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A. Desplazamiento forzado

1. Plenamente identificado 2 Identificado medianamente

4.2. Análisis de los medios según las variables de identidad y memoria

4.2.1. Memoria del municipio (contextualización).

En este apartado se pretende establecer si los medios de comunicación seleccionados para el análisis, hicieron referencia a la memoria del municipio, es decir a la historia y a los actos de violencia que se han presentado en Quinchía y que han marcado la vida de sus habitantes. Este aspecto se conoce en los medios de comunicación como contextualización, es decir, la referencia que se hace del pasado para narrar un hecho reciente, lo que permite reconocer las posibles causas de los sucesos y tener una visión más amplia de los temas. En el caso de la detención masiva, la contextualización tiene que ver con la referencia a hechos violentos que han ocurrido en el municipio y a la presencia de grupos armados ilegales en la región, tales como guerrilla y paramilitares, lo cual permite

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comprender por qué, más de ciento veinte quinchieños fueron detenidos en la Operación Libertad.

La mayoría de los artículos que aparecieron en los diferentes medios de comunicación no hicieron referencia a los hechos precedentes a la detención masiva, es decir que en su mayoría no contextualizaron el hecho. De los 123 artículos tenidos en cuenta sólo 47, es decir el 38% hicieron algún tipo de referencia a la memoria del municipio, y están distribuidos de la siguiente manera: veinticuatro en el Diario del Otún, diecisiete en La Tarde, cinco en El Tiempo y el único artículo encontrado en Semana hizo una pequeña contextualización histórica. Por su parte, aunque el Diario del Otún es el periódico que mayores referencias hizo a la memoria precedente a la detención masiva, La Tarde fue mucho más profundo en sus menciones al respecto y desde el comienzo unió la ejecución de la detención masiva, con dos hechos ocurridos previamente que condujeron a la investigación y a la posterior captura de más de un centenar de quinchieños, como son: la emboscada realizada por miembros del frente Oscar William Calvo del EPL a una patrulla de la Policía que dejó como resultado la muerte de tres uniformados y el secuestro de Ernesto Gómez quien fuera contrincante para la alcaldía de Quinchía del ex alcalde Gildardo Trejos (detenido en la Operación Libertad). El entonces candidato fue plagiado por miembros de la guerrilla antes de las elecciones, por lo tanto se le acusó a Trejos de ser el autor intelectual de este hecho.

En cuanto a eventos históricos más antiguos como la colonización antioqueña o la violencia partidista, la información es mínima. Se habla al respecto en una de las columnas de opinión del Diario del Otún, en la cual se cita el libro Quinchía Mestizo de Alfredo Cardona, allí se afirma que este municipio ha sido estigmatizado por una historia de violencia que data desde la conquista española y su crueldad, pasando por la colonización antioqueña que redujo los resguardos indígenas y la violencia partidista auspiciada por la burguesía que terminó con la muerte de miles de personas. Este breve recuento histórico es un preámbulo para afirmar que en la actualidad Quinchía no es un municipio violento, que en él viven campesinos, indígenas y gente trabajadora que anhela la paz. Este es uno de los apartados de la columna:

Su consolidación como municipio a inicios del siglo XX, fue traumática; aún recuerdan los viejos las disputas de ricos hacendados y estancieros por tener el dominio de un distrito rico en agricultura, oro,

90 carbón y fuentes de salitre. Por intereses particulares se generaron conflictos y para variar nuevamente los aborígenes, campesinos y aparceros colocaron su cuota de sangre y dolor86.

