4.5 China y su televisión para África: CGTN-Africa
4.5.2 Medicina Tradicional China: un concepto diferente
La expansión del dragón asiático en el continente africano y su repercusión en los organismos internacionales tuvieron la máxima trascendencia el 4 de noviembre de 2006 donde el interés mediático occidental se concentraba en la plaza de Tiananmen para cubrir la mayor cumbre internacional celebrada hasta el momento en el país asiático (Naidu, 2007).
La noticia era la celebración del III FOCAC que reunía a 48 países africanos en una cita insólita hasta la fecha, y que congregaba a 41 jefes de Estado y de gobiernos de África
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(Ibídem). Los líderes del PCCh recibieron con honores al conjunto de mandatarios. Los términos y cifras que se manejaron en cooperación económica, ayuda, inversión, financiación, subvenciones y reducción o cancelación de la deuda hicieron saltar la alarma en las cancillerías de Occidente (Jansson, 2009).
Sin embargo, en el otro extremo del mundo, los flujos comerciales que China había generado en América Latina para ese mismo año eran prácticamente similares: 35.0000 millones de euros (Veiga, 2009, p. 439) lo que demostraba que la expansión china se producía en otros continentes además del africano. Hasta el momento, la región latinoamericana también es una exportadora clara de recursos energéticos de tipo primarios (como el petróleo y el carbón), de metales (cobre) o de algunos productos particulares como la soja. Pero no suponía tanto peligro.
De hecho, la relación de China con Estados Unidos es mucho más importante en términos cualitativos y cuantitativos y desvirtúa el papel proactivo que el gigante asiático puede jugar en América Latina o África. Es cierto que después de la actual crisis financiera mundial parece que ha habido un reajuste estructural en el sistema internacional en términos de poder, es decir, un trasvase moderado de liderazgo hacia los denominados países emergentes (Sanahuja, 2008, p. 101). Sin embargo, en la práctica, China se ha situado estratégicamente como un poder que podría disputar el liderazgo norteamericano en África. En 2016, se posicionó como el país con más Inversión Extranjera Directa (IED) en el continente (Kazeem, 2017).
Tabla 2
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4.5.2.1 Asistencia y presencia de los medios chinos en Kenia
Para definir la ayuda promovida por el gobierno de la República Popular China es necesario trazar un marco dialéctico entre la era maoísta y su diplomacia actual. En los años sesenta, los cambios introducidos en la política exterior dirigida desde Beijing son entendidos por los analistas chinos como adaptaciones o reinterpretaciones de los conceptos tradicionales con la intención de adaptarse a los nuevos tiempos (Brautigam, 2009). Esta secuencia argumentativa en términos de ayuda externa ha sido una constante. Los resultados dinámicos de este cambio permanente han configurado al menos dos pilares analíticos desde Beijing: en primer lugar, la afirmación de que la ayuda se entiende como un fin para lograr algunos medios (Ibídem); y, segundo, y según el proceso chino, que esta ayuda es un acto de bondad (Eboda, 2006). Por lo tanto, estaría compuesto por una mezcla de medidas de mercado y de gasto social (Kazeem, 2017). En este paquete de asistencia gubernamental, préstamos y subsidios, China también incluye fondos para la exportación de desarrollo y para los campos militar y cultural. En este sentido, la definición da respuesta a dos paradigmas: la cooperación y la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD). Cooperación significaría también Inversión Extranjera Directa (IED) y todo lo relacionado con las actividades y acuerdos chinos, mientras que la AOD se concibe como préstamos concedidos, condonación de deudas o concesiones comerciales (Oya, 2007). Atendiendo a los diferentes estudios desde el BM, el Ministerio de Comercio de China o desde los propios investigadores del campo del desarrollo, las cifras sobre la ayuda no encajan y la incoherencia de las cantidades hace que sea difícil medir los resultados (Ibídem). A pesar de esto, y llenando un déficit empírico alimentado por la inercia de los medios de comunicación, es frecuente encontrar un retrato de esta asistencia china especificada como enorme y secreta. Así lo reflejaba el artículo publicado por The Guardian el 29 de abril de 2013:
“China ha invertido 75.000 millones de dólares en proyectos de ayuda y desarrollo en África en la última década, de acuerdo con una investigación que revela la magnitud de lo que algunos han llamado la creciente ofensiva de Beijing para asegurar la influencia política y económica en el continente. El gobierno chino publica muy poca información sobre sus actividades de ayuda exterior, que siguen siendo secretos de Estado” (Provost & Harris, 2013).
