CAPITULO XIII: ALGO MAS :
MATERIAL Y PREPARACIÓN:
Para este efecto se requiere u n foulard de nylon de los que u s a n las mujeres para sujetar el pelo, lo más transparente posible y de forma cuadrada. Este tipo de foulares los venden en tiendas de complementos para las damas.
Aparte, se requiere u n a moneda; yo utilizo una grande, en concreto un dólar de plata, ya que el efecto gana muchos enteros y no se complica en nada, pero cualquier moneda que contraste bien con el color del foulard servirá.
REALIZACIÓN:
Ten la moneda empalmada en el clásico de la mano dcha. Coge el foulard por dos esquinas contiguas (Fig. 92), y muéstralo por ambos lados del modo habitual; para, a continuación, extenderlo sobre la palma de la mano izquierda, que se tiene palma hacia arriba y sobre la cual se ubica el centro del pañuelo (Fig. 93).
Ahora, con el pulgar e índice derechos se coge la punta del pañuelo que descansa sobre el antebrazo derecho y se tira de ella hacia delante hasta llegar a la palma izquierda, donde se deja caer la moneda empalmada. La mano derecha, lejos de detener
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. M o n e d a s £n crescendo
su movimiento, sigue avanzando con su esquina hasta llegar a la altura de la punta que sobresale por la parte delantera de la mano izquierda, dejando ver al final del trayecto la mano derecha vacía (Fig. 94), tras lo cual retrocede la mano derecha a su posición original descubriendo la moneda recién aparecida en el medio del pañuelo (Fig. 95). Fin del primer efecto.
NOTA :
El truco para que no se vea caer la moneda consiste en que el dedo meñique de la mano derecha esté é h t o d o momento en contacto con el pañuelo (Fig. 96), que reposa sobre la mano izquierda, de este modo es invisible desde todos los ángulos.
Sujeta la moneda como en la (Fig. 151) coge la punta del foulard que está m á s cercana al codo izquierdo con la mano derecha y al avanzarla, en el momento en que se acerca a la moneda, girar la posición relativa de las manos (Fig. 152), dejándola caer a la mano derecha, que la retiene en el empalme de los dedos derechos, bajando dicha mano a continuación, y soltando finalmente s u esquina.
La mano izquierda coloca el centro del foulard sobre la moneda que tiene la mano derecha, -dejando la mano izquierda libre para enseñarla vacía-. Para, a continuación, con el pulgar e índice izquierdos, apretando la moneda, hacer u n pliegue envolviendo la moneda por todos los lados. Esto se hace en la acción de coger el foulard y moneda con la mano izquierda para enseñar la mano derecha vacía, que finalmente coge el foulard por los pliegues y se podrá ver la moneda dentro del foulard por todos los ángulos(Fig.l53). Para efectuar la penetración, se coloca el centro del foulard sobre la palma de la mano derecha, cogiendo a continuación los extremos con la mano izquierda, y tirando suavemente de ellos se
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S / Fig.: 152 — 169 —Monedas in crescendo.
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( ve cómo la moneda queda libre del foulard atravesándolo. Fin de
7* la primera penetración.
T* Es buena idea repetir la penetración
f* en condiciones más difíciles. Para ello la
■*• moneda que acaba de atravesar y está
m*4 sobre la palma de la mano derecha se
cubre con el centro del foulard. y se sujeta con los dedos pulgar e índice derechos por el borde, para que quede la mayor parte posible de ella a la vista (esto es importante como se verá en el párrafo siguiente), y se
cubre con el pañuelo, quedando la moneda bajo el centro del pañuelo (Fig. 108). El mago, con el índice izquierdo, golpea la moneda en el punto marcado con una "X" y desliza u n poco de tela para que sea pellizcada a través del pañuelo entre el pulgar e índice derechos -viéndose de perfil en la Fig. 109-.
