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LA NECESIDAD DE INCLUIR EL GÉNERO EN LA ENERGÍA

PANORAMA GLOBAL Y MARCO REGULATORIO

3. LA NECESIDAD DE INCLUIR EL GÉNERO EN LA ENERGÍA

Estas lagunas de género en el enfoque del planeamiento energético se encuentran enraizadas en el tema mundial más amplio de las des- igualdades de género, vivido de modo diferente según el contexto. En los distintos países de la subregión de África Occidental, las normas políticas, económicas, sociales y culturales subyacentes, que modelan los papeles y las relaciones entre mujeres y hombres, también impregnan las estructuras u organismos energéticos, inclusive los marcos legales y reglamentarios, las políticas y los programas. Pese a algunos avances, todavía persisten diferencias enormes entre muje- res y hombres en estos países, en términos de derechos y oportunida- des de acceso y control de los recursos, división del trabajo y partici- pación en la toma de decisiones5. Tales experiencias de desigualdad en el contexto de la subregión de África Occidental limitan los dere- chos de las mujeres y el desarrollo socioeconómico general. La falta de servicios energéticos modernos disponibles como luz, cocina y calefacción, refrigeración, bombeo, transporte y comunicación crea “pobreza energética” que afecta de modo desproporcionado a muje- res y niñas6. Defender que existe un vínculo entre género y energía en el contexto del desarrollo sostenible equivale, pues, a un llamamiento para que se resuelva la experiencia de pobreza energética, integrando el género en las políticas, programas y proyectos de desarrollo ener- gético. Resulta importante porque, en África Occidental, a las mujeres les afecta especialmente la falta de acceso a servicios energéticos asequibles al ser, tradicionalmente, las responsables de la provisión

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energética en el hogar. Además, a las mujeres de la subregión se les reconoce mayoritariamente que son productoras y distribui- doras esenciales de bienes y servicios, dentro y fuera del país. Sin embargo, la agricultura y los sectores informales de la economía donde dichas contribuciones son palpables, no han sido contem- plados suficientemente, en términos de acceso a servicios energé- ticos modernos que pueden reducir sus penurias e incrementar sus ingresos.

La Asamblea General de la ONU ha designado 2012 como el Año Internacional de la Energía Sostenible para Todos y también está promoviendo una iniciativa mundial de Energía Sostenible para Todos (SE4ALL) de aquí a 20307. En efecto, en una cumbre de un día de la Unión Europea (UE) para lanzar la iniciativa Energía Sostenible para Todos, celebrada el 16 de abril de 2012 en Bruselas, una de las dos sesiones de los grupos de trabajo se centró específicamente en la “Igualdad de Género y Acceso a Servicios Energéticos Modernos” con la responsable de ONU Mujeres, Michelle Bachelet, presidiendo el debate. En el debate se trataron cuatro mensajes esenciales para llevarlos al Foro Mujeres Líderes, de jefas de Estado y de gobierno, organizado por ONU Mujeres, en colaboración con el gobierno de Brasil y otros asociados, en Río de Janeiro el 19 y el 21 de junio de 2012, durante la Conferencia Río + 208. El primer mensaje era que

las mujeres y hombres pueden beneficiarse ampliamente de un mayor acceso a servicios energéticos modernos, adecuados, fiables y limpios. En segundo lugar, el acceso a servicios energéticos sosteni- bles para todos debería realizarse mediante un enfoque basado en los derechos humanos que también tuviese en cuenta las cuestiones de género, dentro del contexto más amplio del ejercicio de otros dere- chos económicos y sociales básicos. El tercer punto era que garantizar a las mujeres un mayor acceso a servicios energéticos modernos requiere la integración sistemática, a todos los niveles, de las pers- pectivas de género en las políticas, programas y procesos de toma de decisiones relacionados con la energía. El mensaje final era que todos los actores, incluidos los gobiernos, la comunidad internacional, la sociedad civil y el sector privado, deberían trabajar conjuntamente para incrementar el acceso de las comunidades locales a servicios energéticos sostenibles y el empoderamiento de la mujer.

La iniciativa SE4ALL proporciona, por lo tanto, una importante oportunidad a los países de la subregión de África Occidental de cen- trarse en la igualdad de géneros y el acceso a servicios energéticos, dentro de su compromiso general con los derechos de la mujer y la igualdad de género. Es fundamental considerar las cuestiones de género como elementos esenciales en la solución de los problemas de acceso, utilización, oportunidades y control de los diversos recursos de la subregión. Las energías renovables como la solar, eólica, hidroeléctrica, mareomotriz, undimotriz y el potencial geotérmico, que son fuentes de servicios energéticos modernos, limpios y asequi- bles, tienden a ser menos tenidas en cuenta a la hora de elaborar políticas. Irónicamente, las mujeres, que son las que sufren las penu- rias que conlleva el acceso insuficiente a energía moderna, suelen no estar presentes en la toma de decisiones. Según un estudio realizado por el West Africa Civil Society Institute (Instituto de la Sociedad Civil de África Occidental), de los cuatro países de África Occidental estu- diados ninguno había conseguido el 30% de referencia establecido por el legislador9. Así, aunque se haya avanzado algo en la lucha por la emancipación de la mujer desde la independencia de África Occi- dental, la situación es “inadecuada con respecto a una justa e igualita- ria representación en la democratización contemporánea y en los procesos de gobernanza, que tenga en cuenta las cuestiones de géne- ro”10. Esto tiene implicaciones en todas las facetas del desarrollo, incluido el sector de la energía, donde se toman decisiones políticas en parlamentos con una gran predominancia masculina. El resultado es que se excluyen las necesidades y preocupaciones energéticas de la mujer y ello acarrea repercusiones negativas para las relaciones de género.

Las mujeres de la subregión también se enfrentan a dificultades para satisfacer su necesidad de servicios energéticos modernos por su acceso desigual a los recursos, empeorado por políticas de privatiza- ción que favorecen de la explotación de los recursos naturales con consecuencias para el cambio climático. La falta de control de la mujer sobre la tierra, los bienes, los ingresos, el crédito, la tecnología, los servicios de extensión y la educación son barreras que impiden su acceso, en condiciones de igualdad, a los servicios energéti- cos. Los sistemas de energía solar, aerogeneradores y plantaciones

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de biocombustible necesitan tierras, pero las mujeres, a menudo, carecen de acceso directo y, para ejercer los derechos, tienen que hacerlo a través de los varones de la familia. La falta de ingresos impi- de que las mujeres puedan invertir en tecnologías útiles capaces de minimizar su necesidad de trabajar, mientras que la falta de crédito es la razón principal de que no puedan pagar de entrada los costes de tecnologías mejoradas de energía o tarifas de conexión a la electrici- dad. Finalmente, las limitaciones en cuanto a la extensión de servi- cios y la educación constituyen obstáculos al deseo de las mujeres de convertirse en empresarias de la energía.