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AÑO 2016.

Al caminar por las calles del centro poblado Torres de San Borja-Moche se observan visiblemente altos niveles de pobreza; desde la carencia de agua potable en los hogares, la prevalente condición de sub-empleo y desempleo de jóvenes y adultos, hasta el analfabetismo o el acceso incompleto a la educación primaria por parte de aquéllos.

En el método multidimensional se integran varias dimensiones, donde el ingreso monetario es sólo un factor más a tomar en consideración. Una dimensión es un factor que expresa la pobreza en algún aspecto y es la palabra propia al usar el método multidimensional. En la siguiente tabla se establece la línea de corte para cada dimensión, es decir, así como en el método convencional el umbral está limitado por la dimensión de ingreso monetario; el umbral del método multidimensional se extiende a nueve dimensiones bajo las cuales, la familia será considerada como pobre.

En el índice de bienes durables, los electrodomésticos y objetos de valor se consideran como bienes durables. Se cuentan los que sean propiedad de la familia, y una cantidad determinada de los mismos indica si la familia sufre de esta privación. En este caso, la familia debe contar con menos de tres bienes para ser considerado pobre.

En nivel educativo se toma como referencia el acceso educativo que tuvo el jefe del hogar, ya que éste provee el ingreso o es la principal fuente de ingreso para la familia, lo que repercutirá en la educación de los demás miembros. En tal sentido, el jefe del hogar debe tener como mínimo seis años de estudio, lo que corresponde a educación primaria.

Para la dimensión de hacinamiento se usa una razón simple de número de integrantes de familia entre el número de habitaciones del domicilio (exceptuando cocina y baño). Si este cociente es igual o mayor a tres, se considera que la familia vive en condiciones de hacinamiento.

Las demás dimensiones son de carácter dummy, es decir toma un valor dicotómico si es que cuenta con seguro de salud, empleabilidad, si la casa cuenta con electrificación, agua potable, alcantarillado o si usa gas como combustible para cocinar, siendo uno (1) si es positivo o cero (0) en caso contrario. El seguro de salud puede ser de diferente tipo, así como el empleo. Sin embargo, éstos se toman en referencia al jefe del hogar. Es decir, si el jefe cuenta con seguro de salud o empleo entonces se asume que la familia no cuenta con esta privación. La electrificación se considera en la parte interior de las casas o el alumbrado público. Asimismo, se considera el combustible que con mayor frecuencia se usa para cocinar. Si la familia usa gas como combustible se considera que la familia no sufre de esta privación.

En la siguiente tabla se muestra las dimensiones a considerar.

TABLA N° 03: Línea de corte para cada dimensión

DIMENSION: Corte

D.1. Ing. Monetario 315

D.2. I. de Bienes Durables. 3 D.3. Educación (Jefe de Hogar) 6

D.4. Seguro de Salud 1* D.5. Empleabilidad 1* D.6. Hacinamiento 3** D.7. Electrificación 1* D.8. Agua Potable 1* D.9. Alcantarillado 1*

D. 10. Combustible para cocinar 1*

Fuente: Elaboración propia en base a la encuesta aplicada.

Para considerar pobre a cada familia se siguen los criterios anteriormente expuestos. Sin embargo, en algunos casos, varía el valor de cero a uno (o viceversa). Por ejemplo, de contar con electrificación y valor uno en esta dimensión, se transforma en valor cero al no ser tomada en cuenta como una carencia de la familia. Otro ejemplo sería respecto a la educación del jefe del hogar, de ser el número de años menor a seis se considera como uno, es decir se trata de otra carencia que atraviesa la familia.

GRÁFICO N° 03: Total de familias con al menos "k" privaciones.

Fuente: Elaboración propia en base a la encuesta aplicada.

En el gráfico anterior se muestra a las 55 familias con al menos “k” privaciones. Por ejemplo: La familia N°1 presenta al menos cuatro privaciones de un total de diez, las cuales pueden ser diferentes, pero como mínimo tiene cuatro privaciones en cuatro dimensiones. Otro ejemplo es representado por la familia N° 15 que presenta ocho privaciones de un total de diez. Por otro lado, la familia N° 25 sólo carece de al menos una privación.

En el siguiente cuadro se muestra un resumen del total de las privaciones sufridas en cada dimensión por todas las familias.

