Se trata predominantemente de configuraciones faciales que expresan estados afectivos. Si bien es la cara la fuente primaria del afecto, también el cuerpo puede ser leído como juicios globales sobre afectos: por ejemplo, una postura lánguida, un cuerpo triste. Las muestras de afecto pueden repetir, aumentar, contradecir o no guardar relación con las manifestaciones afectivas verbales. Una vez tiene efecto la expresión, lo común es que se tenga un elevado grado de conciencia, pero también puede darse sin conciencia.
Corrientemente las expresiones de afecto no intentan comunicar, pero pueden en ocasiones ser intencionales.
Reguladores
Son aquellos movimientos que tienen por objeto regular la sincronización de las intervenciones a lo largo del diálogo, esto
es, controlar la interacción en la que se produce la comunicación verbal. Los reguladores mantienen el flujo de la conversación y puedan dar indicaciones a quien está hablando de si su interlocutor está interesado en lo que dice o no, si desea intervenir o si quiere interrumpir. Algunas conductas asociadas al saludo y la despedida pueden ser reguladores en la medida en que indican el inicio o fin de una comunicación cara a cara. Probablemente los reguladores más familiares son los movimientos de cabeza y el comportamiento visual. Se ha encontrado que las personas que tratan de poner término a una conversación disminuyen notoriamente el contacto visual con la otra persona.
Adaptadores
Se les denomina adaptadores porque se piensa que se desarrollan en la niñez como esfuerzos de adaptación para satisfacer necesidades, cumplir acciones, dominar emociones, para descargar tensiones, recuperar la autoconfianza, desarrollar contactos sociales o cumplir una gran cantidad de otras funciones.
Usualmente se producen en momentos de tensión emocional. Algunos adaptadores típicos son atusarse el pelo, tocarse la barbilla... También se les llama auto-contactos.
2.5.4 CRONÉMICA
La Cronémica es el estudio, uso y estructuración del tiempo principalmente en la comunicación y depende del contexto social o cultural donde se aplique.
La cronémica forma parte del comportamiento no verbal, la distribución de tiempos en acciones cotidianas formales y no formales en base a la acción e interacción entre las personas. Influye directamente en nuestra imagen en como nos pueden percibir y como percibimos a los demás.
CRONÉMICA CONCEPTUAL
Es el valor cultural de conceptos como puntualidad, impuntualidad; prontitud
CRONÉMICA SOCIAL
Es la forma de estructurar las actividades diarias (desayunar, almorzar, cenar); o determinadas actividades sociales (llamar por teléfono)
CRONÉMICA INTERACTIVA
Es la duración de los signos con los que nos comunicamos y que aportan valor informativo, como por ejemplo, la mayor o menor duración de un saludo o despedida; de un abrazo, del estrechamiento de mano, de un beso.
Este uso en gran medida es cultural pero también es un comportamiento individual que depende de la educación recibida, la personalidad, el entorno o el sexo.
Hay personas que invierten su tiempo en hacer una sola actividad (monocronía) mientras que otras pueden dedicar su tiempo a varias tareas simultáneamente (policronía). Esta
característica determina perfiles profesionales distintos y, serán mucho más eficaces en sus puestos de trabajo, si se tiene en cuenta el tipo de tarea que tienen que desarrollar. Para efectos expositivos la cronémica debe ser considerada importante ya que muchas veces la mejor forma de comunicar y accionar en ciertas circunstancias dependerá básicamente de este factor.
2.5.5 PROXÉMICA
Se conoce como proxemia o proxémica al estudio de la organización del espacio en la comunicación lingüística, refiriéndose a las relaciones de proximidad, alejamiento o contacto entre las personas y los objetos durante la interacción, las posturas adoptadas y la existencia o ausencia de contacto físico. Igualmente estudia el significado que se desprende de dichos comportamientos.
El manejo de la Proxémica permite a las personas crear un marco de interacción de acuerdo a unas coordenadas espaciotemporales que expresan determinados significados y que, en ocasiones, obedecen a un complejo sistema de restricciones sociales que pueden observarse en relación con el sexo, la edad y la procedencia social y cultural de las personas. A veces, la distribución del espacio está establecida de antemano, por ejemplo, en la sala de un juicio o en una ceremonia religiosa.
Espacio íntimo
que tendría lugar en situaciones comunicativas de máxima intimidad (por ejemplo, durante el mantenimiento de relaciones afectivas); y entre 15 y 45 cm, que se corresponde con una distancia menos íntima pero inserta en un marco de privacidad.
Espacio casual-personal
Se extiende desde 45 cm a 120 cm. Es la distancia habitual en las relaciones interpersonales y permite el contacto físico con la otra persona.
Espacio social-consultivo
Abarca desde los 120 cm hasta los 364 cm y aparece en situaciones donde se intercambian cuestiones no personales. Espacio público
Va desde esta última hasta el límite de lo visible o lo audible. A esta distancia los participantes tienen que amplificar recursos como la voz para posibilitar la comunicación. Por ejemplo, durante una conferencia.
2.6 Comunicación y Asertividad
Este apartado es una refrencia general en cuanto a “comunicación asertiva”.
Para dominar este tipo de
comunicación necesitamos practicas adicionales ya que su configuración esencial inicia con el control de nuestra autoestima, un factor emocional que debe ser tratado y considerado de manera especial y con cuidado. Debemos entender que comunicar asertivamente significa estar conscientes de nuestras emociones, tener capacidad crítica y de análisis para lograr comprendernos en un entorno de hechos y sucesos excentos de interpretación emocional para su buen resultado.
Pero si bien es una referencia general, podemos perfectamente comenzar a entender y practicar partes esenciales para encaminarnos en este proceso.