• No se han encontrado resultados

4.1 Las dinámicas del conflicto armado en los municipios de Pradera y Florida

4.2.7 El lugar como el motivo y causa de la acción colectiva

La existencia de una identidad colectiva entre individuos que comparten una misma etnia, lengua y territorio, por sí misma, no supone la concreción de acciones colectivas ni de movimientos sociales; sin embargo no puede omitirse el rol del territorio como un recurso material, cultural y como base política e identitaria que fundamenta el origen y existencia de expresiones colectivas. Es necesario entonces señalar que más allá de las potencialidades y posibilidades organizativas, las comunidades no ejercen un papel pasivo frente a las transformaciones y modificaciones de las que es objeto su territorio, sino que por el contrario resisten y asumen el lugar como objeto de agencia y movilización ya sea por motivos políticos, culturales o incluso patrimoniales.

El planteamiento del lugar entendido como territorio de disputa, de defensa y protección de una comunidad o grupo frente a sus adversarios, nos remite a una concepción de lugar como símbolo, simbolizado y simbólico visible en los valores que le otorgan indígenas y campesinos; especialmente para los primeros el territorio refleja su cosmogonía y valores culturales desde la cual se entiende como un lugar de vida y lo transforman en un espacio especial cuya conservación se asume como prioritaria y vital.

Para Casakin (2007) la atmósfera y calidad de un espacio, así como la forma como éste es identificado y entendido por aquellos que lo habitan se encuentra estrechamente ligado con el sentido de lugar, de tal forma que la significación que de éste construyen los individuos se presenta en función del modo subjetivo en que dicho

158 lugar es representado tanto a nivel cognitivo, como perceptivo y emocional, por lo cual precisamente en clave de dichas representaciones se produce su defensa y conservación. La noción colectiva de territorio para los indígenas apela a la ocupación histórica, a los modos productivos y formas de uso de los recursos que permiten la reproducción de su población (Paz, 1998); la resistencia como forma de lucha es asumida por los indígenas como algo inherente a su cultura, aludiéndose constantemente a que refiere a una práctica asumida desde la colonización española.

El lugar se convirtió en un espacio para el desarrollo de actividades colectivas de resistencia y de reivindicación frente a las múltiples amenazas que el conflicto armado supone; tanto indígenas como campesinos rechazaron y denunciaron algunos hechos de los que fueron víctimas: Las capturas de 9 presuntos guerrilleros provocaron protestas en los municipios de Florida y Pradera (Valle), cuyo despeje han requerido las FARC para un intercambio. La Secretaría de Gobierno dijo que se recibieron las inquietudes sobre las detenciones hechas por Policía y Fiscalía (“Protestas por capturas en Florida y Pradera”, Periódico El tiempo, 07 de enero de 2007, http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-2351372).

159 La marcha de enero de 200764 realizada como respuesta a la captura de campesinos e

indígenas bajo el señalamiento de pertenecer a las FARC, movilizó a personas pertenecientes a diversas comunidades del municipio de Pradera, se trató de una marcha local en la cual además de participar miembros de las comunidades, contó con la presencia de autoridades locales y regionales.

En un plano más amplio el 23 de julio de 2007 las comunidades indígenas de Florida y Pradera se vincularon a la gran marcha hacia la capital del país, encabezada por el movimiento indígena nacional, con la cual se elevaron demandas sobre distintos temas como el acuerdo humanitario, la consulta frente al TLC, un referendo sobre el Plan de Desarrollo, las Transferencias, la reforma agraria, la revocatoria del Estatuto rural y el desmantelamiento del Plan Colombia.

Fuente: semana.com (Movilización indígena contra el TLC, el estatuto y en apoyo al acuerdo humanitario, 2007)

Las movilizaciones asumidas como un instrumento de exigencia, denuncia y reivindicación, son fundamentadas por los indígenas en su principio de autonomía concebido no solo como el dominio y control sobre un determinado lugar o territorio, sino también como la posibilidad y libertad de tomar decisiones sobre sus derechos y posesiones ancestrales.

64Sobre la cobertura mediática dada a las marchas véase: “Protestas por capturas en Florida y Pradera”. El Tiempo, 9 de enero de 2007, http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-2351372

160

Para nosotros cualquier agresión al territorio como sembrar minas, poner explosivos, instalar bases militares o campamentos es una agresión a nosotros mismos porque somos hijos de la tierra, las cañadas son como nuestras venas, el páramo es como nuestra piel y por eso cuando es necesario salimos todos a defender nuestro territorio de personas externas que solo quieren dañarlo o aprovecharlo para sacar lucro o incluso sacarnos de él (Eisenhower Ramos, 2015, grupo focal).

El término resistencia es evocado por las comunidades indígenas para exaltar el carácter ancestral de su territorio y para justificar su protección y defensa. Los indígenas de Pradera y Florida como parte del pueblo Nasa recurren a la reivindicación de sus figuras históricas y emblemáticas como ejemplos de lucha ante las diferentes amenazas que como pueblo han tenido que sortear aludiendo a figuras como la heroìna cacica “La Gaitana” una lìder indígena del siglo XVI, Isaías Güejia un líder local promotor del proceso indígena en Pradera, Ezequiel Quinaguas promotor de la organización indígena y de la lucha por el territorio, Manuel Quintín Lame un líder indígena que se opuso a los terratenientes a inicios del siglo XX entre otros.

161

4.2.8 El fortalecimiento de la organización como lugar de protección en el conflicto