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POBLACIÓN MASCULINA TOTAL (15-64 años) QUE

SE OCUPARÍA (A)+(B) 1.984

Mejores pisos de rendimientos en agricultura ecológica Tasa de Retorno Energética Agrícola Expandida:

(TRE PAexp) 7,24

Tasa de Retorno Energética agropecuaria: (TRE

PA+PP) 7,34

Índice del uso del tiempo actividad agrícola: (IUT) 0,68

Gráfico 15. Objetivo de desarrollo Mediano plazo

Fuente: Elaboración propia

Este escenario proporcionaría excelentes condiciones para avanzar hacia procesos de transformación de la producción primaria y de generación de valor agregado, pues la población rural cuenta con los recursos para hacerlo, lo cual sumado a la aplicación de conocimientos técnicos, estimularía la permanencia de la población joven y las mujeres en el territorio. El IHDR se ubicaría en un nivel de 2.1, lo que significa que la población rural gozaría de condiciones de bienestar. Este ejercicio concluye que las posibilidades de crecimiento de la TRE de las familias campesinas, a un nivel tal que pueda garantizar la satisfacción de sus requerimientos de consumo vital y social, están asociadas a la capacidad de los sistemas productivos para ocupar su tiempo laboral productivo potencial y a las posibilidades que tienen las familias para utilizar convenientemente el territorio necesario para ello.

SIMACOTA SANTANDER Objetivo 0 1 2 3 4 5 6 7 8 0 0,2 0,4 0,6 0,8 1 1,2 TA SA D E R ET O R N O E N ER G ËT IC A

INDICE USO DEL TIEMPO

CS CIA

Tabla 30. Estrategia de intervención escenario deseado en el mediano plazo

cultivo peso

kcal/kg tipo jor/ha

área cultivada 2011 rend. Tre exp % area cultivada % uso del suelo Area exp. cosechada Producción exp. (ton) MAIZ TRADICIONAL 3,440 transitorios 25 195 1.8 25.00% 12.50% 621 1,118 SORGO 3,800 transitorios 200 1.9 1.00% 0.50% 25 47 FRIJOL 3,440 transitorios 40 15 1.8 3.00% 1.50% 75 134 YUCA 1,500 Anuales 64 225 30.0 10.00% 12.04% 299 8,978 ARRACACHA 1,050 Anuales 60 22 7.6 1.00% 1.20% 30 226 CACAO 3,540 Permanentes 93 227 1.2 12.00% 14.45% 359 431 CAFE 466 Permanentes 160 583.64 1.2 20.00% 24.08% 599 718 PLATANO 1,420 Permanentes 40 121 16.0 6.00% 7.23% 180 2,873 CITRICOS 450 Permanentes 78 80.5 18.0 5.00% 6.02% 150 2,693 AGUACATE 1,900 Permanentes 115 47 11.0 5.00% 6.02% 150 1,646 CAÑA PANELERA 480 Permanentes 176 127 30.0 12.00% 14.45% 359 10,773

Cultivo Producción EXP (Kcal) JLE Agrícola EXP. PobHom. 15-64 (EXP) Población rural (EXP)

Req. Vital Pob Rural (Kcal) Producción pecuaria (Kcal) TRE Agropecuario EXP. (campesino) MAIZ TRADICIONAL 3,846,780,000 15,531 88 262 264,347,470 25,382,475.6 14.6 SORGO 178,472,700 4,970 28 84 84,591,190 8,122,392.2 2.2 FRIJOL 461,613,600 2,982 17 50 50,754,714 4,873,435.3 9.2 YUCA 13,466,250,000 19,152 108 323 325,973,940 31,299,809.9 41.4 ARRACACHA 237,544,650 1,796 10 30 30,560,057 2,934,357.2 7.9 CACAO 1,525,456,800 33,396 189 564 568,417,057 54,579,043.5 2.8 CAFE 334,681,200 95,760 542 1,617 1,629,869,698 156,499,049.5 0.3 PLATANO 4,079,376,000 7,182 41 121 122,240,227 11,737,428.7 33.5 CITRICOS 1,211,962,500 11,671 66 197 198,640,369 19,073,321.7 6.2 AGUACATE 3,127,162,500 17,207 97 291 292,867,211 28,120,923.0 10.8 CAÑA PANELERA 5,171,040,000 63,202 357 1,067 1,075,714,001 103,289,372.7 4.9 33,640,339,950 272,848 1,543 4,607 4,643,975,936 445,911,609.25 7.34

De manera que cualquier iniciativa encaminada hacia la generación de las condiciones necesarias para que la población campesina pueda permanecer y reproducir su modo de vida, deberá plantearse cuáles son las variables de crecimiento sobre las cuáles se fundamenta el bienestar rural y qué tipos de sistemas productivos hay que privilegiar.

