relativa en términos de costos y beneficios de usar la empresa o el mercado en la transacción. La decisión de usar uno u otro depende de las características particulares de la transacción en términos de la po- sibilidad de establecer y defender el contrato en caso de disputa y de la facilidad para transferir los activos al país anfitrión.
Aunque el modelo inicial no habla de una determinada secuencia de etapas para la internacionalización, años después, Buckley y Casson (1998) propusieron diversas estrategias para las empresas. Estos au- tores identifican en su análisis tres estrategias principales que las em- presas siguen para su internalización: (1) inversión extranjera directa combinada con la adquisición de algunos activos en el país anfitrión; (2) inversión extranjera directa en conjunto con una distribución por medio de franquicias; y (3) licenciamiento de la producción y la distribución. La primera opción es la preferida cuando los costos de adquisición son bajos. Por otro lado, se opta por la segunda opción cuando los costos de transacción de los intermediarios son bajos y cuando la pérdida por la distribución vía franquicia es manejable. En este caso es conveniente evaluar la eventual contingencia creada por la potencial pérdida de control del canal de distribución a manos del intermediario o franqui- ciatario. Finalmente, la última opción es la seleccionada cuando son bajos los costos de transacción de licenciar una tecnología y adaptarla a las necesidades del país anfitrión. Para la selección de la estrategia, la empresa evalúa la conveniencia de utilizar ciertos canales de dis- tribución y de realizar la producción localmente. Con todo, la empresa replanteará su modo de internalización al cambiar las condiciones en el país anfitrión respecto a costos, finanzas, cultura, y mercado.
Paradigma ecléctico de producción internacional
El paradigma ecléctico propuesto por Dunning (1977) explica la inver- sión extranjera directa de la empresa en un país anfitrión, principal- mente con plantas de producción. Este modelo también se conoce como el Modelo OLI, por las siglas en inglés de propiedad (ownership), locali- zación (location), e internalización (internalization). Estos tres elemen- tos son identificados como especificas ventajas para la empresa que se internacionaliza.
El modelo combina ideas de economía internacional, teoría de la em- presa, y organización industrial para proponer que una empresa esta- blece una planta de producción en el extranjero cuando se puede be- neficiar de esas tres ventajas. La ventaja de propiedad se refiere a que la empresa controla específicos recursos que le permiten obtener un cierto monopolio junto con una ventaja competitiva sobre los competi-
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dores en el país anfitrión. Por su lado, la ventaja de localización se tiene cuando la empresa se beneficia de la ventaja comparativa que ofrece el país anfitrión en términos de acceso al mercado o acceso a particulares factores de producción. Finalmente, la ventaja de internalización, como resultado de las imperfecciones de los mercados, se da de modo que la empresa se beneficia de internalizar la transacción entre países en vez de utilizar al mercado o contratos para gobernar dicha transacción. Tiempo después y con nueva evidencia, Dunning (1 5) mismo modificó el modelo que antes propuso buscando explicar la internacionalización de la empresa mediante la adquisición de otras empresas y alianzas con empresas en el extranjero. Aunque explica bien los motivos y ventajas de las empresas en su internacionalización, al modelo le falta discutir mejor los métodos particulares para internacionalizarse.
Modelo de conocimientos y recursos
El modelo de conocimientos y recursos de Kogut y Zander (1992, 1993) propone que la empresa se convierte en una con operaciones en mas de un país, o multinacional, para beneficiarse de los conocimientos que ésta ha generado en su propio país de origen. Junto con esto, Bartlett y Goshal (1989) observan que el acceso a otras fuentes de conocimiento en el exterior también motiva la evolución de la empresa a otras in- dustrias. En este modelo, la empresa es un mecanismo que facilita, por un lado, la transferencia del conocimiento a otro país, y, por el otro, la creación de conocimiento nuevo.
Los conocimientos tácitos y complejos que ya tiene la empresa no se pueden generar o transferir fácilmente por realizar exclusivamente mercadeo internacional (i.e. exportación). Por lo tanto, la empresa se convierte en una multinacional debido a que no se pueden utilizar las transacciones de mercado para que el conocimiento sea primero trans- ferido y luego protegido en otros países.
Es más, una vez que la empresa se ha convertido en una multinacional puede utilizar la inversión inicial hecha en el país anfitrión para con- tinuar extendiéndose ahí mismo (Aharoni, 1966; Kogut, 1983; Chang, 1995). La empresa aprovecha el conocimiento original de su país de ori- gen para entrar a otro país en una industria que ya conoce; la operación de la empresa en ese país genera conocimientos adicionales que son aprovechados para incursionar en otras industrias. Así, después que la empresa ha realizado alguna inversión en el país anfitrión, la empresa puede seguir una secuencia de etapas relacionadas. Primeramente, el modelo propone que la empresa entra en otro país a operar en la in- dustria en la que se considera fuerte en su país de origen y en la que ya