4.2 Usos de un objeto complejo: el camión y las piezas encajables 117
4.2.1 Niveles de complejidad de los usos del camión con las piezas encajables 117
4.2.1 Niveles de complejidad de los usos del camión con las piezas
encajables
El camión con piezas encajables es un objeto relativamente familiar para los niños, ya que es frecuente encontrar objetos con una función similar en las casas y las escuelas infantiles. Su uso convencional más complejo consiste en introducir piezas con distintas formas geométricas por agujeros con las mismas formas, lo que presenta múltiples desafíos cognitivos para los niños.
Un adulto, con sólo mirar este objeto sabe para qué sirve (el objeto es signo de su uso) e identifica rápidamente qué piezas van qué lugar, y de qué manera tienen que ser posicionadas para introducirlas, porque utiliza su pensamiento abstracto. Los adultos pueden construir una representación mental del objeto y manipularla vicariamente antes de actuar para guiar su comportamiento, pero a la edad de los niños observados en este estudio, esta capacidad aún no está desarrollada a ese nivel. Como mencionamos previamente, esta habilidad se manifiesta consistentemente recién a partir de los 22 meses (Örnkloo y von Hofsten, 2007).
En primer lugar, tal como ocurre con los otros dos objetos utilizados en este estudio, este no es un objeto unitario, sino que consta de múltiples elementos. La primera regla, por tanto, es comprender que todos los elementos se relacionan entre sí: “las piezas se relacionan con el camión”. Tal como se señaló en otra investigación, precedente directo de este estudio, en la que se utilizó un objeto de similares características (Rodríguez y Moro, 1999), la premisa de su uso convencional es que el niño aproxime las piezas hacia el camión. A este nivel ya habría una comprensión de que existe relación entre las partes del objeto, y las reglas siguientes implicarían comprender progresivamente que las relaciones entre el camión y las piezas encajables son más específicas.
El uso convencional más sencillo de este juguete es colocar las piezas dentro del camión por el costado, en lugar de hacerlo por los agujeros superiores. Esto implica comprender la regla: “las piezas van al interior del camión”, pero dado que los adultos no demuestran este tipo de uso, lo consideramos como una estrategia alternativa propia de los niños.
Los usos convencionales que consisten en intentar introducir las piezas por los agujeros superiores del camión, implican un grupo de reglas: “las piezas se colocan en el camión por los
agujeros superiores”. Un grado más avanzado de conocimiento del objeto consiste en comprender que cualquier pieza no cabe por cualquier agujero: “las piezas tienen distintas formas y sólo caben en los agujeros con su forma”. Lo siguiente es comprender que las piezas no caben en los agujeros de cualquier manera, sino que hay que posicionarlas sobre su base o “de pie”, como suelen indicar los adultos, en el plano vertical y alineadas con el agujero en el plano horizontal. Esta regla, más compleja, podría describirse como “para introducir la pieza hay que posicionarla correctamente”.
Cuando los niños logran identificar uno o más de los distintos agujeros del camión y/o de las piezas (p.ej., cuando reconocen la pieza azul cilíndrica y la buscan específicamente para introducirla una y otra vez por su agujero) y/o cuando intentan posicionar la pieza correctamente en su mano antes de intentar introducirla, podemos inferir que ya comprenden estas reglas más complejas de los usos del objeto.
Por otra parte, los usos de este objeto conllevan dificultades motrices relacionadas a la coordinación corporal, que también es una habilidad en vías de desarrollo en esta etapa de la vida, intrínsecamente ligada a las habilidades cognitivas. En los usos de este objeto estas dificultades se manifiestan, por ejemplo, cuando el niño tiene la pieza bien posicionada en su mano, intenta introducirla en el agujero correcto, pero aún así no logra introducirla. Otro ejemplo, es la dificultad que tienen para recuperar las piezas del interior del camión por el costado, ya que a veces es necesario girar la pieza en el interior antes de sacarla, o voltear el camión completo para que las piezas caigan.
