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Mecanismo de acción del tratamiento con lodo

El mecanismo de acción de los lodos terapéuticos sobre el orga- nismo está dado por los factores físicos y químicos.

La mayor importancia entre los factores físicos se le concede al factor térmico, en menor grado al factor eléctrico (entre lodo y el cuer- po surgen débiles corrientes eléctricas) y al factor mecánico (acción directa del propio lodo) en su desplazamiento por la piel del paciente como un micromasaje peculiar.

Los factores físicos facilitan la penetración de sustancias quími- cas y biológicamente activas contenidas en el lodo, hacia el interior del cuerpo y a través de la piel no lesionada como son: hormonas, antibióticos, estimuladores biogénicos, microelementos, ácidos or- gánicos y complejos volátiles que al penetrar en el organismo ejercen una acción terapéutica.

El mecanismo de acción no ha sido suficientemente estudiado pero se conocen muchas ventajas como las señales que pasan al sistema nervioso central y al hipotálamo, el que estimula neurohormonas que regulan la secreción de las hormonas de la hipófisis; estas últimas controlan la actividad de la corteza suprarrenal, los testículos y ovarios y las glándulas tiroideas.

Las hormonas que se vierten en la circulación general ejercen su acción específica sobre el sistema nervioso central y como resultado de esto se origina una respuesta neurotumoral de las funciones en relación con la acción del lodo.

Tsarfis propuso su teoría al considerar que la acción de los trata- mientos con lodo se realiza de manera multiescalonada, es decir, la corrección consecutiva de los distintos sistemas hasta los niveles celular y subcelular. Por acción del lodo se agota la capa córnea y brillante de la piel, mejorando la capa granulada. La epidermis mani- fiesta vascularización de las células de la capa córnea.

En la dermis se originan cambios estructurales semejantes a las alteraciones durante un proceso de infiltración inflamatoria. Aumenta

el flujo de linfocitos, hialocitos y eosinófilos momento en que los dife- rentes elementos que forman el lodo, en particular el hierro, penetran la dermis.

Como existe elevada permeabilidad en la piel, los compuestos de hierro y otros elementos del lodo curativo pasan a las estructuras de los microtejidos y al medio interno.

Los cambios estructurales, que ocurren por la influencia de los lodos curativos en las terminaciones nerviosas de la piel, van acom- pañados por la intensificación de los procesos locales fermentativos y biológicos al nivel celular y subcelular; estos cambios locales de los procesos reflejos incluyen el nivel cortical y subcortical.

El material necesario es: − Hornilla o estufa.

− Recipiente con agua.

− Recipiente con el lodo, rotulado con la fecha de expedición y con- tenido.

− Depresores o brochas (para uso individual) y lona o paños de algo- dón grueso para la protección de la zona que se ha de tratar. − Área con sillas o camillas para la exposición de las zonas donde

se va a aplicar el lodo.

− Duchas o lavamanos con agua.

− Termómetros para medir la temperatura. Procedimiento de enfermería:

− Explicar al paciente el procedimiento. − Calentar el lodo en baño María.

− Cuando el lodo alcance la temperatura indicada, se le aplica al paciente en la región afectada.

− El lodo se debe exponer con depresor, espátula desechable y en el caso de brocha será individualizado su uso.

− Se coloca lodo hasta lograr el grosor requerido según la zona apli- cada.

− Se cubre con una sábana, paño o lona para proteger la región y evitar que se seque demasiado y la temperatura cambie.

− Se le aplica calor a través de los rayos solares y el horario no debe pasar de las 10 a.m.

El profesional de enfermería desempeña un papel importante en esta terapéutica, por lo que debe identificar los diferentes tipos de peloides o lodos. Su uso y aplicación es otra herramienta útil en el tratamiento de diferentes enfermedades.

Ventosas

Es la técnica que consiste en extraer el aire al ejercer una presión negativa dentro de un vaso o ventosas que provoca un vacío que ab- sorbe intensamente la superficie de la piel; genera una congestión local o estancamiento de sangre a través de la absorción, que des- empeña una importante función ya que promueve la circulación de sangre.

También pueden usarse a través de áreas más extensas, desli- zando las ventosas por la piel lubricada; se aplican hasta que la piel toma una coloración hiperémica.

En la clínica se dividen en ventosas de fuego, aire o agua de acuer- do con el elemento, a través del cual se produce la presión negativa o vacía del aire dentro del vaso.

Acción de las ventosas. Estas tienen influencia sobre diferen-

tes órganos y sistemas:

− En la piel: dilatan las arterias y venas, activan la circulación de la sangre, elevan la temperatura de la piel y aceleran el metabolismo, aumentan la excreción de los poros y las glándulas, refuerzan la perspiración cutánea y favorecen la nutrición de la piel. Alivian el dolor y aceleran la absorción de sustancias derivadas del catabolismo y de las toxinas bacterianas.

