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LO CREATIVO, EL TALENTO

preparado por el maestro YÜAN-KUANG

LO CREATIVO, EL TALENTO

Sentido general. Es el kua perfecto. Los dos trigram as Ch’ien superpuestos: el bien absoluto, el délo. Cada un a de las vías seguidas p o r el dragón (el hom bre sabio), es d e d r los seis trazos, está conform e con la voluntad del d é lo y cada cosa sobreviene a su tiem po, conform ándose exactam ente con su naturaleza y su destino. T odas las veces que un hexagram a está form ado p o r la re p e tid ó n de u n m ism o trigram a, el sentido atribuido al kua simple de tres trazos siem pre se rep etirá y reforzará. Aquí hay un a rep e tid ó n continua, u n esfuerzo de positividad incesante y el sentido adivinatorio es que la vía es buena p ero no hay que d e te n e r los propios esfuerzos. El sentido general es el de una g ran actividad benéfica, que es necesario m antener pues está conform e con la vía del délo; la dureza enérgica y la firm eza son requeridas.

Primer trazo. Se tra ta del p rim e r trazo inferior que p uede ser, en el hexagram a adivinatorio prim itivo, u n joven yang y que se convertirá en u n viejo yin en el segundo hexagram a modificado. En este caso, el consultante debe saber que el "dragón sigue escondido", lo que quiere d e d r que todavía no hay que o b rar p o r uno mismo; conviene desarrollarse en la sombra m ientras se espera el m om ento oportuno. No hay que actuar, en consecuenda, pues el consultante sigue en u n a situad ó n ínfima. El com entario añade que este trazo indica al consultante que no cambie según el h u m o r de la gente, que no se apegue al renom bre, que huya del m undo, que no busque ser a p re d a do p o r los otros y que no se apene. El sentido de la libertad del trazo significa que u no p ued e hacer lo que le plazca; "el dragón escondido" es obstinado, resiste a las penas y al desaliento, no abandona nada. Espera.

Segundo trazo. El "dragón" es visible en el arrozal; ya ha salido y se hace ver. Para el consultante es ventajoso que vea a u n gran hom bre p ara que lo ayude y lo im pregne con su influenda benéfica. No obstante, es necesario seguir teniendo m ucha d rcu n sp ecd ó n y p ru d e n d a , estar en guardia contra la m entira. Aunque todavía se trata sólo de palabras sin im portancia y de acdones rutinarias, es p re d so m ed ir las palabras y ser arcim specto.

Tercer trazo. El consultante no ha abandonado aún una condición relativa­ m ente inferior de lo que él vale en realidad; pero está preocupado p o r el tem or, y au n cuando sea tim orato tiene que saber que no h a cometido e rro r o falta. Sin em bargo, la gente tiende a acercársele, los hom bres p rocuran verlo y aproxi­ m arse a él y necesita ser prudente. Aunque está situado en u n terren o peligroso, no comete faltas si conserva su solicitud tranquila y su circunspección.

Cuarto trazo. El "dragón" salta al abismo; hay, p o r lo tanto, un a idea de cambio, de reform a, u n m om ento en que se produce indeterm inación sobre la o p ortunidad de avanzar o retroceder. Si se conoce la opo rtu n id ad y la conveniencia del m om ento, no habrá e rro r o culpabilidad; p o r consiguiente, es necesario que el consultante aprecie finam ente el m om ento oportu no p ara actuar. H ay posibilidad de avanzar sin que haya obligación de avanzar.

Quinto trazo. El "dragón" vuela al délo, lo que quiere d e d r que si la situ adó n del consultante es elevada, no obstante siem pre es ventajoso que p ida consejo; pero la correspo n dend a con el 2o trazo se afirma aquí en el m ism o consejo. M ientras el consultante que está interesado por el 2o trazo del kua C h’ien tiene interés en consultar a u n hom bre superior (representado por el 5o trazo), el consultante interesado p or ese 5o trazo tiene, p o r el contrario, todo provecho en consultar a u n hom bre im portante y sabio pero que le corresponda en un a línea inferior. Pues toda direcdón superior conlleva riesgos de inju stida y sólo la consulta a u n hom bre dotado pero situado en la línea d e los dirigidos puede esclarecer a aquel que tiene u n a alta posidón.

Sexto trazo. El nivel extrem o es superado pues el 5o trazo es el más alto en el equilibrio místico del hexagram a; p o r lo tanto, ya hay lam en tad ó n pues hay exceso de elevación. Sólo el sabio sabe avanzar y retroceder, perm an ecer y desaparecer sin com eter jam ás exceso en sus actos. Lo que está com pletam ente acabado no puede d u rar m ucho tiem po y necesariam ente debe modificarse. El hom bre poderoso es d eg o y demasiado pagado de sí mismo como p ara que le presten ayuda y lo socorran; de este modo, su fin trágico está próxim o.

