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MATERIALES TECHO VIVIENDAS INDIGENAS

In document PRIMER MUNICIPIO AMBIENTAL DE COLOMBIA (página 187-193)

MATERIAL PAREDES VIVIENDAS INDIGENAS

MATERIALES TECHO VIVIENDAS INDIGENAS

dado que este último realiza mayores esfuerzos para lograr una mejor protección mediante el uso de madera aserrada, garantizando un mínimo control sobre los vientos fríos de la madrugada. Esto sumando a los problemas ambientales de las aguas

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Total viviendas indígenas del municipio

residuales, que sin excepción van a parar debajo de la casa, convirtiéndose el espacio

de entrepiso, en el principal foco de transmisión de enfermedades por la presencia excesiva de vectores de transmisión y su fácil acceso a la casa dado la vulnerabilidad de sus pisos y paredes.

De otro lado, las constantes inundaciones de los terrenos donde se encuentran construidas las casas, mantiene a los pobladores, buena parte del año entre el agua; dificultando el desarrollo de programas de sanemiento básico, debido al alto nivel freático de sus suelos.

Las soluciones a los problemas de vivienda resultan aún más complejas, si se tiene en cuenta que servicios como el alcantarillado o manejo de aguas residuales, no operan por el alto nivel freático, y como ya se dijo, la reubicación resulta difícil si se tiene en cuenta que el río no solo suministra parte fundamental de su alimento, sino que el acceso se hace casi imposible en épocas de lluvia a las partes altas de los terrenos aluviales.

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2.3.3.2 HACINAMIENTO

Si se tiene en cuenta que el promedio de habitante por vivienda en el municipio es de seis personas puede considerarse que el hacinamiento es mínimo, pero la distribución del espacio en las viviendas rurales sólo dispone de una habitación por familia, lo que densifica el número de habitantes por vivienda. Este hacinamiento se agudiza debido entre otras razones a: la población flotante y numerosa con respecto a la que está radicada, incluyendo los niños en escuelas veredales sin ningún servicio y dormitorios sobrepoblados; en comunidades indígenas la situación es más compleja, como ya mencionamos el paso de la vivienda multifamiliar “la maloca”, a la vivienda familiar, ha desmejorado la calidad de su hábitat, no sólo por el mal manejo de materiales, sino que aún, la habitación unifamiliar, continua siendo

habitada por varias familias, la razón por la cual esta situación no es fácilmente detectada por empadronadores, es que su concentración se da solo en las horas de la noche. En estas comunidades es claro el hacinamiento, su indicador más visible, es la tuberculosis.

En territorios en formación como Leguízamo, los problemas de hacinamiento son inve rsos a los que presentan las grandes urbes; la carencia de espacio habitacional se da más en los frentes de trabajo (cocales) que en el casco urbano.

Nuestras ciudades intermedias del nivel departamental no son receptoras de flujos masivos de inmigrantes, ya sea por desplazamientos de tipo político o por la dinámica funcional intraregional, como si lo son las capitales de departamento o los grandes centros nacionales; en realidad Puerto Leguizamo posee una dinámica de crecimiento demográfico moderada, por varias razones; en primer lugar el control que las autoridades ejercen sobre la cabecera municipal, ha impedido que ésta se constituya en un centro de comercio de hoja o pasta de coca, que es en últimas, el factor que dispara los ritmos de crecimiento de los centros urbanos en la región, y en segundo lugar, aunque gran parte de la zona rural presente niveles críticos de orden público, el flujo de desplazados se da más hacia Florencia o al interior del país que hacia la cabecera, sin embargo se prevée que la presencia de grupos privados contrainsurgentes, desaten en cualquier momento un desplazamiento masivo, colocándonos frente a un escenario muy diferente, un escenario que lo podríamos considerar de alto riesgo, como quiera que en las condiciones de espacio físico, en las que se encuentra la cabecera, no estaría en condiciones de recibir gruesos grupos de desplazados.

2.3.3.3 LA CALIDAD

Lo concerniente a la calidad de la vivienda, es quizás la debilidad más grande que tienen las cifras oficiales, la aplicación del censo no logró levantar la información suficiente para hacer un diagnostico que permita el diseño de una política de vivienda, sobretodo en el área rural, donde los parámetros nacionales no operan, no solo por que el concepto de vivienda, varía, sino, por que a nivel local tampoco se han definido dichos parámetros para que sean incorporados en los instrumentos empleados por las autoridades nacionales.

Es frecuente escuchar que la vivienda indígena debe ser evaluada de tal manera que los materiales utilizados sean valorados diferente, o sea, que los pisos o paredes en yaripa, no sean considerados como deficientes frente a la función de protección, dado el valor cultural o ancestral que le atribuyen a dichos materiales.

Estos discursos deben trascender del espíritu romántico de algunos antropólogos, al análisis científico sobre las posibilidades de mejoramiento de las funciones de protección de la casa de habitación.

En Puerto Leguizamo, una gran parte de la vivienda se encuentra construida en madera aserrada. Lo que nos ubica en un alto riesgo de incendio; estas viviendas se encuentran ubicadas básicamente en los barrios las Villas y Rancho Lindo. El resto del territorio o parte rural, las casas con muy pocas excepciones, son en madera o yaripa (esterilla de chonta),

2.3.3.4 VIVIENDA DE INTERES SOCIAL

El municipio ha creado dos programas de construcción de vivienda de interés social en los últimos cinco años, uno en el casco urbano, con el barrio Martha Lucía Lotero (I y II etapa) con un total de 174 viviendas que fueron adjudicadas de manera prioritaria a la población que debía ser reubicada por estar en zona de riesgo de inundación y un programa de 40 viviendas en Puerto Ospina. Además de los programas de mejoramiento de vivienda en el casco urbano, La Tagua y las comunidades indígenas de

El foco principal de la política, será la reubicación de la vivienda bajo algún tipo de amenaza, pero con atención especial se atenderán las siguientes vulnerabilidades:

A. Ubicación a los márgenes de los ríos, (riesgo de deslizamiento por socavación de las orillas)

B. Las inundaciones, llamadas “conejeras”, en los ríos Caquetá y Putumayo, hace de la mayoría de viviendas ribereñas vulnerables frente al riesgo de derribamiento, aislamiento, y al enterramiento de cultivos y sus consiguientes hambrunas, en buena parte se debe a que las viviendas no cumplen los 30 metros de la ribera del río.

Durante el año 1998 y el primer semestre de 1999 se han desarrollado una serie de actividades en la ejecución de los recursos para la construcción de las viviendas de los diferentes programas tanto en la zona urbana como rural .

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