5 7 Análisis Formal
I. M UESTRA DE SIGNOS VULVARES EN E UROPA OCCIDENTAL
Para el siguiente análisis comparativo decimos que una forma de representación es un signo abstracto, si se puede recuperar su génesis a través del proceso histórico de síntesis desde las formas icónica e indicial que la significan, mientras que un signo es formalmente arbitrario cuando carece de este precedente. Distinguir esta característica es necesario porque el análisis comparativo es a la vez un análisis diacrónico de las diferencias entre formas icónicas (relativas a una semejanza formal respecto de lo real) y formas simbólicas (implicadas en una convención formal y con un significado normativo asociado). Esta distinción se justifica porque los símbolos habitualmente se entienden como representaciones con convenciones ya imposibles de restituir (Bourrillon, 2009); sin embargo, el análisis diacrónico puede observar una síntesis formal (desde la semejanza icónica en combinación con el grado de iconicidad) y puede deducir la cualidad simbólica en relación a un contexto que justifique su reiteración (la norma convenida).
Para examinar esta posibilidad hay que buscar antecedentes de un signo que cumpla las características esenciales formales de él y para conocer éstas, el signo debe estar correctamente orientado con un referente. En la búsqueda del precedente icónico en la hipótesis de representación de formas vulvares que evolucionan hacia un signo abstracto, con categoría símbolo, partimos del examen de las características del signo que han sido reconocidas a lo largo de la investigación: forma globular u oval superior y abertura inferior, en los diferentes modos de expresión.
En los yacimientos de la Península Ibérica donde se ha propuesto la presencia de vulvas, o formas susceptibles de clasificarse en esta categoría, la descripción de los signos no es uniforme, son comparables a las de yacimientos franceses las de Tito Bustillo (Asturias), otras son espacios cerrados triangulares, en las cuevas asturianas Lluera II (Figura 49) y en Trescalabres considerados esquemáticos posteriores (Fortea, 1981, 1994, 2001; Gonzalez y González, 1994); motivos cerrados, círculos o laciformes, en las cuevas de Llanes (Moure, 1994; Gonzalez y González, 1994), en Calero II (Cantabria) (Muñoz y Morlote, 2000, 2002) y en Cudón (Cantabria) (San Miguel y Muñoz, 2002); o en forma de omega en El Sidrón (Asturias) (Prieto et al., 2001). Estos signos están grabados o pintados en rojo, siempre parietales, con dimensiones discretas que aluden a un objetivo de producción y visualización en el espacio inmediato o cercano. Un caso diferente se encuentra en la cueva El Linar (Cantabria), aquí se han interpretado dos vulvas de gran tamaño por el retoque del contorno de aberturas naturales con líneas pseudoparalelas, como indicio de un espacio de escenografía, donde no hay representación gráfica sino la señalización de una forma natural que sugiere una vulva por semajanza icónica; se encuentran en un conducto estrecho de la zona profunda de la cueva, un lugar transitable pero no habitable, y se atribuyen al periodo magdaleniense (San Miguel y Muñoz, 2002a) con apoyo de dataciones y materiales arqueológicos de sondeos en el vestíbulo (Heras et al., 2007; Heras et al., 2007-2008: Lasheras et al., 2009). Se excluyen del análisis formal éste yacimiento y los casos que no expresan las características definidas, trazos indeterminados o triángulos sin trazo medio (Figura 52).
