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NOBLE MAYA A LA LUZ DEL CIELO

In document El Alma Del Lugar -Blanche Merz (página 52-55)

La casi isla de Yucatán, situada entre el Golfo de Méjico y el Mar Caribe, es una tierra fuertemente impregnada de la alta cultura de los mayas; el alma de los lugares, incluso entre las ruinas, está todavía presente como en ninguna otra parte. Las grandes extensiones de selva virgen que rodean los lugares, parecen haberlos protegido de la infiltración de corrientes groseras. La historia clásica del Yucatán comienza hacia el año 600 antes de J.C. cuando los mayas, que venían del Pacífico, se establecieron en la península. Pero es entre los siglos V y VIII cuando esos altos-lugares que hoy admiramos, fueron creados.

Los mayas adoraban al dios de la lluvia. En los grandes templos y centros de ceremonias se estudiaban los misterios del cosmos, y, admitámoslo o no, esos lugares han guardado una vibración presente, que las personas un poco sensitivas resienten profundamente.

En ese país de los mayas, asistimos a la eclosión de un arte original de una incomparable belleza, que testimonia la alta cultura intelectual, científica y artística de ese pueblo. Es en esos altos-lugares excepcionales donde ha habido que adaptar el biómetro a una escala de cifras insólita. Los altos valores inesperados aparecían en primer lugar, fuera de lo mensurable. Nuestro chamán, cuyo saber ligado al universo chamánico está en relación con la memoria cósmica, confirmó que el grado de cultura de los Mayas no había sido nunca más igualado.

¿Cuál es ese saber chamánico? Es un poco el espejo reflejando el alma del lugar que contiene todas las cosas, y lo que encarna está en la imagen del hombre-jaguar esculpido en esas paredes soleadas, cuya significación es análoga a la esfinge egipcia... el hombre revestido de los poderes de los animales simbólicos.

Es también la síntesis de la doctrina de Quetzalcoatl sobre la transformación de la humanidad. Este último era una potencia cósmica, ligada al viento y al soplo espiritual, utilizando la misma fuerza para la creación que para la destrucción.

En la configuración de los testigos maya, hemos escogido una media docena de sitios que han sabido captar la luz del cielo. Esos altos-lugares respiran todavía una gran pureza, son los que han sido preservados del huracán devastador que siguió. Una vez el gradiente de nuestras medidas bien puesto a punto, no las formularemos, para aquellas tomadas en Méjico, ya en unidades Bovis, sino en calidades Maya. Debemos reconocer que estamos en presencia de una cultura excepcional, y hemos de admitir que hay tantas cosas que han existido y de las que nunca hemos oído hablar. Sus símbolos de vida demuestran su ascensión hacia un saber pleno de riqueza mística, y evoca también la verticalidad en tanto que comunión consciente cosmotelúrica.

EDZNA: NA significa en lengua maya: lugar; EDZ es la nariz que hace una mueca, o, más bien que resopla a la búsqueda del conocimiento. Ese lugar único es una joya Maya en donde estaba alojada la alta ciencia. Es allí donde nació el calendario maya, tan preciso como el de hoy en día. Las construcciones están concebidas de manera tal, que dos grandes paños de muros, uno al Este y otro al Oeste, estén cara a cara y perforados de grandes aberturas verticales y de buhardillas sabiamente ensambladas, para estudiar el movimiento de la tierra y del cielo. Lo que queda de esta minuciosa arquitectura cuadrilátera demuestra que uno de los lados servía de captador y proyectaba energías, interceptadas por un menhir situado en el centro. Éste revela ser un verdadero difusor de esas energías, que funciona todavía, y una concentración de 64.000 unidades Maya se mide especialmente en una parte específica del lugar.

también por la influencia de un cinturón de diez metros de anchura de ferrita magnética en el suelo. No es digno de una gran admiración, si sabemos las dificultades de nuestros físicos sumergidos en los comienzos de la teoría atómica, en unir partículas y ondas en el dominio de la radiación electromagnética.

El cerebro y las manos de los Mayas de Edzna, esos sabios de anteayer, dejan una provocación legítima a la conciencia de los que tienen miedo de saber. Quizás somos una especie de loros que se ejercitan en hablar.

