Capítulo 2. Estudio Integral del Municipio
2.1.1 Localización
El Municipio de Atizapán de Zaragoza se localiza al centro del Estado de México, entre los paralelos 19º 30’ 55” y 19º 36’ 43” de latitud norte y los meridianos 99º 12’ 32” y 99º 21’ 15” de longitud oeste respecto del Meridiano de Greenwich (Figura 2.1), a una altura promedio de 2,400 metros sobre el nivel del mar (PDM, 2006).
Figura 2.1 Municipios colindantes del Municipio de Atizapán de Zaragoza
Tiene una superficie aproximada de 94.83 Km2, representando el 0.38% de la superficie del Estado, se localiza al Noroeste de la Zona Metropolitana, ubicado a 24 Km. al Noroeste de la
Cuidad de México y a 80 Km. de Toluca (Capital del Estado). Como se observa en la Figura 2.1, colinda al Norte con los municipios de Nicolás Romero y Cuautitlán Izcalli, al Sur con los municipios de Tlalnepantla de Baz y Naucalpan de Juárez; al Poniente con los Municipios de Jilotzingo e Isidro Fabela y al Oriente con Tlalnepantla de Baz (PDM, 2006).
2.1.2 CLIMA
El clima predominante en el municipio es de tipo templado subhúmedo, donde la temperatura promedio es de 12º C, y la mínima de 2° C, la cual se registra durante el período de invierno, en contraste la máxima que se alcanza en verano es de 18ºC, como puede verse en la Figura 2.2. En el Anexo A puede consultarse un mapa detallado (PDM, 2006).
La precipitación pluvial promedio oscila entre los 300 y 350 mm durante el verano.
El período más caluroso ocurrió durante el año 2002, mientras que el año más frío se presentó en 1986, teniendo una temperatura promedio de 16.5ºC (INEGI, Cuaderno Estadístico Municipal 2005).
Figura 2.2 Temperatura promedio Fuente: Plan de Desarrollo Municipal 2006-2009
En el municipio las lluvias más significativas se registran en los meses de Junio, Julio, Agosto y Septiembre y por el volumen de agua pluvial que se capta existe el riesgo de posibles inundaciones sobre todo para las partes bajas del municipio. Las colonias que se consideran susceptibles de inundación, de acuerdo a los datos proporcionados por la Dirección de Protección Civil son: San José El Jaral, Jardines de Atizapán y Calacoaya. El nivel que se ha llegado a alcanzar es de hasta un metro y medio, por lo que este organismo se previene con el equipo adecuado para brindar apoyo (PDM, 2006).
En lo que se refiere a fenómenos meteorológicos, de acuerdo a la Comisión Nacional del Agua (CNA), las granizadas se presentan con una frecuencia de cuatro días al año en los meses de Julio y Agosto (Figura 2.3). También las heladas es otro fenómeno que tiene presencia en el municipio, teniendo un tiempo de duración hasta de 30 días desde el mes de Noviembre a Marzo (PDM, 2006).
Figura 2.3 Precipitación total promedio Fuente: Plan de Desarrollo Municipal 2006-2009 2.1.3 GEOMORFOLOGÍA
En cuanto al relieve que conforma el territorio municipal, está compuesto en la parte oriente por una zona de valles, así como, pequeños lomeríos y algunas elevaciones que se localizan al centro y oriente, las cuales corresponden a las derivaciones de la serranía de Monte Alto. (PDM, 2006- 2009)
Dentro del municipio sobresalen cuatro elevaciones: el cerro Calacoaya, con una altitud de 2480 metros, el pico la Biznaga con una altitud de 2640 metros, el cerro de Atlaco y el cerro de la Condesa. Ver mapa en el Anexo A (PDM, 2006).
Se observa que la geomorfología que predomina en el municipio, no favorece del todo al crecimiento urbano, a pesar de que la mayor parte de sus asentamientos se localizan en zonas que presentan pendientes bastante pronunciadas lo que complica el acceso a estos lugares, convirtiéndose en una desventaja para poder prestar los servicios básicos a las viviendas, siendo el agua potable el principal recurso que no se suministra de manera homogénea (PDM, 2006). 2.1.4 GEOLOGÍA
La estructura geológica del municipio, se encuentra conformada principalmente por rocas andesitas y brechas volcánicas. Además, se identifican dos tipos de suelo que según su origen
geológico son aluviones, que se forman a través del acarreo de las partes altas del municipio y suelos residuales, que se forman en el sitio. Ver mapa en el Anexo A (PDM, 2006).
