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Mal del viajero

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• No consumir grandes cantidades de marisco o pescado.

2. Vacunas.

• Actualmente no existe vacuna eficaz para preve- nir la diarrea del viajero.

3. Medicamentos sin acción antimicrobiana.

• La loperamida fármaco de acción antiperistálti- ca, no es eficaz en la prevención de la diarrea del viajero; por el contrario, en tratamiento puede estar implicado en la aparición de efectos secun- darios adversos.

• En cuanto al carbón vegetal no existen datos fia- bles sobre su utilidad en profilaxis.

4. Profilaxis con antibióticos

• Ciertos antibióticos entre los que se incluye do- xiciclina, trimetoprim-sulfametoxazol, rifaximina, fluorquinolonas (ciprofloxacino, norfloxacino) o azitromicina pueden ser utilizados en la preven- ción de la diarrea únicamente en circunstancias especiales y bajo prescripción médica.

• Hay que tener en cuenta que el uso de este tipo de profilaxis puede dar una falsa sensación de seguridad que conduzca al descuido de medidas de higiene antes citadas con el consiguiente peli- gro de desarrollo de un cuadro diarreico. • Todo ello, añadido al riesgo de reacciones adver-

sas por el uso de antibióticos hace desaconse- jable el uso de estos fármacos en la mayoría de los casos.

Tratamiento de la diarrea del viajero:

Durante el viaje, se debe buscar ayuda médica en caso de diarrea y particularmente si hay sangre en las he- ces, vómitos repetidos, fiebre o si aparecen otros sínto- mas. Si no se puede consultar un médico, o en espera de hacerlo, el recurso al autotratamiento es una opción válida, pero en ningún caso debe exceder de 48 horas antes de asistir a una consulta médica.

1. Reposición de líquidos:

Es la medida básica y fundamental. El tratamiento de la diarrea del viajero consiste básicamente en reponer líquidos y mantener una dieta apropiada. La rehidra- tación oral (sobres de rehidratación oral) previene la deshidratación y es básica en los niños y personas de edad avanzada. Existen preparados comerciales de fá- cil manejo y cuya adquisición antes de iniciar un viaje a los trópicos es conveniente. Si no se dispone de so- bres de rehidratación oral, se puede usar un sustituto

que se prepara con 1 litro de agua, una punta de cu- chillo de sal, otra de bicarbonato sódico, 2 cucharadas soperas de azúcar y el zumo de un limón; se tomarán las mismas cantidades que en el caso de los sobres de rehidratación oral (una cuchara contiene un volumen de 5 ml).

Cuando se padece una diarrea, hay que seguir tomando alimento. Es totalmente infundada la idea de que no se puede comer. Los alimentos más adecuados cuando se padece una diarrea son: sopas o caldos de arroz/ zanahorias, patatas hervidas, pescado blanco o car- ne de pollo cocido o a la plancha, pan blanco tostado, manzana rallada o asada, yogur desnatado bioactivo.

2. Antidiarreícos

La loperamida es uno de los fármacos que disminuyen la motilidad intestinal. Indicada en las diarreas mode- radas, está contraindicada en la diarrea del viajero con fiebre o presencia de sangre en las heces. También está contraindicada en niños menores de 2 años o en personas que padecen colitis ulcerosa. El racecadotril es otro fármaco comercializado en España y que es útil en el tratamiento sintomático de la diarrea del viajero por su capacidad de controlar la secreción intestinal de agua y electrolitos.

3.Antibióticos

El uso de antibióticos sólo se indica en la diarrea del viajero grave (presencia de sangre en las heces, fie- bre alta o cuando hay un gran número de deposicio- nes líquidas diarias) o en personas inmunodeprimidas, diabéticos, personas que padecen enfermedades in- flamatorias intestinales o que toman diuréticos o litio (en el caso de estar a tratamiento con otros fármacos específicos consulta con tu médico).

Para un correcto uso de los antibióticos, consulta a tu médico o en alguna unidad especializada. En niños pequeños y mujeres embarazadas no deben usarse. Si la diarrea del viajero persiste a la vuelta del viaje, es preciso consultar con un servicio especializado para un diagnóstico correcto y un tratamiento apropiado.

Mal

del viajero

Hepatitis significa “inflamación del hígado” que puede ser causada por muchos virus o bacterias. Sin embar- go, cuando se habla de Virus de la hepatitis nos referi- mos a cinco virus conocidos como Virus A, B, C, D y E de la hepatitis. Todos los virus son cosmopolitas, aunque es en los países pobres donde tienen más importancia.