Cabe resaltar que todo proceso de cambio requiere el concierto de la sociedad, como garantía de la efectividad de cualquier iniciativa que se busque para lograr el bienestar de la población en un territorio determinado. En la medida en que se fortalezcan las organización de productores y se defina la opción tecnológica más conveniente, existen mayores posibilidades de acceder al mercado en mejores condiciones. Finalmente se recurre al crédito para obtener aquello que no se puede lograr con recursos propios.

Por lo tanto se parte de los siguientes principios:

Organización social: Como base para la construcción de un Plan de Desarrollo Campesino, de manera participativa, a partir del aprovechamiento de los recursos con que cuentan las comunidades: La tierra como modo de vida, el Trabajo disponible y el conocimiento técnico campesino producto de la experiencia y de la práctica. Las organizaciones locales como unidad básica de análisis, circunscritas en la vereda o conjunto de veredas y como eje articulador entre la economía campesina y el mercado local, nacional ó internacional (gestión, comercialización).

Opción Tecnológica: El conocimiento campesino

La agricultura ecológica basada en la mayor obtención de eficiencias energéticas, como potencial para ofrecer oportunamente al mercado productos de calidad, diferenciados y a precios justos. Una asistencia técnica que parta del reconocimiento de la agricultura campesina y sus prácticas, que busque la definición de nuevas técnicas de producción, sustentadas en las potencialidades y

condiciones biofísicas y geográficas del territorio y las expectativas de la población.

Para lograr todo ello se requiere la articulación con la academia, “para Chambers

(1980) es necesario que los proyectos de extensión introduzcan metodologías participativas para que los campesinos logren informar su saber a los técnicos. Corresponde luego a la comunidad académica someter el saber experiencial campesino a un proceso de formalización científica para legitimarlo y vencer los

prejuicios que impiden a los profesionales técnicos “aprender de él”. (Silvetti, 2006).

El Mercado local: Contar con información que les permita el conocimiento del mercado y el acceso a los diferentes canales de comercialización7, atendiendo en primer lugar las necesidades del mercado local que aún está por abastecerse y poder realizar acuerdos de comercialización que garanticen la trazabilidad de la producción.

Los Recursos: La inversión pública como una manera de acceder a la infraestructura necesaria para la producción, sustentada en principios de equidad socio-política, participación ciudadana, descentralización y pluralidad cultural. El acceso a los recursos de inversión mediante el crédito asociativo.

De modo que los ejes transversales en los cuales se orientarán los programas para el fortalecimiento de la economía rural del municipio, y que permiten

7 Los canales de comercialización son las estructuras comerciales formadas por todos los

eslabones interdependientes que comprenden el desplazamiento de los productos desde el productor hasta el consumidor final. Comprende numerosos procesos como el transporte, la adecuación del producto, el almacenaje, etc. Los canales de comercialización se plantean de acuerdo con el producto ofrecido: Productor, centro de acopio, mayorista, minorista, consumidor, nacional e internacional etc.

proyectar los cambios esperados en el largo plazo, de un proceso de desarrollo, a partir de un indicador compuesto (el IHDR) son:

Desarrollo campesino: fundamentado en el fortalecimiento de la agricultura campesina, de manera que permite garantizar, tanto la permanencia de la unidad familiar, como también el mejoramiento de sus condiciones de vida.

Organización social: capacidad que tienen las comunidades para organizarse, decidir hacia donde quieren orientar sus acciones y hacer que se cumplan sus decisiones.

Conservación: relación equilibrada con el entorno, (capacidad de sustentación del territorio).

Tabla 31. Ejes transversales y programas

EJES PROGRAMAS ESTRATÉGICOS

DESARROLLO CAMPESINO Eficiencia energética

optimización del IUT cambio tecnológico

Recuperación del conocimiento y técnicas de producción local apoyados en los centros de

investigación de la universidad, UMATA y grupos de productores.

Consolidación de mercados campesinos para la producción agropecuaria

Privilegio del aumento de áreas de cultivos con gran potencial productivo y demanda en el mercado como: Maíz, Caña, Cacao. Mejoramiento de las condiciones de producción y generación de valor agregado

ORGANIZACIÓN SOCIAL Uso del tiempo libre

social

Consolidación de los procesos de organización social local

Fortalecimiento de los Consejos Municipales de Desarrollo Rural como entidad responsable de la planeación rural municipal. Y promoción de convenios

interinstitucionales públicos y privados.

CONSERVACIÓN y Disponibilidad de

tierras para uso agrícola. Tasa de retorno energética

Ordenamiento territorial: Utilización óptima de los suelos privilegiando la agricultura ecológica y la actividad silvopastoril para lograr la reducción del conflicto de uso en el suelo.

