Capítulo 3: Las desiguales batallas de Palante y Lauso
3. Inserción en la batalla
3.1. Modelo heroico griego: el deseo de gloria de Palante
La iniciación marcial de Palante, que conduce al desigual encuentro con Turno, ocurre en el décimo canto de la obra, ya que, con anterioridad, el joven no había podido medirse en el campo de batalla389. Dada la ausencia de antecedentes bélicos formativos, el comportamiento de Palante en la guerra depende, pura y exclusivamente, de sus características personales y, en particular, de su edad. La juventud lleva a Palante por un camino desconocido de manera imprudente (la decisión final de concretar el enfrentamiento con Turno constituye un cabal ejemplo), de acuerdo con una conducta inspirada en un modelo heroico griego, anacrónico para la obra, aunque coherente con la genealogía del personaje390:
388 King 1983, 42 valora en estos términos la victoria de Turno sobre Palante: “His exultation in his plunder
(500) is distasteful because the fight in which he won it was really no contest at all”.
389 Dos fragmentos explicitan esta situación: el primero es el lamento del narrador ante la muerte del joven:
haec te prima dies bello dedit, haec eadem aufert, (Aen. 10.508) y, el segundo, las desoladas palabras de
Evandro: haud ignarus eram quantum noua gloria in armis / et praedulce decus primo certamine posset
(Aen. 11.154-155).
390 Disentimos parcialmente de la interpretación de Petrini 1997, 62, quien, si bien nota la vigencia de un
paradigma anacrónico en el personaje de Palante, lo atribuye a un modelo idílico: “Vergil builds analogies between childhood, cultural innocence, and an anachronistic ideal of heroism through the characters of Pallas, Evander, and Heracles; he further suggests that cultural innocence and its heroic ideals are illusions that, like childhood, cannot exist in the world of the Aeneid”. Siguen esta interpretación Newman &
‘optime Graiugenum, cui me Fortuna precari et uitta comptos uoluit praetendere ramos,
non equidem extimui Danaum quod ductor et Arcas quodque a stirpe fores geminis coniunctus Atridis
(Aen. 8.127-130). Al redactar la Eneida, Virgilio es consciente de la vigencia de los modelos griegos en el imaginario de su audiencia y, por este motivo, los inserta en la obra como material de contraste con la nueva propuesta heroica391. Los decursos argumentales de los
principales personajes virgilianos revelan la presencia de un patrón de conducta homérico: Niso y Euríalo recrean la doloneia iliádica, Camila parece ser una versión romana de Pentesilea, Turno es equiparado a Aquiles dos veces y las similitudes de Palante con Patroclo no han sido ignoradas por la crítica392. Entre los jóvenes, solo Lauso parece escapar del anacronismo de los héroes griegos y tenderse hacia el nuevo ideal, romano. La intención educativa de Virgilio se vislumbra en el irremediable destino que aguarda a estos personajes transgresivos.
El carácter homérico de la iniciación marcial de Palante se manifiesta en los dos episodios bélicos más extensos en los que participa: el combate singular con Haleso y, a continuación, con Turno. En ambos se aprecia un patrón de conducta discrepante con la ideología de la Eneida: la irreflexiva búsqueda de fama393. El anhelo de gloria constituye un motor aceptable en las épicas homéricas, cuyos héroes, más individualistas, en ocasiones anteponen el deseo de valoración individual a la búsqueda del bien común. En
Newman 2005, 65, al calificar a Palante como un “Arcadian shepherd”. Estas lecturas desatienden el carácter problemático del joven, que se deja guiar por valores cuestionados en la Eneida, como el deseo de botín.
391 Cf. Barchiesi 1984, 23ss. quien recalca la importancia del sistema cultural en que se inserta el receptor
como parámetro modelador de sentidos adicionales. Según su lectura, el sustrato homérico “…serve a mediare le reazioni di chi legge, e, orientandole, ad assicurare un certo tipo di comprensione degli eventi” (Barchiesi 1984, 24).
392 Palante es una figura inspirada en Patroclo. Compañero de un héroe experimentado, muerto en batalla
lejos de la protección de su tutor, portador de un armamento que excede su capacidad real y expoliado del mismo por un rival superior, comparte muchas características con su par griego. Conte 1970, 297: “…l’episodio della morte di Pallante è construito «contaminando» gli episodi omerici della morte di Sarpedonte e di Patroclo: in particolare la funzione che ha qui la spoliazione delle armi di Pallante da parte di Turno è la stessa che nell’Iliade ha la spoliazione di Patroclo di parte di Ettore”. Ver también Gransden 1984, 92 y el apartado de Barchiesi (1984) titulado “Trasformazioni della Patroclia” (pp.11-16).
