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Nuevo Medio de Comunicación de Masas: Internet

3. Ana&Mia.Com

3.1. Nuevo Medio de Comunicación de Masas: Internet

Observamos como la consolidación de la sociedad de consumo y el rol de los medios de comunicación como difusores de ideologías desempeñan un papel significativo en la construcción de las imágenes culturales y de las representaciones simbólicas del cuerpo femenino y de los elementos de control (comida, ejercicio físico) (Gracia et al., 2006: 48). Los Medios de Comunicación de Masas construyen un mundo de sueños, de esperanzas y altos estándares formados por la glorificación de la esbeltez y pérdida de peso, por lo tanto, se difuminan los límites entre ficción glorificada y realidad (Groesz, Levine & Murnen, 2002: 2).

Actualmente, los Medios de Comunicación de Masas han prosperado, incorporando a los antiguos medios, como la televisión, la radio, la prensa, el cine…, los nuevos Mass Media, constituidos por las nuevas tecnologías, los móviles (ahora más avanzados, en todos los aspectos, como los smartphones),

Internet y la red en general.

Esta nueva era comunicativa e informativa está habitada, además de por la palabra, por las imágenes, figuras de diferentes latitudes e iconos, que implican la necesidad de dotar de nuevos significados a los diálogos, percepciones, conocimientos…, y que evidencian la falta de nociones que poseíamos sobre la comunidad y entorno adyacente.

Internet tiene la posibilidad de actuar como factor de cohesión para cualquier colectivo frente a la presión externa y supone un inmejorable sistema de comunicación entre los grupos que se encuentran socialmente “marginados” o considerados “políticamente poco correctos”: Se hallan multitud de sitios Web cuya función es instaurar espacios sociales donde tomar parte de los intereses comunes o las experiencias. Amparados por el anonimato, Internet ofrece un espacio de libertad a quienes acarrean algún estigma social; un lugar donde

explorar sus experiencias, preocupaciones y preguntas, libre de juicios externos, junto con la posibilidad de implantar comunidades afines a sus intereses (Brotsky & Giles, 2007; Fuller, 24 de Febrero de 2011; Gracia et al., 2006; Mulveen & Hepworth, 2006).

Los Trastornos de la Conducta Alimentaria, como otros trastornos de los denominados mentales (trastorno límite de la personalidad, esquizofrenia, trastorno bipolar, asperger, etc.), han encontrado un espacio de interacción propio en la Web. En opinión de Gracia et al.:

Su presencia en la red, significa la emergencia de espacios de experiencia compartida a añadir a los tradicionales, como la interacción cara a cara entre los no profesionales, la que se produce entre pacientes y su red social y los profesionales y las instituciones y los ofrecidos por los medios de comunicación social (2006: 173).

Los weblogs (denominados también blogs, bitácora o diario personal), son un buen ejemplo de esos sitios Web que establecen un espacio social en el que los usuarios publican su diario personal, comparten experiencias, fomentan la construcción de vínculos con desconocidos…, es decir, un lugar en el que comunicar vivencias y conocimientos. Se trata de sitios que reúnen cronológicamente los mensajes de los autores, que presentan una temática determinada, y donde se otorga total libertad al autor para dejar publicado lo que considere oportuno. Éstos quedan caracterizados por su excesiva y constante actividad y por su interactividad; se actualizan continuamente, quienes los visitan pueden contestar a las entradas a través de comentarios y se originan vínculos mediante enlaces, comentarios y referencias. Todo ello les confiere un estatus especial, ya que se organiza como una unidad social con su propia cultura.

En la página principal de estos sitios se puede llevar a cabo la creación de la propia imagen virtual a través de un perfil donde se puede especificar el nombre real o nick (apodo), profesión, edad, descripción de la propia persona e intereses, al mismo tiempo que en la cabecera de la página se vislumbra una

frase que autodefine, de algún modo, al blogger. En concreto, dichos sitios se distinguen por su total libertad de expresión, voluntad de interacción e intereses comunes muy definidos.

Existen, además, páginas Web de acceso libre y páginas donde es necesario registrarse para acceder a la información, como, por ejemplo, los

foros en los que los usuarios tienen que registrarse y rellenar formularios con

sus datos personales, aficiones, foto, etc. El proceso consiste, usualmente, en crear un perfil básico mediante el que los usuarios pueden facilitar la información que deseen sobre sí mismos.

Lo mismo sucede con las redes sociales. Los usuarios al registrarse crean un perfil básico (como en el caso de Facebook), pero no es necesario registrarse para acceder a la información, ya que ésta depende del grado de privacidad que los miembros de la red hayan otorgado en sus perfiles (se pueden encontrar cuentas, a través de la búsqueda en la Web, con un perfil completamente público o que en parte se pueda consultar sin la necesidad e un registro previo).

Internet, además de funcionar como un espacio de encuentro entre diferentes colectivos y ser una fuente de información de acceso fácil, aporta a las personas la oportunidad de encontrar un lugar de pertenencia, un espacio social común, e incluso la posibilidad de desarrollar un vínculo afectivo. Como contrapartida, por su condición, puede convertirse en el reforzador de algunas problemáticas sociales como: Adicciones, aislamiento social…

Ante esta perspectiva, encontramos posiciones diferentes: Hay personas partidarias de cerrar ciertas páginas con contenidos inadecuados o poco éticos (es el ejemplo de las páginas pro-anorexia) y otras que defienden su autonomía y libertad. Por otra parte, el cierre de una página Web a causa de un contenido no ético, no constituiría precisamente un problema para el/la propietario/a de la Web, ya que, gracias a las facilidades que brinda Internet, por un precio muy asequible y en un tiempo reducido, tienen la certeza de poder volver a abrir una página nueva en cualquier otro sitio.

En cuanto a los TCA en Internet, Guillermo Cánovas revela que “la apología de la anorexia o la bulimia no es un delito, así que estas páginas no pueden considerarse ilegales en España, como sí ocurre en Francia” (judicialmente no se pueden cerrar porque no cometen ningún delito); y, si bien, se han podido retirar muchas páginas, gracias a los acuerdos de colaboración con las principales empresas proveedoras de servicios de Internet, no es suficiente para eliminarlas, debido a que no se puede evitar que se vuelvan a abrir (Cánovas, en Fernández Lantigua, 3 de septiembre de 2011).

Actualmente, Internet llega a todo el mundo, lo que supone un aumento de la información, conocimiento y comunicación, mejorando de esta forma las capacidades del ser humano. Las nuevas tecnologías, los móviles, la red e Internet, a diferencia de los medios de comunicación tradicionales (prensa, televisión, cine), permiten a sus usuarios ser consumidores al mismo tiempo que productores de mensajes y creadores de nuevos lenguajes. Para Gracia et al. (2006: 176), Internet presenta las siguientes características: Crecimiento exponencial, omnipresencia, cambio constante de contenidos, irradiación

(barreras geográficas disipadas y distancias físicas relativas),

multilateralidad/centralidad, interactividad/unilateralidad (podemos ser autores de nuestros mensajes y responder a los contenidos de otros), desigualdad (privilegio de los países centrales), heterogeneidad, y desorientación (información masiva).

Internet ha supuesto una auténtica revolución en cuanto a escenarios, hábitos y contenidos en las relaciones interindividuales y sociales, volviéndose más popular por el aumento de la facilidad en su uso, disminución del coste y su habilidad para cruzar largas distancias (Mulveen & Hepworth, 2006).