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FAMILIA GEOEMYDIDAE FAMILIA GEOEMYDIDAE

BIOLOGÍA Y CONSERVACIÓN DE LAS TORTUGAS CONTINENTALES DE COLOMBIA

la se ha registrado una hembra de 28,5 cm (Rivas et al. 2007). Sólo hay dimensiones para un neonato criado en cautiverio, el cual presentó un largo de 4,6 x 3,8 cm (Pritchard t Trebbau 1984).

Distribución

Países: Colombia y Venezuela.

Departamento: Norte de Santander.

Cuenca: Caribe.

Subcuencas: Catatumbo (Ceballos-F. 2000), Zulia, Sardinata, Tibú (Nicéforo-M. 1958 en Castaño-M. 2002).

Hábitat y ecología

Hábitat. Se conoce muy poco sobre los hábitos y requerimientos de esta especie. Según Castaño-M. (2002) su hábitat típi- co son las lagunas, remansos y corrien- tes de aguas no muy grandes. Pritchard y Trebbau (1984), señalaron su preferencia por pozos, embalses, remansos y caños de aguas mansas a los grandes ríos. Se la en- cuentra con cierta frecuencia caminando sobre tierra firme, lejos de los cuerpos de aguas y en pequeñas quebradas del piede- monte hasta unos 300 m s.n.m.

Alimentación. Carnívora según Casta- ño-M. 2002 y omnívora según Rueda-A. et al. (2007) es una especie omnívora de actividad diurna, que se alimenta prin- cipalmente de plantas acuáticas al igual que de insectos, caracoles, gusanos y otros pequeños invertebrados que atrapan en el agua o en tierra firme.

Reproducción. En Colombia sólo hay un registro muy antiguo que hizo el Hermano Nicéforo María (Ramírez-P. 2005), el cual observó en enero de 1958 en la cuenca del río Zulia (Catatumbo), a un ejemplar que

tenía dos huevos con cáscara dura y dos óvulos. Los pocos huevos que han sido me- didos tienen un largo entre 5,2-7,1 cm y un ancho de 3 a 3,3 cm (Pritchard y Trebbau 1984). Según Rueda-A. et al. (2007) el cor- tejo y la cópula pueden darse tanto en el agua como en tierra firme. En condiciones de cautiverio un macho con una longitud recta del caparazón de 13,3 cm, presentó actividad de cortejo y apareamiento. Las posturas consisten de uno a tres huevos de cáscara quebradiza y gran tamaño, los cuales son puestos directamente sobre el suelo o semienterrados y cubiertos con material vegetal. La temporada reproduc- tiva se extiende durante todo el año, apa- rentemente las puestas ocurren a interva- los de dos meses, pudiendo producir unos Registros de Rhinoclemmys diademata

6 a 18 huevos anuales. No se reproducen en temporada de escasez de alimentos o en años muy secos.

En condiciones artificiales en la Estación Biológica Tropical Roberto Franco en Vi- llavicencio se ha podido observar que R. diademata y R. melanosterna hibridan, igualmente se pudo corroborar que es una especie de ciclo reproductivo continuo (Ri- vas et al. 2007).

Conservación

Amenazas. Es aprovechada sólo por la carne, a diferencia de la mayoría de tortu- gas en donde los huevos también son apro- vechados. Otra amenaza es la pérdida de hábitat debido a los desarrollos agrícolas que conllevan una elevada deforestación. En la cuenca hay numerosos canales cons- truidos para el riego que no se sabe si han perjudicado a la especie o si por el contra- rio la han beneficiado, al tener una ma- yor disponibilidad de hábitat (Lasso obs. pers.). Dentro de su área de distribución se realiza extracción de petróleo (Castaño- M. 2002, Rivas et al. 2007).

La falta de conocimiento de esta especie también se podría incluir en las amena- zas, puesto que el desconocimiento de los aspectos básicos de historia de vida no permite tener una visión de su estado de conservación y mucho menos tener herra- mientas para su manejo.

Perspectivas para la investigación y conservación. En cuanto a la inves- tigación se carece de información básica de la especie, por lo que es prioritario de- terminar el tamaño y la estructura de las poblaciones; es indispensable empezar a conocer los aspectos básicos de la historia de vida de estos individuos, situación que es similar para Venezuela.

Su distribución se encuentra amparada en el área protegida del PNN Catatumbo- Bari; por lo tanto, se hace necesario forta- lecer las estrategias de trabajo en conjunto con este parque para incluir a R. diademata entre las prioridades de investigación y conservación o incluso como objeto valor de conservación. Castaño-M. (2002) en la publicación del Libro rojo de reptiles de Colombia, proponen crear un área prote- gida para su conservación, pero hasta la fecha no se ha llevado acabo.

En Venezuela también está categorizada como Vulnerable (A3cde); su distribución se traslapa con cinco Áreas Bajo Régimen de Administración Especial. Sin embargo, la administración de estas áreas es poco eficaz, no proporcionando la conservación de la especie (Rivas et al. 2008).

Al ser una especie endémica de una cuenca compartida es necesario llegar a acuerdos binacionales para la conservación de la es- pecie.

Rhinoclemmys diademata

Autores

FAMILIA GEOEMYDIDAE FAMILIA GEOEMYDIDAE

Otros nombres usados

y/o sinonimias

Geoclemmys melanosterna Gray 1861, Geoemyda punctularia melanosternum Sie- benrock 1909, Rhinoclemmys punctularia melanosterna Fretey et al. 1977.

Estatus

Categoría nacional UICN (Castaño-M. 2002): Casi Amenazada (NT); categoría global UICN (versión 2011.2): no evalua- da; categoría propuesta por TFTSG (2011): Preocupación Menor (LC); CITES: no lista- da.

Taxonomía y filogenia

Rhinoclemmys melanosterna fue descrita como Geoclemmys melanosterna por Gray (1861). La localidad tipo de la especie fue reportada como “The Gulf of Darien: Cherunha” y la descripción fue realizada con base en un único espécimen. Dos años después, Gray (1863: 182) mencionó dos localidades para la especie en Colombia, “Gulf of Darien” y “New Granada, River Buonventura”. Posteriormente, el mismo autor (1873) mencionó la localidad del espécimen como “Chirambira”. Boulenger (1889: 124) se refirió a ambos especíme-

nes como sintipos, y también especifi- có el lugar como “Chirambira” en vez de “Cherunha”. Mertens y Wermuth (1955: 352) especificaron la localidad tipo como “Chirambira bei Buenaventura,” Colom- bia. Medem (1958: 21) modificó la loca- lidad como “Boca Charambirá en el delta del río San Juan.” Autores posteriores han seguido lo propuesto por Boulenger (1889) al referirse a dos sintipos para la especie (Ernst 1981, Iverson 1992). En la revisión genérica de Ernst (1978) se consideró a R. melanosterna como una subespecie de R. punctularia. Pritchard (1979) elevó a R. punctularia melanosterna a especie con base en el aislamiento biogeográfico de la otra subespecie de R. punctularia. Jus- tificaciones adicionales para reconocer R. melanosterna como especie fueron provis- tas por Pritchard y Trebbau (1984), y Carr y Bickham (1986). El estatus de R. melanos- terna como especie ha sido aceptado desde ese tiempo (ver Ernst and Barbour 1989, Iverson 1986, 1992, Rueda-A. et al. 2007, Fritz y Havaš 2007, Turtle Taxonomy Wor- king Group 2011).

Medem (1962) fue el primero en llamar la atención sobre el patrón de variación en la coloración de la banda en la cabeza

Rhinoclemmys melanosterna

(Gray 1861)

Nombre común y/o indígena

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