8. SISTEMAS DE GESTIÓN 64
8.2. MODELO ORGANIZATIVO 64
ORGANIZATIVO
Desde el punto de vista de la organización del sistema de gestión, y de las competen- cias que la ley otorga, a los distintos agentes implicados, los posibles modelos o alternativas a adoptar, irían desde un sistema centralizado puro, de carácter supramunicipal, incluso provincial o autonómico, hasta un modelo totalmente descentralizado, de carácter básica- mente municipal, sistema descentralizado.Los ayuntamientos, por regla general, prestan el servicio de recogida y transporte de residuos y limpieza de vías públicas, y en menor medida, a excepción de grandes ciudades, el tratamiento y la eliminación.
Respecto de las recogidas selectivas, indicar que surgen como consecuencia, tanto de la iniciativa de los propios ayuntamientos, como de la aprobación de la Ley 11/1997, de 24 de abril, de Envases y Residuos de Envases, y las leyes de residuos de ámbito estatal y auto- nómico, así como por la necesidad de dar cumplimiento a lo recogido en el PNRU y en los Planes Autonómicos de gestión de residuos, ya que las competencias en la planificación se reparten entre el Estado y las autonomías.
Por otra parte, la aparición de los Sistemas Integrados de Gestión (ECOVIDRIO y ECOEMBES), en principio posibilita la implantación generalizada de la recogida selectiva y recuperación de envases de todo tipo, para ser reintroducidos en la cadena productiva, al sufragar estos dicha gestión.
La recogida selectiva de residuos se inició a finales de los años setenta y principio de los ochenta, del pasado siglo, a partir de determinados productos como son; el vidrio, y el papel-cartón, ya que disponían de canales de recuperación y reciclaje estables, si bien de forma limitada para los RU, debido a un aspecto muy concreto, como es el sobre-coste de la gestión que ello suponía para los entes locales.
También existen recogidas selectivas de residuos peligrosos contenidos en los RU, pilas y baterías, que gestionan directamente los Gobiernos autónomos por ser de su compe- tencia.
Sistema Centralizado
Consistiría en mancomunar o consorciar todos los servicios que comporta la gestión de los residuos, o transferir directamente a estos estamentos todas las competencias en la materia, por parte de los ayuntamientos.
Si bien, este modelo puede ser eficaz, desde el punto de vista del tratamiento y la eliminación de los distintos flujos de residuos, en lo concerniente a la recogida y transporte de residuos domiciliarios presenta aspectos contradictorios.
En este sentido hay que indicar la dificultad de mancomunar todo el sistema de reco- gida y transporte de RU y asimilables, en aquellos casos que;
1º. Los focos de generación, tienen entidad suficiente como para desarrollar por separado, por parte de cada uno de los ayuntamientos afectados la recogida de residuos domiciliarios.
2º. Normalmente, hay distintos gestores autorizados efectuando la recogida mu- nicipal con contratos en vigor, que dificulta el poder mancomunar dicha re- cogida.
Sin embargo, las recogidas selectivas, debido a las pequeñas cantidades de productos recuperados o a recuperar de cada fracción, proporcionalmente hablando (vidrio, papel y cartón, envases ligeros, etc.), dan lugar a sobrecostes importantes para los servicios munici- pales, por lo que el mancomunar dichas recogidas, en principio sí puede ser eficaz.
Sistema descentralizado
Este sistema, llevado a su máximo desarrollo, comportaría que cada municipio asu- me todas sus competencias (recogida, transporte, tratamiento y eliminación), desarrollando sistemas propios de gestión para cada flujo de residuos.
En el momento presente, estos sistemas han quedado obsoletos en la Unión Europea, a excepción de grandes municipios, y en el caso concreto de España, con más de 8000 muni- cipios es un condicionante de primer orden.
Además es opuesto a determinados principios de planificación; Eficacia y Solidari- dad, y dificultades en todos los órdenes para garantizar la Jerarquía en la Gestión y el Ciclo Económico Integral, etc.
En este sentido hay que indicar que, si bien y desde el punto de vista de la recogida y transporte de residuos puede ser eficaz en muchos casos, desde el punto de vista de los dis- tintos tratamientos a que deben someterse los residuos, no sería posible aprovechar las eco- nomías derivadas del factor escala, al duplicar instalaciones y costes de forma innecesaria. Además de las dificultades reales, cuando no imposibilidad, de encontrar espacios adecuados para su implantación, y de otros aspectos a considerar, ambientales y de oportunidad, como consecuencia de disponer de diferentes implantaciones, relativamente próximas, para el tra- tamiento de flujos de residuos similares.
A todo ello habría que añadir la mala experiencia que se deriva de la propia existen- cia de vertederos incontrolados de carácter básicamente municipal, donde se han vertido sin control alguno todo tipo de residuos.
Como primera conclusión, cabe indicar que los modelos a adoptar deben recoger los aspectos más positivos de ambos sistemas. Es por ello que desde el punto de vista organiza- tivo y competencial un modelo eficaz, cuando se trata de pequeños y medianos municipios sería el siguiente:
- Las recogidas municipales pueden ser efectuadas por cada ayuntamiento, hasta la instalación más próxima, excepto aquellos que no tengan capacidad económica u organizativa.
- Las competencias en materia de recogida selectiva de residuos (vidrio, pa- pel-cartón, envases ligeros, etc.), en muchos casos deberían ser transferidas a las mancomunidades y consorcios de gestión.
- Los Centros de Tratamiento, deben ser gestionados por las mancomunidades y consorcios de gestión.
- También quedarían comprendidas dentro del ámbito de mancomunidades y consorcios las instalaciones de transferencia de residuos y los centros de aportación voluntaria.
- Los residuos de particulares (industriales, de servicios, y sector primario), a través de gestores autorizados, pudiendo ser aceptados en alguna de las ins- talaciones públicas mediante el pago de la correspondiente tasa, en función de las características y tipología del residuo, o directamente en instalaciones privadas.