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“Misry Yapti” , como archivo de la vida

In document Espiritualidad y filosofía indígena (página 105-109)

E

n los orígenes de nuestra

evolución había un miskitu que amaba profundamente y con mucha pasión a su mujer; pero, según la ley de la vida todo lo que nace muere es decir todo principio tiene un fin, y bajo ese concepto y a pesar suyo su mujer murió, pero su espíritu le aparecía todas las noches y lo asustaba. El llegó a pensar que su mujer estaba extrañándolo mucho, incluyendo pertenencias suyas que en vida usaba, de manera que llevó sus ro- pas sus joyas, utensilios de cocina y los colocó sobre su tumba, esto sin duda no ayudó nada al espíritu de su mujer, porque siguió intran- quilizándolo con sus apariciones. Al no encontrar tranquilidad con la pérdida de su mujer, se dedicó a hacer tantos sacrificios, también se cortó el cabello y lo puso sobre la tumba, pero tampoco ayudó en nada, pues el espíritu

de la fallecida le seguía a todas partes; entonces, tomó la fatal decisión de ahor- carse, para seguir a su mujer al reino del más allá. Hecho esto, su alma llega primero a la orilla de una gran laguna, la cual no puede cruzar al otro lado, por suerte aparece una rana gigante sobre la cual se monta y alcanza la orilla opuesta.

El muerto es acompañado por un psicopompo y siguen caminando, pronto llegan a un lugar donde una manada de perros salvajes le infunde mucho miedo, pero finalmente lo dejan pasar. El alma de aquel hombre llega finalmente a otro lugar temible, el camino lo lleva en me- dio de dos troncos de abedul, nacido de la misma raíz en forma muy angosta, los cuales apresan a todas aquellas almas que tengan un asesinato en su conscien- cia.

Pero este no es el caso y siguió su camino, llegando al maravilloso reino de Misri Yapti las grandes cantidades de un pasto verde, fresco y árboles frutales hermosos, hermosos caballos y ganados Los registros akáshicos son una especie de

memoria de todo lo que ha acontecido desde el inicio de los tiempos registrados en el éter. En la

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pe, primero se realiza el lamento de los muertos, una tarea de mujeres, todas las parientes se cubren la cabeza y entonan un canto monótono, refiriéndose a todas las cualidades del y de la fallecida.

Si el esposo o padre, venera su me- moria y recuerdan como se preocupó por darle a los suyos el alimento, el sostén y la vestimenta, sobre la tumba construyen una pequeña casa de madera donde descansará el alma del muerto, antes de partir a “Misri Yapti” se le co- locan algunos utensilios del fallecido y un plato con alimento que se ofrece durante mayor o menor tiempo; después del entierro diariamente es visitado a la tumba del fallecido hasta por tres años consecutivos.

Para que no tema a la oscuridad en la noche se enciende frecuentemente un fuego cerca de la tumba, un mes después del entierro se realiza la celebración del “Sihkru” (la celebración fúnebre). En la cual, los sukias como sacerdotes, como guías, tienen el papel principal al entrar la noche, se inicia una gran fiesta de “misla” (chicha) en la cual participan todo el pueblo; esta fiesta sagrada, por lo tanto es una fiesta del pueblo.

Esta es la celebración del “Sihkru” como ritual de alegría para nuestros muertos, o acompañar el alma del falle- cido desde entonces, se toman las patas de la cama donde se tuvo al muerto junto con todo lo que haya quedado de su per- tenencia, hay un gran fuego sacralizado con leña de liwai (Zabaleta), orientado desde siempre por nuestros sacerdotes.

El guía espiritual llega con un “kah- muntra” (calabaza) donde ha colocado el alma del muerto, que tuvo que sacralizar todo el contorno y practicar el ritual sagrado para capturar al “lilka” (alma). preciosos y el “misla” (chicha) corre en

grandes cantidades; allí está la propia diosa amorosa Yapty Misry (Madre Originaria),y en sus amplias faldas es- tán sentadas las almas de los fallecidos quienes disfrutan de maravillosa vida y de la relación con la propia diosa madre.

Finalmente, el alma del hombre reconoce también el alma de su mujer fallecida y con gran alegría se acercan a ella, pero “Misry Yapti” alza su divina voz, como deslizándose sobre los vientos y le dice amorosamente: “llegas demasia- do temprano, no eres llamado aún, por ello vuelve a la tierra y tendrás la misión de relatar a todo ser viviente, lo que has presenciado.” Entonces el alma de aquel hombre fue encerrada en un recipiente y llevado hasta la orilla de la laguna antes mencionada.

Las olas se encargan de llevar el recipiente hasta la otra orilla, donde algunos niños están jugando. Estos se lanzan sobre el recipiente y lo abren, el alma atrapada se escapa y se vuelve a reunir con el cuerpo ahorcado quien de esta forma vuelve a la vida y comenzó a hablar sobre el reino de la verdadera vida, a hablar sobre este reino maravi- lloso de “Misri Yapti” y sobre la necesidad de realizar ritos sagrados en memoria de todos aquellos muertos. Desde enton- ces, bajo la orientación de los sacerdotes se celebra en honor a ella y de nuestros muertos, festejos familiares, anuales, quinquenales, dependiendo de las exi- gencias.