CONCLUSIONES

Como resultado de la aplicación del modelo analítico para caracterizar los sistemas productivos de tres grupos de productores de economía campesina del municipio de Simacota-Santander, se pudo constatar que la capacidad de producción energética de las familias campesinas depende fundamentalmente de: 1. Del tiempo laboral productivo familiar del cual disponen

2. Del uso del territorio y el grado de conflicto en que se encuentre.

3. Del tipo de sistema productivo desarrollado por la familia dentro del predio. Así, para el grupo de productores de la vereda San Pedro, en el cual el mayor porcentaje de uso del suelo está destinado a la actividad agrícola, aunque registró la TRE y el IUT más bajo (TRE: 0,70; IUT: 0,10), presentó la mayor rentabilidad energética hectárea (2.228.513 kcal/ha). Esto quiere decir que si bien, éstas familias están utilizando adecuadamente (no hay conflicto) todo su territorio, no están ocupando todo su tiempo, por lo cual no pueden aumentar su TRE. De manera que la mejora en las condiciones de vida de estas familias, está directamente relacionado con la disponibilidad de tierra. Para este grupo de productores el Municipio deberá realizar grandes esfuerzos para asistir a las familias más necesitadas, promoviendo la seguridad alimentaria y el acceso a la tierra.

En el caso del grupo de productores de la vereda de Santa Ana de Flores, se observó que el mayor porcentaje de uso del suelo está destinado a la actividad pecuaria, presentando un alto nivel de conflicto, y resultando con la más baja rentabilidad energética por hectárea de los tres grupos (779.806 kcal/ha). Esto quiere decir, que el sistema productivo desarrollado no garantiza el crecimiento de la TRE a un nivel tal que pueda generar condiciones de bienestar en la población.

Este grupo, si bien, tiene mayor disponibilidad de tierra para ampliar su actividad productiva, a diferencia del grupo de San Pedro, no cuenta con población para hacerlo. Para este grupo de productores el municipio debe proveer la asistencia tecnológica más adecuada para fomentar el uso eficiente del territorio.

Para el caso del grupo de productores de la Vereda el Morro, los indicadores evidencian que se encuentra en un nivel de oportunidad, es decir tanto la TRE como el IUT (TRE: 1.42; IUT: 0.43) están por encima del promedio municipal (TRE: 0.94; IUT: 0.28). Si bien, la actividad productiva realizada dentro del predio, alcanza a satisfacer el requerimiento vital de la población, - es decir, las familias cuentan con unos excedentes energéticos intercambiables que le permiten satisfacer una parte de sus requerimientos de consumo social -, ésta no les permite ocupar todo su tiempo, dado el tamaño de los predios, situación que se refleja en un IUT se encuentra en un nivel 0,43. Este grupo de productores tiene una rentabilidad superior a la del grupo de Santa Ana de flores (1.443.570kcal.) Los sistemas productivos agrícolas, que privilegian el uso del tiempo de las familias campesinas, e incorporan en menor proporción el uso de energía externa, son los que mayor rentabilidad energética por hectárea generan. Por su parte, el análisis del balance energético, al considerar no solamente la energía incorporada al sistema a través del trabajo desarrollado directamente por el hombre (jornal), sino las jornadas familiares de consumo que indirectamente hacen parte de la producción, brinda nuevos elementos para determinar la capacidad de los sistemas productivos para generar bienestar en las familias.

En la medida en que las familias cuentan con las posibilidades de aplicar su conocimiento y usar el tiempo disponible dentro de sus predios, pueden aumentar sus posibilidades de crecimiento de la TRE, así como de mejorar sus condiciones de bienestar. La eficiencia energética de la producción campesina está en directa

relación, igualmente, con la forma de aprovechamiento de los recursos disponibles que les ofrece el ecosistema, reduciendo la dependencia de insumos externos. Los modos de producción campesina se caracterizan porque valoran la importancia que tienen los bienes y servicios ambientales (agua, suelos, bosques), protegiendo el equilibrio ambiental en la realización de sus actividades, lo que redunda en la garantía de permanencia en sus territorios.

El modelo analítico basado en los indicadores de eficiencia energética permitió entender el funcionamiento y dinámica de los sistemas productivos en economía campesina y ubicar en un mismo plano, indicadores de bienestar y crecimiento. La construcción del objetivo de desarrollo, a partir de la combinación de variables poblacionales y territoriales, consideró como criterios básicos, el crecimiento de la tasa de retorno energética a través del aprovechamiento y uso adecuado del territorio, y la optimización del potencial de uso del tiempo laboral productivo de la población.