Programas de trabajo
YACIMIENTOS DE LA CORNISA CANTÁBRICA (ESPAÑA) Y DE FRANCIA
Yacimiento Contexto cultural Descripción La Viña (Nalón, Oviedo Asturias) Auriñaciense, solutrense y magdaleniense
Panel en el exterior de unos 20 m Grabados: series de trazos profundos, ciervos, bóvidos, caballos, vulvas triangulares (Fortea, 1981)
La Lluera II
(Nalón, Asturias) Solutrense Grabados: 15 signos triangulares asociados a una cierva (Fortea, 1994, 2001) Trescalabres
(Sella, Asturias) Habitación desde solutrense a asturiense
Un signo vulvar y algunas líneas sueltas en rojo, 2 uros estilo III (Gonzalez y González, 1994)
Cueto de la Mina (Posada de Llanes, Asturias) Gravetiense, solutrense y magdaleniense
Grabados en zona exterior al abrigo: Forma triangular y trazos convergentes sobrepuestos (Rasilla et al., 2011)
241. Abri Pataud
(Dordoña) Auriñaciense, Gravetiense, Solutrense
Bloques calizos grabados en nivel 3 gravetiense, tres trazos pseudoparalelos, parece vulva en vista pubiana (Delluc y Delluc, 2003) 245. Laugerie- Haute (Dordoña) Gravetiense, paralelo al nivel 4 de Abri Pataud
Bloques pequeños con formas alargadas atípicas, 3 trazos (Delluc y Delluc, 1991)
297. Pair-non-Pair
(Gironde) Nivel 3 sup., Auriñaciense-II y gravetiense
Fragmento de bastón perforado con grabado profundo, globular de doble trazo (Delluc y Delluc, 1991)
229. Cosquer (Marseille)
Atribución por C14 gravetiense y solutrense
Parietal: 2 triangulares pintadas en negro, sin trazo medio, y otras formas (Clottes et al., 2005)
281. Combarelles I
(Dordoña) Atribución magdaleniense, paralela a Comarque
(2) Parietal: gragado, 1 oval asociada a perfil femenino, 1 pseudotriangular (Barrière, 1997) 220. Eglises
(Ussat, Ariège)
Magdaleniense final al fondo de la galería principal
Parietal: 1 forma oval infrapuesta a posible cuerna de bisonte, grabados. Representaciones esquemáticas de difícil lectura (Collison y Hooper, 1976)
FIGURA 52.YACIMIENTOS EXCLUIDOS DEL ANÁLISIS FORMAL DE SIGNOS VULVARES.
Entre las formas excluidas de yacimientos franceses (© EuroPreArt) se encuentran los signos combinados vulva-falo, aunque la forma vulvar se pueda reconocer en otras aisladas; esta situación sucede en el bloque 3 del abrigo Castanet (Dordoña) (Delluc y Delluc, 1978); con otro formato es posible identificar esta combinación en el bastón óseo de Pair-non-Pair (Gironde) (Delluc y Delluc, 1991), basándonos en una foto actual de la pieza expuesta en el Museo municipal de Aquitania (Bordeaux). El registro EPA 226 de la cueva Tuc d'Audoubert (Ariége) menciona 1 vulva (imagen 13 en www.hominides.com/html/art/art_parietal3.php) pero en la revisión reciente se observa que responde al efecto de la facturación del piso por sequedad (Bégouën et al., 2009). Excluimos también formas identificadas como representaciones sexuales femeninas en la cueva de Cosquer (Marseille, Francia) triangulares sin trazo medio, otras reconocibles como peces, o el signo S36, una forma en “V”, donde el trazo medio se ejecuta de igual modo que el morro de herbívoro en otras representaciones zoomorfas (Clottes et al., 2005) (Figura 53).
De las regiones central y oriental europeas se conocen otras formas variantes del patrón globular que, por la particularidad de los casos, se pueden considerar una presencia periférica: una vulva modelada en arcilla y quemada proveniente de Dolní Vestonice (Rep. Checa), contexto Pavlovian o gravetiense de unos 27 mil años (Svoboda, 2008a); y de Oelknitz (Turhingia, Alemania), yacimiento magdaleniense al aire libre de gran extensión y larga duración, se conoce un bloque de arenisca con una forma triangular grabada (Feustel, 1970). Las formas en bloques calizos de los yacimientos de Dordoña proporcionan una
atribución cultural de referencia en contextos auriñaciense y gravetiense, en los que se observan rasgos característicos de técnica de grabado, surcos, piqueteado y bajorelieve; el soporte parietal se incorpora en algún momento indefinido, en grabado y pintura, aunque no se han datado muestras extraídas de signos sexuales femeninos (Delluc y Delluc, 1978, 1991, 1999, 2003; síntesis bibliográfica en Delluc y Delluc, 2009; Jaubert, 2008) (Figura 54). La comparativa formal se reparte en dos grupos, 49 formas pseudoglobulares y 67 pseudotriangulares. El total analizado supone el 75% y 63% de cada uno, distribuidas en el primer grupo 27 de 39 en Francia y 9 en la Cornisa Cantábrica; en el segundo 33 de 58 en Francia y 8 en Cantabria. Castanet (Dordoña), bloque 3 (Delluc y Delluc, 1978).