Todos los años hay una fecha que no se puede posponer dicha celebra- ción para que haga bonita la vida de las almas de los fallecidos. Ese reflejo de la visión del más allá es sagrado, por eso, si alguien muere la relación no se rom-

Avelino Cox Molina

mejor comunicación.

Es posible que la mejor máquina que existe sobre el planeta y que no ha po- dido hacerse replica igual, ni de un solo órgano, es el ser humano, seguiremos hablando de tanta perfección, medi- temos y nos daremos cuenta que el ser humano sí puede hacer maravillas como: meditar, pedir, inventar, analizar y lle- gar a una conclusión, que no hay réplica del ser humano con otra creación porque podemos y sabemos pedir y orar.

El dotar nuestro espíritu de vida activa y de canales de comunicación con todo el universo nos va dando ciertos elementos para comprender no sólo lo que está más allá, sino también el poten- cial para hacer esa sociedad que todos deseamos, a manera de un paraíso. La misión de los guías espirituales es mu- cho más que eso, porque intervienen en el quehacer científico, artístico, cultural, social y político de nuestra humanidad, ahora y en todos los tiempos de la evolu- ción humana.

Una de esas personas es la rusa Ma- dame Helen Petrovna Blavatsky, quien es mi otra guía espiritual, la teósofa más reconocida universalmente, quien en su obra Estancias de Dzyan, revela la historia de la humanidad, desde antes que apareciera el hombre en la tierra, muchos otros libros de ella muestran aspectos muy importantes, inclusive de Nicaragua, al referirse a la cordillera de amerrisque. Ella escribió estas obras lue- go de abrir el registro de la historia de la humanidad. Porque para los guías espi- rituales cuando entran a una iniciación es un tipo de existencia completamente nuevo.

La calabaza como parte que contiene del muerto es enterrada sobre la tumba, junto con sus otras pertenencias; enton- ces se regresa a los estaños de “misla” (chicha) para completar con libaciones el ritual final.

Los sabios siempre manejaban que el universo entero tiene una mente in- teligente donde todos los sonidos, líneas de luz, espacios corporales, el vacío y lo sólido, lo oscuro y lo claro, lo de ayer, lo de hoy y el devenir que pertenecen a la mente universal. Dentro de ello la mate- ria, especialmente los cuerpos celestes, los grandes planetas (macrocosmos) que están comparados con la vida del ser hu- mano (microcosmos). Ejemplo: El globo terráqueo desde su eje central tiene una inclinación de 72 grados, se compara, con la pulsación del corazón humano que son 72 por minuto.

Así como la pequeña semilla de un árbol que en sí contiene la personalidad, si las condiciones las favorecen, darán frutos y seguirá reproduciéndose, igual que nosotros como especie humana. En el universo, si lo podemos apenas ir aprendiendo, encontraremos historia, misterios y secretos, todo para beneficio de la misma humanidad en su carrera de superación, evolución y transformación en seres de mucha luz, amor, riqueza, abundancia y prosperidad.

Lo que se puede traducir en cono- cimiento de lo real de una vida plena, el verdadero paraíso donde nunca más habrá sufrimientos. La ciencia y la tec- nología han dimensionado nuestros sentidos y conocimientos por medio de la comunicación, ultrasonidos, infrarro- jos y otras especialidades; siguiendo esos avances, si nosotros somos capaces de aguzar nuestra mente y espíritu habrá

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Aquí muchas personas dudan de los conocimientos de los guía espirituales, yo descubrí que ellos tenían y tienen fa- cultades de comunicación directamente los unos con los otros, por transmisión de pensamientos, ellos cumplían su trabajo sin ostentación, con una simpli- cidad infantil perfecta, sabían que el po- der del amor les protegía y lo cultivaban hasta volver a la naturaleza, amorosa y amigable para con ellos.

Aquí en Prinzapolka mujeres tan conocidas en sus capacidades, cuando muchas de ellas caminaban sobre brazas de fuego sin quemarse, los europeos blancos se asustaban y decían que te- nían pacto con el Diablo; de esta prác- tica espiritual tan maravillosa, muchos ancianos pueden dar fe de lo que estoy escribiendo. Hablaban con los animales y estos le soplaban al oído de lo que pa- saría en el futuro, eran sus mensajeros más fieles para la comunicación.

Porque la iniciación es así el princi- pio de una nueva fase o actitud hacia la vida. La característica principal es la de abrir la mente a otros niveles de cons- ciencia, tanto interno como externo. Hombres y mujeres que son guías espiri- tuales que habían crecido en los sistema más herméticos de la espiritualidad, y el punto clave de cada uno de ellos eran la seguridad con que realizaban su misión amor al prójimo, su formidable formali- dad de ver las cosas.

Estaban acostumbrados a activar las cualidades espirituales dormidas, de cualquiera, la eficacia de contagiar lo positivo como el caso de Mauro, en las comunidades indígenas miskitu de las Regiones Autonomas de Kum río Coco, Job en Wasla, Waikna Pihni en Mangu- tara, el sabio Amans en la comunidad de Carrizal y mujeres de conocimiento elevados como Justina en la misma co- munidad, con sólo ver sus rostros irra- diaban luz, amor y confianza.

El reciclaje del semen

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