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Prioridades de la actividad de enfermería

Todos los aspectos que promueven la comodidad, reposo y sue- ño cuentan con elevada prioridad, principalmente en los enfermos en los cuales el reposo y sueño son componentes esenciales del trata- miento; los enfermeros deben hacer todo lo posible para asegurar que se eliminan o minimizan los factores que causan malestar o que obstaculizan el reposo y sueño.

Debe conocer ampliamente los factores que aumentan la como- didad y promueven el reposo y sueño para evaluar los méritos de las actividades específicas que ayudan a cada paciente en particular; este aspecto se considera tan importante que en algunas instituciones se han creado "planes para el sueño", lo cual constituye un buen méto- do. Las intervenciones útiles en los casos particulares se comunican a los demás, para que exista congruencia en el método que usa el personal de enfermería.

Principios importantes en la comodidad, reposo y sueño. Para

asegurar que los pacientes se encuentren cómodos, reposen y duer- man lo suficiente, posiblemente le sea útil al profesional de enferme- ría conocer los principios siguientes:

− Los períodos específicos de sueño son un componente esencial del ritmo circadiano del humano.

− El funcionamiento físico y psicosocial óptimos se logra mediante el sueño suficiente.

− La necesidad individual de sueño varía según la edad, característi- cas del crecimiento, estado de salud y las diferencias particulares. − Las costumbres a la hora de acostarse son diferentes en todas las

personas.

− Los trastornos de las características normales del sueño son de- bidos a cambios en la forma de vida ordinaria, problemas sociales, emocionales y físicos, y como consecuencia de enfermedades, irritaciones o malestares de poca importancia, además del dolor.

Principios científicos relacionados con el sueño y el descanso

Anatomía y fisiología. Los seres humanos necesitan determina-

da cantidad de sueño durante un período prolongado, para mantener el funcionamiento óptimo de su organismo físico y mental:

1. Factores que influyen en las horas necesarias para el sueño: − La edad:

• Los lactantes generalmente necesitan dormir de 14 a 18 horas diarias.

• Los niños generalmente necesitan dormir de 10 a 14 horas diarias. • Los adolescentes y adultos generalmente necesitan dormir de

7 a 9 horas diarias.

− Las características fisiológicas individuales.

− El estado de salud (determinados padecimientos pueden aumen- tar las necesidades de sueño).

− El nivel de tensión (durante los períodos de tensión pueden au- mentar las necesidades de sueño).

− La presencia o ausencia de motivación para mantenerse des- pierto y activo tanto mental como físicamente.

− El condicionamiento.

2. El sueño restablece el equilibrio normal entre las distintas partes del sistema nervioso.

3. Cuando existen períodos de aumento o disminución de la excitabi- lidad nerviosa, todo el organismo se encuentra afectado. Durante el sueño:

− Disminuye la actividad simpática:

Baja la presión arterial.

Disminuye la frecuencia cardíaca.

Se produce vasodilatación en la piel.

− En ocasiones aumenta la actividad parasimpática (la motilidad y la secreción del conducto gastrointestinal).

− Disminuye el tono muscular, a veces casi no existe. − Se reduce el metabolismo de 10 a 20 %.

El sistema activador reticular, que controla el grado de actividad del SNC, es el responsable del estado de alerta del sueño:

1. El sistema activador reticular es una red formada por células y fibras nerviosas que se originan en el tallo cerebral, suben hacia el mesencéfalo y el tálamo para distribuirse por toda la corteza cere- bral.

2. Existen varios grados del estado de alerta y del sueño, los cuales son posibles gracias al gran número de trayectorias nerviosas que hay entre la corteza cerebral y el sistema activador reticular: − Cuando se reducen los estímulos que vienen de la corteza cere-

deprimen, aparece el sueño. Durante el sueño el sistema se en- cuentra casi completamente inactivo.

− El estado de alerta se presenta cuando se acciona el sistema activador reticular y los mecanismos de retroalimentación de la corteza cerebral y de la periferia mantienen la estimulación:

Un estímulo sensitivo intenso puede provocar de inmediato el

estado de alerta. Estos estímulos incluyen dolor, presión, estí- mulos auditivos y visuales y sensaciones viscerales.

Es más difícil despertar a una persona que se encuentre en

sueño profundo, que en sueño superficial.

3. Los patrones difásicos de sueño y del estado de alerta se desarro- llan en una época temprana de la vida. Las personas aprenden a mantenerse despiertas durante un período prolongado y a dormir mucho tiempo.

4. Los patrones del sueño se aprenden (ambientes que favorecen el sueño, condiciones para dormirse y mantenerse dormido, hora para dormir y duración de los períodos del sueño).

5. El adulto mientras envejece puede necesitar períodos más largos para dormir, ya que existe determinada tendencia a despertarse con mayor frecuencia y a permanecer despierto.

El sueño tiene 2 fases: el sueño de movimiento ocular lento (NREM) y el sueño de movimiento ocular rápido (REM):

1. Durante un período de sueño de 7 a 8 h casi siempre existen de 3 a 4 períodos de sueño REM. Estos suelen ocurrir cada 1 o 2 h y pueden durar de 5 min a 1 h.

2. La transición de sueño NREM a REM generalmente está indicada por espasmos musculares leves e involuntarios.

3. El sueño REM varía con la edad; representa aproximadamente 50 % del sueño en el recién nacido, 20 % en el sueño del adulto y 15 % en el sueño del anciano.

4. Las personas que no tienen sueño REM tienden a desarrollar una personalidad sumamente irritable, se fatigan en extremo y pueden tener comportamiento neurótico.

5. El sueño NREM proporciona el descanso y el restablecimiento del organismo.

La actividad física que se efectúa durante las horas de vigilia tien- de a favorecer un período de sueño adecuado; sin embargo, la activi- dad física estimulante efectuada antes de acostarse tiende a interferir el sueño.

Después de un trabajo agotador se presenta la fatiga normal. Un período de descanso o de sueño restablece la capacidad para traba- jar y produce una sensación de bienestar.

Mientras mayor sea el índice metabólico, mayor es la necesidad de que aumente la circulación, las respiraciones, la nutrición y la ex- creción.

Cuando se disminuyen las demandas del organismo durante un estado de tensiones es posible obtener la mayor respuesta global del organismo al reposo y al sueño.

Patología. Los signos y síntomas de la privación de sueño son:

1. Sensación de fatiga, lasitud.

2. Incapacidad para concentrarse, percepciones erróneas. 3. Irritabilidad excesiva, inquietud.

4. Incoordinación muscular, mareos.

5. Conjuntivas inflamadas, zonas oscuras e hinchadas alrededor de los ojos, ojos con apariencia vidriosa.

6. Desorientación progresiva y alucinaciones.

El insomnio frecuentemente se encuentra asociado con el ner- viosismo:

1. El nerviosismo es un estado de inquietud mental (también física) que se acompaña de sensación de ansiedad y recelo. Puede ha- ber irritabilidad excesiva.

2. El nerviosismo puede estar relacionado con:

− Conflictos mentales o emocionales (es un síntoma temprano de los trastornos mentales).

− Estados neurológicos como lesiones cerebrales de origen traumático o encefalitis.

− Hipertiroidismo.

3. El nerviosismo excesivo puede ocurrir por las condiciones de fatiga extrema que no es mitigada por el sueño ni el descanso.