Capítulo 2. Marco Teórico
2.5. El proyecto educativo institucional
3.2.3. Muestra
participan en la descripción de los eventos fundamentales para el desarrollo del proceso investigativo. Para Hernández, Fernández y Baptista (2006), “la muestra es, en esencia, un subgrupo de la población. Digamos que es un subconjunto de elementos que
pertenecen a ese conjunto definido en sus características que llamamos población”. Aunque toda la población puede ser observada y estudiada, Pulido, Ballén y Zúñiga (2007, p. 51), anotan que “en realidad pocas veces se puede medir a toda la población, por lo que se selecciona y obtiene una muestra, que se pretende sea el fiel reflejo del conjunto de la población”.
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Las anteriores conceptualizaciones evidenciaron de manera clara, la necesidad de recurrir a un muestreo para realizar esta investigación. Si se hace alusión a lo expresado porHernández, Fernández y Baptista (2006, p 241), quienes anotan, “la elección de los elementos no depende de la probabilidad, sino de causas relacionadas con las
características de la investigación o de quien hace la muestra”, algunas de las causas que sustentaron la manera de realizar la elección de la muestra para este estudio se pueden describir así:
La naturaleza misma de la metodología escogida relacionada con la inminente compenetración con los participantes y los hechos en el trabajo de campo, el tiempo disponible para la captura de datos, la cercanía del investigador y el problema planteado inicialmente, la forma tan amplia como han sido expresados los objetivos de la
investigación, la manera tan particular como cada uno de los afectados concibe el problema expresados en sentimientos, dudas, preocupaciones, temores, reproches, frustraciones, antipatías, conveniencias y distintos intereses, observados a los estudiantes y profesores en torno al empleo de las TIC, en el contexto objeto de este estudio.
Con relación a la suficiencia de la muestra dentro del proceso de investigación, Vásquez, Rejane, Mogollón, Fernández, Delgado y Vargas (2006, p. 43), anotan:
Pero, ¿cuándo podemos afirmar la suficiencia de la muestra? Surge siempre la pregunta de ¿hasta cuándo seguiremos recogiendo datos? ¿Cuántas entrevistas, grupos u observaciones más hemos de realizar? Se ha tener en cuenta que el muestreo es acumulativo y que el criterio de que disponen los investigadores cualitativos es el concepto de saturación o redundancia.
La muestra es suficiente cuando la información ha alcanzado la saturación, es decir cuando las informaciones se repiten, son redundantes y no aportan aspectos nuevos, constatándose el agotamiento de nuevos datos por parte de los diferentes participantes y de los diferentes contextos.
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Lo expresado en este apartado, llevó a pensar, que el número de los elementos constitutivos de la muestra se elegiría de acuerdo con la decisión del investigador. Esta labor de tipo teórico, involucró a los docentes y estudiantes directamente implicados en el problema planteado y su capacidad generativa de los datos requeridos. Se
consideraron además, otros criterios directamente relacionados con los valores éticos y morales, la seriedad, la compenetración con el trabajo, la experiencia en el cargo, la coincidencia en el tiempo de trabajo en el aula, la disposición, la actitud, la confianza, el respeto, el rendimiento escolar, entre otros.
Vásquez, Rejane, Mogollón, Fernández, Delgado y Vargas (2006, p. 44), al referirse al muestreo de tipo teórico anotan:
En el muestreo teórico, el diseño de la muestra se realiza según un constructo teórico que acompaña el cuerpo del estudio, y la selección de unidades de muestreo se lleva a cabo siguiendo las tipologías o perfiles definidos
conceptualmente. Los perfiles corresponden a diferentes personas /contextos /eventos / procesos con características y circunstancias determinadas que el investigador teoriza que pueden influir en los significados del fenómeno estudiado.
Continuando con la descripción del proceso que determinó el número de la muestra inicial, fue necesario considerar que, de acuerdo con lo observado, los 5 profesores de la población no realizan prácticas soportadas con TIC. Las estrategias didácticas empleadas en las sesiones de clase, se mueven en el ámbito de lo tradicional, y con un bajo perfil en cuanto a los criterios pedagógicos, expresados en el PEI (2006) de la Institución.
Los criterios generales descritos anteriormente y lo expresado por Hernández, Fernández y Baptista (2006, p 362), hicieron posible obtener el número de casos para la muestra inicial. Estos autores al respecto mencionan tres factores así:
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1. “La capacidad operativa relacionada con el número de unidades que se podían manejar en forma efectiva y real”. 2. “El entendimiento del fenómeno”. El número de elementos constitutivos de la muestra podía dar respuesta a las preguntas de
investigación así: la razón por la cual las TIC han sido excluidas de los procesos de enseñanza en las aulas y fuera de ellas; las ventajas que pueden representar para los estudiantes y para los docentes; los inconvenientes internos y externos para su aplicación, el conocimiento y manejo de las herramientas disponibles en la Web y sus diferentes usos y los objetivos de su utilización.3. “Frecuencia de los casos”. Los elementos escogidos y su actividad cotidiana en el contexto en el que se investigaría, ofrecería de manera rápida los datos que se requerían.
Por todo lo expuesto en este apartado, la muestra inicial quedó constituida por tres (03) profesores y tres (03) estudiantes.