• No se han encontrado resultados

A modo de conclusión Recursos para enfrentar el miedo

In document El Miedo Como Guia Ana M Perea (página 72-80)

Intentaré en estas líneas finales recoger las ideas más relevantes que hemos ido tratando a lo largo del libro.

Por una parte, hemos visto la importancia que tiene para nuestra vida poder familiarizarnos con el miedo, aceptándolo como parte de nuestra naturaleza anímica. Suena extraño pero, en definitiva, hemos de perderle el miedo al miedo.

Es una sensación, una fuerza anímica, que se manifiesta para traernos muchos mensajes.

Nos indica, por un lado, que hemos perdido la conexión con nuestro impulso vital hacia la alegría. A veces llevamos una vida que no es la nuestra, que esta vacía de alegría porque no estamos

escuchando nuestra verdadera voluntad, porque no somos capaces de discernir lo que verdaderamente queremos hacer de lo que hacemos porque creemos que es lo correcto.

No nos atrevemos a vivir desde el 'corazón', no nos atrevemos a hacer lo que sentimos porque no confiamos en nosotros mismos, en los dictados de nuestro 'corazón' y, en muchos casos, ni tan sólo estamos conectados con nuestro sentir, sencillamente hacemos lo que el sistema de creencias que tenemos instalado en nuestro ordenador mental (heredado de nuestros padres y, en general, de las personas o contextos sociales donde nos relacionamos) nos dice que tenemos que hacer.

Nuestra mente ha de estar alineada con nuestro 'corazón' y debemos limpiarla de pensamientos que limitan el fluir libre de nuestra energía, de nuestra alegría vital. Y recordemos, euforia no es alegría. Buscar distracciones no nos permite tomar conciencia de nuestra tensión-dolor-miedo acumulado del pasado para abrirnos a una nueva vibración más elevada, generada por pensamientos llenos de paz, alegría y amor.

Y estos nuevos mensajes o pensamientos deben llegar a las capas más profundas de nuestra mente, por eso no basta con que los leamos algunas veces, necesitamos repetirlos e incluso escribirlos (para sellarlos) muchas veces durante un cierto tiempo. Deben quedar 'gravados', y eso requiere que

enfoquemos o nos concentremos intensamente en ellos.

Cuando esa alta vibración en forma de imágenes y palabras llenas de alegría y amor va penetrando en las capas más profundas de nuestro ser va removiendo el dolor acumulado del pasado, entonces es el momento de mirarlo. Llóralo si lo sientes, exprésalo, escribe una carta para expresar cómo es tu dolor si lo necesitas; lo importante es que llegues a aceptarlo y a tomar conciencia de algo que necesitaba ser destapado para permitirte transformar tu miedo en valor y fuerza de amor.

Este es un trabajo muy potente que puede realizarse a través de la mente y que en definitiva no es más que llevar luz a tu ser a través de pensamientos de alta vibración que mueven el dolor acumulado para ser aceptado y liberado.

determinados procesos de sanación a un nivel físico también. Un resfriado, por ejemplo, es la forma que tiene el cuerpo físico de liberar un dolor emocional acumulado. No voy a profundizar aquí sobre este tema porque es muy extenso, pero si os daré el nombre de una autora que a mí me ha ayudado a entender esta relación Cuerpo-Mente. Se llama Louise L. Hay y el libro que me trajo esta conciencia fue "Sana tu cuerpo. Las causas mentales de la enfermedad física y la forma metafísica de

superarlas".

Además de todo lo expuesto, hemos de estar preparados para vivir las experiencias de dolor emocional que atraigamos por resonancia a nuestras vidas y que se presenten ante nosotros para hacernos conscientes de determinadas lecciones. Cuando lleguen, reúne tus fuerzas, tu valor y coraje y asume tu responsabilidad, no culpabilices a los demás por el dolor experimentado en tus

experiencias de vida, libéralo de la forma más respetuosa posible e intenta ver cuál es el pensamiento que te llena de tristeza, rabia o angustia ante esa situación, entonces modifícalo. Hemos de aprender a transformar el miedo en fuerza de amor, ese sería el gran mensaje.