La situación actual del desarrollo rural del Municipio de Simacota mostró que la población rural se encuentra en condición crítica. El comportamiento del IHDR, dejó ver que en términos generales, se presentó una disminución en las posibilidades de bienestar económico y social de la población rural. Esto se evidencia con la reducción de la producción alimentaria municipal, (al pasar de una TRE de 1.24 en 2002 a 0.94 en 2011), lo que afectó a su vez la soberanía alimentaria (al ubicarse la TSA para 2011 en 0.80) y redujo las posibilidades de permanencia de la población rural y de sus sistemas productivos.

La determinación de la máxima producción energética, fortaleciendo los sistemas de producción campesina y utilizando la tecnología adecuada a las condiciones del territorio, permitió calcular la cantidad máxima de población que es capaz de sostener el territorio, en condiciones de bienestar. Para el municipio de Simacota

la máxima TRE se ubicaría en 11.36, la cual permitiría la ocupación de 4.338 hombres y sustentaría a una población total rural de 13.009 habitantes. Es decir casi el doble de la población que actualmente habita el sector rural municipal. A su vez, el modelo analítico permitió formular recomendaciones que pueden ser incorporadas en el contexto de los objetivos de desarrollo municipal y en la formulación de una política de manera más integral, al considerar variables claves para el crecimiento y bienestar de la población rural (rentabilidad energética, consumo social requerido, capacidad interna de ahorro) que inciden directamente en la permanencia de la población. De manera que con la estrategia de intervención en el corto plazo, se evidencia que al ocupar el tiempo laboral productivo de la población rural actual del municipio, se logra aumentar la producción energética (TRE: 4,34) a un nivel que la población no solamente estaría satisfaciendo sus expectativas sociales de consumo, sino que se obtendría cierta capacidad de ahorro.

Por otra parte, con la determinación de la estrategia de intervención 2, en la cual se plantea un mejoramiento de las condiciones de producción a través de la opción tecnológica más conveniente para el territorio, es decir la agricultura ecológica, se obtiene una TRE de 7,31. Este escenario proporcionaría excelentes condiciones para avanzar hacia procesos de transformación de la producción primaria y de generación de valor agregado, pues la población rural cuenta con los recursos para hacerlo, lo cual sumado a la aplicación de conocimientos técnicos, estimularía la permanencia de la población joven y las mujeres en el territorio. El IHDR se ubicaría en un nivel de 2.1, lo que significa que la población rural gozaría de condiciones de bienestar.

Así, al favorecer los sistemas de producción donde se privilegia el uso del trabajo familiar (energía incorporada) y los recursos naturales disponibles en el territorio en el caso del Municipio de Simacota, conduce a orientar estrategias de desarrollo

sostenibles y acordes con las expectativas de la población, lo que garantiza el crecimiento de su capacidad productiva y el mejoramiento de sus condiciones de vida, factor clave para lograr la permanencia y el de las generaciones venideras. A partir de los ejes transversales - Desarrollo Campesino, Organización Social y Conservación -, planteados surgen nuevos elementos que ameritan nuevos estudios relacionados con la población y el uso territorio, entre ellas: el análisis socio demográfico de las tendencias de los indicadores poblacionales, especialmente en lo relacionado con el relevo generacional y la importancia de la presencia de la mujer rural en la permanencia de la población (índice de renovación de la población económicamente activa, envejecimiento y masculinización de la población), asociado al grado de satisfacción de las expectativas sociales.

Las condiciones de producción y las posibilidades de aprovechamiento conveniente de los factores de producción en economía campesina (recursos naturales, el tiempo y la energía), determinan en gran medida la capacidad de sustentación del territorio; esto conduciría a realizar ejercicios de investigación sobre el cálculo de dicha capacidad de sustentación, considerando el potencial de superficie agrícola útil y las áreas de conservación existentes en el territorio. Igualmente se requiere profundizar en la investigación sobre el cálculo del área agrícola necesaria para una unidad familiar, que le permita el goce efectivo de sus derechos sociales, económicos y culturales para garantizar la permanencia y reproducción de su modo de vida.

De igual manera se requiere aumentar la investigación sobre el funcionamiento de los sistemas de producción en economía campesina, en términos de sus prácticas culturales, opciones tecnológicas y conocimiento acerca de los diferentes arreglos productivos que permitirían obtener las mayores rentabilidades energéticas,

asociado a las condiciones físicas y naturales del territorio, a los ciclos de las cosechas y a la disponibilidad de tiempo laboral productivo familiar.

Por otra parte, en relación con el mercado, se hace útil explicar y demostrar, de qué manera se puede construir teóricamente el valor de la producción en economía campesina a partir del análisis de eficiencia energética.

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