4.3. MARCO LEGAL NACIONAL DE LA EDUCACIÓN
4.3.2. Ley General de Educación en el Perú Nº 28044
4.3.2.3. Niveles de la Educación Básica Regular
a)Nivel de Educación Inicial
Matrícula en educación inicial. En el año 2015, de cada 100 niños y niñas tres a cinco años de edad 90 estuvieron matriculadas en educación inicial, Por área de residencia, se observó mayor tasa de matrícula en el área urbana que en la rural, donde de cada 100 niñas/niños se matricularon 85, mientras que en el área rural fue 70 de cada 100. Desde una perspectiva histórica este nivel se ha caracterizado por un continuo vaivén entre lo asistencial y lo educativo, con mayor peso de una u otra concepción según el momento, los recursos, los países, etc. Igualmente, este periodo educativo, ha sido protagonista de situaciones de improvisación que fueron evolucionando hacia una mayor planificación, a la vez que se pasaba del personal cuidador al personal especialista en educación infantil.
La tendencia para incrementar el desarrollo de esta etapa se da, en mayor o menor medida, en todas las políticas educativas del mundo. En el año 2000 la Conferencia Iberoamericana de Educación celebrada en Panamá estuvo dedicada a la educación escolar infantil, apareciendo una clara voluntad de mejorar y avanzar en la institucionalización de políticas y programas para la educación inicial de calidad.
En nuestro país la educación inicial atiende a niños y niñas menores de 6 años y se desarrolla en forma escolarizada y no escolarizada. Promueve prácticas de crianza con participación de la familia y de la comunidad, contribuye al desarrollo integral de los niños, teniendo en cuenta su crecimiento social, afectivo y cognitivo, la expresión oral y artística, la psicomotricidad y el respeto de sus derechos.
El Estado asume el compromiso y responsabilidad de atender sus necesidades de salud y nutrición a través de una acción intersectorial. La educación inicial se articula con la educación primaria asegurando coherencia pedagógica y curricular.
b)Nivel de Educación Primaria
La educación primaria constituye el segundo nivel de la Educación Básica Regular y dura seis años. Al igual que los otros niveles, su finalidad es educar integralmente a niños y niñas.
La matrícula en educación primaria, en el año 2015. El 96,1% de la población de 6 a 11 años de edad estuvo matriculada en algún grado de educación primaria. Comparado con el año 2014, se incrementó en 4,6 puntos porcentuales.
La educación primaria, promueve la comunicación en todas las áreas, el manejo operacional del conocimiento, el desarrollo personal, espiritual, físico, afectivo, social, vocacional y artístico, el pensamiento lógico, la creatividad, la adquisición de habilidades necesarias para el despliegue de potencialidades del estudiante, así como la comprensión de hechos cercanos a su ambiente natural y social.
La realidad actual de la etapa de educación primaria en el Perú se corresponde con las siguientes afirmaciones o conclusiones de los estudios realizados sobre el tema:
Es una etapa educativa consolidada.
Esta escolarizada prácticamente la totalidad de la población de estas edades, estando por tanto este tramo educativo universalizado.
Los retos para mejorar su eficacia, en los últimos años, se centran en prácticamente todos los departamentos en el control y reducción del ausentismo escolar, la violencia escolar. Los datos informan de un porcentaje de ausentismo en general bajo, y de violencia escolar alto en estas edades, excepto en determinados colectivos étnicos y culturales minoritarios donde una proporción de ausentismo aún persiste.
Para las intervenciones y la delimitación del contexto de actuación en este nivel es importante recordar que por el tramo de edad de este alumnado es el momento, el espacio y el lugar para favorecer las acciones preventivas ya que toda acción, funcionará como una inversión de futuro.
c)Nivel de Educación Secundaria
La tasa neta de matrícula en educación secundaria en el año 2015, fue de 88,2%. Las mujeres lograron una tasa de matrícula de 87,4% superior al de los hombres en 2,3 puntos (85,1%). En el área urbana la cobertura de la matrícula llegó al 87,9%, en el área rural fue solo de 75,9%, es decir, 17,0 puntos porcentuales menos.
La educación secundaria constituye el tercer nivel de la Educación Básica Regular y dura cinco años. Ofrece una educación integral a los estudiantes mediante una formación científica, humanista y técnica. Afianza su identidad personal y social. Profundiza los aprendizajes logrados en el nivel de educación primaria. Está orientada al desarrollo de capacidades que permitan al educando acceder a conocimientos humanísticos, científicos y tecnológicos en permanente cambio. Forma para la vida, el trabajo, la convivencia democrática, el ejercicio de la ciudadanía y para acceder a niveles superiores de estudio. Tiene en cuenta las características, necesidades y derechos de los púberes y adolescentes.
