• No se han encontrado resultados

MODERNA DE DEFENSA

In document IBERO-AMERICA: EL MAÑANA ES HOY (página 106-108)

J

OSÉ

P

AMPURO

Una visión realista sobre el contexto mundial, nos muestra que la defensa de los intereses nacionales depende, en gran medida, de una articulación eficiente entre la política económica, la de relaciones exteriores y de defensa en torno a una agen- da estratégica. Es en ese marco que la política de defensa debe modernizarse y for- talecer sus capacidades de planeamiento estratégico, de innovación tecnológica y de profesionalización y optimización de sus recursos humanos.

Desde el inicio del gobierno actual, entendimos esa modernización como la resul- tante de un liderazgo civil integral en un marco de eficiencia y transparencia de gestión. Nos fijamos una agenda pública no rupturista que diera continuidad a los aspectos positivos implementados con anterioridad pero incorporando, por primera vez, el consenso social imprescindible en torno al rol que le cabe a la defensa en nuestro diseño institucional.

Fue así que logramos avanzar en varias iniciativas que encuentran sentido y sustento en el proyecto implementado a nivel nacional. Por un lado decidimos for- talecer las capacidades de fabricación e investigación de la defensa, para coordi- narlas con el impulso dado a la industria nacional. En ese marco se inscribe el relanzamiento de los Astilleros Domecq García, el del polo aeronáutico de Córdoba con la construcción de aviones PAMPA IA 63, y diversos desarrollos tecnológicos que van desde la fabricación nacional de radares hasta la instalación en Río Gallegos de uno de los seis laboratorios que existen en el mundo de control de la capa de ozono con tecnología láser.

Otro punto central de la agenda de defensa argentina consiste en mejorar la con- ducción civil de las Fuerzas Armadas. Con ese fin creamos la nueva Policía de Seguridad Aeronáutica, impulsamos la sanción de la Ley 25880 -que devuelve al Congreso la facultad de regular el ingreso de tropas extranjeras y el egreso de tro- pas argentinas- y enviamos, por primera vez en la historia de nuestro país, los Planes Anuales de Ejercicios Militares Combinados para su aprobación. En la misma dirección estamos elaborando un proyecto de ley de reforma del Código Aeronáutico que deslinda el control de la aeronáutica civil de la militar, en un pro- ceso gradual a verificarse en un máximo de cuatro años.

Paralelamente profundizamos el auxilio solidario que prestan las Fuerzas Armadas en catástrofes humanitarias y su colaboración en acciones que hacen al desarrollo local, como la perforación de pozos para proveer agua potable y la cesión de tierras que mejoran la calidad de vida de la población.

Un aspecto central de la política de modernización que intentamos llevar ade- lante reside en una mayor profesionalización de las Fuerzas Armadas. Con ese fin pusimos en marcha - por primera vez en la historia de la educación militar -, la Primer Escuela Superior de Guerra Conjunta. Pero la modernización no pasa sólo por lo instrumental sino por los principios y valores que rigen las instituciones.

En ese sentido impulsamos la reformulación del sistema de justicia militar que supone la derogación del Código vigente de algunos aspectos cuestionables y obso-

letos, y trabajamos en los novedosos proyectos de Ley Penal Militar y Ley Disciplinaria Militar.

Finalmente, y dada la centralidad que asignamos a los derechos humanos en nuestro desarrollo institucional, promovimos su enseñanza junto con la del Derecho Internacional Humanitario en todas las instancias de la formación mili- tar, creando además la Dirección de Derechos Humanos en el propio seno del Ministerio de Defensa. Todas estas acciones pretenden contribuir a una mejor for- mación humanista y profesional de las nuevas generaciones de nuestras Fuerzas Armadas compenetradas de la realidad nacional, regional y mundial.

En materia internacional, vivimos nuevos desafíos que impactan sobre la defen- sa y seguridad de los distintos países de la región y del mundo. A los temas clási- cos se han sumado fenómenos transnacionales de características multidimensio- nales y polifacéticas que exceden la esfera exclusivamente militar.

En este escenario, la coordinación de posiciones es la mejor manera de alcanzar respuestas adecuadas. Por eso los países de la región y en particular el MERCO- SUR Ampliado nos hemos propuesto avanzar juntos en el desarrollo del concepto de seguridad cooperativa, siempre en el respeto de nuestras diversidades y poten- ciando nuestras coincidencias.

En este sentido, renovamos mecanismos de cooperación y consenso político a nivel regional como las Reuniones de Ministros de Defensa de Sudamérica y del MERCOSUR Ampliado, la agenda anual de ejercicios militares combinados, la cre- ciente participación en misiones multilaterales de mantenimiento de la paz como la de Haití, y la lucha por el desminado internacional, contribuyendo así a consti- tuir en el MERCOSUR una zona de paz y hacer de América Latina una región más estable y libre de armas de destrucción masiva.

En cuanto al terrorismo internacional, el Presidente Kirchner y la Argentina en su conjunto lo condena con firmeza. La ratificación por parte del Congreso de la Nación de la Convención Interamericana de la OEA contra el Terrorismo y del Convenio Internacional de la Organización de las Naciones Unidas para la Represión de la Financiación del Terrorismo, son pruebas claras de la posición argentina siempre ceñida a los valores democráticos, la legalidad internacional y el respeto a los derechos humanos.

Sabemos que nuestra agenda de trabajo y el consenso en torno a los bienes públi- cos que la defensa debe tutelar son sólo el inicio de una política de Estado que nues- tro país se adeudaba y que excede largamente a una sola administración. Pero sabemos también que no podemos postergar más la definición de políticas de esta- do que den a nuestra sociedad y a la Nación una proyección sustentable en el tiem- po.

Éste es un paso inicial en el largo camino de una Argentina de alta calidad ins- titucional y perfil estratégico definido. Pero un paso que era necesario dar, si aspi- ramos a una Argentina justa, próspera, integrada al mundo, sustentable y con un diáfano horizonte de gobernabilidad. Habrá que perseverar en esta senda, pero por lo menos esta vez no dejamos pasar la oportunidad de avanzar.

SEGURIDAD Y DEFENSA

In document IBERO-AMERICA: EL MAÑANA ES HOY (página 106-108)