trata de un factor muy sutil y contundente como lo pueda ser nuestra convencida experimentación acerca de lo que argumentamos?

Existe una investigación acerca del poder influenciador de la comunicación, conocido por el nombre de “Informe de Pensilvania” por el que se llega a la conclusión de que las palabras bonitas y bien escogidas no tienen tanta importancia en el proceso de influencia a terceros. Al parecer, cuando el orador expone al público sus argumentaciones, resulta que sus palabras tendrán tan sólo un peso del 18% en el proceso de convicción que experimentará el “patio de butacas”. Sin embargo, sus gestos y tonos de voz tendrán un peso del 34% en el citado poder de convicción ejercido, pero ¡Atención! Según tal estudio, el factor clave para llegar a la mente profunda del que escucha es el grado de convicción que el orador tenga acerca de lo que él mismo dice, aspecto que alcanza una valoración del 48%.

La verdad da resultado. Buda

Actualmente, en un mundo racional en el que ya no hay verdad, sino verdades y perspectivas, lo que funciona para llegar al corazón del otro es la “veracidad”. Se trata de una calidad comunicadora que, brotando de lo profundo del yo, emana tal poder que mueve insospechadas facetas de la vida objetiva.

¿Qué clase de mecanismo o energía puede accionar y llegar a la otra persona por el simple hecho de que sentimos certeza acerca de lo que estamos diciendo? ¿acaso es el inconsciente del interlocutor el que capta gestos y pequeños matices del rostro y del tono de voz que son interpretados como verdad?

¿Acaso los campos de energía y las vibraciones que emanamos son captables por la fina percepción de la mente profunda del que nos escucha?

La Ciencia Cuántica afirma que la separación entre los cuerpos físicos que nuestros ojos captan es tan sólo una ilusión inherente a las octavas de visión en las que se desenvuelven nuestros sentidos, pero que, en otra realidad más profunda o sutil, estamos unidos o interconectados en una “banda de energía” con matices vibratorios. Se trata de una especie de “malla” de frecuencias y pulsos que más se parece a un todo unitario que a los muchos diversos.

El mejor efecto de las personas exquisitas, se siente después de haber estado en su presencia. Ralf Waldo Emerson

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¿Acaso tal interdependencia cuántica entre los seres permite detectar cualquier sutileza emocional en el interlocutor? ¿acaso la veracidad y la mentira no nacen acompañadas de imperceptibles reflejos neurofisiológicos?

Para estar convencidos de algo parece evidente que se deberá haber experimentado previamente lo que se afirma, pero ¿podemos recomendar a los demás lo que no hayamos previamente "experimentado"? ¿algo así como: "haz lo que te digo, no lo que hago"? ¿Acaso la mera teoría sin su experimentación consiguiente puede “llegar” dentro del otro?

La persona que tan sólo “fotocopia” las ideas que transmite, sin haberlas previamente vivido y aplicado, es dudoso que se le otorgue autoridad sobre las verdades que defiende.

En realidad, cuando se escucha a un orador que ha realmente "vivido", sus palabras nos resultan asombrosamente esclarecedoras, aunque éstas literalmente no se diferencien de las pronunciadas por otros “eruditos” que no se han "mojado".

Tiene mejor conocimiento del mundo, no el que más ha vivido, sino el que más ha observado. Einstein

Teoría y experiencia, dos aspectos de la realidad que se compenetran.

En este sentido, la neurofisiología ha descubierto que el cerebro de los seres humanos está compuesto de dos hemisferios con funciones diferenciadas. Mientras que el uno, el izquierdo se ocupa de la palabra y la teoría, el otro, el derecho se ocupa de la imagen y la experiencia. Mientras que el primero es racional y lógico, el segundo es intuitivo y afectivo. El Izquierdo se ocupa de procesar la información, diferenciando y estructurando, mientras que el derecho se ocupa de los sentimientos, de la creatividad y de la hondura interior mediante funciones metafóricas y analógicas. Mientras que el uno actúa al modo masculino de la cabeza, el otro lo hace al femenino del corazón. Se trata de dos modos complementarios e interdependientes de percibir y accionar la realidad.

El ser humano que desarrolla y balancea conscientemente ambos modos, logra como consecuencia, integrarse en un proceso de optimización permanente que conduce a la Excelencia Personal.

Tal Excelencia se alcanza cuando nos expresamos de forma tan racional como afectiva, cuando nos sentimos tan deductivos como intuitivos, tan lógicos como creativos, tan firmes como flexibles, tan espontáneos como disciplinados... en definitiva, cuando tras pasar por un proceso de diferenciación, logramos integrar a las partes en un más amplio nivel de consciencia.

116 El ave necesita dos alas para volar.

Lair Ribeiro

Y aunque el cerebro actúa con los dos hemisferios, las personas, al ejercer roles de convivencia, tienden a desbalancearse, viviendo acentuadas en uno de ellos. Algo que tiende a ser muy evidente al observar el papel que adoptan no sólo la mayor parte de las parejas de hermanos, sino también muchos cónyuges y compañeros de empresa.

¿Qué cualidad personal puede destacarse del “Maestro” del relato? ¿qué valoramos en las personas en las que depositamos nuestra plena credibilidad? ¿qué entendemos por “sabiduría”? ¿es lo mismo que cultura y erudición académica?

Tal vez, la diferencia entre el erudito y el sabio estriba en que mientras el uno intercambia “paquetes de información” que canaliza sin vivencia de ningún tipo, el sabio por el contrario, ha asimilado y digerido dichos paquetes de información mediante su inmersión en la experiencia. El erudito repite lo que tiene archivado en su memoria, mientras que el sabio “crea” lo que ya previamente ha sido metabolizado e incluso olvidado. Mientras el sabio ha vivido cayendo y levantándose una y otra vez, el erudito puede no haberse abierto a la experiencia emocional que su información propone. El sabio comprende a los demás desde su propio reflejo profundo, desde el corazón amoroso y compasivo, mientras que el erudito compara y clasifica de manera más próxima a la máquina y por tanto ajeno a las emociones. Uno es técnico y virtual y el otro es afectivo y vivencial.

Hay dos clases de comunicadores, los que piensan y los que hacen pensar. Roux

¿Habrían llegado las palabras del sabio al corazón del chico, si éste se hubiera limitado a “repetir” lo mismo que la madre solicita: “no comas azúcar”?

¿Por qué la madre dice al sabio: “Vuestro corazón llega muy dentro... Yo sé que a ti te hará caso...”?

¿Es que la sabiduría es una especie de inteligencia experiencial, pero expandida por el ingrediente más poderoso del Universo: amor consciente?

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