La Educación Básica Especial enel Perú
La educación básica especial en el Perú, tiene un enfoque inclusivo y atiende a estudiantes personas con necesidades educativas especiales, con el fin de conseguir su integración en la vida comunitaria y su participación en la sociedad.
Se dirige a:
Niños y adolescentes superdotados o con talentos específicos.
En ambos casos se imparte con miras a su inclusión en aulas regulares, sin perjuicio de la atención complementaria y personalizada que requieran. El tránsito de un grado a otro estará en función de las competencias que hayan logrado y la edad cronológica, respetando el principio de integración educativa y social.
La educación inclusiva en el sistema educativo peruano significa el cambio de paradigma sobre la base de la concepción de los derechos humanos, que permite superar el modelo de la homogeneidad que durante décadas ha reproducido la exclusión de la población vulnerable por condiciones sociales, culturales, étnicas, lingüísticas, físicas, sensoriales e intelectuales.
A partir de las referencias internacionales y nacionales, se han ido modificando los conceptos, las políticas, las culturas y las prácticas educativas para promover la transformación del sistema educativo para atender a todos los estudiantes, independientemente de sus características, necesidades y el contexto en que se desarrollan. La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, en el Art 24, señala que los Estados partes reconocen el derecho de las personas con discapacidad a la educación, asegurando un sistema de educación inclusiva en todos los niveles y modalidades educativas, y la enseñanza a lo largo de la vida.
Lo que supone una nueva ética, una revaloración de los derechos humanos, una nueva perspectiva en la construcción y organización de la institución educativa, así como el realizar los ajustes razonables en función de las necesidades y características individuales de todos los estudiantes. El Perú, país signatario ha hecho suyos los alcances de la convención, formalizados a través de un Decreto Legislativo del congreso de la República. Al hacer la revisión de los avances de la educación inclusiva en el país, debemos tener presentes las grandes disparidades socioeconómicas, culturales y geográficas de nuestras regiones, así como las actitudes asumidas por los actores, que han originado el incremento de las barreras y la profundización de las brechas de exclusión a las poblaciones vulnerables.
El Ministerio de Educación, de acuerdo a la Constitución Política del Perú, la Ley Nº 28044, Ley General de Educación, sus modificatorias, reglamentos y el Decreto Ley Nº 25762, Ley Orgánica del Ministerio de Educación, a través de la Dirección General de
Educación Básica Especial, órgano responsable de la atención de las personas con discapacidad, asume la responsabilidad de proponer los cambios que el sistema educativo requiere para lograr una educación de calidad con equidad para estas personas, en igualdad de condiciones y oportunidades, con la participación de la familia y comunidad. Un estudiante tiene necesidades educativas especiales cuando presenta dificultades mayores que el resto de sus compañeros para acceder a los aprendizajes que de acuerdo al Diseño Curricular Nacional- DCN, corresponde a su edad y por lo tanto necesita, para compensar dichas dificultades, adaptaciones de acceso y/o adaptaciones curriculares. Los estudiantes presentan “necesidades educativas especiales” por tener dificultades específicas de aprendizaje, por sus altas capacidades intelectuales, por haberse incorporado tarde al sistema educativo, por condiciones personales, familiares, de historia escolar o por discapacidad.
La denominación de necesidades educativas especiales pretende crear un enfoque en el que se acentúen las necesidades pedagógicas que estos presentan y los recursos que se ha de proporcionar, en lugar de realizar categorías diagnósticas por el tipo de discapacidad que los afectan, si bien no se deben obviar estos aspectos en la evaluación e intervención de estas necesidades. Las necesidades educativas especiales pueden ser temporales y permanentes y a su vez pueden ser debidas a causas físicas, sensoriales e intelectuales entre otras. Es importante reconocer que también pueden estar asociadas al ambiente escolar en el que se educa a los estudiantes. Si la institución educativa no está sensibilizada a brindar la atención a la diversidad, los docentes no están lo suficientemente preparados, la metodología y las estrategias de enseñanza no son adecuadas o las relaciones interpersonales y la comunicación entre la comunidad educativa está deteriorada puede afectar seriamente en el aprendizaje escolar de los estudiantes.
Los estudiantes con necesidades educativas especiales requiere por lo tanto, una identificación de la situación que impide el aprendizaje y apoyos específicos ya sea por un periodo de su escolarización o a lo largo de toda ella. En el caso de los estudiantes con alguna discapacidad, el apoyo y adaptaciones que requieran estarán en relación con el tipo y grado de severidad de la discapacidad.