Por si alguien a ú n desconfía, se levanta la parte delantera del pañuelo hasta que caiga sobre la parte de atrás, que descansa sobre el brazo derecho soltando el agarre de la mano izquierda. Se ve así la moneda en el interior del pañuelo. -En este momento hay que tener precaución para que no se vean los dedos pulgar e índice derechos, ya que entonces la ilusión de que lo que se muestra es el pañuelo en su parte interior quedaría perdida (Fig. 110).
Tras haber mostrado la moneda en el interior del pañuelo, la mano izquierda coge las dos capas de tela que están sobre el brazo derecho y las echa hacia delante. Para la gente acabas de dejar el pañuelo como estaba antes de mostrar la moneda, realmente la moneda está en u n pliegue en el exterior de pañuelo
(Fig. 111). La mano izquierda, a continuación, coge el foulard justo donde se acaban los pliegues que tapan la moneda, y la mano derecha retuerce varias veces la moneda y el foulard que la rodea.
Decimos que al chasquear los dedos va a atravesar la tela, los chasqueamos, soltamos el agarre de la mano derecha sobre el foulard y la moneda, y pasan tres cosas:
I/La moneda no cae.
2/La moneda no se ve que está fuera. 3/La moneda no h a atravesado la tela.
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Monedas in crescendo
Por todo ello se refuerza que está en el interior del pañuelo, ya que al mago le h a fallado el juego.
El mago le pide a u n espectador que extienda su mano derecha. Mientras lo hace, con la mano derecha se cogen el pañuelo y moneda que ha soltado antes, y se colocan sobre la mano del espectador (Fig. 154).
Ten cuidado para que la moneda quede en contacto directo con su piel, que no haya ningún pliegue entre ésta y la moneda, ya que notaría que la
moneda está fuera. Le pides ahora que cierre su mano sobre el foulard y moneda. Y tirando suavemente de los extremos, la moneda queda en el interior del puño del espectador, mientras el pañuelo sale incólume.
Fin de la segunda penetración.
Para finalizar se va a hacer desaparecer descargándola en el bolsillo exterior izquierdo de la chaqueta. Para ello se coloca el pañuelo en la posición anterior sobre la palma izquierda para, a continuación, simular colocar la moneda en el interior del pañuelo, como hicimos antes, pero, reteniéndola en realidad en la mano derecha en el empalme a la italiana.
La mano derecha agarra la p u n t a del pañuelo m á s cercana al mago entre el corazón y el índice, y como en el efecto anterior, tira suavemente de ella, pero hacia arriba y hacia el cuerpo acercándose al bolsillo de pecho de la camisa, pero, ATENCIÓN. Mientras la vista y la mente del público se dirigen a la mano izquierda, la derecha deja a caer a cubierto del pañuelo su moneda empalmada en el bolsillo de pecho.
Una vez estirado el pañuelo en su totalidad sobre la palma de la mano izquierda, se ve que no está, y la gente creerá que h a penetrado de nuevo el pañuelo, pero CRASO ERROR, ya que, al retirar el pañuelo se ve que ha desaparecido, llegando al climax
final de la rutina. Luego puedes dar a examinar el foulard.
NOTA:
El truco para que produzca u n buen efecto y que la moneda no caiga fuera del bolsillo es el siguiente:
Monedas in crescendo
Lo primero es hacerlo en mangas de camisa, ya que el efecto no podrá ser explicado por el público pensando en que va por la manga.
Lo segundo consiste en hacerlo remangado por el mismo motivo de antes.
Y tercero, pero no menos importante, colocar en el bolsillo de pecho de la camisa -situado al lado izquierdo-, un pañuelo arrugado, ya sea de tela o de papel, para mantener el bolsillo abierto y que no caiga fuera la moneda, -también da buenos resultados u n a bola de esponja-.
Recuerda que cada vez que hagas un falso depósito, o dejes caer la moneda -ya sea en el bolsillo o en la mano izquierda-, la mirada del mago nunca debe dirigirse a la mano que hace la trampa.
MONEDAS DE LA MANGA Y VIAJERAS A LO KENNER