La estructura geológica de la región habrá contribuido sin duda a la búsqueda del lugar para los buscadores de entonces; la magnetita en el suelo provoca un fuerte magnetismo que ellos tuvieron tiempo de estudiar y de aplicar con el corazón alegre. Hay una estrecha relación entre el magnetismo terrestre, la luz del sol y los movimientos sísmicos - sobre todo en el cambio de luna, en los equinoccios, periodos de decrecimiento de la insolación. Las variaciones rápidas de la intensidad del campo magnético preceden los seísmos importantes... y no es atribuible al azar.

Cuántas de nuestras búsquedas actuales hubieran podido ser paralelas con las suyas, puesto que observando las modificaciones de la red H es igualmente posible prever los temblores de tierra. En nuestros días deberíamos poder posarnos en las ramas de ese saber huido... sin duda seríamos bien comprendidos.

Para tener la prueba de la existencia de esas aglomeraciones importantes de minerales activos, agazapados en el suelo, no hay más que pararse en la carretera entre Edzna y Uxmal, y descender a la gruta de XTACUMBIXUNAM. Toda la zona tiene una radiación particularmente densa; por otra parte un arco impostado de piedra, por encima de la carretera en la entrada al territorio del Yucatán, os invita a notar que vuestros pies hollan algo distinto que el simple suelo mejicano,

Todavía hay en ese Yucatán una gran cantidad de vestigios para poner al día. Pero lo que se presenta como la punta del iceberg es como una invitación a una resurrección. El caso siguiente es como un preludio de una identidad de pensamiento entre Mexico y Francia. En KABAH una vibración dinámica de 84.000 unidades Maya nos corta el aliento, ante una disposición de un jardín de piedra, en un recinto amurallado que recuerda el plano de la catedral de Chartres. ¿Por qué tal parentesco? Debemos igualmente preguntarnos: ¿qué impulsos han seguido los constructores iniciados, separados por un océano y varios siglos, de concepción religiosa diferente, para trazar formas idénticas en el suelo?

No es asombroso encontrar en el sentido longitudinal de los que fue la construcción, las tres disposiciones geométricas:

- el círculo correspondiente al laberinto de Chartres - la mesa cuadrada, y en la misma sucesión

- la mesa rectangular.

Cuando se recuerda que la superficie de la mesa cuadrada era una centésima que la de la pirámide de Cheops, y que la misma ordenación de Chartres se perfila aquí... ¿lo vamos a atribuir a una simple coincidencia?

A parte, la barrera clásica de 18 rayos H aumentados en 7, caemos en una concentración de 30 rayos apretados, como un cinturón rodeando una estela tipo menhir, que proyecta una fuerza misteriosa sobre una fachada de tres hileras de máscaras bien conservadas. Somos como el hombre medio y deslucido, que ante un imán que le atrae y le aplasta, no tiene el valor de hacer frente a una fuerza desconocida, que siente superior a él mismo. Misterio para nosotros, pero Saber Maya.

COBA, el lugar donde el águila iniciador había precedido mi encuentro con la cobra gigante y me ha hecho pasar la prueba de la jungla: aquí está la pureza Maya, el sitio está prácticamente intocado, ha tenido la gracia de no haber sido visto por los conquistadores. Rodeado de pequeños lagos protectores, ese lugar nos da una intensidad de 97.000 unidades maya desde la entrada a la zona arqueológica. Esta intensidad se mantiene hasta la base de la gran pirámide, invadida en buena parte por la vegetación. En las primeras escaleras nos encontramos en una dimensión vibratoria de la materia bruta, después, más alto, será la ascensión a la segunda y tercera dimensión, unidas a una vibración mental y religiosa.

