• No se han encontrado resultados

Métodos de inspección visual comparativa Sistemas de

6. ESTUDIOS ACELERADOS

7.3. Medida del color

7.3.2. Métodos de inspección visual comparativa Sistemas de

tiene una gran falta de memoria para el color, por lo que evaluará bien diferencias entre colores sólo si todas las muestras están presentes o cuenta con patrones para efectuar igualaciones.

7.3.2. Métodos de inspección visual comparativa. Sistemas de clasificación de colores

Como se ha dicho, el color que ve un ser humano es producto de la fisiología de su sistema ocular. Por lo tanto, los métodos de inspección o comparación visual están bastante generalizados. Para una inspección visual antes que nada se deberá conocer perfectamente cómo y con qué iluminar la muestra. Para ello se elige una fuente de iluminación con una distribución espectral conocida para contar siempre con la misma. Lo más común es elegir una que tenga gran parecido con la luz de día (iluminante D65) o similares. El segundo paso es contar con una unidad o patrón de magnitud, para lo que se contará con una referencia de color. El detector será pues el ojo humano como instrumento de comparación.

Si la muestra iguala un color patrón el problema está resuelto; pero, si no se puede igualar surge una complicación ya que cuantificar diferencias de color es difícil. Cuanto más patrones de color haya, tanto más probable será poder igualar. Con esta idea se desarrollaron los atlas colorimétricos basados en algunos de los sistemas de clasificación de color (figura 7.3).

Un sistema de clasificación de colores consta de un criterio teórico para clasificarlos y de un método de notación que permite especificarlos. Cuanto más parecidos sean los atributos, más próximos están los colores.

Los criterios utilizados para la clasificación de colores son fundamentalmente de dos tipos. Uno abarca los criterios de la percepción del color y los sistemas se denominan “de apariencias del color” (un ejemplo de este tipo es el sistema Munsell).

El otro tipo se basa en la mezcla sistemática de cantidades de colores “básicos” (los más puros disponibles) entre sí o con blanco y negro; los colores se logran con colorantes o pigmentos (ejemplos de este tipo son los sistemas Ostwald, NCS, etc.)

• Los atlas de colores

Los atlas de colores consisten en una colección de muestras de color clasificados según uno de los sistemas descritos. La ventaja es que los atlas disponen de muestras físicas que se pueden manejar (trozos de cartones, etc.) aunque por eso mismo también pueden estropearse con el uso. Estos sistemas son fácilmente comprensibles por la mayoría de las personas que los utilizan debido a que las referencias se pueden ver. El número y espaciado de éstas pueden variarse de acuerdo con las necesidades. Una desventaja es que estos sistemas son discontinuos, es decir están constituidos por un numero determinado de muestras, mientras que los espacios de color son continuos. En algunos casos sería necesario la interpolación, ya que existen saltos de color entre las muestras del atlas.

Es interesante recalcar que las comparaciones visuales entre una muestra problema y una muestra del atlas son rigurosamente válidas si la comparación se realiza bajo el iluminante (idéntica distribución espectral) con el que se calibró el atlas.

Los atlas se utilizan bastante en algunas industrias, muchas de las cuales han desarrollado sus propios sistemas de clasificación. Un ejemplo clásico es el Sistema Pantone (marca registrada) utilizado para industrias gráficas que se basa en la combinación de las tintas primarias de impresión.

Uno de los atlas de uso más generalizado es el Munsell de apariencia del color. Las variables que utiliza son el tono (hue), la claridad (value) y el croma (chroma), que son las coordenadas angular, vertical y radial del sólido de color asociado a este sistema, respectivamente. Los tonos básicos de este sistema son el rojo, amarillo, verde, azul y púrpura, igualmente espaciados alrededor de un círculo.

El croma (C) es la distancia del color al eje vertical central acromático (de negro a blanco). Los valores máximos de C serían los de máxima pureza disponible. Estos máximos dependen del tono y claridad del color en cuestión. La claridad (V) varía entre 0 (negro) y 10 (blanco). Entre estos valores se encuentran todos los grises. Las muestras físicas, al estar confeccionadas con pigmentos reales, nunca alcanzan los valores máximos teóricos, y dependiendo del color, se alejan más o menos del eje central.

Por lo tanto el sólido que representa el atlas de Munsell es un cuerpo geométrico que no es cilíndrico (figura 7.3, derecha). La edición más completa del libro de Munsell es una colección de 1500 muestras brillantes y 1300 mates distribuidas en 41 páginas correspondientes a un tono constante (figura 7.3, izquierda). • Las placas o cartas de colores

No es necesario disponer de un atlas completo de color cuando se trata de evaluar el color de un único tipo de producto. El uso de placas −u otros sistemas− de referencia para evaluar el color de un alimento determinado es una práctica bastante habitual en algunos casos y aporta ciertas ventajas. Las gamas de colores que abarcan estas placas, que están especialmente desarrolladas, permiten en general un buen emparejamiento con la muestra problema debido a que están mejor adaptadas a las variaciones que se espera encontrar en el alimento en cuestión; por ejemplo, los grados de rojo para la madurez de tomates o pimientos, o la coloración entre amarillenta a naranja para la calidad de zumo de naranja. La forma que adoptan estos desarrollos es muy variada: placas de plástico o cartones de colores, tubos de plástico coloreados, etc. (figura 7.4). En algunas ocasiones es necesario introducir en los patrones sombreados o tramas que puedan imitar la textura visual para facilitar el igualamiento de las muestras.

Documento similar