LOS SEFARDÍES SERBIOS COMO INTERMEDIARIOS ENTRE EL MUNDO HISPANO-OCCIDENTAL Y EL BALCÁNICO EN LA
2. Modernización de los sefardíes de Belgrado
los sefardíes llegaron a Belgrado en la primera mitad del siglo xVI, tras la conquista de esta ciudad por parte del Imperio otomano (1521). hasta mediados del siglo xIx ocuparon predominantemente su propio barrio y dentro de sus confines, llevaban una vida a la manera oriental: modesta, patriarcal e impregnada y guiada por la fe y el cumplimiento de las leyes religiosas.
Mientras que el sistema administrativo y político del Imperio otomano favorecía la conservación de las comunidades sefardíes como grupos étnicos y religiosos particulares e íntegros, los nuevos regímenes establecidos durante los siglos xIx y xx en oriente, muy receptivos de las ideas de la modernización5 y nacionalismo,
se decidieron por desarrollar «la dimensión unitaria, monolítica y monocultural del estado-nación occidental» (Benbassa & Rodrigue 2004: 237). eso socavó seriamente la supervivencia de las lenguas y culturas de los grupos minoritarios, entre esas, la lengua judeoespañola y la cultura sefardí.
las comunidades sefardíes de oriente seguían teniendo la misma lengua y cultura de base, pero sobre la cual se erigían nuevas construcciones: los sefardíes llegaron a ser ciudadanos de estados diferentes a los que tenían que adaptarse si querían salir del aislamiento económico y social y asegurarse una mayor movilidad a sí mismos y a sus hijos. esta suponía la aceptación de la vida y mentalidad modernas, junto con otras ideologías y costumbres vigentes en la sociedad mayoritaria, como también el uso de su lengua. De esta manera, para muchos sefardíes, llegar a ser moderno suponía llegar a ser miembro de una nación y hablante de su lengua.
es más, como en otros grupos que vivieron en oriente, las jóvenes élites sefardíes mostraron una gran avidez por la modernización, por lo que los grandes cambios se propagaron en las comunidades sefardíes «desde arriba hacia abajo». Deseosos de modernizarse, ellos seguían los modelos de los no judíos de su contorno inmediato y de los judíos occidentales (Benbassa & Rodrigue 2004: 175-176, 184-187).
A la modernización de oriente contribuyeron también los misioneros religiosos y/o políticos de occidente, los que trabajaron con más o menos sistematicidad en la difusión de las ideas modernizadoras. entre estas actividades podemos incluir la ambiciosa campaña del médico y senador español ángel Pulido Fernández que propagaba el acercamiento de los sefardíes a españa en el plano cultural y lingüístico, pero que tampoco excluía aspectos políticos y económicos (Díaz-Mas 1997 [1986], 2001).
Paralelamente a la formación de Serbia como típico estado-nación, en el cual la movilidad social y económica de cada ciudadano dependía directamente de su
5 la modernización, además de ser un fenómeno histórico, político y social, fue una fuerte ideología que movilizaba las fuerzas de sus partidarios. las ideas sobre la vida en un estado modernizado y nacional que goza de su propia lengua y cultura, tenía como consecuencia el derrumbe del viejo orden social acomodado a las normas religiosas y patriarcales (Gellner 1964, apud Smith 1998: 27).
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pertenencia a la nación serbia y su conocimiento y uso de su lengua nacional, las élites intentaron mantener estrechas relaciones políticas y culturales con poderosos pueblos europeos. consecuentemente, el aprendizaje y uso de las lenguas de las mayores potencias contribuyeron mucho a la modernización de la sociedad serbia. este fenómeno recibió las formas de «multilingüismo en la educación» y «multilingüismo de las personas con estudios» (Đurić 2013: 401, 404, 422).
Influidos por las ideologías nuevas, los progresistas sefardíes en «la época de los clamorosos nacionalismos» (Mahir Şaul ed. 2013) se enfrentaron con una profunda crisis identitaria, la cual Benbassa y Rodrigue definen de una manera concisa: ¿cómo ser judío, y, concretamente, judío sefardí, en el mundo moderno? (Benbassa & Rodrigue 2004: 20). los sefardíes de Belgrado tenían que dar la respuesta a esta pregunta unos decenios antes de sus correligionarios de otras zonas. en búsqueda de su propia identidad étnica y nacional moderna y, al mismo tiempo, aspirando hacia la emancipación dentro de la sociedad serbia, los jóvenes sefardíes de la época de cambio de siglo desarrollaron un complejo y variado conjunto de actividades paralelas, que a primera vista parecen contradictorias: manifestaron un gran interés en acercarse e integrarse en la sociedad y cultura serbia, se ocuparon de temas e ideas del nacionalismo judío que, a partir del Primer congreso Sionista que se celebró en Basilea en 1897, formó parte de un movimiento organizado, y, en menor medida, indagaron sus raíces sefardíes e hispanas y estudiaron sus vínculos con españa, su lengua y cultura.
