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5. APLICACIÓN DE LOS DIFERENTES LINEAMIENTOS ESTABLECIDOS EN LA

5.1 REFERENTES DE MODELOS DE INTERVENCIÓN

5.1.1. LOS PRODERS

En México, la Secretaria de Medio Ambiente Recursos Naturales y Pesca “SEMARNAP”, a través de la Dirección de Programas Regionales, está realizando esfuerzos encaminados a mitigar la pobreza y mejorar el manejo de los recursos naturales, bajo criterios de sustentabilidad. Actualmente impulsa los Programas de Desarrollo Regional Sustentable “PRODERS”, que como particularidad se construyen con la integración y participación de diversos actores tales como ONG´s, grupos de investigación, universidades, organizaciones de productores y

comunidades de cada una de las regiones que SEMARNAP ha definido como prioritarias.

El propósito central de los PRODERS lo constituye la elaboración de planes de manejo u ordenamientos comunitarios en regiones del país que se caracterizan por su diversidad ambiental, altos índices de marginalidad social, población en pobreza extrema y por el deterioro de los recursos naturales.

Los PRODERS significan una experiencia novedosa, ya que por primera vez una dependencia de gobierno impulsa un programa de intervención considerando tres ejes que se consideran fundamentales:

1.- La participación activa de la comunidad en el diseño, planeación y ejecución de planes y proyectos de desarrollo comunitario y manejo de recursos naturales, incorporando como base el conocimiento tradicional y campesino.

2.- La incorporación de agentes de desarrollo locales y con experiencia en trabajos de desarrollo rural, manejo de recursos naturales y trabajo comunitario participativo.

3.- El apoyo financiero para la ejecución de los proyectos que resulten de los planes de manejo por parte de la dependencia de gobierno. Este es un elemento central que garantiza la continuidad del proceso desencadenado. Es decir, toda la programación de la dependencia se construye a partir de incorporar capacidades técnicas locales y conocimiento tradicional y campesino, lo cual hace de la propuesta sea novedosa e incluyente, este último elemento sustancial para llegar a la sustentabilidad. Sin embargo, esta experiencia, a pesar de incorporar nuevos y valiosos elementos, adolece de esquemas de Seguimiento y Evaluación, por lo tanto, difícilmente se podrá conocer el impacto que están teniendo las propuestas construidas localmente.

En ese sentido, la propuesta plantea como principal objetivo, la elaboración de una metodología de seguimiento y evaluación construida a partir de criterios e indicadores campesinos, que sea capaz de otorgar información fidedigna y relevante del efecto real que están teniendo los proyectos de PRODERS en las comunidades, para que con ello la dependencia pueda, con oportunidad, realizar los ajustes convenientes en sus programas y así mejorar el nivel de su intervención.

Como parte de los objetivos específicos, se integrarán indicadores campesinos de tipo sociocultural, técnico ambiental y económico para la identificación de los puntos críticos durante las etapas de diseño y la ejecución del proyecto, para posteriormente diseñar el plan de seguimiento y evaluación que permita la interpretación integral de los indicadores para conocer el efecto durante la ejecución y el impacto del proyecto.

También se pretende realizar una selección de técnicas, mecanismos y herramientas que resulten relevantes para la aplicación de la metodología, toda vez que se utilizarán varias de ellas, pero se irán eliminando o integrando a la metodología, en función de su eficiencia y eficacia.

Lo novedoso que se planeta en la metodología es incorporar a los propios usuarios (productores y productoras) durante el seguimiento y evaluación de los proyectos, pues son los beneficiarios directos los encargados de identificar las virtudes y los defectos de los programas, a la vez que también pueden realizar contribuciones a la reorientación de los programas e incluso difundir su experiencia a otros productores o comunidades.

• Identificación de puntos críticos, indicadores y atributos campesinos para el seguimiento y evaluación de proyectos.

• Esquemas de análisis (matrices)

• La metodología validada por los usuarios propuestos. Los aspectos más relevantes del plan de trabajo son :

• La fase de recopilación de información, generación y sistematización de información general, sobre la comunidad, los planes de desarrollo y el plan de manejo comunitario

• El análisis de la información

• La identificación de los atributos, puntos críticos e indicadores campesinos

• La creación de los espacios participativos para la reflexión y el análisis. En este contexto, se vuelve de vital importancia, implementar programas de acción institucional que respondan a situaciones reales y concretas de quienes utilizan los recursos naturales. Así, los programas y proyectos deben implementarse considerando los intereses, necesidades y conocimiento de los usuarios.

La presente propuesta intenta avanzar en el sentido de generar un proceso metodológico que permita considerar los elementos más importantes del conocimiento e interés de los usuarios. Para esto es necesario construir y analizar indicadores que integran información de aspectos ambientales, socioculturales y económicos, pero que además, sean ponderados y analizados no sólo por los funcionarios de las instituciones, sino por los propios campesinos.

Es necesario que los indicadores que puedan generarse, partan de la importancia de destacar el conocimiento tradicional, incluyendo tres dimensiones o áreas de evaluación: técnica-ambiental, socio-cultural y económica, para asegurar que exista un vínculo entre indicadores de diagnóstico y principios de sustentabilidad.

Los criterios a utilizar deben reflejar los elementos generales que surgen de la discusión sobre desarrollo sustentable la equidad, productividad y sostenibilidad. Esta última está relacionada a su vez con los conceptos de estabilidad, confiabilidad, resilencia y adaptabilidad. Otros criterios importantes son: eficiencia (económica y en el manejo de recursos), renovabilidad en el manejo de recursos; diversidad (de estrategias productivas, de sistemas de manejo, especies); diversificación de riesgos; distribución de costos y beneficios; participación y autodeterminación.

Se pretende que el esquema seguimiento y evaluación sea realmente operativo, por lo tanto los indicadores propuestos deben ser integradores (dar información condensada sobre varios atributos importantes del sistema); fáciles de medir y susceptibles de monitorear; adecuados al nivel de agregación del sistema bajo análisis y preferentemente aplicables en un rango de ecosistemas y condiciones socioeconómicas y culturales (Torquebiau, 1989, citado en Camino y Muller, 1993).