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Otros enfoques, y después de aplicar una contextualización y una comparación periódica en intervalos más largos, señalan otra realidad: “Aproximadamente un tercio de la asistencia china va a África, lo que significa que en comparación con otros donantes sigue siendo normal” (Naidu & Burke, 2008, p. 85).
La presencia china no es nueva en el continente, aunque hasta el año 2006, como se ha mencionado, el diafragma con el que se enfocaban los análisis hibernaba en un lugar completamente opaco; sin luz. Por ejemplo, ni el FOCAC celebrado en Beijing (2000), ni el de Adís Abeba (2003) reportaron un gran interés para los analistas occidentales. Y, en segundo lugar, los elementos distintivos proporcionados por autores mencionados como Brautigam (2009), Shan Wu (2013), Taylor (2009), Naidu y Burke (2007) aportan una nueva visión que intenta desmantelar el enfoque convencional. Según Alden, el FOCAC de 2006 no indicó el comienzo de una relación, “sino el final de una década de esfuerzos donde la expansión china había proporcionado el escenario ideal para la unión de estas dos regiones” (Alden, 2007, p. 123).
La presencia de China en el panorama de los medios de comunicación africanos tampoco es nueva, solo que actualmente el grado de implicación es mayor y con un alcance transfronterizo. Por ejemplo, en 1958 China abrió una oficina en El Cairo (Egipto) para la China News Agency - Xinhua (Ismael, 1971, p. 507) y, en 1967 Radio Pekín transmitía 21 horas semanales en inglés para la región de África del este con transmisiones que se producían todos los días entre las seis y las nueve de la noche (Yu, 1968, p. 1023). Los ejemplos de la asistencia/cooperación de los medios de comunicación chinos con África se dividen en tres partes: intercambios, formación de periodistas y asistencia técnica (Gagliardone & Stremlau, 2012). En concreto, en 2006 se produjeron algunos cambios importantes en el panorama de los medios de comunicación de Kenia: el lanzamiento de la radio estatal China Radio International (CRI), el préstamo de 150.000 dólares de equipos para la creación de la entonces denominada CCTV-Africa –ahora CGTN-Africa; o los intercambios profesionales entre periodistas que comenzaron en paralelo con el anuncio realizado en el establecimiento del III FOCAC (Ibídem). Sin embargo,
130 “el cambio más importante ocurrió en 2006, cuando Xinhua trasladó su oficina de redacción regional de París a Nairobi reconociendo a la capital keniana como un eje central en África para el proyecto de que los medios de comunicación 'vayan al extranjero' de China” (Gagliardone et al., 2012, p. 12).
Durante abril de 2011, Xinhua lanzó su primer periódico móvil en la región junto a una compañía de telecomunicaciones keniana, Safaricom188. No obstante, no sería hasta la celebración de la quinta cumbre FOCAC celebrada en Pekín entre el 19 y el 20 de julio de 2012189, cuando tendría lugar una mención clara a la apertura del canal CCTV-Africa en Nairobi.
“Se establecerá un centro de intercambio de prensa entre China y África, con sede en China. Las dos partes promoverán intercambios y visitas mutuas entre periodistas chinos y africanos y profesionales de la prensa, y así mismo apoyarán el intercambio de corresponsales por parte de sus organizaciones de medios. La parte africana celebra la apertura de CCTV-Africa en Nairobi, Kenia190”.
En diciembre de 2012 se estrenó la última apuesta del gobierno chino: el semanario China Daily Africa Weekly, el primer periódico –propiedad del estado chino– de habla inglesa publicado en África. Con 250.000 copias semanales en su versión china, 170.000 en Estados Unidos y 150.000 en Europa, actualmente alcanza los 10.000 ejemplares en África191. El semanario que también se edita en Nairobi y se encuentra disponible en formato digital192, informa sobre la participación china en África con un especial foco en el papel de algunos dirigentes africanos en China.
Estas inversiones, especialmente en el ámbito keniano, trabajan desde la diplomacia cultural tratando de revitalizar la imagen desenfocada de las relaciones sinoafricanas en
188 El 40 por ciento de la propiedad de Safaricom pertenece a la multinacional británica Vodafone.
Safaricom, no solo tiene la mayor cantidad de suscriptores de móviles de Kenia, sino que también domina el sector de la banca móvil con su innovadora plataforma de pago M-Pesa.
