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LA MELODÍA DE LA PALABRA

Valle-Inclán decía que “el secreto de las conciencias sólo puede revelarse en el m ilagro m usical de las palabras”. La expresión m usical de la palabra radiofónica y su significación lingüística se definen conj untam ente por la m elodía o entonación. La curva m elódica que la voz produce en la pronunciación de las palabras y frases expresa la actitud psicológica del suj eto hablante, el m ensaj e no m anifiesto, el “subtexto”, en expresión de Constantin Stanislavski

El subtexto es un tej ido de esquem as innum erables y diversos dentro de la obra y del personaj e, hecho de “síes m ágicos”, circunstancias dadas todo tipo de ficciones de la im aginación, m ovim ientos internos, obj etos de atención, verdades pequeñas y grandes y la creencia en ellas,

adaptaciones, aj ustes y otros elem entos sim ilares. Es el subtexto lo que nos hace decir las palabras que decim os en una obra.

Un actor de la escuela soviética de interpretación dirigida por Stanislavski era capaz de expresar m ás de veinte m ensaj es distintos pronunciando tan sólo la locución “esta noche”. Su dom inio del gesto y de la entonación así se lo perm itían. En la radio no podem os recurrir al lenguaj e gestual, de ahí que sea la m elodía un elem ento básico de la polisem ia de la palabra radiofónica para expresar los distintos m atices de la connotación sem ántica y de la afectividad estética. La m elodía de la palabra radiofónica expresa la dram atización de la realidad espectacular que transm ite la radio al oy ente. La m elodía describe la realidad com pleta: la intención de inform ar y el m ovim iento afectivo. En la radio, especialm ente, la palabra puede transm itir con la m elodía una gran afectividad. El valor épico o sentim ental de palabras com o “libertad”, “soledad”, adquieren a través de la radio un valor añadido sustancial, casi m ágico.

La m elodía expresa tam bién la noción de “continuidad” la asociación sintagm ático-asociativa entre las distintas partes del discurso tem poral y secuencial radiofónico. En el código visual de la palabra radiofónica, el “color” denota la lum inosidad, la distancia, la presencia, define la im agen estática, la im agen “fotográfica”. La m elodía es, en cam bio, la transición de un instante a otro de la secuencia sonora radiofónica, de un punto a otro en la descripción del paisaj e sonoro de la radio, continuidad tem poral y continuidad sintagm ática.

Ilustraré esta función descriptiva del color y la m elodía a partir de una situación narrativa típicam ente radiofónica la retransm isión de un partido de fútbol. El m ovim iento espacial-real en un partido de fútbol está definido por cam bios constantes e ininterrum pidos de si tuación. El cam bio de situación espacial lo determ ina casi siem pre el m ovim iento que activa la pelota, pasando de un j ugador a otro, desde el ej e perspectivista que define la posición del locutor en el cam po de j uego. El color agudo de la palabra radiofónica en la retransm isión de un partido de fútbol denota “distancia” entre la posición que ocupa el locutor / observador y el obj eto de percepción o pelota en el cam po de j uego. A través del carácter agudo de la palabra, el radioy ente construy e una relación espacial m ás o m enos distante con la acción del j uego, con el lugar que ocupa el j ugador que lleva la pelota en un determ inado instante. Esta relación espacial m ás o m enos distante es verosím il: el observador de la realidad radiofónica (radioy ente), com o el observador de la realidad referencial (el locutor), “visualiza” la acción del j uego desde las gradas del estadio. La m elodía de la palabra radiofónica, en esta situación-tipo, describe el m ovim iento espacial y el m ovim iento afectivo que significa esa dram aturgia de la realidad que representa la retransm isión de un partido de fútbol. Las pausas indican la transición espacial, la traslación de la pelota de un espacio a otro en el cam po de j uego. Una aceleración de la actividad del j uego, cam bios de pelota m ás frecuentes, carreras m ás rápidas, se traducirá por una aceleración del ritm o verbal: m enor duración de las pausas, m ás velocidad de em isión de las palabras. La aceleración del ritm o verbal connota un m ovim iento afectivo agitado, em otivo. Si se produce adem ás una elevación paulatina del tono, de una frase a otra, com o en un increcendo m usical, reduciendo todavía m ás la duración de las pausas, el ritm o verbal nos inform ará de que