− En los músculos: estimulan los movimientos de las arterias y ve- nas, dilatan las venas, aceleran la velocidad de circulación y acti- van la circulación de la linfa. Reactivan la fuerza del cuerpo, aumentan la resistencia y son efectivas en el tratamiento de enfer- mos con limitaciones de los movimientos.

− En las articulaciones: mejoran la circulación de la sangre en el interior de las articulaciones.

− En el sistema nervioso (en los nervios periféricos): regulan la fun- ción del sistema neurovegetativo y las funciones de los órganos y vísceras.

− En los órganos del sistema digestivo y urinario: las ventosas en el abdomen refuerzan la excreción de los jugos digestivos y el movi- miento peristáltico del estómago y los intestinos, las funciones de digestión, absorción y excreción. Actúan sobre los movimientos de los músculos involuntarios.

− Sobre el sistema circulatorio y la sangre: benefician la circulación sanguínea, eliminan los obstáculos de la circulación y los proce- sos inflamatorios. Actúan en la circulación, aumentan los leucocitos y eritrocitos.

− Acción tradicional: expulsan viento, humedad y mejoran la circula- ción de la sangre.

Esfera de tratamiento:

− Circulación y congestión de la sangre: se aplica en la congestión de la sangre por contusión, distensión y su dolor, así como en la arteriosclerosis.

− Neuralgia y parálisis de los nervios: se aplican en el tratamiento de las secuelas de poliomielitis y la apoplejía, parálisis de los nervios periféricos y neuralgia ciática.

− Constipación, bronquitis, neumonía y "coqueluche": cuando se aplica en la parte dorsal del cuerpo elimina la tos y el escalofrío que provoca la gripe.

− Enfermedades de los distintos sistemas: efectiva en la inflama- ción del estómago y los intestinos.

− Anuria y litiasis vesicular y renal.

Contraindicaciones del tratamiento:

− Convulsión. − Fiebre alta.

− Trastornos de la coagulación. − Sobre los vasos superficiales.

− Sobre el abdomen de mujeres embarazadas. − Enfermos con edemas.

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UNIDAD 6. EVITACIÓN

DEL

DOLOR

Nilda L. Bello Fernández y Luis A. Borrajo Bello

El dolor es una experiencia sensorial y emocional desagradable originada por una lesión hística real o potencial; es la causa que con mayor frecuencia ocasiona que las personas soliciten servicios asistenciales. Además, es una sensación causada por estímulos de naturaleza perjudicial.

La definición de dolor en enfermería se manifiesta como cual- quier sufrimiento corporal que el enfermo exprese y exista siempre que así lo afirme. La regla cardinal en la atención es que todo dolor es real aun cuando se desconozca su causa, lo cual se basa en 2 as- pectos importantes: primero, la enfermera cree en el enfermo cuando este le manifiesta que sufre dolor; segundo, lo que la persona dice acerca del dolor no se limita a los señalamientos verbales.

La enfermera pasa mayor tiempo con el paciente que sufre dolor que cualquier otro profesional de la salud y tiene la oportunidad de ayudar al enfermo en su alivio, así como eliminar los efectos nocivos. En la Atención Primaria de Salud la enfermera debe identificar y tratar la causa del dolor así como prescribir los medicamentos para aliviarlos. El dolor es una de las causas más comunes de molestias en un individuo y tanto para Maslow como Kalish, evitar el dolor es una de las necesidades fisiológicas de mayor prioridad según lo seña- la Du Gas.

Los pacientes con dolor experimentan grados variables de molestias, desde una sensación leve de incomodidad hasta un sentimiento agudo de agonía que borra todas las demás sensa- ciones. El dolor es un mecanismo protector que advierte a la persona que se ha lesionado sus tejidos o están por sufrir una lesión; el punto en que comienza a sentirse se llama umbral del dolor. La reacción al dolor también es muy individual.

El dolor es así mismo uno de los signos y síntomas de enferme- dad más común y probablemente el más importante. La forma en que una persona reacciona al dolor en un momento determinado parece depender de diversos factores:

− Físicos. − Emocionales. − Culturales.

Las razones de las anomalías en la percepción y reacción al do- lor han intrigado durante muchos años a fisiólogos, psicólogos y so- ciólogos.

Aunque es un síntoma muy común de enfermedades, aún exis- ten grandes lagunas en nuestros conocimientos sobre los mecanis- mos de recepción-transmisión, interpretación y reacción de las sensaciones.