Hepatitis A

El virus de la hepatitis A se transmite a través de la ingesta de alimentos o bebidas contaminados.

De todas las hepatitis es la que tiene más riesgo de afectar a los viajeros internacionales, especialmente a viajeros de aventura o que vengan de países con alta endemia. Existe una vacuna eficaz para aquellos viaje- ros que lo necesiten. La higiene personal y la vigilancia en el tipo de comidas/bebidas ingeridas son medidas importantes para evitar el contagio.

¿En qué viajeros está indicada la vacunación?

Está indicada en todos los viajeros mayores de 1 ó 2 años (según las presentaciones farmacéuticas) que viajen a regiones con riesgo intermedio o alto de he- patitis A y no hayan padecido previamente la enfer- medad. Aunque es más frecuente que el contagio se produzca en personas con estancia larga, en zonas

rurales o con condiciones higiénico-sanitarias defici- tarias, se han descrito casos en turistas que perma- necen en centros turísticos y hoteles, por lo que es muy importante la vacunación en todos los viajeros.

¿Dónde puede obtenerse?

La vacunación frente a la hepatitis A puede ser pres- crita por el médico de Atención Primaria siempre que lo considere pertinente.

¿Cuánto tiempo antes del viaje debe administrarse?

La vacunación se debe iniciar al menos 15 días antes de la partida.

¿Qué contraindicaciones tiene?

No existen contraindicaciones especiales para su ad- ministración, con la excepción de la hipersensibilidad a dosis previas o en caso que la persona tenga una enfermedad febril grave y aguda.

¿Debe realizarse algún examen previo a la administra- ción de la vacuna?

Teniendo en cuenta que la hepatitis A en la infancia es a menudo asintomática, se recomienda estudiar la presencia de anticuerpos en aquellas poblaciones en las que se prevea que la prevalencia de infección es superior al 33%. No obstante, la vacunación de una persona que inadvertidamente hubiese pasado la en- fermedad no entraña ningún riesgo.

¿Cómo se administra la vacuna?

Se administran 2 dosis por vía intramuscular, sepa-

Hepatitis

radas por un intervalo de 6- 12 meses. Existe una presentación pediátrica para niños con edades com- prendidas entre 1- 2 y 17- 18 años según la especia- lidad farmacéutica. La administración por otras vías o en otras localizaciones disminuye la eficacia de la vacuna.

¿Puede administrarse con otras vacunas o fármacos?

No existen interacciones con otras vacunas ni fárma- cos asociados.

Existe la posibilidad de la vacunación combinada frente al virus A y B de la hepatitis para aquellos via- jeros que tengan riesgo de exposición a las dos en- fermedades.

¿Cuánto tiempo dura la protección?

Con la administración de una dosis de adulto se ob- tiene protección a partir de los 14 días. Para conse- guir un efecto duradero, es por lo que se administra la segunda dosis de la vacuna. En estas condiciones, la protección puede durar al menos 15- 20 años (y probablemente toda la vida).

¿Qué efectos secundarios pueden aparecer?

La vacunación frente a la hepatitis A ocasiona muy pocos efectos secundarios, que en general son leves y de escasa intensidad, aparecen en las primeras 24 horas tras la administración. Los más frecuentes son dolor en la zona de inoculación y el enrojecimiento de dicha zona.

Hepatitis B

El virus de la hepatitis B se contagia a través del con- tacto con sangre o esperma de otra persona portadora del virus. No se contagia con alimentos o bebidas. Con el aumento del turismo sexual o a través de contactos sexuales ocasionales, hay ciertamente riesgo de conta- gio. También son actividades de riesgo usar instrumen- tos que puedan estar contaminados (agujas de acupun- tura, tatuajes, jeringas, agujas para inyecciones, etc.), atenciones sanitarias a pacientes portadores del virus y recibir transfusiones sanguíneas.

¿De qué está compuesta la vacuna?

Las vacunas de las que se dispone en la actualidad poseen como componente activo proteínas de la parte más superficial del virus de la hepatitis B (HB- sAg) fabricadas por técnicas de biología molecular empleando levaduras de la cerveza como medio de producción.

¿En qué viajeros está indicada la vacunación?

Esta vacuna no está indicada en todos los viajeros debiendo restringirse a:

• Personas que vayan a residir al menos 6 meses en zonas de riesgo moderado o elevado.

• En viajes de duración inferior a 6 meses a áreas en las que existe un riesgo moderado o elevado y con- ductas de riesgo en los que se prevea un contacto directo con sangre o por vía sexual.