Todo lo que sucede en la vida tiene un sentido y siempre sucede para nuestro más alto bien: la

evolución hacia la paz interior, desde donde nace la verdadera alegría de ser y el fluir de esta alegría hacia el mundo en forma de amor.

El amor emerge, entonces, desde la con fianza en la vida, en el proceso de evolución, es la fuerza capaz de trascender el miedo y elevarlo al 'reino de los cielos'.

Si tuviera que definir brevemente el amor, diría que es la conciencia más elevada de ser. Cuando estamos bloqueados ante una situación o experiencia desde la que no podemos fluir en armonía con la vida, hemos de ser conscientes de que hay una creencia perjudicial que alimenta nuestro 'recipiente' de miedo o cuerpo-dolor, el cual tendríamos que vaciarlo en vez de llenarlo, activarlo o alimentarlo con más dolor.

Los pensamientos 'limitantes' o 'bajos' activan emociones perjudiciales que forman parte de nuestro cuerpo-dolor y que bloquean o limitan el fluir libre de nuestra energía vital.

Determinadas experiencias despiertan esas emociones y representan nuestras lecciones pendientes, las que arrastramos de nuestra historia personal o pasado.

Los niños son nuestros 'maestros' en esta asignatura (crecimiento personal) porque suelen traernos con sus vivencias del día a día estas lecciones. Sus conflictos pueden despertar en nosotros un dolor escondido que se manifiesta para ser sanado. ¿Cómo? Con la magia del amor. Pensamientos llenos de amor son la 'medicina' más potente para nuestro 'corazón.

Recuerda, atrévete a vivir, siente, obsérvate, hazte consciente y expresa lo que hay en tu 'corazón' (llora, grita al cielo, háblalo, respíralo…), luego permanece atento a los pensamientos de amor que atrae tu 'corazón' cuando lo liberas de esa carga. Es la Ley de la Atracción, si eres amor sólo puedes atraer pensamientos de igual vibración.

BIEN.

Por lo tanto, permanezcamos atentos para encontrar la verdad que sane nuestro dolor-tensión y que nos permita aceptar lo que es, tomar conciencia y proyectar la energía para el cambio, el cual llega cuando integramos el pensamiento 'sanador' que nos libera de la tensión-dolor-miedo acumulado del pasado.

Hemos de tener en cuenta también que haber encontrado el pensamiento sanador (el cual puede llegar a través de un libro, una persona, una película, etc.) no implica que la magia se active de inmediato; necesitamos creérnoslo, vivirlo desde nuestras experiencias, llegar a sentir esa verdad en lo más profundo de nuestro ser. Por eso, la situación que nos genera tensión-dolormiedo se repetirá y se repetirá con diferentes variables hasta que hayamos aprendido e integrado la lección de vida pendiente.

Es muy importante que nos aceptemos tal como somos y con fiemos plenamente en nosotros, en nuestro 'programa' o 'plan de vida'. No olvidemos que estamos aquí para aprender y compartir. Debemos equivocarnos tantas veces como sea necesario para llegar a encontrar nuestra verdad, debemos llorar las veces que haga falta para liberar el miedo y sanar las heridas.

Cualquier pensamiento de juicio o crítica nos aleja de la vida, nos aleja del amor.

Todos tenemos derecho a ser aceptados, a ser amados, por el simple hecho de existir.

Por otro lado, hemos de tener muy presente que además del poder sanador del pensamiento, tenemos un gran aliado en este proceso de trascendencia del miedo, que es nuestro cuerpo físico.

A través de él podemos ayudar a la mente a regresar al cuerpo para re conectarnos con nuestro espacio interior de paz y armonía y desbloquear la tensión emocional acumulada. ¿Cómo?

- Conectándonos con nuestros sentidos físicos para sentir la vida a través de los sabores, los olores, las texturas...