A continuación, en la Tabla 2.1, se describen los tipos de materiales que predominan, así como su localización en el municipio, según las características extraídas de la Carta Geológica con escala de 1: 250 000, elaborada por el INEGI (PDM, 2006).
Tabla 2.1 Materiales Geológicos
Fuente: Plan de Desarrollo Municipal 2006-2009
Recurso Localización
Andesitas: este tipo de roca de acuerdo al nivel de Parte alta de los cerros de Madín, Calacoaya, concentración que se tenga en el territorio local, va de Barrientos y la Biznaga.
moderada a alta y su restricción se da por su ubicación en fuertes pendientes.
Brechas volcánicas: son de baja, su restricción se presenta Cerro Boludo y límites con Fuentes de Satélite, por el deslizamiento de materiales. alrededores de la presa Madín, relleno sanitario y
ambos márgenes del Río Tlalnepantla.
Tobas: se caracterizan por ir de alta a moderada en cuanto Norte y noroeste de la cabecera municipal, al este en al nivel de concentración que se registre en el municipio y su la zona que limita con Tlalnepantla, y oeste, margen restricción se da por localizarse en fuertes pendientes derecha de la autopista Chamapa – Lechería. Aluviones: este material se concentra en menor cantidad por Cabecera municipal y en toda la parte baja del lo que se considera como baja concentración, ya que su municipio, así como, en el cauce del río Tlalnepantla, restricción tiene que ver con la baja resistencia que tiene presa San Juan y cauces de arroyos y
para comprimirse. escurrimientos.
Distribución de los Materiales Geológicos en el Municipio
2.1.5 EDAFOLOGÍA
Existen 38 grupos edáficos establecidos en el mapa mundial de suelos de la FAO-UNESCO (1988). En el municipio de Atizapán se presentan 6 grupos de suelo: feozem, luvisol, cambisol, litosol, regosol y vertisol. Los suelos identificados forman un mosaico edafológico, cuyas características se describen a continuación, sin embargo, las zonas descritas están ocupadas a la fecha por pueblos, colonias, fraccionamientos y asentamientos irregulares, lo que imposibilita darles otro uso. Ver mapa en el Anexo A (Diagnóstico Ambiental Región V, 2005).
En la porción central del territorio municipal predominan los vertisoles, que por su alto contenido de arcilla representan ciertas dificultades en su manejo, tanto para la agricultura como para la ganadería. Al este prevalecen los suelos feozem que por su riqueza orgánica y nutriente resultan aptos para la agricultura; al oeste se presentan los luvisoles que dependiendo de su profundidad podrían destinarse a uso agrícola (Gobierno del Estado de México, 2008).
Feozem Son suelos aptos para la agricultura en condiciones de clima templado; presentan una
marcada acumulación de materia orgánica; son de fácil manejo y alcanzan un alto grado de productividad agrícola; son susceptibles a la erosión moderada y alta. Se encuentran en zonas de acumulación de materiales en áreas de poca pendiente (Diagnóstico Ambiental Región V, 2005).
Vertisol Presentan alto contenido de arcilla, con grietas anchas y profundas en la época de secas y pegajosos con la humedad, son poco adecuados para la agricultura de temporal, pero aptos para la agricultura de riego y tecnificada. Se encuentran en zonas bajas y de lomeríos. Presentan problemas de inundación debida a su baja permeabilidad, así mismo, se destacan por ser expansivos, lo que quiere decir que al saturarse de agua provocan fuertes presiones de empuje o alzamiento, y al secarse se contraen y agrietan, con lo que afectan las estructuras que se construyen sobre este suelo (Diagnóstico Ambiental Región V, 2005).
Luvisol Son suelos típicos donde la precipitación es alta, permitiendo el lavado de materiales
depositados en el horizonte A y su acumulación en el B; presentan acumulación de arcilla o sesquióxidos, son fértiles, presentan coloración rojiza, parda o gris. Su vocación natural es la forestal, aunque también son utilizados para la siembra de pastizales, sin embargo, su rendimiento en la agricultura es bajo. En este tipo de suelo se acentúa la erosión en todos sus grados y manifestaciones (Diagnóstico Ambiental Región V, 2005).
Cambisol Son suelos jóvenes y poco desarrollados, tienen distribución amplia; se caracterizan
por no presentar diferencias significativas entre el suelo y la roca que les dio origen; se presentan en diferentes condiciones topográficas y climáticas; son moderadamente aptos para la agricultura al igual que susceptibles a la erosión (Diagnóstico Ambiental Región V, 2005).