En ese templo piramidal, y no en los otros, hay por un lado, en la piedra, una abertura querida, una buhardilla de clarividencia inesperada, una escapatoria de luz en la materia. Se siente la convergencia de dos fuerzas. Se produce un fenómeno de mutación en nosotros, con la subida hacia la tercera dimensión, tres veces más intensa

que la medida precedente: somos sacudidos en una intensidad vibratoria de 600 mil unidades maya, era hasta allí algo jamás vivido. Desde la vibración de 500 mil unidades entramos de la forma más natural en un estado que nos otorga un entroncamiento con la memoria cósmica, que es inalterable. Nuestros guías, águila y serpiente que aparecieron como símbolos vivos, ¿han sido por un instante las señales y los cómplices de las fuerzas terrestres y celestes, a fin de mostrarnos el pasaje hacia un mundo superior, diferente, pero presente? Ciertamente, han ayudado sin esperar recompensa, y todo estaba sincronizado, sin que pudiésemos juzgar realmente cual habrá sido el alcance y el impacto de ese lugar sobre nuestra propia evolución. En lo alto del Mul, la pirámide en maya, estará el lugar de revelación de 720 mil unidades.

Es solamente después de una cierta latencia cuando se produce el efecto de mutación en nosotros mismos. Sin embargo, yo estaba decidida a no dejarme influenciar por un pensamiento o una fuerza exterior a mi pequeño tran-tran de búsqueda sistemática. Casi deseaba rehusar ver más de lo previsto, y decir como el Eclesiastés: ¡ “lo que yo temo, es lo que me llega”!

UXMAL, que no queremos dejar bajo el silencio, tiene un patio interior de 65 por 45 m., rodeado por cuatro edificios y refleja una atmósfera de las más apacibles, con el vuelo de innumerables golondrinas por encima de nuestras cabezas. Cada diez metros caemos sobre una línea telúrica que se manifiesta exactamente al nivel de las aberturas, sean puertas o ventanas en los cuatro puntos cardinales. La vibración es de 97 mil. Los españoles bautizaron este conjunto armonioso el cuadrilátero de las Monjas, porque evocaba para ellos un convento de religiosas del viejo continente. La ornamentación es de las más ricas y contiene todos los temas de la mitología india. Esta arquitectura, típicamente maya, no fue destruida por los Toltecas que habían conquistado militarmente la plaza, y tenemos la confirmación de ello por el biómetro. La inmensa serpiente que da la vuelta a los muros tiene la cola que vuelve al lugar de su cabeza, que es... una cara humana. Hay mucho de serpiente en el hombre, sobre todo en la parte de sí mismo que su entendimiento controla menos.

Las tradiciones hacen de la serpiente el símbolo universal de la identidad de la materia y de la energía; la célebre ecuación de Einstein surge como un fantasma palpable. El punto de impacto de Uxmal se encuentra en el centro del lugar, enfrente de la pirámide llamada del Adivino. Allí hay la misma concepción de captadores solares que encontramos en Palenque. Es el sector de las iniciaciones, del conocimiento de los sacerdotes, en la que encontramos la dimensión superior mensurable todavía en nuestros días, 197.000 unidades maya. Todo el lugar destila una calidad de nobleza.

El príncipe Maya lleva por encima de su frente una decoración parecida a un báculo que avanza por encima de su nariz. La aristocracia Maya se distingue por un cráneo alargado, que se obtenía deformando la cabeza del niño, apretada entre dos planchas.

¿Estáis tentados por la caza de los tesoros? Hay todavía un número incalculable de montículos y de pirámides enterradas bajo una vegetación salvaje, y el indio, abogado de la esquina, os propondrá quizás adquirir vuestra propia pirámide personal que lleve vuestro nombre, mediante la financiación de las excavaciones.

PALENQUE es un mundo aparte, es ciertamente uno de los más bellos enclaves del arte maya. La arquitectura de Palenque se distingue de los otros lugares mayas; ella es la expresión de una sociedad que ha llegado a una cumbre de sus posibilidades, tanto en el dominio de la ciencia como de la mística. Palenque tenía según los expertos 2.000 años; otros pretenden haber descubierto fechas que van hasta 12.000 años a.C.... en una época en que los mayas no existían todavía... pero todo ese complejo respira todavía la atmósfera misteriosa de su Saber. Durante 150 años, pioneros europeos se han sacrificado para la puesta al día de esas maravillas enterradas en esta selva tropical, luchando contra nubes de mosquitos y sufriendo una humedad asfixiante.