393 Nos distanciamos de la postura de Benario 1967, 27: “Pallas fights for family and country in the same
way that Aeneas does; personal glory, though sought, is secondary”. Cf. esta lectura con la de Gransden 1990, 88, más apropiada: “throughout the Iliad reputation, often expressed in the comments of others, is of prime importance to a hero. In the Aeneid this view of the epic hero still survives in what after all purports to be a story set in the heroic age of Homer’s Troy; but it does not go unchallenged, and the poem is to a large extent an account of how an archaic value-system is superseded”.
cambio, la Eneida es una obra distinta, producto de otra época, con un modelo heroico divergente que prioriza el bienestar de sus compañeros por sobre la gloria individual, constituyéndose en un héroe social394. La búsqueda de gloria personal como motor del accionar de Palante se manifiesta, por un lado, en el carácter ascendente de los desafíos marciales que emprende: comienza por derrotar a un número no menor de guerreros desconocidos, casi anónimos, luego se enfrenta con Haleso, quien recibe un desarrollo argumental mayor (el narrador ahonda en su historia personal), y termina, finalmente, frente al jefe del ejército enemigo: Turno. Por otro lado, su ambición se exhibe en la actitud (tanto verbal como fáctica) que adopta ante los restos de sus enemigos. En primer lugar, decide consagrar las armas de Haleso al río Tíber:
‘da nunc, Thybri pater, ferro, quod missile libro, fortunam atque uiam duri per pectus Halaesi. haec arma exuuiasque uiri tua quercus habebit.’
(Aen. 10.421-423). En cambio, pretende apoderarse de las armas de Turno, sin que medie mención alguna a un posible tributo a las divinidades, a pesar de la invocación a Hércules395:
te precor, Alcide, coeptis ingentibus adsis. cernat semineci sibi me rapere arma cruenta uictoremque ferant morientia lumina Turni
(Aen. 10.461-463). La decisión de consagrar las armas de Haleso al río Tíber se debe al estatus prácticamente ignoto del joven396. Por el contrario, la jerarquía de Turno en la facción
394 Gransden 1990, 89: “Virgil created in Aeneas a new type of Stoic hero, willing and ready to subordinate
his individual will to that of destiny, the common wealth and the future, reluctant to fight and not really interested in victory”.
395 En relación con este punto, no concordamos con Colaizzi 2002, 101: “…Pallas nevertheless faces Turnus
bravely and piously”, quien adjudica la pietas de Palante al ruego elevado a Hércules, pues consideramos que la súplica no es tan inocente como parece. Tampoco es convincente la interpretación de Gaskin 1992, 301, quien sostiene que Palante hubiese consagrado las armas de Turno a los dioses. Lee 1979, 1 ve la invocación a Hércules como testimonio del íntimo conocimiento de Palante de estar afrontando una batalla desfavorable: “…Pallas, knowing well that his own strength is no match for his opponent’s, prays for help to Hercules…” En la lectura subsiguiente (Lee 1979, 5), el crítico vislumbra un enfrentamiento alusivo entre furor y pietas en el cruce entre Turno y Palante. Por el contrario, creemos que la escena no se resuelve en términos antagónicos y que la figura de Palante incluye trazos que replican algunas características de Turno.
396 La protagónica presencia de la figura paterna en la breve reseña de la vida de Haleso (Aen. 10.417-420),
local valoriza sus posesiones (sus expolios constituirían spolia opima)397, hecho que explica la diversa actuación de Palante. Su razonamiento está expresado en las palabras que le dedica al rútulo antes del combate:
‘aut spoliis ego iam raptis laudabor opimis
aut leto insigni: sorti pater aequus utrique est. tolle minas.’…
(Aen. 10.449-451). Esta breve exclamación es problemática, en primer lugar, porque desconoce o ignora los verdaderos sentimientos de Evandro, quien no permanece indiferente ante el destino de su hijo (cf. Aen. 8.572-583), y, en segundo lugar, en tanto presenta la obtención de expolios y la valerosa muerte en batalla (insignis)398 como eventos dignos de alabanza. Mediante este discurso, Palante remite al paradigma heroico representado por Aquiles; en particular, en relación con la conocida disyuntiva del héroe aqueo entre una extensa vida sin fama o la gloria imperecedera, resultado de una muerte precoz:
εἰ μέν κ᾽ αὖθι μένων Τρώων πόλιν ἀμφιμάχωμαι, ὤλετο μέν μοι νόστος, ἀτὰρ κλέος ἄφθιτον ἔσται· εἰ δέ κεν οἴκαδ᾽ ἵκωμι φίλην ἐς πατρίδα γαῖαν, ὤλετό μοι κλέος ἐσθλόν, ἐπὶ δηρὸν δέ μοι αἰὼν ἔσσεται, οὐδέ κέ μ᾽ ὦκα τέλος θανάτοιο κιχείη. (Il. 9.412-416). El objetivo de Aquiles es la obtención de fama eterna a través de una muerte heroica, batallando en favor de su pueblo399. El conflicto central de la Ilíada se centra en el momento en el que el héroe antepone la valoración personal a las vidas de sus compañeros y al triunfo bélico de su gente400. Solo el dolor por una inmensa pérdida lo
397 Harrison 2006, 166 sostiene que, si bien el concepto spolia opima es inadecuado en este contexto, pues
Palante no es el comandante de un ejército, su empleo sugiere el truncamiento de cualquier posibilidad futura de obtener ese honor por parte del joven, a causa de su muerte prematura.