Tabla 4-‐1 Niveles de complejidad de los usos del cam ión y las piezas encajables
Reglas de los usos convencionales por nivel de complejidad
Tipos de usos que manifiestan el conocimiento de la regla
1. Las piezas se relacionan con el camión Acercar las piezas al camión (premisa)
2. Las piezas van en el interior del camión Colocar piezas por el costado (estrategia alternativa)
3. Las piezas se colocan dentro del camión por los agujeros superiores
Intentar o lograr introducir piezas por los agujeros superiores
4. Cada pieza cabe sólo por el agujero con su misma forma
Reconocer el agujero de la pieza que se quiere introducir, o intentarlo en varios agujeros 5. Para introducir las piezas hay que colocarlas sobre
su base
Rotar la pieza en la mano antes de intentar introducirla, o ajustar la posición mientras se intenta.
Los tipos de usos con el camión y las piezas encajables que codificamos sistemáticamente en este estudio para todos los niños de la muestra se describen en la Tabla 4-‐2. A diferencia de estudios previos (p. ej. Rodríguez y Moro 1999), en este estudio sólo hemos identificado usos convencionales consolidados, dejando fuera las prácticas no convencionales (lanzar, chupar o
golpear objetos, p.ej.), rítmico-‐sonoras, y las premisas a los usos convencionales (acercar piezas al camión). Esto se debe a que los niños de nuestra muestra son mayores a los niños de estudios previos (7 a 13 meses en el caso de Rodríguez y Moro, 1999), y la pregunta de nuestra investigación no se centra en la entrada en los usos convencionales, sino en el paso posterior en el desarrollo. Nos interesa comprender cómo, una vez que los niños entran gradualmente en los distintos ámbitos de las convenciones que implican los objetos, emplean herramientas comunicativas para atender a las múltiples dificultades cognitivas que encuentran. Por este motivo, tampoco hemos incluido en nuestro análisis usos de tipo simbólico, de hacer como si, o de sustitución de objetos.
Como puede observarse, en nuestras categorías, hemos diferenciado los distintos tipos de usos de acuerdo al objeto específico que incorpora y de acuerdo a si corresponden a intentos, logros de los usos convencionales, o estrategias alternativas.
Tabla 4-‐2 Categorías relativas a los usos convencionales del cam ión y las piezas encajables
Categoría Descripción Ejemplos
Introducir pieza por el costado
MEC
N introduce una pieza por el costado del camión, o intenta hacerlo. Esta es una estrategia alternativa del uso.
N introduce la pieza azul por el costado del camión Completar el uso
CPT
N completa el uso convencional de meter una pieza iniciado por el adulto.
N empuja con la mano la pieza roja que el adulto sostiene sobre su agujero. Intentar colocar pieza
IAZ (azul-‐cilíndrica) IAM (amarilla-‐rectangular) IRJ (roja-‐triangular) INA (naranja-‐semicírculo) IVE (verde-‐cruz)
N intenta introducir una pieza por un agujero.
N intenta introducir la pieza azul, cambiando la posición de la pieza, pero no lo consigue. Colocar pieza LAZ (azul-‐cilíndrica) LAM (amarilla-‐rectangular) LRJ (roja-‐triangular) LNA (naranja-‐semicírculo) LVE (verde-‐cruz)
N logra introducir una pieza por el agujero correspondiente
N logra colocar la pieza amarilla en su agujero.
Los usos de los objetos que son necesarios para la realización de estos usos más complejos, como por ejemplo, recuperar las piezas del interior del camión, o de un lugar distante, si bien no están incorporados dentro del código de observación, están transcritos para todos los niños y fueron considerados como acciones orientadas a metas o sub-‐metas en el contexto del análisis funcional de los gestos de los niños. Esto es relevante puesto que en el capítulo siguiente trataremos en profundidad los signos con función de regulación, y de acuerdo a la definición de estos signos que utilizamos en este estudio, es un requisito que el gesto se refiera a una meta identificable que el niño lleva a cabo, y estas acciones preparatorias
necesarias para la consecución de los usos convencionales forman parte de la planificación de la acción y, por tanto, de esas metas.