TABLA N° 04: Número de privaciones según cada dimensión.

Fuente: Elaboración propia en base a la encuesta aplicada. C. 1 D.1 Viven con menos de S/. 315 D. 2 D.2 Poseen menos de tres bienes D. 3 Poseen menos de 6 años de estudios D. 4 No poseen seguro de salud. E. 5 No cuentan con empleo D. 6 Coeficiente de hacinamiento menor a 3 D.7. No poseen electrificación D. 8 No poseen agua potable D. 9 No poseen alcantarillado D. 10 No Poseen cocina a gas Distribución de familias que sufren privaciones. 37 12 22 18 6 9 4 55 9 11 Valor porcentual 67.27% 21.81% 40% 32.72% 10.90% 16.36% 7.27% 100% 16.36 % 20%

En esta tabla se aprecia que la dimensión de agua potable es una privación que vive el 100% de las familias, por no existir sistema de agua y alcantarillado en los hogares. La segunda privación es ingreso monetario, lo que genera que los pobladores recurran a otras fuentes de ingreso de carácter eventual.

En oposición, la dimensión de servicio de electrificación representa una privación para tan sólo cuatro familias.

TABLA Nº 05: Matriz de Recuento en al menos “k” dimensiones.

En al menos 1 dimensión En al menos 2 dimensiones En al menos 3 dimensiones En al menos 4 dimensiones Familias 55 52 35 24 Tasa de Recuento(H) 1.00 0.9455 0.6364 0.4363 Porcentaje de Pobreza 100 94.55 63.64 43.63

Fuente: Elaboración propia en base a la encuesta aplicada.

La tasa de recuento sintetiza el número de privaciones que sufre cada familia entre “n” dimensiones. La matriz de recuento muestra el número de privaciones en al menos “n” dimensiones. Es decir, para obtener la tasa de recuento en cada sección de la tabla, se divide el número de familias con privación en la cantidad de dimensiones de interés, entre el número de familias total.

Se observa que todas las familias sufren al menos una privación, es decir, el 100% de las familias de Torres de San Borja-Moche, en el año 2016, son consideradas como pobres en una dimensión. Es aún más relevante que el 95% de la población cuente con al menos 2 dimensiones en consideración.

Asimismo, es preciso enfatizar que este centro poblado no cuenta con servicio de agua potable. Todos los pobladores obtienen agua a través de un pozo. Así, pasamos a analizar a las familias con al menos tres dimensiones, siendo un 63.64 %. En otras palabras 63.64% de la población cuenta con privaciones en al menos tres dimensiones de las diez dimensiones en consideración.

Entonces, para ser más específicos: ¿Cuántas dimensiones deben considerarse como línea de corte? Si optásemos por el criterio de intersección, una persona pobre tendría que sufrir todas las privaciones para ser considerado pobre. Este enfoque termina siendo muy restrictivo y subestima la pobreza. Por otra parte, a través del criterio de unión, una privación es suficiente para ser considerado pobre, siendo un enfoque muy laxo. En tal sentido se optó por dos dimensiones3, siendo la Tasa de Recuento H la siguiente:

H= 94.55%

Dónde:

q: Es el número de Personas que sufren al menos k privaciones.

n:Número de Personas Observadas

k: Número mínimo de privaciones para considerarse pobre.

La tasa de recuento, tal como se explica en líneas previas, es la cantidad total de privaciones sufridas por los pobres, dividida por la cantidad máxima de privaciones que la totalidad de las personas podrían padecer. Sin embargo, tiene la limitación de no evaluar variaciones de aumento de dimensiones que una persona pueda tener, siendo ésta ya considerada como pobre. Por ejemplo: Si una persona adquiere una nueva privación, la tasa de recuento se mantendrá invariable, es decir, no superará el principio de MONOTONICIDAD DIMENSIONAL4.

3 El criterio de unión e intersección presenta diversos enfoques, el primero selecciona todas las dimensiones

para considerar a una persona como pobre, mientras que en el segundo una persona puede ser considerada como pobre al tener privación en una dimensión. Para solucionar este dilema, Alkire y Foster proponen la metodología del "Corte Dual", en la cual se determinan puntos de corte para cada una de las dimensiones y se determina un número de carencias para calificar a una familia o persona como pobre o no pobre. Se eligieron en este caso dos dimensiones, basándonos en previas investigaciones de pobreza multidimensional en las que se consideran dos dimensiones como un número apropiado. Tal es el caso de la investigación realizada por Torres (2012); en ella sustenta que, en un escenario realista, si la familia es pobre podrá ser capaz de superar una dimensión, pero de contar con dos dimensiones o más, será más difícil salir del estado de pobreza.

