MANUAL DE CINE DOCUMENTAL
2.1 El lenguaje cinematográfico
2.1.3 Los efectos sonoros
Partimos de la concepción de Marcel Martin (2002), idea no textual, de que lo efectos sonoros y la música como un elemento estético cinematográfico sobrepasan una dimensión suplementaria dentro del cine y el sonido sobrepasa la dimensión de un simple medio de expresión.
“El sonido, considerado un nuevo elemento del montaje (y elemento independiente de la imagen visual), introducirá inevitablemente u n medio nuevo y extremadamente afectivo para expresar y resolver los problemas complejos con los cuales hasta ahora nos veíamos enfrentados y que no habíamos podido resolver en razón de la imposibilidad que existía de hallarse una solución sólo con ayuda de los elementos visuales. Expresaban la ideal esencial de su manifiesto: la del ´contrapunto orquesta`. Sólo el empleo del sonido como contrapunto ente un trozo de montaje visual brinda nuevas posibilidades de desarrollar y perfeccionar el montaje”. (Martin, 2002, p. 119)
En este sentido el sonido también puede ser usa como contraste en cuanto a efectos sonoros que nos ayudarán a resaltar aquellos sonidos dentro de una secuencia ´fílmica` o el uso de la voz en off para crear metáforas o entendimiento. Además de estas ideas de contrapunto y contraste, Marcel Martin (2002), idea no textual, sugerirá otras relaciones entre imagen y sonido.
Realismo: el sonido aumenta el coeficiente de autenticidad y credibilidad de la imagen.
Continuidad sonora: la banda sonora restablece la continuidad de fragmentos de imágenes tanto en el nivel de la percepción como en el de la sensación estética.
Silencio: se considera un valor positivo y tiene un papel dramático pues puede marcar la tensión dramática del momento.
Música: mientras no esté justificado por un elemento de la acción constituye un material expresivo especialmente rico. En cuanto a la música, esta puede cumplir ciertas relaciones específicas con la imagen
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- Función Rítmica: remplazo de un ruido real; sublimación de un ruido o de un grito (que un ruido o un grito se conviertan de a poco en música); resalto de un movimiento o de un ritmo visual.
- Función Dramática: la música interviene como contrapunto psicológico con el fin de proporcionar al espectador un elemento útil para la comprensión de la tonalidad humana del episodio. La música puede a una acción o dos acciones paralelas.
- Función Lírica: puede reforzar la importancia y la densidad dramática de un momento o de un acto dándole una dimensión lírica.
De esta relación entre imagen y sonido surge una clasificación que se refiere a los ruidos que se pueden encontrar dentro de un filme.
“Los ruido naturales: todos los fenómenos sonoros que podemos percibir en al naturaleza virgen (viento,
trueno, lluvia, olas, agua que corre, gritos de animales, cantos de pájaros, etc).
Los ruidos humanos, en los cuales hay que diferenciar los ruidos mecánicos (máquinas, autos,
locomotoras, aviones; ruido de calles, fábricas, estaciones, puertos); las palabras ruido, es decir, el fondo sonoro humano, es muy claro en las versiones originales, en que las palabras no tienen sentido alguno para nosotros; el sonido de las palabras es parte integrante de la atmósfera de un film”. (Martin, 2002,
p. 126 - 127)
2.1.4 El montaje
El montaje constituye el elemento más específico del lenguaje cinematográfico. Martin lo define como “la organización de los planos de un ´film` en ciertas condiciones de orden y duración”. (Martin, 2002, p. 144) Ampliando este concepto, podemos considera al montaje como un proceso utilizado para, como ya dijimos, ordenar planos y secuencias de un ´filme`, buscando que los espectadores puedan observar el documento acabado, tal cual lo visualizó el realizador, y como proponemos una acción comunicativa, también tal cual los participantes lo dotaron de sentido. Rescato la idea de acción comunicativa y la ligo al montaje ya que la manera de colocar los planos en una película puede cambiar su sentido, y por lo tanto transformar el mensaje.
