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O TROS ASPECTOS RELACIONADOS 1 A MBIENTALES

Parte IV. ASPECTOS COMUNES A LAS CADENAS DE LANA Y CARNE.

IV.2. O TROS ASPECTOS RELACIONADOS 1 A MBIENTALES

El fenómeno conocido como "desertificación" en Patagonia, ha llevado a un agotamiento del recurso natural, es decir el pastizal natural, base de la explotación extensiva del ganado ovino.

Según Bertolani: "la desertificación es la extensión de las condiciones de desierto como resultado del impacto humano, en ecosistemas de regiones áridas, semiáridas y sub-húmedas (...) el no control del fenómeno provocaría no sólo un avance en las condiciones de desierto sino, y como consecuencia de ello, una menor productividad de los ecosistemas" (Bertolani, 1989).

En la meseta y la costa patagónica la vegetación típica es de estepa y semidesierto, rala y con mucho suelo descubierto compuesto por materiales gruesos y con bajo contenido de materia orgánica, las precipitaciones son sumamente escasas (entre 100 y 200 mm anuales) y los vientos, que soplan con orientación oeste este, constituyen un factor constante y de permanente acción sobre el suelo patagónico. Sobre este sustrato frágil, el sobrepastoreo continuo y la sobreexplotación de especies arbustivas han intensificado los procesos erosivos, dando como resultado una situación muy difícil de revertir, que se ha agudizado debido a la concurrencia de varios años con serias inclemencias climáticas sumada a la erupción de volcanes que cubrieron amplias extensiones con ceniza volcánica.

Si bien se han realizado algunos estudios sobre la composición y características de los pastizales, aún se desconoce en términos generales la producción de materia seca, especies preferidas por los ovinos, resistencia al pastoreo, capacidad de recuperación, conocimientos necesarios para fundamentar un manejo sustentable que involucre un sistema de pastoreo controlado que promueva la recuperación de extensas áreas de la Patagonia.

El deterioro de los pastizales se traduce en el aumento de la mortandad de madres, el menor peso de los corderos al nacimiento, mayor mortandad post-parto con una disminución de la señalada y descenso en la calidad y peso del vellón de lana.

Se pueden identificar factores estructurales que han favorecido el sobrepastoreo. La existencia de numerosas unidades productivas que se encuentran por debajo de los límites de sustentabilidad económica, la concurrencia de largos períodos de bajos precios de la lana en el mercado internacional que repercuten en la rentabilidad reforzando la baja capacidad de incorporación de tecnología y un manejo inadecuado de las pasturas naturales sin tiempos de descanso para su recuperación. Todos estos aspectos han conformado un círculo vicioso, donde se reproduce el modelo de sobrepastoreo, provocando la pérdida de especies forrajeras y suelo que dan como resultado nuevas bajas en la receptividad, hasta arribar a situaciones extremas, en especial luego de fenómenos climáticos o geológicos graves, donde se produce el abandono de establecimientos.

Esta situación es muy manifiesta en las provincias patagónicas, afectando gran parte de la superficie, en especial en los departamentos ubicados en la meseta central y sobre la costa, donde el clima se presenta más extremo. De esta forma se observa el abandono de numerosos establecimientos por ejemplo en el norte y este de la provincia de Santa Cruz, sectores de Chubut y Río Negro.

Por su parte, dentro de la cadena cárnica, la industria frigorífica produce importantes efluentes que pueden ser reutilizados con tecnologías fácilmente disponibles. En caso contrario, se consideran que estos efluentes verdes y rojos tienen un alto impacto ambiental. En el caso ovino en particular, existe una importante heterogeneidad en la aplicación de tecnologías y tratamientos, desde los sistemas más desarrollados con piletas decantadoras con separadores de sólidos y líquidos, hasta situaciones con escaso a nulo tratamiento de efluentes que traen aparejadas situaciones de contaminación de fuentes de agua cercanas.