el m ovim iento espacial es m uy rápido y de que el m ovim iento afectivo ha subido algunos “grados” de intensidad em otiva: la acción del j uego está a punto de resolverse: el gol está cerca. Inm ediatam ente, la consecución del gol supone el fin del m ovim iento espacial, el fin de la acción del j uego, el estatism o: fin de la continuidad m elódica, énfasis tonal y de duración sobre el últim o sonido em itido (la palabra m ágica “goooooool”) de la cadena m elódico-sintagm ática, que intenta “congelar” la acción, resolviendo dram áticam ente y de m anera positiva el contraste entre la inm ovilidad espacial y la m áxim a intensidad del m ovim iento afectivo.

Curiosam ente, la retransm isión de un partido de fútbol sin secuencias de “peligro”, donde la palabra radiofónica tiene un ritm o lento porque así es la acción real, connota una afectividad no significante dram áticam ente, suscitando el desinterés y aburrim iento del radioy ente porque “no pasa nada”. De ahí, quizás el escándalo com unicativo en el que incurren algunos locutores que construy en una dram aturgia rítm icam ente artificial, supeditados al criterio publicitario y com ercial que exige una realidad radiofónica espectacular, aun cuando la realidad referencial que representa el partido de fútbol no lo sea. Una sobreestim ación de la credibilidad inform ativa radiofónica conduce m uchas veces a que tal escándalo com unicativo, aunque reiterado, sea im perceptible.

Estructuralm ente, la continuidad m elódica que constituy e la entonación de la palabra radiofónica agrupa unidades m elódicas, separadas por pausas. Las unidades m elódicas son “la porción m ínim a de discurso con una form a m usical determ inada, siendo al propio tiem po una parte por sí m ism a significativa dentro del sentido total de la oración”31. Los lím ites de las unidades m elódicas no vienen determ inadas, generalm ente, por el efecto del acento espiratorio y la pausa, sino por las circunstancias del sentido y por el orden y arm onía del conj unto m usical. Veam os un ej em plo:

Hay una actividad intelectual que conduce al invento del paraguas.

La prim era unidad m elódica será “Hay una actividad intelectual”. La segunda unidad m elódica: “… que conduce al invento del paraguas”. El lím ite de am bas unidades m elódicas en él presente ej em plo queda fij ado por él sentido m usical de la expresión m elódica. La altura de las palabras qué com ponen una m ism a unidad m elódica viene a ser idéntica. El paso de una unidad m elódica a la siguiente se m anifiesta, principalm ente, por el cam bio m ás o m enos brusco del tono ó altura m usical. Así, en el caso de nuestro ej em plo de referencia, la expresión de las distintas palabras de la prim era unidad m elódica vendrá caracterizada por una altura m usical m ás o m enos uniform e, y m ay or que la segunda unidad m elódica. El lím ite de la prim era unidad m elódica vendrá indicado por un cam bio en la altura m usical hacia un tono m ás baj o, j unto a una pequeña pausa. El cam bio dé unidad m elódica puede destacarse adem ás por un retardam iento de la articulación en la últim a palabra de la unidad m elódica, o, tam bién, por una depresión dé la intensidad sonora de esta últim a palabra.

Com o una rutina profesional m ás en el proceso de codificación sonora de la palabra radiofónica, el locutor de un program a radiofónico estructura tam bién la m elodía de su discurso a través de distintas unidades m elódicas, aunque generalm ente este trabaj o se desarrolle de una form a un

tanto intuitiva. El profesional de la radio que usa su voz com o un instrum ento de expresión de la palabra radiofónica necesita tratar la m elodía com o un recurso m ás de su gram ática expresiva, trabaj ando los cam bios de altura m usical o la transición entre unidades m elódicas de una form a m ás racional y m enos intuitiva, para controlar los peligros de la “m onotonía” que conllevan ciertos procesos rutinarios y autom áticos de expresión verbal, y en congruencia con el sentido sem ántico del discurso que exige a veces la identificación de las palabras-clave en una frase a través de un cam bio tonal en la expresión-m elódica.