189 Recuperado de http://www.focac.org/eng/dwjbzjjhys/t954620.htm
190 Recuperado de http://www.focac.org/eng/ltda/dwjbzjjhys/t954620.htm
191 Recuperado de https://www.theguardian.com/world/2012/may/14/china-daily-newspaper-launches-
african-edition
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un contexto colapsado por los medios locales que están luchando por su espacio de credibilidad. Esto se refleja en el informe Media Map Project: Kenya:
“Los medios en Kenia han estado avanzando hacia el monopolio, concentrando la propiedad en unas pocas manos y produciendo contenido duplicado y sesgado. Algunas organizaciones corporativas e individuos poseen la mayoría de las empresas de medios de todo el país. Los propietarios de medios de comunicación se están beneficiando de la convergencia de la propiedad y se han opuesto con avidez (y hasta ahora con éxito) a las propuestas gubernamentales para reducir o limitar la propiedad cruzada” (Allen & Gagliardone, 2011, p. 13).
4.5.2.2 Dentro de CGTN-Africa
La otrora Televisión Central de China (CCTV) comenzó a emitir el 2 de septiembre de 1958. Como explica el profesor Reig:
“CCTV es la mayor empresa audiovisual del país. Su conexión con los habitantes es casi total, llegando a más de 350 millones de hogares. En total, el mercado chino se compone de unas 3.250 estaciones de televisión, de las cuales 209 son controladas por CCTV. Casi 3.000 estaciones son de ámbito local, mientras que unas 30 son de ámbito regional y el resto nacional. CCTV pertenece completamente al gobierno comunista chino, de hecho, se constituye como un sub-ministerio nacional. La principal diferencia que existe entre este grupo de carácter público y otros de las mismas características en países occidentales, es que en China, CCTV es utilizado como una auténtica vía de propaganda del Gobierno, que llega incluso a censurar cualquier contenido considerado como peligroso” (Reig, 2011, p. 159).
Hasta finales de 1970, CCTV llevó a cabo solo las emisiones nocturnas y en 1985 se había convertido en líder de los canales de televisión en China. De hecho, dos años después, y gracias a la exitosa serie “Dream of the Red Pavilion”, CCTV entró en el mercado mundial; En 1987 exactamente, había exportado 10.216 programas a 77 canales de televisión extranjeros (Ibídem). Inicialmente, el Departamento de Publicidad del Comité Central del Partido Comunista de China (Departamento de Publicidad, anteriormente
132 Departamento de Propaganda) promulgó la censura de los programas, aunque durante la reforma de los años 90 se han implementado nuevas medidas de apertura193.
De acuerdo con Zhang Xiaoling:
“En 1992, CCTV-4, el primer canal internacional de China en mandarín, comenzó su servicio de radiodifusión para los chinos de ultramar. CCTV lanzó en el 2000, el canal 24h. en inglés CCTV International (también conocido como CCTV-9); el canal E & F (español y francés) en 2004, que empezaba a funcionar por separado en 2008; y los canales CCTV-Arabic y CCTV-Russian, en 2009” (Xiaoling, 2010:45).
El canal que analizamos veía la luz el 11 de enero de 2012 focalizado en noticias y perspectivas africanas, así como en noticias internacionales. Un año después pudimos comprobarlo in situ.
Tras pasar el control en las oficinas de Nairobi, el ascensor se detuvo en la planta tercera. Un logotipo ocupaba la pared con las siglas CCTV-Africa y el guarda de seguridad abría la puerta tras una sonrisa y un amable ‘karibu’ (que en suahili, significa bienvenido). La recepción, decorada con una mezla de arte asiático y masai, convertía la espera en más acogedora. Sobre la mesa, con algunos días de retraso, los dos diarios de más tirada en el país: Daily Nation y The Standard. En la pared, cuatro pantallas de plasma recogían segundo a segundo la actualidad: dos canales chinos, uno con Al Jazeera y otro con la BBC. Minutos después aparecía el anfitrión, Ondeko Aura, un keniano con una larga trayectoria en medios nacionales e internacionales, como Radio France International (RFI), y ahora, responsable de planificar el contenido de CCTV-Africa.
El edificio, de color ocre, se encuentra ubicado en el barrio residencial de Kilimani a escasos quince minutos de los rascacielos que pueblan el centro de la ciudad. Una zona tranquila aderezada con nombres sugerentes de establecimientos que algún comerciante avispado usa para intentar atraer la atención: “Comida rápida Mao”. Desde su lanzamiento oficial ha preocupado a los principales medios occidentales. De hecho, la
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propia BBC, como política de defensa, inició un programa especial en verano de 2012 titulado BBC Focus on Africa194.
Voces críticas que en la mayoría de los casos engordan las cifras, los resultados y los objetivos del politburó chino.
“Estos dos años han pasado muy rápido. Pero nos hemos sabido posicionar pese a las reacciones pesimistas internacionales. En Occidente solo informan sobre los problemas de la pobreza y las epidemias, convirtiendo a África en una víctima de la cobertura sesgada durante décadas. Sin embargo, CCTV-Africa cubre especialmente aspectos positivos. Precisamente, tenemos previsto lanzar dos nuevos programas para el 2014: uno de deportes y otro enfocado al sector empresarial”, explicaba Aura195.