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K'UN

L O R E C E P T IV O , L A PA SIV ID A D

Sentido general. El de comienzo, de desarrollo. A la inversa del kua C h’ien, el kua K’u n sugiere que la perfección está en la pasividad, la suavidad m aleable. El texto del I Ghing com para la virtud que libera este hexagram a con u n a yegua que es dulce y obediente pero que, sin embargo, m archa con una energía positiva y fuerte. Se recom ienda ir en la dirección sudoeste, pues allí hay posibilidades de te n e r amigos; p o r el contrario, es de tem er que los amigos nos dejen e n el nordeste. Ante todo, el consultante debe dar p rueb a de actividad obediente; si se adelanta a los acontecimientos será cegado; si los sigue adaptándose pasivam ente a ellos, triunfará. Conform ándose con ser recto, ten d rá ciertam ente felicidad. Si busca la paz, la concordia, el acuerdo entre todos, triunfará.

Primer trazo. Así como la escarcha m atinal, pisoteada, se convierte en hielo du ro y sólido, la negatividad, bajo la acción de la fuerza positiva se coagula y se e n d u re c e . U n hom bre, en u n a situación inferior o degradada debe acostum ­ brarse, p o r la repetición, a perfeccionar su desarrollo. La gente se acostum bra p o r la repetición siguiendo u n impulso y esto pone en guardia contra los malos hábitos. Es preciso que el consultante prevea siem pre el fin y dirija las repeticiones necesarias para su desarrollo estudiando con cuidado las conse­ cuencias.

Segundo trazo. Se aconseja la regularid ad y la rectitud, pero si la v irtu d y la obediencia a la ju s tid a no están en el corazón del consultante, no las hallará afuera. Las desdichas extrem as resultan siem pre de la re p e tid ó n de causas que se encadenan. El consultante debe saber que lo que aum enta poco a poco no p u ed e dejar de desarrollarse creciendo, tanto en m al como en bien. Por lo tanto, la te n d ó n a la intención que lleva el acontedm iento! Esta será la regla futura; p o r lo tanto, hay que preocuparse p o r las causas m ientras todavía son m ínimas.

Tercer trazo. Este trazo es la línea superior del kua inferior: es aquel que posee la situadón. El consultante debe callarse y esconder su m érito y sus talentos; si hace algo de bien, debe inform arlo a su superior a fin de m antenerse con continuidad; ¡quién dice que el bien de hoy tam bién será el de m añana! El

superior no tendrá así ninguna sospecha. El trazo precisa un a posibilidad de perfección, una posibilidad de m antenerse con una firmeza perfecta y de continuidad durable. No atribuirse un a auto rid ad exclusiva sino ocuparse sólo de la ejecución a fin de preservar el fin. Observar los deberes de su jera rq u ía p a ra conducir los asuntos a su térm ino. El consultante debe e n particular observar estrictam ente las leyes de su propia condición. A veces sale de su retiro, se ocupa de los asuntos del superior y obtiene así autoridad. No atribuirse el m érito, es actuar según el m om ento; el hom bre ignorante quiere que todos conozcan el bien que él hace; el hom bre sabio piensa en las consecuencias.

Cuarto trazo. Lo superior y lo inferior están separados y no se condlian; terren o peligroso y dudoso, por lo tanto; el consultante debe esconder su saber como "si cerrara u na bolsa" y sin m anifestar nada afuera; de otro m odo le llegaría desgracia. Disimulando su saber, no recibirá n aturalm ente ning un a alabanza. El consultante debe hacer esas cosas con m ucha prudencia y secreto y tam bién debe esconderse retirándose a u n lugar apartado.

Quinto trazo. Si el consultante conserva la justicia y se m antiene firm e en la inferioridad, será feliz; la ocupación de u n puesto más alto sería desfavorable. E n este trazo hay presagio feliz de grandeza y bondad. Si el asunto considerado no está conform e con el bien, no p o drá llegar a su desarrollo extrem o y siem pre hay peligro de consultar el I Ching p o r asuntos malsanos. Si no todo está bien.

. Sexto trazo. "Los dragones combaten en el desierto y su sangre es neg ra y amarilla" dice el texto. El yin llega al extrem o límite del hexagram a y se encuen tra con el yang; hay combates y heridas recíprocas. El presagio nefasto es aquí m anifiesto pues la vía está agotada.

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CHUN