- Concentrándonos en las sensaciones corporales de tensióndistensión y llevando luz (visualizándola) y/o aire (respiración) a todas las partes del cuerpo que albergan tensión.

- Poniendo la atención en nuestra respiración para aquietar y 'desconectar' la mente y entrar en un estado de meditación profunda (estado de no-mente).

- Desbloqueando la tensión acumulada a través del movimiento y la respiración consciente. El yoga es una manera de llegar, aunque hay muchas más técnicas.

En de finitiva, debemos poner la atención en nuestro cuerpo físico para poder sentirnos, recogernos en nuestro espacio interior y desconectar la mente inferior para recargarnos de energía vital, cosa que hacemos en un nivel básico a través del sueño reparador (factor muy importante, especialmente en los niños).

esencial para familiarizarnos con él, aprender a aceptarlo y llegar a trascenderlo.

Es un proceso largo, de toda una vida, y es que como ya dijimos anteriormente, "uno descubre con asombro que en realidad toda la vida es una especie de proceso de pérdida del miedo" (Glöckler).

Palabras especiales para seres especiales, los niños

En lo que respecta a los niños es importante:

<> Ayudarlos a hacerse conscientes de la importancia de mantener su energía vital alta.

Joel, mi hijo mayor, ya va comprendiendo y percibiendo que cuando se siente triste o enfadado es porque su energía vital está baja. Entonces, valoramos qué hacer: estirarnos a descansar, tomar energía del sol, aire fresco, beber agua, comer algún alimento que nos de la energía suficiente para continuar con nuestra actividad, bailar, cantar, salir a caminar a la naturaleza...

Cuando su tristeza y/o enfado emerge de algún 'agujero negro' o 'herida' del pasado, que se abre ante alguna experiencia del presente, permito que se exprese, que libere su dolor y después, si lo creo necesario, llevo a su conciencia superior algún mensaje de luz para que pueda ver la situación con otros ojos y ayudarlo a trascender su miedo ante ella.

<> Acompañarlos para dormirse y entregarse al sueño, como también recibirlos con alegría y amor en el despertar es esencial para ayudarlos a ganar en seguridad y confianza en este mundo.

<> Por otra parte, tengamos también en cuenta la importancia de no exponerlos de forma continuada, y en especial a los bebés, a entornos sobre estimulantes donde su espacio vital quede invadido

constantemente por la explosión de ruidos, luces, gritos o movimientos descontrolados, los cuales generan en los pequeños un estrés o estado de alerta que si resulta ser muy duradero o continuado puede perjudicar en la armonía y el equilibrio de su organismo vital.

<> No interferir en sus acciones llenas de propósito, siempre y cuando éstas sean constructivas y no molesten o interfieran en la vida de los demás. Hemos de permitirles conectar con su impulso vital hacia la alegría, no hay nada más gratificante que conocer nuestra naturaleza más auténtica y sentirnos útiles o realizados a través de ella.

Levantarnos cada día con un propósito que nos llena de vida, querer compartir nuestra alegría con los demás y colaborar en el mundo para entregar amor y ayudar a otros a despertar su luz interior es uno de los más grandes descubrimientos que podemos hacerles llegar en esta vida.

Cada niño tiene su 'programa' interno muy claro, puesto que están muy conectados con su sentir; por lo tanto, es importante que los adultos desde nuestros propios miedos no interfiramos en su camino. Acompañar, no dirigir, sería el mensaje.

<> Al igual que los adultos, los niños también necesitan revitalizar su cuerpo físico o mantener su energía alta a través de la conexión con los elementos de la naturaleza. Los baños de sol activan cada una de nuestras células, una ducha o un baño (especialmente en el mar) además de limpiar nuestro cuerpo físico limpia nuestro cuerpo energético de cargas o vibraciones densas, el aire limpio y fresco 'ensancha' nuestros pulmones y la tierra también nos aporta energía, que también recibimos a

través de los alimentos.

