2. Marco de referencia
2.4. Más allá de la lectura: la capacidad de comprender
2.4.3. Niveles de comprensión lectora
Ya se han abordado los diferentes factores que influyen en la capacidad lectora y los diferentes modelos explicativos frente a este proceso. En general, dichos modelos coinciden en que la comprensión correcta de un texto implica que el lector pase por diferentes niveles de lectura (Langer, 1995).
Leer, más que un simple acto mecánico de descifrado de signos gráficos, es por encima de todo un acto de razonamiento, ya que de lo que se trata es de saber guiar una serie de razonamientos hacia la construcción de una interpretación del mensaje escrito a partir de la información que proporcionen el texto y los conocimientos del lector, y, a la vez, iniciar otra serie de razonamientos para controlar el progreso de esa interpretación de tal forma que se puedan detectar las posibles incomprensiones producidas durante la lectura”. (Colomer, 1996, p. 36).
Los niveles en que se clasifican las diferentes operaciones que se realizan en el proceso de comprensión, y que se hacen desde una perspectiva teórica particular Según Cuchimaque, (1998), son:
a. Nivel literal: que se refiere a la aptitud o capacidad del lector para evocar sucesos o hechos tal como aparecen expresados en el texto. Generalmente, este nivel de comprensión lectora es un proceso de lectura, guiado básicamente en los contenidos del texto, es decir se atiene a la información reflejada o consignada en el texto. Hay transferencia de información desde el texto a la mente del lector; en este nivel de comprensión lectora se destacan las habilidades mnemotécnicas. La comprensión en este nivel se comprueba con preguntas literales sobre el tema leído, cuyas respuestas aparecen explícitamente en el texto.
b. Nivel inferencial: es el nivel de comprensión, donde el lector, al analizar el texto, va más allá de lo expresado por el autor. Es capaz de deducir o inferir ideas o informaciones que no han sido señaladas o expresadas de manera explícita en el texto, sino que han sido omitidas y que pueden ser deducidas por el lector cuando hace uso del nivel inferencial. Supone el reconocimiento de ideas implícitas, no expresadas, es decir, el lector lee lo que no está en el texto, es un aporte en el que prima su interpretación, relacionando lo leído con sus saberes previos que le permita crear nuevas ideas en torno al texto.
c. Nivel crítico: para llegar a este nivel, es necesario efectuar una lectura reflexiva, reposada; su finalidad es entender todo el texto. Es
una lectura más lenta, pues, se puede volver una y otra vez sobre los contenidos, tratando de interpretarlos y obtener una mejor comprensión. Permite al lector expresar opiniones y emitir juicios en relación al texto. Puede reflexionar sobre el contenido del mismo a fin de emitir un juicio crítico valorativo o una opinión sobre lo leído.
Hay un momento de la lectura en donde todo lector se posiciona críticamente, entendiendo por ello la emisión de juicios respecto a lo leído. Se trata de lo que Eco (1992) identifica como: “lo propio de la abducción creativa, mediante lo cual el sujeto lector activa sus saberes para conjeturar y evaluar aquello que dice el texto e indagar por el modo como lo dice” (p. 80)
El nivel crítico de lectura se debe practicar desde que el niño es capaz de decodificar los símbolos a su equivalente oral. Toda lectura crítica requiere que el lector exprese opiniones personales en torno al tema leído, de manera que demuestre haber entendido lo que expresa el texto; es decir, en este nivel el lector es capaz de meditar, y reflexionar sobre el tema, llegando a una comprensión total, emitiendo su posición a través de una crítica y tomando decisiones sobre el texto particular.
Según lo anterior, se concluye que: el nivel literal, consiste en entender lo que el texto dice de manera explícita; el nivel inferencial, se refiere al comprender a partir de indicios que proporciona el texto; y el nivel crítico, se refiere a evaluar el texto ya sea su tema, personajes, mensaje y demás aspectos.
A estos niveles, se suman los subprocesos de comprensión, que hacen referencia a: los movimientos oculares, que efectúa el lector para visualizar el texto; seguidamente, el acceso al léxico en el cual se da una correspondencia
entre lo percibe y conoce, dando paso a la significación adecuada; después, se efectúa el análisis sintáctico entre palabras, con el fin de ordenar las frases coherentemente; se da paso a la interpretación semántica, donde se descubre las relaciones conceptuales de las palabras y de esta manera interiorizar la información correctamente; posteriormente, se realizan inferencias a partir de lo leído; y se culmina con la representación mental que ha de llevar al lector a situaciones hipotéticas con relación a la información asimilada, llegando a la comprensión, según Just, Carpenter y Sáinz, citados por González (2004).
El cerebro, centro de la actividad intelectual humana y del procesamiento de información, no puede captar la totalidad de una información impresa. La capacidad del cerebro para captar información es limitada y debido a ello el lector debe emplear sus conocimientos sobre la escritura y el lenguaje, así como la información que posee sobre el tema, ya que esto le permitirá predecir el significado del texto. (Smith, 1995, p. 187).
Por todo lo anterior, para la investigación, se hace necesario e importante promover la lectura y su comprensión, con el ánimo de desarrollar un adecuado comportamiento lector que otorgue a los estudiantes, una dimensión participativa, constructiva y creadora en su entorno natural y social; y sobre todo, que sea una tarea educativa permanente, donde el docente se convierta en el colaborador hacia el fomento de los hábitos de reflexión crítica de la lectura, el manejo de estrategias y por tanto el diseño de actividades que permitan al estudiante la comprensión de lo que lee; teniendo en cuenta que la comprensión lectora es un
proceso por el cual el niño descubre la lectura como favorecedor del buen desarrollo de comprensión lectora respecto a los niveles literal, inferencial y crítico.