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IV.2.2.I

NNOVACIÓN

Los principales factores que constituyen los estándares tecnológicos en la etapa primaria son la genética y las prácticas de manejo de la majada. La receptividad de los campos en la Patagonia varía según la zona, entre 0,75-1 ovejas por hectárea (cordillera, precordillera) y 0,15-0,30 (sur y meseta central). La sobreexplotación de los campos en la región patagónica, producto del mal manejo de los rebaños y la baja adopción de tecnologías disponibles, propició el inicio de un proceso de desertificación, con pérdida de suelos y de pastos. En términos generales, es bajo el grado de adopción de nuevas tecnologías. La modificación de las técnicas de manejo de las majadas implica un cambio cultural en la forma de trabajo de los productores. Un ejemplo de esto es la utilización de suplementación alimentaria estratégica (pre y posparto), que no está muy difundida entre los productores.

En cuanto a la lana, los estándares tecnológicos corresponden a la técnica de esquila, lavado, cardado y peinado. La calidad de la lana y el peso de los animales dependen de la raza y de factores ambientales. Sin embargo, la producción de lana es menos sensible al estado nutricional de los animales y el estado de los pastizales que en el caso de la de carne. Existen dos técnicas de esquilado claramente diferenciados: el método criollo o maneado y el método Tally Hi o desmaneado. El método criollo es la técnica más tradicional y antigua, donde el animal es atado (maneado) antes de comenzar a cortar el vellón. Terminado el corte se suelta la oveja para esquilar la barriga y hacer el desgarre. El método Tally Hi es una técnica posterior que realiza las operaciones de corte con el animal suelto, para lo cual se ubica al animal sentado y el esquilador opera desde atrás del mismo. Se comienza primero por la barriga y termina por la cabeza. Antes de realizar el esquilado hay que tomar una serie de cuidados. Por ejemplo se debe inspeccionar la calidad del vellón de la lana, observando en los cuartos posteriores, en la región costillar y en la paleta. Esto permite saber con qué material se va a encontrar el esquilador en el momento de realizar su trabajo. Así se determinará que un vellón es bueno cuando tiene ondulaciones y cuando presenta una buena cobertura de fibra. También es muy importante que el vellón esté totalmente seco en el momento de la esquila.

Respecto de las prácticas internacionales, desde 1915 en Australia se introdujeron en las principales cabañas de ovinos, los primeros equipos mecánicos de esquila. El desarrollo de esta tecnología vino impulsado por la necesidad de mayores producciones de esquila, pero no todos fueron beneficios, y a pesar de los adelantos introducidos en los equipos, como el peine alto (Cover Comb) o el peine de nieve (Snow Comb), hay sectores de la producción que prefieren la esquila a tijera manual respecto a la esquila mecánica. La tijera mecánica está compuesta por dos partes: peine y cortante. El peine va "peinando" las fibras para cortarlas pero rompiendo la estructura de la lana. El cortante, que roza con el peine necesita lubricación que se le da con un chorro de aceite al inicio de la esquila, pero a medida que se trabaja, se autolubrica con la grasitud de la lana.

Del cuadro se desprende que la Merino es productora de lana fina y de muy buena calidad. Tiene la particularidad de adaptarse a regiones con alimentación deficiente y climas fríos. Se utiliza para la fabricación de trajes y tejidos de punto de calidad. Su finura varía entre los 17 y 21 micrones. Su largo de mecha varía entre los 6 y 12 cm. En cuanto a la raza Corriedale, surge por el cruzamiento de ovejas Merino con carneros Lincoln. El objeto fue producir corderos de carne y al mismo tiempo, vellones de buen largo

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de mecha varía entre los 25 y 31 micrones, su largo de mecha varía entre los 12 y 15 cm. Se utiliza para la elaboración de tejidos, paños e hilados.

Dohne Merino

A partir del año 2005, en la estación experimental de Chubut del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), se han estado utilizando biotecnología con el objetivo de introducir una nueva raza de ovejas en Argentina, conocida como Dohne Merino. Ésta, proveniente de Australia, se caracteriza por ser doble propósito, ya que cuentan tanto con lana como carne de calidad, además de destacarse por tener alta adaptabilidad a distintas condiciones climáticas. Actualmente se utilizan diversos métodos reproductivos que impulsan y perfeccionan el proceso, al tiempo que realiza la absorción sobre hembras Merino con carneros Dohne. Dentro de las biotecnologías más utilizadas en reproducción ovina se destacan la inseminación artificial, la inseminación intrauterina, la crío preservación de semen y la producción y transferencia embrionaria. De esta forma, el uso de biotecnologías reproductivas viene a perfeccionar las características del ganado, impulsando así una mejor rentabilidad para cada productor y una mejora generalizada de la raza en la zona. Las técnicas que se mencionan se encuentran en pleno crecimiento en el sector ovino en la Patagonia.