No podemos ponernos de acuerdo con Benbassa y Rodrigue cuando afirman que en las comunidades sefardíes en oriente antes de la Segunda Guerra Mundial la asimilación y la integración de los sefardíes en la sociedad mayoritaria eran fenómenos esporádicos y excepcionales (Benbassa & Rodrigue 2004: 237). los mismos autores explican la ausencia de la asimilación por varias razones, entre las cuales destacan la imposibilidad para los judíos de llegar a ser funcionarios de estado o militares profesionales. el caso de los sefardíes de Belgrado muestra lo contrario, especialmente los casos de los hermanos Davicho: haim logró ser renombrado hombre de letras y diplomático y Benko (Benjamin) fue bien conocido como abogado y activista político y cultural. los testimonios sobre los sefardíes en Belgrado muestran que ya a partir de los años 70 y 80 del siglo xIx ellos consiguieron un alto grado de integración social, profesional y económica. con el tiempo la integración pasó a la aculturación, cada vez más dinámica y, sobre todo, en el periodo de entreguerras, cabe hablar de la fuerte asimilación cultural (Vučina Simović 2016: 62).
Muchos de los jóvenes sefardíes aceptaron la ideología nacional serbia. Algunos, incluso, modificaron sus nombres y apellidos para que sonaran más serbios (ozerović, Naftalić, Mandilović, Mošić, etc.). es más, los judíos serbios se declaraban frecuentemente con la etiqueta oficial de «serbios de la fe mosaica» o «mosaicos» (N. Jovanović 1992: 137). No obstante, a pesar de aceptar las ideas nacionales serbias, la asimilación étnica entre ellos era muy rara antes de la Segunda Guerra Mundial. es más, la mayoría de los sefardíes apoyaba al mismo tiempo el movimiento sionista y se consideraban patriotas tanto serbios como judíos (Koljanin 2008: 173).
entre los sefardíes de Belgrado de finales de siglo xIx se destacaban claramente los hermanos Davicho por sus logros personales y por su activismo multifacético. haim Davicho (1854-1918) representaba un extremo en la integración y aculturación rápida. Siendo en su juventud un caso excepcional en la sociedad sefardí de Belgrado, llegó a ser en su madurez el vanguardista que abrió camino hacia la nueva identidad nacional y lingüística sefardí (Vidaković-Petrov 2001 [1986]: 115-116; 2010: 308; Vučina Simović 2015; 2016). era un hombre ilustre que los jóvenes admiraban. Su alto
ivana Vučina Simović
grado de asimilación podría ponerse en más directa relación con la asimilación étnica que iba a ocurrir en la yugoslavia socialista de la época de la posguerra, que con la doble identidad y el doble patriotismo que, como ya hemos indicado arriba, fueron más frecuentes entre los sefardíes de Belgrado antes de la Segunda Guerra Mundial.
Benko Davicho (1870-1913), el hermano pequeño de haim, era un verdadero modelo ideológico que seguían los jóvenes sefardíes de finales del siglo xIx y comienzos del xx en Belgrado. Fue él quien con su carisma los reunía en su alrededor y en un espectro muy variado de actividades culturales y literarias, orientadas hacia el cultivo del espíritu serbio, pero también el judío/ sefardí (Alcalay 1933).
Una de las aficiones de los hermanos Davicho fue la traducción literaria, especialmente de obras teatrales españolas (Pulido 1905: 400-402; D. A. Alcalay 15/11/1925: 79; Stojanović 1999: 501-510). entre los autores dramáticos españoles cuyas obras tradujo haim solo o con su hermano para la escena serbia, destacan hartzenbusch, Duque de Rivas, echegaray, Benavente, Rodríguez Rubí, Tamayo y Baus, Guimerá y campoamor (campoamor 1901; Stojanović 2009b: 383; Ž. Jovanović 2014). Asimismo, haim trasladó al serbio dos entremeses cervantinos: «Juez de los divorcios» (1905a) y «Retablo de las maravillas» (1905b)6. hay que mencionar que haim Davicho
contribuyó también a la publicación de la primera traducción del quijote (1895-1896) al serbio. Junto con ljubomir Nedić (Davicho & Nedić 1896: 62-63), escribió una reseña positiva de la traducción hecha por Đorđe Popović-Daničar (Stojanović 1998; 1999: 502-503).
3. La presencia de la literatura española en Serbia a