• Personal sanitario que pueda estar en contacto con sangre o secreciones corporales.

• Personas con especial riesgo de adquirir una hepa- titis B por vía sexual (antecedentes de enfermedad de transmisión sexual o presencia de prácticas de riesgo sexual).

¿Dónde puede obtenerse?

La vacunación frente a la hepatitis B puede ser pres- crita por el médico de Atención Primaria siempre que lo considere pertinente.

¿Cuánto tiempo antes del viaje debe administrarse?

Para conseguir una eficacia aceptable (al menos del 85%) es imprescindible entre 3 y 4 semanas antes del comienzo del viaje, pero para obtener una mayor eficacia (superior al 95%) el viajero deberá iniciar la vacunación a menos con 2 meses de antelación.

¿Qué contraindicaciones tiene?

No existen contraindicaciones especiales para su ad- ministración, con la excepción de la hipersensibilidad a dosis previas. Debe posponerse en personas que padecen enfermedades febriles agudas graves.

¿Debe realizarse algún examen previo a la administra- ción de la vacuna?

No es preciso realizar ningún estudio especial previo antes de la administración de esta vacuna. Si existe alguna duda acerca de haber presentado una infec- ción previa por el virus de la hepatitis B o de haber sido vacunado, puede realizarse un estudio simple para comprobarlo (consultar al médico).

De cualquier forma, no se han descrito problemas tras la administración de esta vacuna en personas previamente vacunadas o que hubieran padecido una infección por este virus, por lo que si es imposible (por razones temporales) realizar este estudio, puede administrarse la vacuna sin realizar un estudio sero- lógico previo.

¿Cómo se administra la vacuna?

La vacuna se administra por vía intramuscular en tres dosis en varias pautas: clásica; 0, 1 y 6 meses; rápi- da 0, 1 y 2 meses y acelerada 0, 7 y 21 días (estas dos últimas pautas precisan de una dosis de recuer- do a los 6- 12 meses para completar su eficacia).

¿Puede administrarse con otras vacunas o fármacos?

No existen interacciones con otras vacunas ni fárma- cos habituales.

Existe la posibilidad de la vacunación combinada frente al virus A y B de la hepatitis para aquellos via- jeros que tengan riesgo de exposición a las dos en- fermedades.

¿Cuánto tiempo dura la protección?

En la actualidad, se considera que cualquier persona que haya desarrollado títulos de anticuerpos protec- tores (> 10 U/ml) no precisa dosis de recuerdo.

¿Qué efectos secundarios pueden aparecer?

Las vacunas frente al virus B de la hepatitis son muy seguras. Los efectos secundarios más frecuentes

son un leve dolor y/o enrojecimiento en el lugar de la administración.

Aunque en algunas comunicaciones de la prensa se ha indicado que la vacunación frente a la hepatitis B puede relacionarse con la esclerosis múltiple, no existe evidencia científica de este hecho.

Hepatitis C

El virus C de la hepatitis tiene unos mecanismos de contagio similares a la hepatitis B. El periodo de in- cubación es de 6 a 8 semanas. La enfermedad aguda es leve y generalmente asintomática. La hepatitis C puede cronificarse en una proporción elevada. El diag-

nostico es serológico (detección de anticuerpos frente al virus de la hepatitis C). Hay que seguir las mismas precauciones que para la hepatitis B. No existe trata- miento específico ni vacuna.

Hepatitis D

Similar al virus B de la hepatitis, sólo puede contagiar a una persona si ésta ya está contagiada por el virus B o se infecta al mismo tiempo (el virus D necesita al vi- rus B para sobrevivir). Agrava la enfermedad producida por el virus B de la hepatitis. No existe tratamiento. La vacuna contra la hepatitis B también previene la hepa- titis D.

Hepatitis E

El virus E de la hepatitis tiene una forma de transmi- sión igual al virus A de la hepatitis, es decir, a través de alimentos o bebidas contaminadas, debido a unas condiciones higiénicas pobres. Suele ocurrir en epi- demias. Se han descritos epidemias en los últimos años en Nepal, India, Pakistán, Rusia, China, Sudeste asiático, Sudan, Chad y otros países de África, Perú y México. El periodo de incubación es de 2 a 9 se- manas. El riesgo en viajeros es bajo. Cuando afecta a embarazadas provoca una mortalidad elevada (alrede- dor del 20%). El diagnóstico es serológico (detección de anticuerpos). No se cronifica. No existe tratamiento específico ni vacuna.

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