y el papel de Snorri en su creación (1934)
6. Neckel-Kuhn y Evans: Las ediciones de poesía
éddica con transcripción normalizada
Una edición con la transcripción normalizada tiene en cuenta las reglas orto- gráficas, métricas y de puntuación a la hora de reconstruir el poema para su lectura. Recordemos que Wimmer y Jónsson no incluyen en su edición una transcripción normalizada del texto, tan sólo la transcripción diplomática con algunas intervenciones que ya vimos con anterioridad.
Tradicionalmente han habido dos tendencias en la transcripción normalizada: o bien se adoptan las reglas ortográficas del islandés moderno o del norreno. Mu- chos autores son afines a la normalización en islandés moderno alegando criterios de legibilidad y acercamiento del texto al lector moderno. En el estudio que hemos visto en el quinto punto de este apartado, los autores se han decantado por esta segunda opción. Es muy común en los textos académicos utilizar y citar la edición clásica de Neckel-Kuhn con la transcripción normalizada en norreno. La quinta edición es del año 1985 y va acompañada de un útil glosario comentado que fue realizado en 1936, y traducido al inglés por Beatrice La Farge y John Tucker.
En el presente trabajo se ha optado por utilizar la edición clásica en norreno, que puede consultarse en el Anexo 9.
La última edición en norreno de los Hávamál es la edición de David A. H. Evans. En el prólogo de este estudio monográfico sobre el poema encontrare- mos muchos de los problemas y conclusiones que ya hemos presentado en las ediciones anteriores. Evans comienza mencionando la datación del manuscri- to: 1270. La fecha de Lindblad ya no es materia de discusión. El tema de la da- tación se presenta ya como algo meramente informativo. También nos comen- ta el comienzo de la historia del manuscrito en manos del obispo Brynjólfur Sveinsson, su viaje a Copenhage y la vuelta del pergamino a Islandia.
Tras un breve párrafo con estos datos introductorios, examina el texto de los
Hávamál en el cuerpo del manuscrito. Está escrito de manera continua, como si fuera prosa y cada estrofa comienza con una mayúscula. Evans sigue en su edición con la división de estrofas y la numeración que realizó Bugge en 1867.
Como la mayor parte de los poemas éddicos, los Hávamál sólo aparecen de manera íntegra en el Codex Regius. Evans comenta dos manuscritos posterio- res en los que aparecerán fragmentos de los Hávamál:
1. La primera estrofa aparece citada al comienzo del Gylfaginning de la Edda de Snorri, que se conserva en tres manuscritos del siglo XIV y en el manuscrito de Utrecht del 1600.
2. La segunda parte de la estrofa 84 aparece en los dos manuscritos de la Fóst- brœðra saga del siglo XIV.
Nótese que ninguna de estas apariciones fragmentarias es referida como pertene- ciente a los Hávamál, y Evans añade que el nombre Hávamál no aparece en ningún otro manuscrito escrito en norreno, aparte de en nuestro códice112. Parece posible
que Snorri Sturluson conociera este poema, ya que resuena en los capítulos 6 y 7 de la Ynglinga Saga, que sirve de ayuda para a reconstruir el texto de la estrofa 148113.
La datación del pergamino ya no es problemática, pero la datación de la com- posición de los poemas éddicos aún sigue siendo un tema controvertido. Evans afirma que, aún y así, poca duda puede haber en considerar una existencia bas- tante anterior de los poemas a su puesta por escrito en el pergamino. Pero, a su vez, no puede ser que este códice sea el primero en el que se escribieron. Evans cita una serie de errores que sólo pueden ser explicables como errores de copia. Por lo tanto, el Codex Regius no contiene el texto original. Un segundo argu- mento para Evans está basado en el análisis de algunos de los poemas éddicos de contenido mitólogico del códice que también aparecen en el manuscrito AM 748 I 4to. Aunque el contenido de los poemas sea el mismo, parece ser que el amanuense del AM 748 I 4to no se basó en el Codex Regius sino en otro texto anterior desaparecido, del cual supuestamente se copiaría también nuestro ma- nuscrito. Así pues, ninguno de los copistas de los dos manuscritos citados puso por escrito el poema directamente desde su forma recitada.
Evans discute el trabajo de Lindblad y resume brevemente sus comentarios sobre los Hávamál. El autor ofrece más argumentos a la conclusión ya presen- tada por Lindblad de que los Hávamál se añadieron posteriormente al corpus poético éddico. La división de los Hávamál en diferentes secciones en el ma- nuscrito no sucede en ningún otro poema, y gran parte del contenido no es directamente mítico. Por lo tanto, no formaría parte de los poemas heroicos, pero tampoco acaba de encajar dentro de los poemas mitológicos.
En la segunda parte de la introducción, Evans discute ampliamente el conte- nido y la composición del poema. En la segunda parte analizaremos estas dis-
112. Evans, 1985, p. 2. 113. Evans, 1985, pp. 2, 137.
cusiones, pero nos interesa avanzar una de sus conclusiones tras el estudio que realiza: “It is unconceivable that these 164 strophes were originally composed as one poem”114. Para Evans es imposible que un texto tan incoherente y falto de
un hilo expositivo claro, pudiera ser trasmitido oralmente de esta manerea. Así pues, concluye, estamos ante un conglomerado de material gnómico armado por un amanuense o editor.
En este primera parte hemos analizado los principales estudios ecdóticos sobre el manuscrito que contiene el poema que es objeto de estudio de este tra- bajo. A continuación, se analizarán los aspectos traductológicos y teórico-crí- ticos de su recepción.