En lo que respecta a la tecnología en la producción de carne, la genética está orientada a la selección de las razas con perfil doble propósito como Corriedale, RommeyMarsh, Lincoln y Criolla que a las netamente carniceras como por ejemplo Hampshire Down (MINCyT, 2012).

En los sistemas de producción convencionales patagónicos la cruza comienza en otoño con pariciones en primavera. Las tasas reproductivas, medidas como corderos al momento de la marcación o destete por oveja, dependen de la raza, las condiciones ambientales y la predación. Algunas adopciones de manejo como la esquila preparto podrían mejorar los parámetros productivos sin asumir mayores costos. Actualmente se aplica en un 40% de los ovinos de la Región Patagónica y ha demostrado, incrementos en la señalada de un 7 a 12% (INTA; 2015).

De las razas doble propósito que predominan en nuestro país, la Corriedale arroja mejores parámetros de productividad para el segmento de la carne ovina, respecto a la merino que tiende a ser una raza que busca mejores niveles de productividad en la lana.

En base al informe sobre Frigoríficos ovinos del MINCyT (2013), a continuación, se detallan los aspectos tecnológicos de la industrialización de la carne ovina que tienen eje en las instalaciones frigoríficas y exigencias de trazabilidad. Como se mencionó anteriormente, en nuestro país predominan las plantas de construcción que promedian los 60 años de antigüedad, con una fuerte heterogeneidad en cuanto al grado de incorporación tecnológica y a los procesos productivos, ampliándose la brecha entre los establecimientos que dedican toda su producción a la exportación y las que se dedican a producir para el mercado interno. Al interior de estas últimas existen disparidades entre los frigoríficos con habilitación provincial y nacional. Las principales heterogeneidades se ven reflejadas en: las técnicas de faena, materiales utilizados para la construcción de corrales y pisos; sistemas de ventilación; sistemas de noqueo (maza vs. aturdidores por electroarcosis); plantas con rieleras (manuales vs. automáticas); cuereadoras

Rasgo productivo Merino Corriedale

Corderos/oveja/año 0,6-0,8 0,7-0,9

Peso a los 4 meses (kg) 21-24 23-27

Peso adulto (kg) 40-50 50-60

Principales razas de la Patagonia

Rango habitual de productividad de carne ovina

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(rodillos o manual); capacidad instalada de frío (instrumentación para medición de temperatura en cámara, torres de enfriamiento y de condensación y sistema de control de temperatura a través un software); sistemas de frío (gas freón vs amoníaco) y cámaras frigoríficas para oreo (algunas están automatizadas); salas de desposte (salas con control de temperatura al momento del despotado) y técnicas de envasado (envases al vacío que permiten mayor tiempo de mantenimiento en góndola). En lo que respecta al tratamiento de efluentes, en los casos de frigoríficos con mayor nivel de incorporación tecnológica, se implementan piletas de decantación que separa residuos sólidos de líquidos.

Cabe destacar que la falta de estandarización del producto (animales de distinto peso y tamaño) dificulta la robotización de la faena o el desposte, aunque con incorporación de tecnología y mejora en los procesos se podría aliviar la cantidad y tipo de trabajo de un operario. En cuanto a la logística, el sector presenta inconvenientes en lo que respecta a la refrigeración en los traslados. En muchos casos se pagan servicios de frío por no contar con depósitos con cámaras de frío.

Las heterogeneidades a nivel local se extienden respecto de las prácticas internacionales. La producción ovina argentina se encuentra retrasada en relación a las mejores prácticas llevadas a cabo por países como Australia, Nueva Zelanda, Inglaterra o incluso Chile, Uruguay y Brasil.

Investigación

Según datos del SICyTAR, MinCyT actualmente nuestro país cuenta con 79 investigadores y tecnólogos dedicados a la cadena de valor ovina, donde el 70% aproximadamente cuenta con un nivel de capacitación de posgrado, maestría, doctorado y posdoctorado. La mayor concentración de investigadores se encuentra en Buenos Aires y CABA, aunque también se destaca la provincia de La Pampa. Las áreas de investigación más trabajadas son: carne y lana ovina, temas de alimentación de animales, genética y mejoras en procesos productivos.

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