Ahora consideraremos lo que Roy Thompson (2001) propone en su libro “Manual de Montaje”, donde explica que esta actividad cinematográfica, idea no textual, está sustentada en cinco elementos, de los cuales consideraremos a cuatro porque el último, el de continuidad, se relaciona más con la continuidad de planos, acciones y sonidos en la actuación y los efectos de la escena de ficción (para recomendaciones al momento del montaje ir a ANEXO 2).
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“Motivación: Debe existir una buena razón o motivo para cortar, encadenar o fundir. Esta motivación
puede ser visual o sonora. En términos visuales, puede ser una acción, incluso la más pequeña, que haga un actor… Puede ser un sonido, como una llamada a la puerta… La motivación también puede ser también una combinación de visión y sonido.
Información: se entiende como información visual… Un nuevo plano implica nueva información…
porque sin el siguiente plano no hay ninguna información nueva, móntalo tiene poco sentido. En el procesos de selección se debe tener en cuenta que, por muy bello que se el plano, de contener información visual diferente. Cuanta más información visual reciba y comprenda el espectador, más informado e involucrado se sentirá.
Composición del plano: Asegurarse de que existe una composición de plano razonable… La tarea del
montador es consiste en seleccionar planos que tengan una composición aceptable.
Sonido: El sonido puede adelantarse o retrasarse para crear una atmósfera, una sensación de tensión
creciente y muchas otras emociones… El sonido también puede preparar al público para un cambio de escena, escenario, incluso de narración.
Ángulo de cámara: El principio es que, cada vez que cortas o encadenas de un plano a otro, la cámara
debe encontrarse en un ángulo diferente al del plano anterior. Para un montador, la diferencia entre ejes no debería se nunca superior a los 180 grados ni inferior a los 45, cuando se trata del mismo sujeto.” 22
Retomando a Martin, el reconocer dentro dos tipos principales de montaje, el narrativo y el expresivo y los describe de la siguiente manera.
“Llamo montaje narrativo al aspecto más sencillo e inmediato del montaje, con consiste en reunir planos, según una secuencia lógica cronológica con vistas a relatar una historia, cada uno de los cuales brinda contenido fáctico y contribuye a que progrese la acción desde el punto de vista dramático (el encadenamiento de los elementos de la acción según una relación de causalidad) y desde el punto de vista psicológico (la comprensión del drama por el espectador).
El montaje expresivo, basado en yuxtaposiciones de planos que tiene por objetivo producir un efecto
directo y preciso a través del encuentro de dos imágenes; en este caso el montaje se propone expresar por sí mismo un sentimiento o una idea; entonces deja de ser un medio para convertirse en fin: tiende a producir en todo momento efectos de ruptura en la mente del espectador y hacerlo tropezar intelectualmente para hacer más vivida en él la idea expresada por el realizador y traducida por la confrontación de planos”. (Martin, 2002, p. 144 – 145)
A estos tipos de montaje podemos sumar, idea no textual (Martin, 2002), el montaje ideológico, creativo y poético, describiéndolos de la siguiente manera.
Montaje ideológico: Cuando quiere utilizar las emociones, basándose en símbolos, gestos, etc.
Montaje creativo: Es la operación de ordenar sin tener en cuenta una determinada cronología, sino como recurso cinematográfico, previamente expresado en el guion o como una operación totalmente nueva, que tratará de dar coherencia, ritmo, acción y belleza a la obra fílmica.
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Montaje poético: Cuando se realiza como una verdadera obra poética, causando reacciones en el espectador. Posee intención expresiva, según el cual los fragmentos se combinan de modo que la atención del espectador responda a las intenciones del realizador. Este tipo de montaje usa recursos como la vuelta atrás en la imágenes o ´flash-back` y los saltos hacia adelante ´flashforward` que rompen con el orden cronológico riguroso de la imagen