¿Tiene hambre de éxito?
El autor Rudyard Kipling escribió: «Si no logras lo que deseas, es señal de que no lo deseas en serio, o que has tratado de regatear el precio».¿Hasta que punto desea usted alcanzar su potencial y cumplir el propósito en la vida? ¿Tiene hambre de éxito? Se necesita pasión de su parte para seguir creciendo, aprendiendo y negociando. Esa pasión nutrirá su perseverancia.
Con el paso de los años he descubierto que durante toda la vida tenemos que negociar para tener éxito, y solo por medio de intercambios sabios podemos alcanzar nuestro potencial. El problema de muchas personas sin éxito es que no han trabajado para
desarrollar lo que se necesita para negociar. Quieren cambiar el ser un saco de papas por ser el presidente de la Bolsa de Valores de Nueva York. Pero esto no funciona así. Usted puede negociar solo cuando tiene algo que vale la pena cambiar. Y cuando hace la negociación, usted no cambia lo más pequeño por lo más grande, sin pasar todos los niveles intermedios. Usualmente, puede moverse solo un nivel a la vez, sea hacia arriba o hacia abajo.
No hace mucho, hice la negociación más grande de mi vida. Renuncié a mi posición como líder de la Iglesia Wesleyana Skyline en San Diego, California, la iglesia más grande de la denominación y una de las más famosas del país. En los círculos eclesiásticos, era una posición de prestigio. Podría haberme quedado allí por el resto de mi vida, ofreciendo cuidado pastoral a la gente y disfrutando de las muchas atenciones dentro de la iglesia. Pero eso hubiera significado dar la espalda a mi propósito y renunciar a un máximo desarrollo de mi potencial. Así que el 9 de julio de 1995, prediqué mi último sermón en Skyline y cambié la carrera a la que había dedicado veintiséis años de mi vida por dedicarme a tiempo
completo a mi compañía INJOY.
Fue la decisión correcta. Uno de mis deseos es impactar positivamente la vida de más de diez millones de personas durante mi vida, enseñándoles y proveyéndoles recursos sobre liderazgo y desarrollo personal. No sé si lo lograré, pero no importa. El éxito para mí no significa necesariamente alcanzar esa meta. Es emprender el viaje. Más importante es el hecho de que hice la negociación para tratar de alcanzar mi potencial. Pasé otro punto de referencia en el viaje del éxito, y sé que voy en la dirección correcta.
Espero que usted también ponga su mira en avanzar siempre hacia adelante y hacia arriba en su viaje. Para hacerlo, necesitará hacer negociaciones a lo largo del camino, con frecuencia sacrificando algo bueno para lograr algo mejor. Pero es un precio que vale la pena pagar. Mientras hace las negociaciones, siga buscando los puntos de referencia. Ellos le dirán si lo está haciendo bien, y si está más cerca de alcanzar su potencial.
P
ASOS PARA DAR EN EL CAMINO:
¿Ya
llegamos?
Ahora que sabe que la respuesta a la pregunta: «¿ya llegamos?» es siempre «todavía no», puede concentrarse en el desarrollo de la perseverancia y hacer las negociaciones que le capacitarán para avanzar a un nivel más alto en su viaje. Haga los siguientes ejercicios.
1. ¿Cómo desarrollar su perseverancia?: Harold Sherman, autor de How to Turn Failure Into Success, escribió un código de perseverancia. Memorícelo para automotivarse a ser más perseverante.
1. Nunca me daré por vencido mientras sepa que estoy en lo correcto.
2. Creeré que todas las cosas me ayudarán a bien si me aferro a ellas hasta el fin. 3. Seré valiente y no desmayaré frente a las probabilidades poco prometedoras. 4. No permitiré que nadie me intimide o me desvíe de mis metas.
5. Lucharé para vencer todos los reveses y las desventajas físicas. 6. Trataré una y otra vez, y aún una vez más, para lograr lo que deseo.
7. Haré una nueva resolución y renovaré mi fe, sabiendo que todas las personas exitosas han luchado contra la derrota y la adversidad.
8. Nunca me rendiré ante el desaliento o la desesperación, sin importar los obstáculos que se me interpongan.
2. ¿Cómo avanzar al siguiente nivel?: En su viaje del éxito, ¿qué significa para usted avanzar al siguiente nivel?, ¿dónde estaría?, ¿qué estaría haciendo de manera diferente?, ¿qué responsabilidades adicionales tendría?, ¿qué podría negociar? Descríbalo aquí:
__________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________
3. ¿Cómo identificar lo que logrado hasta aquí?: ¿Qué ha logrado ya que necesitará negociar para avanzar al siguiente nivel? ¿qué debe sacrificar? (Nota: Hay cosas que no vale la pena sacrificar: su integridad, su matrimonio, su familia, su fe, etc.)
__________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________ __________________________________________________________
Capítulo 8
¿ES
UN VIAJE
FAMILIAR?
Bastante temprano en nuestro matrimonio, Margaret y yo nos dimos cuenta que en mi carrera tendría la oportunidad de viajar con frecuencia. Y decidimos que cada vez que
tuviera la oportunidad de ir a algún lugar interesante o de asistir a un evento que fuera estimulante, ella vendría conmigo, aun cuando fuera financieramente difícil. A través de los años, hemos un buen trabajo para responder a este compromiso. Pero como viajo con tanta frecuencia y Margaret ha necesitado quedarse en casa con los niños, a veces he tenido que viajar solo.
