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3.3 LA ESCUELA Y LA EDUCACIÓN EN VALORES

3.3.1 Necesidad de educar en valores en la escuela

Hoy en día, se escucha que existe una crisis de valores, por ello es necesario que a más de los valores que se aprende en el hogar, en las instituciones educativas se debe también dar la enseñanza de valores que permitan al estudiante enrumbarse adecuadamente hacia una actitud positiva que le ayudaran a desempeñarse de una mejor manera en sus estudios y porque no a mejorar su actitud humana.

Cada sociedad, en un momento determinado de su historia, selecciona del sistema general de valores aquellos que considera más adecuados para satisfacer las necesidades sociales, siendo la escuela la institución encargada de su transmisión y desarrollo, por medio de la actividad educativa que se desarrolla en su seno.

La educación es, por tanto, aquella actividad cultural que se lleva a cabo en un contexto intencionalmente organizado para la transmisión de los conocimientos, las habilidades y los valores que son demandados por el grupo social. Así, pues, todo proceso educativo está relacionado con los valores (Parra, 2003, p. 70).

Ante la grave crisis de valores que estamos viviendo hoy en día, es necesaria una verdadera educación en valores. Para ello es necesario que el sistema educativo tenga presente esta problema para que se generen políticas con el fin de aplacar este problema con programas que procuren impulsas la práctica de valores, con loa práctica diaria dentro de la comunidad educativa porque los niños y jóvenes tienen a imitar la conducta y los hábitos de los más grandes que en este caso serán los docentes y sus padres (Peñaranda, 2004, p.52).

Vivimos en una época sedienta de paz, compromiso, convivencia social, igualdad social y donde a diario escuchamos decir que hay crisis social, crisis

de valores. Ante esta contingencia, la educación es el protagonista central para formar en todos los ámbitos y niveles educativos sobre: educación en valores, formación personal, formación ética y otros temas vinculantes (Guevara et al, 2007, p. 100).

La educación en valores debe ser hacerse en forma continua y permanente de manera responsable por parte de los integrantes de la comunidad educativa porque ayudada a la formación integral del estudiante que no solo necesita de conocimiento científicos sino de una serie de patrones de conductas morales que le ayudaran a ser una mejor persona para sí mismo y para los demás continua (Guevara et al., 2007).

Guevara et al. (2007) dicen que en consecuencia, la visión y la acción de la educación en valores, favorece que sean mejores los actos de los sujetos educativos, modelos para otros, portadores de cultura para un mundo mejor. Traspasando las fronteras conceptuales, se llegaría a proponer dimensiones de cambio, en un plan optimista, futurista y dinámico. Es necesario que la educación inspire y fundamente la transmisión de la cultura con una cosmovisión centrada en los valores, y esta cosmovisión es la que debe unificar las mentalidades científicas, técnicas y humanísticas pertenecientes a un establecimiento educativo. Asimismo, la educación debe llevar a poner en su justo reconocimiento lo: positivo, bello, afectivo, solidario, honesto, verdadero, que trascienda en el tiempo y el espacio; el rescate y el fortalecimiento de los valores para la convivencia humana, dentro y fuera de las comunidades educativas. En tal sentido, (Garza y Patiño, 2000) refieren que:

La escuela y sus aulas se convierten en una excelente oportunidad de educar para la paz, al enseñar y promover los valores que fortalecen el respeto a la dignidad de la persona y sus derechos inalienables, y es por esto que se presta especial atención al proceso de socialización que ocurre entre todos los miembros de la comunidad educativa, y se pretende orientar la formación de los niños y jóvenes hacia los valores y actitudes que posibiliten un desarrollo social más justo y equitativo (p. 102).

Veamos, pues, que en la educación moral y de los valores, al igual que en todos los aspectos de la educación, uno de los problemas que nos planteamos

es saber cómo el grado de aprendizaje adquirido en una determinada situación actuara en un nuevo y diferente comportamiento y de cómo podrá potenciar la asunción estable de ese comportamiento con la maduración y con el crecimiento del individuo (Aguirre, 1994, p. 280).

Todos estamos conscientes que la educación en valores en la escuela es un aspecto fundamental que se tiene que tener en cuenta porque el estudiante, en algunos casos puede desconocer los valores y en otros tener una idea errónea de lo que significan la práctica de valores. Es necesario entonces que la educación en valores debe ser promovido con el ejemplo, en este caso el ejemplo debe darlo el profesor, porque todos sabemos que el profesor es como un segundo padre para el estudiante y es un ejemplo a seguir.

No solo se aprende valores en la casa, sino en otros ambientes como la escuela que se convierte en el lugar de convivencia durante mucho tiempo. Los valores que se adquieren en la casa deben ser practicados y fortalecidos. A más de esto, se deben enseñar nuevos valores que influyan positivamente en el desarrollo del estudiante. Es muy importante esta enseñanza porque no es suficiente con lo que aprenden en la casa. Es una tarea que hoy en día debe ser compartida por padres y profesores porque todos los días es necesario ir corrigiendo las conductas de los estudiantes que están expuestos a una serie de cambios e influencias sociales que les impiden ver el mundo tal como es.