Litosol Son suelos someros de 10 centímetros de profundidad, que se constituyen de fragmentos
de roca intemperizada. Se presentan en las zonas montañosas con pendientes abruptas, pero se pueden encontrar en otras áreas, como en superficies planas. Es una de las principales unidades de suelo de la clasificación de la FAO, que son utilizadas para agricultura de temporal. La vegetación que predomina en esta unidad edáfica es el pino y madroño (Diagnóstico Ambiental Región V, 2005).
Regosol procede de materiales no consolidados, excluyendo depósitos aluviales recientes. Carece
de propiedades hidromórficas en los primeros 50 centímetros de profundidad, sin salinidad elevada. Cuando tiene textura gruesa carece de laminillas de acumulación de arcilla, tiene una amplia gama de texturas y ocurren en todas las zonas climatológicas. Constituyen la etapa inicial de un gran número de suelos. Estos suelos tienen cuatro subunidades: regosol éutrico, calcáreo, dístrico y gélico. La subunidad regosol éutrico es considerada una de las principales en México y es utilizada para la agricultura de temporal y de riego (Diagnóstico Ambiental Región V, 2005). En la Tabla 2.2, de acuerdo a los datos extraídos de la carta edafológica del INEGI, se describen las principales subunidades de suelos que presenta el municipio de Atizapán de Zaragoza.
Tabla 2.2 Edafología
Fuente: Plan de Desarrollo Municipal 2006-2009 Tipo de suelo y usos
Subunidad Uso recomendable
Cambisol Agricultura Urbano Feozem Agricultura Urbano Litosol Forestal Urbano Luvisol Forestal Pecuario Urbano Regosol Forestal Pecuario Urbano Vertisol Agrícola Forestal 2.1.6 TIPOS DE VEGETACIÓN
La vegetación existente en el municipio de acuerdo a las características naturales y al clima, consta principalmente de especies como el ahíle, encino, madroño, abeto, oyamel, ocote, pino, cedro, entre otros. Estas especies se localizan en las zonas medias y altas del Municipio. Así mismo, se pueden encontrar árboles frutales como el capulín, manzano, nogal, tejocote, chabacano y durazno.
Cabe destacar que esas áreas ocupadas por la vegetación, han disminuido notablemente durante los últimos años, por su incorporación a los terrenos de cultivo o para usos urbanos, alterando ecológicamente el entorno municipal. Existe un mapa detallado en el anexo A (PDM, 2006). En la parte central, el noreste y el sureste de Atizapán aún es posible localizar bosques de pinos, oyamel y encinos al poniente del municipio así como zonas boscosas de nogales y cedros en los límites con Tlazala y Xilotzingo que son precario habitat de especies como conejos, ardillas, aguilillas y muy pocas más. Ver mapa en el Anexo A (Diagnóstico Ambiental Región V, 2005). En el bosque de encino el estrato más importante es el arbóreo, con alturas promedio entre los 15 y 25 metros, las especies dominantes pertenecen a Quercus rugosa, Q. laeta y Q. mexicana y suelen ir acompañadas por especies de los géneros Arbutus, Buddleia, Alnus y Cupressus. La presencia o ausencia de un estrato arbustivo bien definido está relacionada con el manejo que se
le dé al bosque en cada sitio; así por ejemplo, en áreas donde se extrae madera o en sitios perturbados el estrato arbustivo se encuentra poco representado o no existe. El estrato arbustivo está constituido por distintas especies de las familias Compositae, Labeate, Gramineae y Leguminosae que resultan ser las más importantes. Ésta es una de las comunidades vegetales que ha sido más afectada por las actividades humanas, debido a la tala, incendios, plagas y la invasión de asentamientos humanos. Tales actividades pueden devenir en un proceso de erosión del suelo por la reducción de la cubierta vegetal (Diagnóstico Ambiental Región V, 2005).
El bosque cultivado es producto de las actividades de reforestación en la zona, por ejemplo en el parque de los Ciervos, se han utilizado especies tales como pino prieto (Pinus greggi), enebro (Juniperus sp), cedro (Cupresus lindleyi) y eucaliptos (Eucalyptus camaldulensis y E. Globulus) y en años recientes la reintroducción de encino (Quercus sp) (Diagnóstico Ambiental Región V, 2005).
El municipio de Atizapán de Zaragoza ha presentado un alto crecimiento poblacional en las últimas décadas, provocando con ello modificaciones en el suelo y acrecentándose la contaminación del entorno municipal por coexistir más habitantes, además de desaparecer tierras de sembradíos que fueron sustituidas por fraccionamientos y conjuntos habitacionales (PDM, 2003).