No olvidemos que es importante ofrecer a nuestro cuerpo alimentos que conserven al máximo su memoria o energía vital (nos aporta más energía comer cereal en grano que refinado en forma de copos o pan, por ejemplo).

<> Hemos de intentar no perder el contacto con la naturaleza, desde ella nuestro organismo recibe energía, se recarga y retorna a su equilibrio natural, y desde ese bienestar corporal nos sentimos alegres y llenos de vida.

<> Como ya dije antes, los niños son grandes maestros en la Escuela de la Vida. En ellos no

interviene tanto la mente inferior y son fieles a su sentir, están conectados con su voluntad y siguen el camino que les dicta su 'corazón'. Son los seres más sinceros que hay en este mundo, y más que

pretender dirigir sus impulsos hacia lo que en el mundo de los adultos se considera lo correcto, sería importante leer los mensajes que nos traen sus actitudes y sus acciones.

<> Respecto a los niños más asustadizos o retraídos, ya sea por temperamento o por estar viviendo determinadas circunstancias o una etapa determinada en su vida, es esencial que actuemos con conciencia ante su sentir e intentemos arroparlos al máximo cuando lo necesiten, a la vez que animarlos a participar en el mundo desde nuestro valor y nuestra propia alegría de ser.

Recordemos que tendremos que ayudarlos a tomar con fianza en su cuerpo hasta el punto de sentirse 'recogidos' y 'protegidos' en él, y para ello será importante que entren en con-tacto con el mundo desde su órgano de la piel: tocar y ser tocados por los elementos de la naturaleza (el agua, el aire, la arena o el barro), moldear con las manos, abrazarlos y acogerlos con cariño y calidez, acurrucarlos en mantitas calentitas en invierno, prepararles una zona con colchones y cojines, el contacto piel con piel cuando son bebés, manipular los alimentos para colaborar en la preparación de las comidas, estirarse sobre la hierba, acariciar a los animales, etc. En definitiva, se trata de ayudarlos a perder el miedo a estar en el cuerpo para sentir la vida en todo su abanico de colores.

Es posible que al principio se muestren reticentes a ensuciarse o a tomar demasiado contacto con la materia, pero si nosotros llevamos una vida en la que nuestros propios hábitos los conducen a estar en estrecha vinculación con la naturaleza y les mostramos desde nuestros movimientos lo gozoso que puede ser sentirnos en el cuerpo y tomar contacto desde él con el mundo, ellos, un día u otro,

empezarán a imitarnos y a perder ese miedo a sentir.

<> En cuanto a los niños más inquietos hemos de recordar que ellos no generan distorsión o molestan a los demás con una intención de hacer daño, sencillamente necesitan liberar sus tensiones a través de su cuerpo y gritan o se mueven con más intensidad que otros.

Aquí hemos de tener en cuenta los temperamentos y los niveles de miedo acumulado.

En todo caso, será esencial con ellos aportarles la calma y la quietud que tanto anhela sentir su alma en el interior. Tendremos que tener paciencia y, por otro lado, revisar el entorno físico y emocional que rodea a esos niños y que está generando esa inquietud y tensión en su interior.

Vuelvo a repetir que ellos son grandes maestros en la Escuela de la Vida y cuando un niño actúa con excesiva impulsividad o descontrol es porque hay un exceso de tensión emocional percibida.

Revisemos pues su entorno social, quizá no pueda procesar o gestionar todas las experiencias de dolor emocional vividas en su día a día, y revisemos también si sus necesidades y motivaciones del momento están cubiertas, es decir, si se le ofrece el espacio adecuado con los recursos necesarios para permitirle canalizar su energía de forma creativa y constructiva.

Recordemos lo que decíamos en el apartado referido al sentido vital sobre la importancia de ser moderados en la exposición al mundo exterior: la necesaria para aprender y compartir, pero

guardando el espacio suficiente para poder tomar conciencia de cada experiencia vivida, siendo esto difícil (y en especial para los niños) cuando tenemos que vivir y convivir diariamente en contextos masificados y/ o sobrecargados de estímulos y de historias personales de dolor emocional

acumulado.

