Áreas para la acción del Banco
MEDIO AMBIENTE Y COMPETITIVIDAD
En la Estrategia de Competitividad del Banco, se indica que los aumentos de la competitividad y de la productividad deben ser los principales impulsores del crecimiento económico, que sólo será sustentable si lleva a la conservación y en- riquecimiento de la base de recursos naturales. Las dimensiones de calidad y disponibilidad de la base de recursos naturales son elementos cla- ve de las condiciones necesarias para alcanzar tasas de crecimiento económico sustentable y mayores niveles de competitividad, pues esta base constituye una forma de capital (capital
natural) que complementa el patrimonio humano y los capitales financiero y físico. En esta sec- ción se define tres aspectos que, desde el punto de vista del medio ambiente, son fundamentales para fomentar la competitividad: a) incremento del valor productivo de los recursos naturales y de su función y sus servicios ambientales; b) facilitación de las inversiones y el desarrollo del mercado y promoción de la participación del sector privado en actividades relacionadas con el medio ambiente; y c) aprovechamiento de los mercados ambientales mundiales y regionales. Incremento del valor productivo de los recursos naturales y de su función y servicios ambienta- les. Se reforzará la competitividad de los países en el largo plazo mediante acciones que preser- ven la capacidad productiva de los recursos na- turales y aseguren su sustentabilidad. En este sentido, las acciones prioritarias congruentes con la competitividad, desde una perspectiva am- biental, son: i) generación de ingresos y desarro- llo de economías rurales basadas en el aprove- chamiento sustentable y eficiente de sus recursos naturales y cuencas hidrográficas, incluyendo la silvicultura, el desarrollo forestal y el manejo de áreas protegidas; ii) desarrollo de un turismo viable desde el punto de vista ecológico, capita- lizando los atributos ambientales que lo hagan más atractivo y valioso económicamente; iii) aprovechamiento racional de los recursos hídri- cos superficiales y subterráneos; iv) aprovecha- miento racional de los recursos costeros y mari- nos; v) gestión financieramente viable de áreas protegidas, protección de la diversidad biológica e investigación y desarrollo biogenéticos, garan- tizando beneficios y derechos de patente a las comunidades indígenas locales; y vi) ordena- miento territorial ambiental, tomando en cuenta la administración y conservación de áreas ver- des, espacios recreativos, el patrimonio cultural e histórico y la reducción de la vulnerabilidad física.
Facilitación de las inversiones y el desarrollo del mercado. Al presente, varios sectores pro- ductivos (públicos y privados), especialmente en el ramo de la exportación, pueden hallarse en desventaja relativa en los mercados mundiales porque carecen de acceso a mecanismos auxilia- res e informativos o de normas y procedimientos claros respecto a aspectos ambientales, lo cual
limita su acceso a los mercados extranjeros de varios productos. El Banco, también conforme a las actividades relacionadas con la gobernabili- dad ambiental, puede contribuir al desarrollo de instrumentos y procesos que faciliten el desarro- llo empresarial y la inversión privada relaciona- das bienes y servicios ambientales, ecoturismo, mecanismos de licencias y certificación y la di- fusión de la información pertinente sobre mer- cados.
La participación del sector privado en el área ambiental encierra un potencial que debe capita- lizarse. Esto se aplica a distintos aspectos de gestión, incluyendo concesiones, contratos de servicios y alianzas pública-privadas, por ejem- plo para la prestación de servicios públicos de agua y saneamiento, el manejo integral de los desechos sólidos, la administración de áreas pro- tegidas, ecoturismo, y la gestión forestal, entre otros. Además, desde una perspectiva ambiental, las pequeñas y medianas empresas tienen una amplia oportunidad para mejorar su competitivi- dad y, al mismo tiempo, contribuir al mejora- miento de las condiciones ambientales y sanita- rias, adoptando, por ejemplo, procesos de pro- ducción más limpia que reducen los costos de producción gracias al uso más eficiente del agua, la energía y otros insumos. Este campo de ac- ción es complementario con iniciativas como i) el establecimiento de sistemas de certificación, acreditación y auditorías e incentivos regionales; ii) el respaldo a la difusión y aplicación de las normas ISO 14000; y iii) el respaldo al sector empresarial para que se atenga a las exigencias de la agenda de la Organización Mundial del Comercio con respecto al medio ambiente. Las líneas de acción del FOMIN apuntan hacia esa dirección y el Banco puede capitalizar las lec- ciones aprendidas y los casos satisfactorios a fin de respaldar una participación mayor y más efi- caz del sector privado.
Mercados ambientales mundiales y regionales. Las dimensiones mundial y regional de las polí- ticas ambientales reciben una atención creciente y los países de la región deben prepararse para hacer frente a las nuevas exigencias y aprove- char las nuevas oportunidades que esto represen- ta en cuanto a capitalizar las oportunidades re- gionales y mundiales. Por ejemplo, el Mecanis- mo de Desarrollo Limpio (MDL) es un disposi-
tivo flexible para alcanzar las metas de reduc- ción de las emisiones de gases con efecto de in- vernadero en los países industrializados, fijadas en el Protocolo de Kyoto. El MDL permitirá la realización de actividades para la reducción del carbono y la promoción de un uso creciente de fuentes de energía alternativas. La región posee algunas ventajas comparativas para la participa- ción en esos procesos regionales y mundiales y el Banco puede brindar respaldo para el diseño y la elaboración de instrumentos específicos de políticas, además de apoyo a la creación de ca- pacidades en los países. Como se describe más adelante en la sección dedicada a las prioridades relativas al medio ambiente y la integración re- gional, en esta estrategia se vincula la aplicación de esos mecanismos con acciones concretas en un marco regional, por ejemplo el manejo de cuencas hidrográficas, la reducción de la vulne- rabilidad en zonas fronterizas, la ordenación de ríos y acuíferos, la protección de la diversidad biológica en corredores regionales, la adminis- tración de los recursos forestales y el desarrollo de fuentes de energía más limpias.
MEDIO AMBIENTE Y