4 Si una persona pobre sufre ahora una carencia en una variable adicional a la que experimentaba en el

pasado, la medida de pobreza no se alterará.

Por lo cual surge la Tasa de Recuento Ajustada, que siguiendo el principio de MONOTONICIDAD, muestra la disminución ante alguna mejora en una dimensión de una persona ya considerada pobre. En otras palabras, la Tasa de Recuento Ajustada toma en cuenta la variación de la pobreza total ante posibles cambios en el incremento de privaciones de la dimensión respectiva. Es decir, la cantidad total de privaciones sufridas por los pobres, dividida por la cantidad máxima de privaciones que la totalidad de las personas podrían posiblemente padecer.5

Para el centro poblado Torres de San Borja-Moche, año 2016, la Tasa de Recuento Ajustada es

M0 = H x A es:

M0= 0.3291

Dónde:

H: Tasa de Recuento

A: Promedio de proporción de las privaciones de los pobres.

El promedio de proporción de las privaciones de los pobres muestra la intensidad de la pobreza de la gente, esto es, la distribución conjunta de sus privaciones. En otras palabras, permite rescatar la fracción de dimensiones posibles en las cuales la persona pobre sufre privaciones. Se calcula en base a un porcentaje de posibles privaciones entre los pobres.

5Las definiciones y fórmulas presentadas corresponden al método de Alkire &Foster y a la Guía para estimar

GRÁFICO N°04: Tasa de Recuento ajustada por familia y Promedio de proporción de privaciones.

Fuente: Elaboración propia en base a la encuesta aplicada.

En el anterior gráfico se aprecia la composición de la tasa de recuento ajustada. Donde Ci vendría a ser el número de privaciones que padece una familia acorde a la condición de K=2. Es decir, si la familia tiene k igual o mayor a 2, entonces la familia conserva el número de privaciones que padece. En caso contrario asume un valor cero. Además, q es el número de familias que padecen al menos dos privaciones y d es el número total de dimensiones, que para el estudio es igual a diez. Finalmente, n es el número total de familias observadas. En el gráfico se muestra como la tasa de recuento ajustada crece proporcionalmente a medida que crece la proporción promedio de privaciones. Por tanto, guardan relación directa.

Por otro lado, existen otras herramientas que dan mayor soporte a la medición multidimensional como la Brecha Normalizada. Así tenemos la cual combina información sobre la prevalencia de la pobreza, el espectro promedio y la magnitud promedio de las privaciones cuando los pobres sufren de éstas. Este índice es también conocido como índice de profundidad ajustada, y se obtiene como el producto de la tasa de recuento ajustada y la brecha de la pobreza promedio (G). En otras palabras, si las privaciones que sufre una persona pobre en una dimensión se vuelven aún más profundas, entonces aumentará.

=H*A*G = 0.2835

Donde G es el promedio de la brecha de pobreza entre los pobres, debido a que expresa el total de brechas entre las familias con privaciones sobre el total de privaciones experimentadas por los individuos pobres. En otras palabras, mide el promedio de pobreza entre los que ya son considerados pobres.

Asimismo, se cuenta con el Índice de Severidad Promedio el cual rescata la severidad de la pobreza (las brechas de pobreza elevadas al cuadrado) sobre el total de privaciones que las personas experimentan. La matriz suprime las brechas más pequeñas y enfatiza las privaciones más notables. Severidad se define como las brechas de pobreza elevadas al cuadrado. Es decir, al elevar al cuadrado los resultados anteriores, será posible disminuir las diferencias entre extremos y distinguir cuáles serían las privaciones de mayor trascendencia y que contribuyen más en la condición de pobreza.

M2= H*A*S

M2= 0.3038

El análisis de los resultados se realizará en el siguiente apartado, dónde se explicará a detalle las cifras de los índices hallados. Las tablas e información estadística se encuentran expuestas en los anexos.

4.3. COMPARACIÓN ENTRE LOS MÉTODOS CONVENCIONAL Y

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