Es evidente que tenemos que ir saliendo al mundo que está fuera de nosotros para aprender,

enriquecernos, superar nuestras limitaciones, compartir y, en definitiva, evolucionar juntos; pero todo en equilibrio, no hace falta saturar nuestros órganos de tensión emocional. Sin prisas, pero sin

pausas.

Permanecer en el centro de equilibrio y paz interior

Uno de los grandes retos en esta vida, desde mi punto de vista, es lograr permanecer el mayor tiempo posible en el centro de equilibrio, en el centro de paz o "reposo interior", viviendo gozosamente de la relación con nosotros mismos y con los demás.

Para ello tenemos que aprender a vivir relajados ante lo que sucede a nuestro alrededor, estando atentos, para tomar conciencia de cada lección que se nos presente, aprendiendo a aceptar las cosas tal y como son, desde la creencia que todo tiene un sentido y siempre sucede para nuestro más alto

bien, y por lo tanto, desde la confianza en la vida, en la inteligencia superior que somos y que sólo

llegamos a experimentar en estados de conciencia más elevados. Cuando alguien nos despierta 'antipatía' por alguna de sus características de ser generamos una resistencia o barrera que impide que fluya el verdadero amor en la relación. Podríamos decir que se generan unas tensiones que son fruto del rechazo a la sensación de miedo que ello nos genera.

Pero, ¿por qué sucede esto?

Si creemos que algo o alguien puede perjudicarnos lo rechazaremos para protegernos del desequilibrio que se genera en nuestro interior ante su presencia o existencia.

Entonces, ¿es el otro el que nos desequilibra? Pues realmente no, es nuestra mente inferior y los pensamientos que creamos para protegernos ante el miedo que proyectamos en el exterior.

Todo aquel que se atreve a vivir, a 'sentir', y aprende a aceptar lo que sucede en la vida como parte de lo que corresponde a su 'programa' o 'plan' de vida, vive relajado, no se resiste a lo que es, no lucha ni tampoco huye, sencillamente permanece allí, observando lo que se despierta en su interior, tomando conciencia, cultivando la paciencia y la confianza necesarias para 'sostener' las situaciones

de tensión-dolor y proyectando la energía de cambio.

En nuestro 'plan de vida' se esconden los retos que nos hemos propuesto superar en esta experiencia de vida para cultivar en nosotros mismos determinadas cualidades elevadas de ser, por eso hemos elegido a las personas que tenemos a nuestro alrededor, y ellas a nosotros.

El potencial de cada una de ellas será inspiración para nuestra evolución y sus limitaciones serán la prueba más latente de amor incondicional, será nuestro mayor reto para cultivar en nosotros

cualidades de ser tan elevadas como la buena voluntad, la compasión y la tolerancia. Asumamos nuestra responsabilidad, nosotros hemos elegido esos retos.

La resistencia a lo que es o a lo que sucede a nuestro alrededor alimenta el miedo que emerge en nuestro interior ante determinada persona o situación e impide que esa emoción se vaya tal y como ha venido.

De hecho, la resistencia es miedo ante el miedo, miedo ante el dolor emocional que revivimos del pasado y que proyectamos en el futuro constantemente.

Hemos de liberarnos de esa carga, de esos pensamientos 'bajos' que no nos permiten fluir libremente en el mundo desde el sentimiento de amor más sincero hacia todo lo que nos rodea.

Sé positivo y disfruta de todo lo que haces. Canta, baila, vive gozosamente. La ironía es a veces una gran aliada, ríe más. Como dijo Oscar Wilde, "la vida es demasiado importante para tomársela en

serio".

Sólo la actitud relajada ante lo que nos sucede permite que tomemos conciencia. Sólo desde la paz

In document El Miedo Como Guia Ana M Perea (página 72-80)