El trabaj o del locutor con los aspectos m elódicos de la palabra necesita resolver, entre otras dificultades, la paradoj a siguiente desde una perspectiva com unicativa, un discurso de frases breves, constituido por oraciones sim ples, que generalm ente se encierran en una sola unidad m elódica, perm ite por la sencillez de su estructura una m ej or y ordenada exposición del m aterial lingüístico, de las ideas que vehicula; un discurso de frases breves estim ula facilita tam bién el proceso de interpretación del sentido del discurso que define la participación del oy ente en la com unicación radiofónica. Sin em bargo, si el locutor no actúa con precisión, este discurso de frases breves estará com puesto por unidades m elódicas con una altura m uy sem ej ante, fuente de “m onotonía” y origen de distintos procesos de desconexión en la com unicación com o la fatiga auditiva, la desatención o la pérdida de interés del oy ente por la transm isión. El locutor tendrá la obligación en este caso de tratar las unidades m elódicas de las distintas frases com o si se tratase dé distintas unidades m elódicas de una m ism a frase: cam bio de unidad m elódica y cam bio en la altura m usical en el cam bio de cada frase.

Antes del siglo m i, la “inflexión”, la variación tonal de la voz, constituía un principio básico en la sintaxis gram atical. Luego fue el orden de las palabras, sustituy endo a la inflexión, quien pasó a definir la sintaxis. La palabra radiofónica necesita conj ugar am bos aspectos. Si querem os dotar a los m ensaj es verbales de un valor m usical estético-sem ántico que facilite su perceptibilidad. Que trate la m elodía de la palabra radiofónica principalm ente desde una perspectiva m usical, porque es así com o descubrim os el valor afectivo y rítm ico de la expresión verbal, no significa que reduzca su valor estrictam ente sem ántico cuando interviene para m odificar el sentido de las palabras: toda palabra puede significar distintas cosas según la form a m elódica en que se pronuncie. Melodía y contexto son dos factores que actúan decisivam ente en el valor polisém ico de la palabra. Desde el punto de vista foném ico, el acento nos perm ite distinguir, por ej em plo, dos palabras claram ente dispares com o “lúcido” y “lucido”. Desde una perspectiva m elódica, una frase tam bién puede adquirir significados diversos según la entonación expresada. Vam os el siguiente ej em plo:

Sí, verdaderam ente, estarán encantados de verte. Conocem os el valor léxico-gram atical de todas las palabras y las podem os pronunciar sin ninguna dificultad. Sin em bargo, según la expresión m elódica ó las unidades m elódicas que form em os, descubrirem os que la frase citada nos ofrece m ás de un significado. He aquí cinco significados posibles, distintos según la construcción m elódica de la frase:

2. “Creo que te recibirán cordialm ente, pero no te prom eto m ás.” “A pesar de lo que hay an podido decirte, ellos, con los que he hablado, te darán una cordial bienvenida.”

4. “No desean verte m ás y se enfadarán si apareces por allí.” 5. “No estoy seguro de que les im porte tanto verte com o tu crees.”

La m elodía o expresión tonal/m usical de la frase ofrece m últiples posibilidades dentro del “cam po de entonación” de cada suj eto hablante. Por consiguiente, el locutor tiene la obligación de acertar con aquella subida o baj ada tonal que destacará el m atiz sem ántico que pueda expresar m ás correctam ente la connotación particular que quiera otorgarse a una determ inada palabra o frase, com o en el caso del ej em plo propuesto. Es así, com o expresam os habitualm ente figuras retóricas com o la ironía y el sarcasm o.