Los demás artículos que contextualizan la historia del municipio hacen referencia a la llegada de los grupos armados ilegales, especialmente enuncian el establecimiento de la guerrilla del EPL. En el artículo que apareció en la revista Semana se menciona que la época de la roya sumada a la caída internacional del precio del café, dieron como resultado el empobrecimiento de los pequeños productores del grano en el municipio, lo que hizo posible, según la revista, el establecimiento de la guerrilla y posteriormente de los grupos de autodefensa87. Las afirmaciones de este artículo son cuestionables en tanto relacionan la pobreza con llegada y establecimiento de los grupos armados ilegales pero no profundizan en la información. Además si se tiene en cuenta que el EPL se estableció en Quinchía precisamente por su riqueza aurífera y su posición geográfica estratégica, lo anterior permite discutir la veracidad de los argumentos que se utilizan en el artículo. Otros artículos afirman que la guerrilla del EPL llegó al municipio a mediados de la década del 80, después de haber sido perseguidos en el Urabá antioqueño. El grupo insurgente llegó a la zona de Quinchía en la época posterior a la crisis cafetera, lo que permitió que se establecieran en un territorio rico en recursos, pero azotado por la pobreza producto de la crisis de su principal producto agrícola.

En cuanto a la presencia de paramilitares, las referencias son menores. Así, en el periódico La Tarde, se enuncia la época en que llegaron grupos de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) a la zona para combatir a los guerrilleros. Se afirma que en el 2002 llegaron al municipio miembros de los grupos paramilitares Cacique Pipintá y Héroes y Mártires de Guática, pertenecientes al Bloque Central Bolívar de las AUC. Estos grupos victimizaron a los pobladores, cometieron decenas de muertes selectivas entre las cuales se cuentan más de veinte relacionadas con la detención masiva. Hay además otros artículos en los periódicos regionales que mencionan la violación de la tregua del cese al fuego firmada en el 2002 por los grupos de autodefensas y el gobierno nacional. En los medios nacionales

86 Ver, Columna de opinión Ramiro Tabares. “Quinchía no es como la pintan, es mucho mejor”. Diario del

Otún. 8 de Abril de 2005.

87 “Las cosas jamás volvieron a ser igual en Quinchía desde cuando a este municipio risaraldense llegó una

enfermedad que devoraría cualquier asomo de prosperidad […] Pero ese era apenas el comienzo. A la roya se sumó la caída del precio internacional del grano, lo que trajo el aumento generalizado de la pobreza, la aparición de la guerrilla y en respuesta, la llegada de los paras”. Ver, “Un pueblo encarcelado”. Revista Semana 9 de febrero de 2004. p.46.

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se afirmó que los paramilitares habían atacado a algunas personas acusadas en la Operación Libertad, pero no se ahondó en el tema.

En general, se puede decir que entre los artículos observados, la mayoría de ellos no contextualizó la información en lo que se refiere a la historia de violencia que ha azotado al municipio de Quinchía. Los hechos violentos que han ocurrido en esta población explican en gran medida el sufrimiento de sus habitantes y el por qué se llevó a cabo la detención masiva. Los hechos precedentes citados por los medios de comunicación tales como la crisis económica, la pobreza, la llegada de la guerrilla del EPL, la incursión paramilitar y hechos específicos, como la emboscada a la patrulla de la Policía y el secuestro del ex candidato a la alcaldía, son fundamentales para comprender por qué se realizó la investigación en contra de los detenidos y el posterior desarrollo de la Operación Libertad. No obstante, muchos de estos hechos quedaron simplemente mencionados en los artículos y no se profundizó en ellos. A su vez, quedaron sin mencionar aspectos que de igual manera son importantes para explicar el señalamiento y la estigmatización hacia los quinchieños como un municipio de guerrilleros, tales como la tradición liberal de los habitantes, la formación de la guerrilla comandada por el capitán Venganza y los enfrentamientos con miembros de los gobiernos conservadores de la época de la violencia.

Si bien la mayoría de los artículos observados no contextualizaron la historia de violencia del municipio, ni los que desencadenaron la detención masiva, es necesario recordar que la mayoría de los entrevistados tampoco tienen en su memoria los principales momentos históricos de su región. Lo que permite concluir, que no hay una memoria común acerca de los hechos de violencia y se podría confirmar la hipótesis de Daniel Pécaut acerca de la imposibilidad de memoria con respecto a los hechos violentos en Colombia. Este olvido de hechos específicos se debe, según el autor, a la ocurrencia constante de actos violentos que se superponen a los anteriores conduciendo al olvido.