Al eliminarse la vegetación arbórea y propiciar la zona de pastizales, se han provocado alteraciones a la hidrología superficial, principalmente en cuanto al escurrimiento de la zona, ya que el 85% del agua se filtraba y tan solo el 15% se escurría; por lo que al eliminar la vegetación arbórea escurre el 95% del volumen precipitado, ocasionando inundaciones en las partes bajas del municipio (PDM 2003).
El avance de la deforestación se muestra en el hecho de que en 1989 existían 1,501.7 hectáreas de bosque de latifoliadas y para 1996 se estimaron 1,423 hectáreas, por lo que se está dando una pérdida de 11.24 has. de bosque por año (PDM 2003).
En cuanto a las áreas verdes, en el municipio existen 667.25 has, de las cuales 358 corresponden a los clubes de golf, 300 ha del Parque Estatal los Ciervos y sólo 9.25 has a espacios adicionales para actividades de esparcimiento y recreación (PDM, 2003).
2.1.7 FAUNA SILVESTRE
Las especies de fauna silvestre son características de la zona neártica. La fauna silvestre está representada por distintas especies de mamíferos, aves, reptiles, anfibios y peces.
2.1.7.1 Mastofauna: La mayoría de los mamíferos son de talla pequeña y mediana, entre los más
frecuentes se pueden observar: ardillón (Spermophilus variegatus), armadillo (Dasypus novemcinctus), cacomixtle (Bassariscus astutus), comadreja (Mustela frenata), conejo (Sylvilagus floridanus), coyote (Canis latrans) gato montés (Lynx rufus), murciélago (Myotis
velifer), ratón de campo (Peromyscus maniculatus fulvus, P. difficilis, Reithrodontomys fulvensces y R. megalotis), tlacuache (Didelphis virginiana), tuza (Pappogeomys tylorhinus), zorrillo (Mephitis macroura), zorra gris (Urocyon cinereoargenteus), entre otras (Diagnóstico Ambiental Región V, 2005).
2.1.7.2 Avifauna: Son notables las siguientes aves: aguililla colirroja (Buteo jamaicensis),
azulejo (Aphelocoma ultramarina y Malanotis caerulensces), búho (Bubo virginianus), calandria (Icterus parisorum, I. cucullatus), cardenalito (Pyrocephalus rubinus), carpintero (Picoides scalaris), cernícalo (Falco sparverius), correcaminos (Geococcyx californianus y G. velox), colibríes (Heliotrix barroti y Lampornis viridipallens), cuervo (Corvux corax), cuitlacoche (Toxostoma curvirostre), dominico (Cardualis psaltria), gorrión mexicano (Carpodacus mexicanus), garza garrapatera (Bubulcus ibis), lechuza (Tyto alba) paloma huilota (Zenaida macroura), paloma alablanca (Zenaida asiatica), pájara vieja (Pipilo fuscus), verdugo (Lanius ludovicianus), zopilote (Cathartes aura), entre otras(Diagnóstico Ambiental Región V, 2005).
2.1.7.3 Herpetofauna: Entre las especies de anfibios destacan la ranita gris (Hyla arenicolor), la
ranita verde (Hyla eximia), el sapito excavador (Spea hammondi) y el sapo (Spea multiplicatus). Respecto a las especies de reptiles sobresalen: lagartijas de distintas especies (Sceloporus spinosus, S. grammicus S. torcuatus y S. scalaris), camaleón (Phrynosoma orbiculare), culebra escavadora (Conopsis nasus), cincuate (Pituophis deppei), culebra de agua (Thamnophis eque) culebrilla (Toluca lineata), víbora de cascabel (Crotalus molossus nigrescens, C. triseriatus), entre otras (Diagnóstico Ambiental Región V, 2005).
2.1.7.4 Ictiofauna: De importancia económica para algunos lugareños, quienes aprovechan los
remanentes de los manantiales, se encuentra la trucha arco iris (Salmo gairdneri) (Diagnóstico Ambiental Región V, 2005).
De las distintas especies mencionadas anteriormente, algunas de ellas se encuentran enlistadas en las categorías de riesgo de la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-200111 por ejemplo las aves Buteo jamaicensis, Bubo virginianus, Lampornis viridipallens; y los reptiles
Sceloporus grammicus, Phrynosoma orbiculare, Thamnophis eques y Crotalus molossus nigrescens (Diagnóstico Ambiental Región V, 2005).