Pair-non-Pair (Gironde), forma globular de doble trazo en relieve sobre bastón perforado (Dibujo A. Cheynier; Delluc y Delluc, 1991) o combinación de un elemento vertical, coloreado, sobrepuesto a la forma
globular excepto en su parte superior (foto J.F. Bradu).
Lluera II (Asturias): triángulos alrededor de cierva, grabados (foto Sergio Ríos)
Cosquer (Marseille): Signo S36: forma en « V » con trazo medio que puede entenderse como abstracción de morros de herbívoro. Signos S51 y S44: triángulos compuestos en pintura y
grabado (Clottes et al., 2005)
FIGURA 53. FORMAS EXCLUIDAS EN EL ANÁLISIS FORMAL DE PAIR-NON-PAIR (GIRONDE), LLUERA II
Programas de trabajo
YACIMIENTOS DE FRANCIA CON SIGNOS VULVARES
Yacimiento -EPA Cultura (nº muestra/total) Notas
Abri Cellier
(Tursac) 01- Auriñaciense I-II cabeza de caballo; Bloque3, 1 globular con restos de (6/6) I?- Bloque2 con forma globular asociada a ocre, 2 incompletas. I-II: Bloque6, 4 formas globulares y 1 partida. Bloqueα, 1 globular (Delluc y
Delluc, 1978) Abri Castanet
(Dordoña) 237 02- Auriñaciense II (3/4) Bloque2, 2 globular doble trazo; 2 en Bloque6 globular trazo simple (Delluc y Delluc, 1991) Abri Blanchard
(Dordoña) 236 03- Auriñaciense I-II (6/6) Bloques con formas globulares, de simple y doble trazo (Delluc y Delluc, 1978, 1991) Abri Laussel
(Dordoña) 249 04- Auriñaciense II-III, Gravetiense circular. Relieves de figuras femeninas, una forma (3/10) III- Bloques 1 y 2, globular; (2) Bloque4, vulvar (Delluc y Delluc, 1991)
Abri Poisson
(Dordoña) 247 05- Auriñaciense II-III o gravetiense forma vulvar fragmentada (Delluc y Delluc, 1991), (1/1) Bloque calizo desprendido del techo, posible quizá semejante al bloque2 de Abri Cellier Abri Ferrassie
(Dordoña) 250 06- Auriñaciense II-III, Gravetiense (6/10) II- Bloques 1, 2, 3 (vulva-falo), formas globulares. (4) III-Bloques 6, 7, 8, pseudo- triángulares (Delluc y Delluc, 1978, 1991) La Cavaille
(Dordoña) 264 07- Cueva pequeña, materiales Gravetiense y Magdaleniense-I
(1/1) Parietal: Grabado, globular dentro de un círculo mayor (Delluc y Delluc, 2003)
Gargas (Hautes- Pyrénées) 08- 302 Auriñaciense, Niveles Gravetiense
(1/1) Parietal: Grabado digitado, globular, en panel de las manos. Cercano, un fragmento óseo insertado
en fisura datado en 27 mil años (Fortea, 1994; Lorblanchet, 1995; Delluc y Delluc, 2003) Cazelle
(Dordoña) 257 11- Cueva pequeña, contexto indeterminado
(5/20) Parietal: triángulo púbico con trazo medio, 1 con evocación de las piernas. Aisladas o en pequeños
grupos (Aujoulat, 1996, 2003) Chauvet
(Ardèche) 202 12- Gravetiense por dataciones (4/4) Parietal: 1 triángulo púbico pintado con asociación de piernas y bisonte; 2 grabadas triangulares juntas, 1 digitada (Clottes, 2001) Deux-
Ouvertures (Ardèche)
13-
210 Solutrense o estilo Atribución III
(1/1) Parietal: grabado, forma triangular con trazo medio 9 cm alto en zona cerca de la entrada (Gely y
Porte, 1996) Comarque
(Dordoña) 258 14- datada en fase fría, Magdaleniense, estilo IV antiguo
(3/4) Parietal: forma triangular (excluido un triángulo) (Delluc et al., 1981) Bédeilhac
(Ariège) 216 15- Magdaleniense IV al fondo, VI en la entrada
(2/2*) Suelo: modelada en arcilla, realista, próxima a perfil modelado de bisonte (Beltrán et al., 1967)
*desaparecida Font Bargeix
(Dordogne) 266 16- Magdaleniense VI (10/12) Parietal: triangulares, en friso (Barrière et al., 1990)
Réseau Guy- Martin (Vienne)
17-
352 Nivel arqueológico Magdaleniense triangulares y silueta humana de perfil asociada (3/3) Parietal: panel3, grabado, 3 formas (Airvaux, 1999, 2001)
Gouy (Seine-
Maritime) 341 18- Magdaleniense Atribución en superior y final
(3/8) Parietal: 2 grabados próximos, de 15-20 cm; 1 sobre plaqueta, triangulo con relleno (Martin, 1973,
2006) Pergouset
(Lot) 317 19- Magdaleniense Atribución (1/2) Parietal: triangular, 20 cm, aisladas (Lorblanchet, 2001) Cheval
(Yonne) 354 20- Magdaleniense Atribución (1/2) Techo: triangular, aisladas (Leroi-Gourhan et al., 1995)
CAMARÍN DE LAS VULVAS DE TITO BUSTILLO (ASTURIAS)
Camarín de las Vulvas de Tito Bustillo (Asturias)
Análisis Formal
I. Formas sintéticas transformadas que describen una matriz, acotada en un cuerpo de perfil (1) o dentro de una bolsa perimetral (2). Iconicidad 5.