Los casos de Altas Capacidades Intelectuales (Talento y Superdotación) también se consideran como personas con necesidades educativas especiales, ya que en este caso, los contenidos curriculares suelen resultar fáciles o simples para este alumnado. La diversidad es característica de todo grupo humano por lo tanto todos los estudiantes tienen necesidades educativas y su especificación depende de las características de las mismas: Educación inclusiva, un nuevo enfoque: La educación inclusiva es un enfoque que surge como respuesta a la diversidad, nace en la institución educativa y transciende a la sociedad, se basa en que todos los niños y niñas de una comunidad aprendan juntos, independientemente de sus características funcionales, sociales y culturales; enriquece los procesos de enseñanza-aprendizaje ofreciéndoles la oportunidad de ser y crecer en un contexto que los acoge, los respeta, y les permite su desarrollo integral y su participación en igualdad de condiciones.
La educación inclusiva, entonces, es un nuevo enfoque que busca una mejor opción de vida evitando la marginación, promoviendo un sentido de comunidad educadora basado en un trabajo en equipo, estimulando a las personas a crecer y realizarse de acuerdo a sus intereses, necesidades, expectativas e ilusiones; y fundamentalmente promueve que las instituciones educativas, en estrecha relación con la familia, preparen a todos los individuos para la vida, el empleo, la independencia y la participación en la comunidad.
Reconoce las diferencias individuales y las rescata para alcanzar el desarrollo integral y la inclusión en la sociedad. La educación inclusiva supone la implementación de estrategias y recursos de apoyo que ayuden a las instituciones educativas, profesores y padres de familia a enfrentar con éxito el reto que implica hacer efectivo el derecho que tienen todos los niños, niñas y adolescentes de acceder a la educación y beneficiarse de una enseñanza de calidad adecuada a sus necesidades individuales de aprendizaje, ofreciendo una respuesta educativa comprensiva y diversificada, proporcionando una estructura curricular común a todos los estudiantes, entre ellos los que presentan necesidades educativas especiales (N.E.E.) asociadas a discapacidad talento y superdotación en igualdad de oportunidades y considerando al mismo tiempo sus características y necesidades individuales.
Fortalecer las condiciones que promuevan el desarrollo de instituciones educativas inclusivas, ya que estas favorecen la igualdad de oportunidades, proporcionan una educación más personalizada, fomentan la solidaridad y cooperación entre los estudiantes y mejoran la calidad de la enseñanza y la eficacia de todo el sistema educativo. Tony Booth y Mel Ainscow (2000) definen la inclusión, como un conjunto de procesos orientados a aumentar la participación de los estudiantes en la cultura, los currículos y las comunidades de las instituciones educativas. Para estos autores, la inclusión implica que las instituciones realicen un análisis crítico sobre lo que se puede hacer para mejorar el aprendizaje y la participación de todos.
La educación inclusiva asumida como un nuevo enfoque, exige que el trabajo pedagógico se centre en brindar apoyo a las necesidades educativas y al fortalecimiento de las cualidades de todos y cada uno de los estudiantes, para que se desarrollen seguros y con éxito. Un pilar fundamental en este proceso de inclusión, es la familia, es allí donde se generan las condiciones apropiadas para hacer de la persona con discapacidad un sujeto de derechos. Se han dado muchos pasos para el desarrollo de la educación inclusiva a nivel nacional o internacional que sustentan su implementación.
Una breve recapitulación, al concluir el recorrido por el marco legal. La Educación Básica Regular, permite incidir en las siguientes cuestiones:
El conjunto de la población escolar que transita por las etapas de educación inicial, educación primaria, educación secundaria obligatoria o que pertenece a la modalidad de educación especial- tiene como característica fundamental el ser niños, niñas y adolescentes, susceptibles de tutelaje.
En ese espacio que se abre más allá de la propuesta académica formal y además de la cobertura de las necesidades más básicas, se inscribe el Trabajo Social como complemento indispensable para el mejor desarrollo escolar, personal y social de la infancia y adolescencia.
Además de las razones que hemos venido señalando en los epígrafes anteriores, que explican y justifican en parte la necesidad de la presencia del Trabajo Social en el contexto escolar hay otras cuestiones que se convierten en variables a instrumentalizar para la práctica de la intervención social en este contexto, como: La armonización el
reparto de tiempos y tareas entre las familias y las instituciones educativas, el papel de cada uno, la necesaria relación y comunicación constantes entre ambos.