398 Ver el DÉLL, 624, acerca de insignis:“Peut s’employer en bonne comme en mauvaise part (…) mais a
souvent un sens laudatif «distingué» (=ἔξοχος, egregius)”.
399 Adler 2003, 237: “Achilles’ heroism (…) is the intransigent refusal to accept the mortal, anonymous
leaf-existence of men, the loathsome fate appointed for them at their very coming-into-being (…) What if a man’s supreme efforts should enable him to perform deeds so far exceeding the supposed limits of human nature that his name will be forever remembered?”
400 La responsabilidad civil del héroe no es una invención virgiliana, si bien está expresada con mayor
insistencia en la Eneida, en comparación con las epopeyas homéricas. Hardie 1998, 81 desarrolla este punto: “The epic hero is always a problem: the Iliad and the Odyssey already explore issues concerning the relationship of individual and community, the conflict between private emotion and duty…” Ver también Galinsky 1988, 342: “Achilles’ wrath focuses on the conflict between personal integrity and social
reencauzará en el camino de su misión. De la misma manera, al proceder con excesiva audacia, desoyendo los consejos de su padre, Palante expone temerariamente su vida en función del logro de fama personal, perjudicando también a su pueblo y su causa. En ambos personajes se reitera el mismo punto débil: la anteposición de sentimientos individuales al bien común (uno por retirarse de la lucha, otro arriesgándose en exceso) y, si bien Aquiles logra superar este obstáculo, a Palante le cuesta la vida. Su comportamiento lo aleja del modelo heroico virgiliano401.
El desprecio a la longevidad en pos de la extensa fama entre los hombres es un motivo homérico, pero no solo Homero resuena en el denodado desafío de Palante. Una idéntica valoración de la fama y la muerte gloriosa (aut spoliis ego iam raptis laudabor opimis / aut leto insigni… en Aen. 10.449-450) se encuentra en el poema 64 de Catulo, donde se refiere que Teseo, antes de enfrentarse con el minotauro, juzga igual de dignos cualquiera de los dos resultados:
aut mortem appeteret Theseus aut praemia laudis!
(Catul. 64.102). La recuperación intertextual de esta imagen en las palabras de Palante (la reiteración de la conjunción disyuntiva en los dos textos no es casual) lo sitúa simbólicamente en el laberinto de sacrificios juveniles al que ya hemos referido, delineado en las escuadras de muchachos del Lusus troianus, cuyo vínculo directo con el laberinto minoico vuelve a visibilizarse en esta oportunidad. Una vez más, la contraposición con los modelos que inspiran al personaje vuelve a resaltar la divergencia entre los héroes griegos, que sobreviven comportándose según sus criterios (Aquiles, momentáneamente al menos, y Teseo) y Palante, que, inserto en un mundo distinto, no tiene esa posibilidad.
A su vez, la distancia de Palante respecto de los parámetros heroicos propuestos por la Eneida se aprecia en su apuesta al azar como garantía del éxito de su empresa: …si qua
fors adiuuet ausum (Aen. 10.458)402. Este comportamiento es explícitamente vituperado
obligation. The hero depends for approval in the society of his peers, and yet that is precisely the society from which Achilles needs to remove himself to maintain his personal honour”.
401 Ver Quinn 1968, 222: “Observe that, however much we pity Pallas, he met his death in fair fight matched
against an antagonist he hoped he might beat (…) Vergil makes us feel that pity for Pallas is an inadequate response –just as Pallas’ unthinking, heroic courage is an inadequate response”. Barchiesi 1984, 59-60 nota las características de este enfrentamiento y su oposición con el posterior encuentro entre Eneas y Lauso: “Il duello fra Turno e Pallante è una delle scene più tipicamente «omeriche» dell’intero poema (…) lo sontro fra Enea e i due guerrieri etruschi abbonda invece di motivi non-tradizionali o per lo meno, se così possiamo dire, extraomerici”.
402 Ver la definición de fors en el OLD, 725: “Chance or luck, regarded as causing or directing events”.
en la alocución formativa de Aen. 12.435-440, donde la búsqueda de la fortuna como método para beneficiarse es contrapuesto a dos valores acordes con la ideología de la obra: uirtus y labor403. La actitud de Palante lo alinea con los héroes griegos, adeptos al azar, y, a la vez, confirma la falta de implicación de Eneas con su educación.
Finalmente, la resolución del episodio, que encuentra a Palante tendido sobre su escudo (…at socii multo gemitu lacrimisque / impositum scuto referunt Pallanta frequentes en Aen. 10.505-506)404, también apunta a un código de conducta griego según el cual se exhortaba a los soldados a volver con su escudo al hombro, en caso de estar ilesos, o, exánimes, encima del mismo. Palante se sitúa dentro del segundo grupo, demostrando, una vez más, su adscripción a un modelo marcial griego, alejado de los estándares virgilianos405.