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LOS PERSONAJES EN LA CASA DE LOS ESPÍRITUS.

In document 2º Bachillerato IES Misteri d Elx (página 49-52)

PLANTILLA DE ADECUACIÓN/MODALIZACIÓN

7.2. ISABEL ALLENDE Y LA CASA DE LOS ESPÍRITUS 1 INTRODUCCIÓN A LA CASA DE LOS ESPÍRITUS.

7.2.3. LOS PERSONAJES EN LA CASA DE LOS ESPÍRITUS.

Por esta obra aparece un gran número de personajes que quedan descritos con mucha claridad. Representan fielmente las características de una sociedad patriarcal: el hombre mantiene un sistema autoritario, pero el eje de la vida de familia está marcado por las mujeres. La mayor parte de ellos son personajes complejos que maduran y cambian sus inquietudes con los sucesos de la novela. Algunos incluso aparecen y desaparecen como Tránsito Soto y Esteban García.

Entre los personajes masculinos destaca Esteban Trueba, es el protagonista masculino, representante de la oligarquía latifundista. Es el único personaje que tiene presencia en toda la obra y encarna el discurso del poder. A lo largo de la misma contemplamos su ascenso económico y político, su derrota y su conversión moral ya tardía (es un personaje que se hace a sí mismo a través de una voluntad que aumenta con los obstáculos).

En sus inicios trabaja en una mina pero tras la muerte de Rosa, con esfuerzo y organización, levanta el fundo heredado de su padre, que se encontraba en una situación precaria.

Posteriormente se casa con Clara del Valle y tiene tres hijos: Blanca y los gemelos Jaime y Nicolás.

Él representa la autoridad del patrón en el ámbito rural y la del patriarca machista en el ámbito doméstico. Tenaz, trabajador, irascible y violento, siempre con mal carácter, se aferra a unos valores erróneos: se cree buen patrón pero oprime a sus trabajadores o se cree buen esposo y buen padre pero no congenia con sus familiares; se siente más sosegado y feliz cuando se encuentra en los prostíbulos. No tolera las ideas progresistas y persigue todo lo que “olía a comunismo”.

Cuando su relación con Clara empeora se presenta por el Partido Conservador, y es nombrado senador. Pasa el tiempo y se enrarece el país con la dictadura, entonces Esteban Trueba, ya nonagenario, afectado en su familia por el terror de los nuevos mandatarios e influido por su amor a su nieta Alba, reconsidera sus actuaciones pasadas y maldice la represión brutal de los militares. Sus últimos momentos lo dejarán postrado, humillado, infeliz y casi solo, con la única compañía de su nieta Alba. Se ha convertido en víctima de la opresión por él mismo generada, a través de la muerte de su hijo y la violación de su nieta.

De los personajes femeninos hay que decir que se nos presenta una galería de mujeres que cumplen un papel protagonista e ilustran la lucha por la liberación femenina. Además, cabe destacar el valor simbólico de sus respectivos nombres: Nívea, Clara, Blanca y Alba, sinónimos de luz, de pureza, de los celestial y también de los paranormal. Estas mujeres se encuentran entre dos mundos enfrentados: las clases acomodadas y las asalariadas. Pero su rol más importante es el de socavar el régimen familiar machista y patriarcal. Cada vez son más independientes y autónomas y menos sumisas a su pareja o al patrón.

En primer lugar hablaremos de Clara. Su nombre señala uno de sus atributos: la clarividencia (ve el mundo oculto y predice eventos). Constituye el eje de la acción durante la primera parte de la novela. Es bondadosa, sensible, sin intereses por lo material (no se preocupa por el ajuar ni por la construcción de la casa) y con poderes sobrenaturales. Llena la casa de espíritus y no se ocupa de las tareas del hogar, lo que permite que su cuñada Férula vaya a vivir con el nuevo matrimonio y lleve las riendas domésticas.

Clara hereda de su madre, Nívea, la clara conciencia de justicia social: ayuda al necesitado y transmite sus ideales sufragistas y feministas entre las campesinas. Además, protege a los pobres y analfabetos, enseña a los campesinos en la escuela del fundo y educa a su hija en el valor de la justicia.

Hay dos momentos en la novela donde deja de hablar: tras presencial la autopsia de su hermana Rosa y cuando su marido expulsa a Férula de su casa. Más adelante, cuando Esteban Trueba golpea a Blanca y a ella misma, abandonan el fundo y vuelven a la gran casa de la esquina (a pesar de no hablarle ella le acompaña en los actos sociales).

Sus diarios (que comienza a escribir de niña), aquellos “cuadernos de anotar la vida”, sirven de hilo conductor principal para rehacer el pasado y redactar la novela.

En segundo lugar tenemos a Blanca, hija de Esteban Trueba y Clara (del primero toma el físico y de la segunda la dulzura), que entabla desde los cuatro años una intensa relación con Pedro Tercero, el hijo del capataz del fundo. Con el tiempo pasará del cariño infantil al amor adolescente y adulto.

Se comporta de manera diferente si está en la ciudad o en el campo. En el primer caso, la vemos manera tímida y melancólica, con tendencia a la soledad, mientras que en el campo cambia por completo.

Cuando Pedro Tercero y Esteban Trueba chocan por sus posiciones ideológicas, Blanca no renuncia a su amor y se enfrenta a su padre (para este el destino de su hija era casarse y brillar en sociedad, como corresponde a la mujer en la sociedad patriarcal). Embarazada de Pedro Tercero es obligada a casarse con el conde Jean de Satigny. Pronto abandona al conde escandalizada de las orgías de su marido (con el que no consuma jamás), y regresa al hogar familiar donde lleva una vida sencilla (incluso ha de pedir dinero y vender enseres y joyas para subsistir). Durante años oculta a su hija Alba la identidad de su padre y vive su independencia.

Es la primera mujer de la familia que trabaja: da clases de alfarería y vende sus monstruosas figuras con éxito. Al final, en el momento que se precipita el asedio militar, ayudado por su padre, se exilia a Canadá con Pedro Tercero.

En tercer lugar, hay que hablar de Alba. Es un personaje clave en la segunda parte de la novela por su papel interno en la confección de la obra y por ser el motivo de la reflexión del patriarca Trueba al final de su vida (rescata la historia familiar del olvido y la reconstruye).

Alba se habituó a convivir con lo sobrenatural desde pequeña junto a su abuela Clara, sin embargo, no heredó de ella sus poderes psíquicos. Ella va a la universidad y se adhiere directamente a los revolucionarios con una actitud de compromiso y riesgo, y se enamora de Miguel, un revolucionario pobre, pero que estudia también en la universidad.

Desde niña recibe el afecto mimoso de su abuelo y todo su amor. Es también el personaje que articula los dos ámbitos de la novela: el colectivo de la Historia y el personal de lo afectivo.

Posteriormente, sufre prisión y tortura durante la barbarie golpista (es violada por Esteban García). Al final supera las adversidades y se erige en la clave de interpretación de la novela: nos aclara que ella ha recopilado y redactado casi todo lo que hemos leído y formula un deseo: un mundo mejor para su hija.

In document 2º Bachillerato IES Misteri d Elx (página 49-52)