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3. Elementos teóricos

3.2 Lenguaje y las narrativas infantiles

3.2.3 Narrativa

Al desarrollar la lectura de Bruner (2003)17, se pueden observar varias definiciones de lo que

significa “narrar”:

“La narrativa es el relato de proyectos humanos que han fracasado, de expectativas desvanecidas” (p.52)

“La narrativa, si bien es un placer, es una cosa seria. En el bien y en el mal, es nuestro instrumento preferido, quizás inclusive obligado para hablar de las aspiraciones humanas y de sus vicisitudes, las nuestras y las de los demás” (p.125)

“La narrativa es un arte profundamente popular, que manipula creencias comunes respecto de la naturaleza de la gente y de su mundo”. (p.126)

Entonces Bruner (2003) le otorga al narrador durante el desarrollo de las narrativas dentro del lenguaje humano la posibilidad de moldear sus historias cuando se cuentan, por difíciles que hayan sido, corregir los errores cometidos, darle un final que en definitiva resulte menos

doloroso a la hora de contarlo, que a partir de estos contra tiempos cotidianos que son inherentes de lo humano se convierten a partir de las narrativas en cualquier forma del género literario, el caso es que sea cual el estilo utilizado, se pueda mediar a partir de la narración para encontrar un final más ajustado a lo deseado y siempre bajo el dominio del narrador. Además, dentro de las experiencias de las narraciones se da tanto la posibilidad de contar historias, como la de

establecer una organización de lo relatado dentro de un sentido de lo real que atrapa al oyente,

17Bruner J. (2003). La Fábrica De Historias: Derecho, literatura, vida. Primera edición en español, Fondo de Cultura Económica.

donde se recrea situaciones cotidianas, dentro de un mundo habitual, de sujetos usuales, pero que solo basta un rompimiento de esa rutina, para que se pueda gestar el proceso de la narración. Como lo manifiesta el autor sobre la necesidad del sometimiento de los conocimientos culturales, porque de esta manera se consolida la posibilidad de mantener una correspondencia dentro de una cultura, porque de alguna forma la cultura nos determina en nuestros

pensamientos de lo cotidiano, que a pesar de contar el ser humano con una condición de rebeldía en algunos casos a esos condicionamientos, al final de cuentas al posicionarse narrativamente esa trasgresión de lo cotidiano por medio de un relato, será una representación de la cultura que se instala dentro de lo rutinario. Entonces cada una de estas definiciones propuestas por el autor coadyuvan a entender ¿cuál es el sentido y la función del relato? Y como el mismo lo escribe al final de su libro “La narrativa, finalmente nos damos cuenta ahora, es en verdad un asunto serio: sea en el derecho, en la literatura o en la vida” (Bruner, 2003, p.146), esto denota que esta no es una actividad para la distracción o un simple juego de niños, todo lo contrario, la narrativa en su esencia constituye todo un problema hermenéutico, que se direcciona a muchos campos como al psicológico, filosófico y cultural. Una de las definiciones que se pueden resaltar que se desarrolla acerca de la narrativa es:

“¿Qué es un relato entonces? Solo para empezar, toda persona acordará que requiere un reparto de personajes que son –por así decirlo– libres de actuar, con mentes propias. Si se reflexiona un instante, se convendrá asimismo que estos personajes también poseen expectativas reconocibles acerca de la condición habitual del mundo, el mundo del relato, aunque tales expectativas pueden ser asaz enigmáticas” (Bruner, 2003, p. 34.)

Continuando dentro de este concepto el autor logra integrar como partes fundamentales del

relato los siguientes componentes: personajes, que suelen ser libres y por contar con deseos y

expectativas propias, la infracción cuando la rutina y el orden del día se desestabiliza, acción es

todo lo que hacen los personajes para darle solución a la situación desestabilizadora, resultado,

se le considera a sí a la solución de la situación alteradora de lo cotidiano, narrador que se

encarga de contar la historia desde su punto de vista y la coda con la cual se concluye el relato, como dice el autor que para algunos podría significar la enseñanza del relato en forma de palabras conclusivas o como en la fabulas de Esopo cumple el papel de la moraleja.