II. Formas abstractas donde permanencen los dos caracteres principales transformados: forma globular y abertura inferior, en “Λ” (3) y sin cerrar (4). Iconicidad 4.
Centralidad, no correlación, no transitividad, no amplificación de serie.
Argumentación contextual
Camarín diferenciado de la galería. Posible atribución auriñaciense. Red íntima en contexto de red eficaz
Significación y categorización
Signos Icono-Símbolo, representaciones con posibilidad de categoría argumental
El Camarín de las Vulvas de la cueva de Tito Bustillo (Asturias) es un espacio pequeño, alzado unos metros respecto de la galería (ver supra), donde pueden permanecer sentadas pocas personas simultáneamente en un plano ligeramente inclinado. De forma natural define un espacio de privacidad y a la vez de exclusividad. Las pinturas se encuentran en la visera kárstica, de forma pseudoesférica, y sólo se visualizan desde el interior.
En la Iconicidad 5, la representación figurativa, no realista, aún reproduce la identificación, pero las relaciones espaciales están alteradas. A este grado responden las tres formas del grupo I de mayor formato y más explícitas. Se reconoce que representan el órgano interno de un cuerpo femenino de perfil y esta alusión de realidad física le proporciona el grado de semejanza suficiente para comprender una representación icónica sintetizada como fuente de motivación de las demás formas. Esta forma inicial pseudosintética con un referente físico es
Programas de trabajo
necesaria porque está representando un objeto no visible, la matriz, sólo perceptible a través del tacto. De ahí que estas formas no concretan la vulva en el aspecto genital externo sino el espacio uterino; es decir, el interior del vientre femenino. En la Iconicidad 4 (pictograma), todas las características sensibles, excepto la forma, están abstraídas; lo principal en el pictograma es que reuna lo esencial de la forma. A este grado responden las dos formas de menor formato, circular u oval con abertura inferior (grupo II). No se puede saber la diferencia temporal en la ejecución de estos grupos. Lo que se plantea es la representación inicial basada en el grado de semejanza como acto previo a la constitución de una forma sintética y abstracta del mismo objeto, en un proceso de elaboración visual y de representación en sí mismo.
La dinámica de la represención cumple el criterio de centralidad, la secuencia de ejecución se ha enumerado de 1 (centro en el panel inicial), 2 (lateral en el mismo panel), 3 (abstracto que replantea la forma 1), 4 (abstracto en panel 2 que combina continuidad de sentido y autonomía formal). Sin embargo, no hay correlación ni transitividad formal entre 1 y 2, por lo que se presumen momentos diferentes de ejecución, destacando variaciones formales sobre un mismo significante.
La hipótesis del proceso desde lo icónico sintético hacia lo icónico abstracto, en el desarrollo de un Símbolo, se puede plantear en el Camarín de las Vulvas por el hecho de que todas las formas se encuentran en un mismo espacio bien definido donde la disposición de las representaciones añade una intencionalidad concreta en él. El cambio en el grado de iconicidad es el medio de la dinámica sobre el tratamiento de un mismo concepto y permite plantear un cambio de categoría sígnica, desde la experiencia icónica indicial en el acto primero (1), pasando por dos actos de reproducción sintética (2) y renovando el sentido a través de la abstracción (3 y 4), advirtiendo la posibilidad de variaciones en la significación simbólica e imperativa. Las formas abstractas 3 y 4 no cumplen el criterio formal del trazo medio, pero adquieren la categoría sígnica por el contexto en que se visualizan.