Otra visión del continente… Pero, ¿qué es lo que os diferencia del resto? Aura sonreía y explicaba que es la única estación internacional del continente dedicada exclusivamente y con un contenido puramente africano –después del nacimiento del canal analizado Africanews en abril de 2016, ya no–. “Ahora más que nunca, África recibe una cobertura de sus noticias mejorada”.
Sin embargo, nuestro anfitrión parecía olvidar la presencia de los cinco medios internacionales de referencia que cubren el panorama africano mediático también desde Nairobi: BBC, Voice Of America (VOA), Radio France International (RFI), Al Jazeera y Deutsche Welle (DW). La pregunta le incomodó en exceso provocando que se removiera en el sofá de piel. Silencio corto y titular certero al tiempo que elegante: “¿Los otros? ¡No tienen un contenido 100 por cien dedicado a África! Solo programas salteados con referencias al continente”.
Mientras, la conversación con Aura se detuvo un instante. Los sonidos de la franja horaria en las televisiones de la recepción alertaban el sexto sentido del keniano. Deformación periodística. Eran las 17.00h. y las cuatro pantallas reflejaban una fotografía aparentemente heterogénea al comenzar los telediarios.
194 Recuperado de http://www.bbc.co.uk/programmes/p00gbjvb/episodes/player
134 “¿Te das cuenta qué noticias son importantes para el resto de canales que informan sobre África? Guerras. Evidentemente, nosotros también las cubrimos, pero no abrimos sistemáticamente los informativos con ellas. Además, por nuestro horario de emisión, el público que tenemos es mayoritariamente africano y pretendemos dar otra perspectiva”, explicaba convencido sin quitarle el ojo al canal de Al Jazeera196.
Debido a la programación reducida de CGTN-Africa con ocho horas semanales de información (una hora diaria de noticias en “Africa Live”, un programa de 30 minutos a la semana con reportajes de sociedad y cultura en “Faces to Africa”, más los 30 minutos de debate informativo a la semana en “Talk to Africa”) no se puede afirmar que el canal chino represente un volumen demasiado importante si se tiene en cuenta que el sector mediático en África está experimentando un crecimiento vertiginoso tanto de medios nacionales como internacionales como estamos comprobando a lo largo de este capítulo 4.
Es decir, que las informaciones alarmistas sobre esta cadena deberían contextualizarse para una mejor comprensión de las relaciones sinoafricanas y, al mismo tiempo, matizar afirmaciones como las de Ondeko Aura al subrayar que tienen el canal con más noticias sobre África. Además ¿quién tiene acceso a esta programación? Según el estudio The media we want: the Kenya media vulnerabilities study (2010), los hábitos de consumo de la población keniana en 2008 eran los siguientes: el 90 por ciento escuchaba la radio diariamente; un 39 por ciento veía la televisión; y un 23 por ciento leía el periódico. Estas cifras no han cambiado casi diez años después.
Antes de concluir nuestro encuentro con Aura, el tour por la televisión china continuó en la quinta planta donde pudimos constatar el dato de que más del 60 por ciento de la plantilla es de origen africano197. Todo bullía, la sala de continuidad permanecía a la espera y los técnicos retocaban la iluminación en un plató con última tecnología. Y finalmente, la sala de reuniones: “Aquí mantenemos contacto directo con la sede central
196 Ibídem.
197 Recuperado de http://www.nation.co.ke/news/africa/CCTV-Africas-true-image-or-Chinas-strategic-
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en China. Tenemos dos reuniones diarias: una, por la mañana, y otra, por la tarde”. Esto dejaba entrever que Pekín aún tiene algo que decir sobre los contenidos de CGTN-Africa.
4.5.2.3 Apuntes finales
La presencia de China en el sector de los medios de comunicación en África muestra un progreso natural en sus vínculos políticos, económicos y culturales con el continente. CGTN-Africa refleja esta tendencia enmarcada dentro de un movimiento estratégico en el sistema internacional. Finalmente, el perfil mediático que el progreso chino ha adquirido está siendo sobredimensionado desde los medios de comunicación occidentales. Mientras tanto, CGTN-Africa continúa estableciendo una lenta dinámica de posicionamiento en África bajo dos rasgos: el rigor académico garantizado por los analistas de primer orden que aparecen en sus programas, y la independencia de los flujos de noticias convencionales e inmediatas debido, precisamente, a la todavía reducida programación semanal.
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