Bruner explica la importancia de las narraciones y relatos porque hacen parte de nuestro acontecer diario, porque es el medio que usamos para contarnos desde lo real o con el que moldeamos la realidad desde nuestra imaginación, que lo manejamos con tanta facilidad que parece innato, que difícilmente se puede tener la certeza de delimitarlo dentro lo verdadero y lo imaginario que en palabras del autor: “Somos tan buenos para relatar que esta facultad parece casi tan natural como el lenguaje: inclusive modelamos nuestros relatos sin ningún esfuerzo, con el fin de adaptarlos a nuestros fines.” (Bruner, 2003, p.11). También podemos tener la certeza que lo expresado en un relato no hace parte de la vida real, pero simplemente responde a la estructura que son inherentes a los relatos y que están determinadas por acuerdos narrativos y que simplemente son nuestros puntos de referencia para dar sentido a nuestras historias cuando las contamos.

Dentro de la organización y estructuras de los relatos que describe Bruner (2003) también enfatiza sobre las características que facilitan al relato que sea ayudado por el lenguaje humano resaltando tres rasgos: el primero en lo referente a la distancia, que posibilita de relatar sobre temas ausentes, segundo: la arbitrariedad de los referentes, que muchas veces no guardan

proporción con lo que se está contando, estando en total arbitrio del narrador y tercero menciona la gramática de los casos, que desde la característica de cada lengua se registran elementos narrativos fundamentales. (p.56)

Desde la perspectiva de Labov (1988)18 la narrativa se define como “un método de

recapitular experiencias pasadas apareando una secuencia de cláusulas verbales con una

secuencia de eventos que (según se infiere) en realidad ocurrieron.” (p.10). Desde este aspecto, la elaboración verbal se da a partir de un estímulo puntual, que resulta siendo una pregunta, que desencadena en el entrevistado la intensión de traer a partir de su narrativa una historia que le haya generado gran conmoción en un momento especifico de su vida.

Dentro de la secuencia del desarrollo de las narrativas se encuentra una organización secuencial de las cláusulas que se encuentran ordenadas temporalmente, que para su revisión se marcan con letras en minúscula y a cada participante se le adjudica un número arábigo. Las convenciones utilizadas, denominadas cláusulas u oraciones se pueden catalogar según las partes de la narrativa: “síntesis, orientación, complicación, evaluación, resultado y coda”(Labov, 1988,p.14), la síntesis, que no se encuentra en todas las narrativas y se utiliza unas cláusulas para resumir el relato antes de iniciar, orientación es la segunda parte donde se trata de

contextualizar al público u oyentes dándoles referentes como los tempo-espaciales, personajes y circunstancias, la tercera es la complicación, la cual suministra la información básica de lo narrado, coda es la forma por la cual el narrador hace entender que la narración ya finalizó, en la

18William Labov (1972). Libro La transformación de la experiencia en sintaxis narrativa. traducido por Marta Bartrina de Cobo, editado por Centro de Traducciones Departamento de Idiomas. Universidad del Valle, Imprenta Central Universidad del Valle. 1988.

evaluación se pretende explicar el porqué de la narración o cual era su intencionalidad, resultado es la parte que culmina una sucesión de eventos.

Labov (1988) presenta otra forma de ver o de acceder a las narrativas por medio de preguntas inferiores, llegando a las respuestas que serán las partes de la narrativa así: “a. Síntesis: ¿De qué se trata?

b. Orientación: ¿Quién?, ¿Cuándo?, ¿Qué?, ¿Dónde? c. Acción complicante: Entonces, ¿qué pasó?

d. Evaluación: ¿Y qué?

e. Resultado: ¿Qué pasó finalmente?”. (p.23).

Donde cada una de las partes cumple con una función para determinar el tipo de narración, por ejemplo, la acción complicante determina si se trata de una narrativa, o para la coda no aparece pregunta, porque es la que se encuentra en menor proporción frente a las otras partes de la narrativa.

Entonces cuando Labov analiza las formas evaluativas del que relata, lleva a cabo un estudio minucioso de las palabras que sirven de conexión entre las cláusulas y se refiere a las marcas discursivas, indicando su valor dentro de la sintaxis narrativa. Además, el autor hace un estudio amplio sobre las narraciones dependiendo de la variación etaria de los entrevistados, desde allí afirma con relación a los niños que estos poseen una sintaxis básica de la narración y que además saben utilizar los gestos, repeticiones y negaciones, entre otros.