La propuesta de una cronología larga para la ocupación de la cueva se ha basado en la distribución inversa de signos y animales entre los sectores oriental y occidental. La proporción de signos y manos en negativo es mayor en la zona oriental donde se encuentra el camarín de las vulvas, contrastada en la sala X, con 4 vulvas y 3 signos ovales en rojo. En el sector occidental las figuras negras y bicromas se consideran posteriores (González y González, 1994). Materiales arqueológicos en la entrada antigua (Moure, 1990) y algunas dataciones directas de trazos negros parietales han proporcionado resultados acordes con contextos magdalenienses (Fortea, 2003); pero la datación de la muestra recogida en la entrada a la Galería de los Antropomorfos (mezcla de hueso machacado, caliza y ocre), en la zona oriental, apunta la posibilidad del uso de la cueva durante un tiempo auriñaciense de hace 33 mil años (Balbín et al., 2002, 2003; Alcolea y Balbín, 2007) o antes. Se ha sugerido que las formas antropomorfas, perfiles corporales, vulvas y manos, se pueden atribuir a esta cronología (Gárate, 2008a); sin embargo, una datación no garantiza un tipo de representación sino que sólo documenta la presencia humana en relación a los materiales del registro arqueológico o el registro sígnico.
Los matices categóricos que se plantean en este camarín no se pueden resolver sólo desde este yacimiento. Si la hipótesis plantea la consitución de un símbolo, como categoría normativa, en la cultura auriñaciense, debe poder comprobarse en otros yacimientos coetáneos. Se ha propuesto el contexto auriñaciense para las vulvas de Tito Bustillo por sus paralelos formales en el abrigo de Ferrassie (Dordoña) y porque en el registro arqueológico francés las formas redondeadas son más antíguas que las angulosas o triangulares (Beltrán, 1972). Básicamente mostramos esta misma idea, pero la argumentación es diferente: desde la tesis semiótica tratamos de comprender la génesis de una forma abstracta a partir de un precedente icónico, vinculada a una clase de conocimiento y a un imperativo consecuente (la argumentación del símbolo) que va a condicionar el comportamiento social; los cambios en el comportamiento se pueden observar a través de la transformación de formas descriptivas hacia formas no icónicas derivadas de ellas, en el mismo contexto. Por tanto hay dos tareas pendientes, contrastar esta clase de signos en otros yacimientos y plantear un imperativo social coherente con la génesis del símbolo.
EL SIDRÓN (ASTURIAS)
El Sidrón (Asturias)
Análisis Formal
Formas abstractas derivadas de los caracteres principales: forma globular y trazo (centro y derecha) o abertura inferior (izquierda).
Iconicidad 4.
Centralidad, no correlación, no transitividad, no amplificación de serie.
Argumentación contextual
Vía de tránsito estrecha
¿Red íntima en contexto de red eficaz?
Significación y categorización
Programas de trabajo
El primer panel de la Galería de las Pinturas de El Sidrón (Asturias) ocupa una pared de 1,5 m aproximadamente y la pintura roja forma arriba dos círculos remarcando dos concavidades suaves; debajo de ellos, respectando equidistancias y centralidad se conservan tres formas globulares y abstractas (Iconicidad 4), de pequeño tamaño, que sin embargo no permiten deducir composición planificada ni amplificación de serie, correlación o transitividad entre ellas, sino la repetición del uso del panel en momentos supuestamente distintos, manteniendo un principio de armonía que atribuye énfasis a la hipótesis de unidad de sentido.
La Galería de las Pinturas de El Sidrón (Asturias) es un conducto estrecho y en pendiente que conecta dos niveles de galería, en el superior se ubica la Galería del Osario y en el inferior la Galería del Río (Rasilla et al., 2011). Las pinturas rojas están en el lateral derecho, con un desarrollo de unos 4 m en un tramo donde la altura es menor que sólo permite situarse sentado. Se ubican en paredes ligeramente ladeadas respecto del eje de la galería, es decir, se visualizan bien al introducirnos en la gatera como si viniéramos de la Galería del Osario, en el sentido de descenso. Claramente, el contexto se circunscribe a una vía de tránsito en el que las pinturas marcan una advertencia del final del espacio de habitabilidad o la dirección hacia el curso interno del río.