Por ejemplo, recuerdo que hace unos diez años viajé a Lancaster, Pennsylvania, para dirigir una conferencia. A Margaret y a mí nos gusta mucho esa zona, especialmente la región de los amish. Las granjas y las casas antiguas son increíblemente hermosas. En ese viaje en particular, tuve la gran fortuna de tener algo de tiempo libre para salir a explorar. Por lo que salí a dar una vuelta por el campo, me comí un delicioso almuerzo «hecho en casa» en un pequeño restaurante holandés de Pennsylvania, e hice algunas compras.
Mientras andaba por allí, decidí que no regresaría a casa sin llevarle a Margaret un edredón acolchado hecho a mano. Pregunté dónde era el mejor lugar para comprar uno, y llegue a una granja en el campo que tenía una docena de edredones colgados en el pórtico. Le compre el más hermoso que tenían y pedí que me lo envolvieran. Cuando llegué a casa, casi no podía esperar para entregárselo. Y como lo había deseado, cuando abrió el paquete, quedó encantada.
Realmente he disfrutado mucho el traer regalos a Margaret y a los muchachos a lo largo de los años. Y es divertido contarles algunas de las cosas que suceden. Es una manera de compartir el viaje con ellos. Pero hemos descubierto que no importa lo que traiga o lo que haga para incluir a la familia después de regresar de un viaje, nada se compara con llevarlos contigo.
Me encanta llevar mi familia conmigo—aun en los viajes de negocios—porque tengo la oportunidad de compartir con ellos las alegrías y recompensas del viaje. Margaret,
Elizabeth, Joel Porter y yo hemos estado juntos en las capitales europeas, en las junglas sudamericanas, en las populosas ciudades de Corea, en las partes rurales de Australia y en safaris por Sudáfrica. Hemos conocido personas maravillosas de todas las razas y de una multitud de nacionalidades. Hemos tenido la oportunidad de ver y hacer cosas que quedarán en nuestra mente por el resto de nuestra vida.
Esos viajes han sido divertidos. Pero nuestros viajes a través del globo en ninguna manera se comparan con el otro viaje que he emprendido con ellos: el viaje del éxito. ¿De qué me serviría ganar a todo el mundo y perder a mi familia?
Cuando converso con las personas acerca de la idea del viaje del éxito los he escuchado contar interesantes historias. Por ejemplo, Stephanie Wetzel me contó de un incidente en un viaje del coro del colegio. Ella iba con un coro de unas cincuenta personas recorriendo el país en autobús. El director del coro llevó a toda su familia: su esposa, su hija—ya en escuela secundaria—y su hijo de siete años.
La peor parte del viaje era la larga y caliente travesía a través Texas. Para romper la monotonía, se detenían de vez en cuando para descansar y darle la oportunidad a los chicos de estirar las piernas e ir al baño. Después de hacer una de estas paradas en el medio de la nada, y una hora después de partir, descubrieron algo. No encontraban al hijo de siete años del director.
Inmediatamente dieron vuelta y se dirigieron a la última parada. El director le insistía al conductor que acelerara. No podían dejar de pensar en las cosas terribles que podrían pasarle en una hora. Cuando finalmente llegaron al lugar de descanso, ya eran presa del pánico. Todos saltaron del autobús para buscarlo. No se necesitó mucho tiempo para encontrarlo. Uno de los muchachos lo encontró en el baño de los varones … cazando
moscas. Ni siquiera se había dado cuenta que lo habían dejado.
Si tiene hijos, usted sabe cuán traumático puede ser este incidente para un padre. Sin embargo, a pesar de lo mucho que los padres aman a sus hijos, cada día muchos de ellos se alejan de sus familias en la búsqueda del éxito. Es como si estuvieran manejando en la carretera, y pasara bastante tiempo antes de darse cuenta que han dejado atrás a los miembros de su familia. La tragedia es que muchos le dan mayor valor a su carrera, su éxito o su felicidad personal que a sus familias. Deciden que es demasiado trabajo regresar, así que siguen su viaje. Dejan a la esposa y a sus hijos que se las arreglen solos, como ese pequeño niño si el director del coro no hubiese regresado a buscarlo.
¿Sabía usted que según estadísticas del Departamento del Trabajo, en los Estados Unidos las familias se disuelven a un ritmo mayor que cualquier otro país industrializado? También llevamos la delantera en el número de padres ausentes del hogar. Las leyes de divorcio de Estados Unidos son las más permisibles del mundo, y la gente las están usando a un ritmo alarmante.* Para algunas personas, el matrimonio y la familia se han convertido en víctimas aceptables en la búsqueda del éxito.
Pero muchas otras se están dando cuenta que la esperanza de felicidad a expensas de la ruptura familiar es una ilusión. No puede desechar su matrimonio o descuidar a sus hijos y tener un éxito verdadero. Formar y mantener una familia fuerte nos beneficia en todo sentido, incluyendo el ayudarnos a hacer el viaje del éxito. Nick Stinner afirmó hace más de una década: «Cuando tienes una vida familiar fuerte, recibes el mensaje de que eres amado, te cuidan y eres importante. La dosis positiva de amor, afecto y respeto … te da los
recursos internos para enfrentar la vida en forma más exitosa» (énfasis añadido). Creo que el logro más grande de mi vida fue conseguir que Margaret se casara
conmigo. Somos socios en todo, y sé que sin ella no hubiera alcanzado ningún éxito en la vida. Pero mi gratitud hacia ella y mis hijos no viene de lo que ellos me han dado. Viene de lo que ellos son para mí. Hace ya varios años comprendí que todo el éxito del mundo es nada si no eres amado y respetado por los seres más íntimos. Cuando llegue al final de mis días, no quiero que Margaret, Elizabeth o Joel Porter digan que fui un buen autor, orador, pastor o líder. Mi deseo es que mis hijos piensen que soy un buen padre y Margaret piense que soy un buen esposo. Eso es lo que más importa. Es la medida del verdadero éxito.