El templo más célebre de Palenque es el de las “Bellas Inscripciones”, la única pirámide hasta aquí en la que se haya encontrado un cuerpo en un sarcófago de piedra. No estaba momificado, pero la cara estaba cubierta por una máscara funeraria de jade -vibración 67.000 unidades. Según el arqueólogo A. Ruz Lhuillier, ese cuerpo está datado entre el 615 y el 633 de nuestra era. Según las inscripciones descifradas por Pacal, se trata del sumo sacerdote y soberano Pakalkin. Un largo tubo de arcilla en forma de inmensa serpiente remontaba desde la tumba hasta el exterior. Ese tubo,

llamado psicoducto, permitía, según dicen, al alma remontar hacia lo alto. Es un testimonio de la creencia en la inmortalidad del alma entre los mayas. Von Däinilen pretende que se trata evidentemente de un astronauta - punto de vista que no es en absoluto compartido por los eruditos del país.

Otra afirmación aquí, se basa en el descubrimiento de un relieve en la pared de un templo que representa la cruz cósmica, símbolo del universo de los mayas, visto como un universo cuadrado según las cuatro direcciones cardinales. Algunos sacerdotes católicos, viendo esta cruz, la han interpretado inmediatamente como prueba de que los mayas ya eran cristianos.

Lo que se puede notar por todas partes, es que el centro ceremonial está exento de toda red telúrica: por el contrario, 4 líneas geománticas provenientes de los 4 puntos cardinales constituyen en el centro un cruzamiento de líneas con una intensidad vibratoria insólita de 97.000 y 197.000 unidades mayas. En el exterior podemos aplicar las mediciones en simples unidades Bovis, que se encuentran como en cualquier lugar laico.

LOS CAPTADORES SOLARES maya son unas realizaciones de un valor particular. El punto fuerte de Palenque está allí, entre los cuatro templos del Sol. Las piedras edificadas en los flancos, que constituyen la estructura de los muros, son como un colador, aparejadas con tragaluces verticales y horizontales, bien calculados para la función exigida. Esos captadores están construidos sobre 9 líneas H, que van en los dos sentidos, y encontramos una analogía precisa con el emplazamiento de los menhires de Europa. Las vibraciones oscilan entre 65.000 y 73.000 unidades maya. Allí donde la parte del captador está demolida, ya no hay fuente generadora, la calidad vibratoria cae inmediatamente a 8.000.

La más bella imagen reveladora de esos juegos de energía es la famosa piedra

de fuego colocada en el centro, sobre la hierba. Está aislada por unas piedras no

conductoras. Por unos tragaluces tallados, gracias a la concentración de las energías del fuego Sol, éstas son dirigidas sobre los prismas de la piedra de fuego; se podía encender el fuego sagrado. Esta forma de fuego proveniente de los rayos y de la mica de la piedra, era utilizada para herir y regenerar y debía quemar las influencias negativas de las fuerzas destructoras. En ciertos momentos propicios del día, hemos reconstruido parcialmente el juego de las energías interceptadas y nuestro biómetro ha sobrepasado de nuevo las normas conocidas y va a alcanzar hasta 750.000 unidades mayas. Paralelamente, constatamos que somos tocados por una punta de radiactividad diez veces superior a la media.

Cuando se sabe que la glándula tiroides absorbe el yodo radiactivo 131, no es preciso asombrarse de que nos encontremos mal y que no es recomendable jugar con ese fuego. Ya no nos quedaba más que echarnos boca arriba en la mesa de las ofrendas.

Para los mejicanos, los puntos cardinales simbolizan igualmente en sus dos ejes, los misterios del pasaje de la vida a la muerte (eje Norte-Sur) y de la muerte a la vida (eje Este-Oeste). El Este es allí también el país del nacimiento y del renacimiento, del brote del maíz, de la juventud y del amor.

El Oeste es el país de la tarde, el lado del declinar, la puerta del misterio del más allá. Por los dos ejes encontramos la doble dualidad del sitio del hombre sobre la tierra.

6. CAE UN TRUENO SOBRE EL YUCATÁN

In document El Alma Del Lugar -Blanche Merz (página 52-55)