GRAN SALA DE EL CASTILLO (CANTABRIA)
Gran Sala de El Castillo (Cantabria)
Análisis Formal
Forma abstracta derivada del perfil típico: globular y abertura inferior en “Λ”. Iconicidad 4
Centralidad relativa, autonomía, no correlación, no transitividad.
Argumentación contextual
Primer panel de la Gran Sala. Infraposición a perfil de bisonte. Red íntima en contexto de red eficaz
Significación y categorización
Programas de trabajo
El Primer panel de la Gran Sala de El Castillo (Cantabria) es una pared vertical uniforme y llamativa de XXX m de altura, que en la parte inferior se conservan superposiciones de figuras negras sobre figuras ocres. La secuencia de ejecución sería: 1) perfiles en rojo de ciervas y signo 106; 2) perfiles de bisontes en negro, relleno de éstos; 3) manos en negativo (Mingo, 2010). El signo 106 comparte la misma estrategia de representación que el nº 3 de Tito Bustillo (Asturias).
El estado aislado en la sala induce a pensar una circunstancia contingente en la que se practica la ejecución de una posible convención abstracta. Se puede comprobar que este signo 106 ocupa una ubicación central en la roca pintada de la parte baja de la pared, coincidiendo con la zona más accesible desde la entrada y frecuentada con diferentes unidades de significación. En el plano topográfico simplificado se destaca también la localización de las manos impresas (fotografías y calco del catálogo de Mingo, 2010).
MICOLÓN (CANTABRIA)
Micolón (Asturias)
Análisis Formal
Formas abstractas transformadas en perfil triangular y proporciones elongadas: arco superior y variantes en trazo medio, al centro, abertura en “Λ” y desplazado.
Iconicidad 4.
Centralidad, correlación parcial, no transitividad, no amplificación de serie.
Argumentación contextual
De 1 a 4: concentración de paneles en la zona de la entrada a la sala de grabados y pinturas
Red íntima en contexto de red eficaz ¿o ampliada?
Significación y categorización
Programas de trabajo
En la galería de pinturas y grabados de la cueva Micolón (Riclones, Cantabria) se conservan 8 formas vulvares distribuidas en cuatro localizaciones cercanas a la entrada (García y Puente, 1982; Fortea, 1994; Smith, 2002). El panel 4 es un saliente natural de dimensiones discretas que concentra cinco formas ligeramente diferentes entre sí en el que se pueden relacionar las variaciones con su ejecución. La correlación parcial se reconoce en 1-2 por semejanza en las proporciones y el diseño; la forma 3 cambia (lateral izquierda, con abertura en “Λ”) y vuelve a cambiar en 4-5 superpuestas con trazo desplazado o sin él. Siguiendo el principio de centralidad y correlación parcial, la secuencia de ejecución sería 1-2, 3, 4 y 5.
A pesar de la relativa homogeneidad del conjunto, no permite deducir simultaneidad ni composición planificada. Y, junto con las tres formas similares aisladas (paneles 1, 2 y 3), se deducen al menos seis o siete actos de representación con el mismo sentido y en la misma zona de la cueva.
A la vez, la particularidad de la forma 3 abre la posibilidad de relacionarla con una síntesis practicada en otros yacimientos localizados en Francia. Esta posibilidad proporciona más fuerza a la hipótesis de una norma social compartida y a la diacronía de la representación durante un periodo estable de la norma y su práctica. Se comentará más adelante.
LAUSSEL (DORDOÑA,FRANCIA)
Laussel (Dordoña) (EPA 249)
Análisis Formal
Bloque 2 calizo con grabado profundo de forma abstracta globulares con trazo medio.
Iconicidad 4 Centralidad y autonomía.
Bloque 4 calizo con grabado profundo de formas abstractas globulares con abertura
en “Λ”. Iconicidad 4 Centralidad y autonomía.
Argumentación contextual
Bloque 2: ¿nivel auriñaciense típico?.
Bloque 4: nivel auriñaciense típico (Delluc y Delluc, 1978). Red eficaz ¿y ampliada?
Significación y categorización
Signos con posibilidad categoría argumental
En el Gran Abrigo de Laussel, en Marquay (Dordoña), se encontraron estos bloques en