• No se han encontrado resultados

Índice de figuras

0. PRÓLOGO : UN CAMBIO EXISTENCIAL

3.3. Objetivos de la investigación

157

Diseño de la investigación

• Conocer la trayectoria profesional de Woody Allen y su vinculación a las localizaciones de rodaje.

Asimismo, la metodología de análisis, que se detallará a continuación, determina una serie de fines prácticos enfocados a la formalización de herramientas de trabajo para el investigador audiovisual. De modo que se pretende:

• Crear un modelo de análisis propio para el estudio espacial de las narraciones audiovisual. • Determinar la importancia de la escenografía

en la contextualización cinematográfica.

• Estudiar la composición discursiva del relato audiovisual y sus diferentes usos.

Por último, este trabajo lleva tras de sí una serie de intereses personales que motivan la realización del mismo:

• Desentrañar cómo afecta la ocupación de un lugar en la personalidad del individuo.

• Analizar el cine como herramienta de comunicación persuasiva en torno a un núcleo urbano determinado.

• Comprobar la influencia del cine en el mercado turístico y viceversa.

• Estudiar cómo se crean conceptos urbanos a través de la cinematografía.

• Comprobar la sustancialidad del elemento espacial en la narración audiovisual.

158

La red urbana de Woody Allen

Las preguntas de investigación y los objetivos nos sirven de guía a la hora de abordar la investigación. A la vez, la documentación previa nos ha facilitado la formulación de una hipótesis general lo suficientemente amplia como para dar respuesta a lo que nos hemos propuesto. En esta hipótesis principal defendemos que:

• La ciudad en la filmografía de Woody Allen se configura como un relato en sí misma.

Se estudiarán, por tanto, todos los aspectos que conforman el espacio narrativo para comprobar si la ciudad, como tal, tiene una preponderancia sobre el resto de elementos del relato y cómo es la

interacción entre ellos. El fin de este análisis, además de comprobar esta hipótesis, es descifrar los códigos que esconde el espacio como generador de entornos de convivencia en el universo diegético.

Asimismo, nos surgen otras hipótesis particulares que resultan interesantes para matizar el estudio. Éstas son:

• Cada ciudad filmada tiene una identidad propia que orienta su discurso.

• La ciudad condiciona la conducta, personalidad y/o acciones de los personajes que la habitan. • El relato ciudad vierte al imaginario cultural un

significado y sentido propios.

3.4. Hipótesis

159

Diseño de la investigación

3.5. Metodología

Una de las principales herramientas y más sólidas de las que dispone el investigador audiovisual es, a pesar de las controversias que despierta por parte de un sector de la comunidad científica, el análisis fílmico. La problemática de este método radica en que los resultados puedan ser constituidos en base a apreciaciones personales, gustos o presiones del mercado cinematográfico. Aumont y Marie (1990) dedican un capítulo de su obra a diferenciar la figura del crítico y la del analista y determinan que “el crítico informa y ofrece un juicio de apreciación, mientras que el analista debe producir conocimiento” (1990, p. 22). Desde esta perspectiva y habiendo decidido utilizar esta metodología para llevar a cabo la investigación empírica, por considerarse la más

adecuada a los objetivos inicialmente marcados, se inicia este proyecto con la visión madura del analista o investigador que, omitiendo los juicios de valor, “está obligado a describir mínimamente su objeto de estudio, a descomponer los elementos pertinentes de la obra, a hacer intervenir el mayor número posible de aspectos en su comentario y a ofrecer, por medio de todo esto, una interpretación” (1990, p. 22). Asimismo, con el fin de garantizar el rigor y la validez de los resultados, determinaremos el objeto de estudio por una serie de criterios objetivables y de pertinencia al estudio que se desea realizar.

Pero, antes de comenzar el análisis, es preciso concretar los fundamentos que lo consolidan, lo justifican y que responden a ciertas cuestiones

160

La red urbana de Woody Allen

sobre su validez. Por tanto, nos preguntamos, en este punto, qué es el análisis fílmico, cómo se usa, qué modalidades presenta y cómo puede sernos útil para el desarrollo de esta tesis doctoral. Una vez aclaradas estas premisas será posible plantear un modelo de análisis propio, aplicable a la muestra de largometrajes previamente seleccionada y que se detallará más adelante, con el que poder extraer conclusiones válidas que respondan a los objetivos y a las hipótesis planteadas.

Aumont y Marie (1990, p. 46), ponen de manifiesto que si lo que se pretende es que el análisis sea un discurso riguroso y bien fundamentado, debe poseer unos principios, a ser posible, unos principios científicos. No obstante, por la propia naturaleza de las ciencias sociales, en la que se enmarca la investigación cinematográfica, es casi imposible

universalizar los principios científicos que incumben a los diferentes objetos de estudio debido a que, éstos son singulares por sí mismos; es decir, no hay ningún método de análisis único que pueda aplicarse a todos los filmes. Por tanto, nos encontramos ante un campo de diversas opciones, ya que hay tantos modelos de análisis como películas filmadas y la selección de uno de ellos sólo depende de lo que se desee extraer del film en cuestión. Pero sea cual sea el método elegido, el objetivo siempre debe ser el mismo: la comprensión de la construcción plena del relato audiovisual.

El fin último, por consiguiente, alberga un interés especial para el analista y éste es meramente subjetivo. Se puede tratar de un mero deseo de clarificación del lenguaje cinematográfico, o bien, del sentimiento de placer que se experimenta ante la

161

Diseño de la investigación

comprensión de las obras cinematográficas (Aumont y Marie, 1990, p. 18). Por lo que, detrás de todos los criterios objetivables que hay detrás de una investigación, se esconde siempre una predilección personal que es la que la impele. González Requena (1995) arguye que una metodología de análisis exige comenzar por el hecho subjetivo que despierta el interés del lector, a lo que denomina punto de ignición. Pero la búsqueda de este placer no debe verse desbocada por parte del analista, pues es la capacidad de realizar un ejercicio de distanciación ante la obra, lo que diferencia su trabajo al del crítico cinematográfico. Mientras que el crítico se deja llevar por la ensoñación y se aproxima al texto mediante un proceso de identificación, el analista o investigador debe anteponer una barrera que le permita discernir y desentramar los entresijos que encierra el texto.

Doblemente complicada es, pues, su labor, ya que debe controlar su empatía en pro de la investigación sin dejar de sentir atracción por su objeto de estudio. Sánchez Noriega (2002, p. 59) habla de la necesidad de “calibrar la distancia de la mirada” mientras que Casetti y di Chio proponen una distancia óptima en la que debe posicionarse el analista: “aquella que permite una investigación crítica, y a la vez no excluye una investigación apasionada” (1991, p. 20).

La propia singularidad que acecha al análisis cinematográfico y la diversidad de modelos existentes provoca cierto alejamiento entre el análisis y la teoría del cine78, aunque, obviamente,

aquel bebe de ésta, puesto que “siempre se habla desde una determinada concepción del mundo y del 78 Aumont y Marie defienden que tampoco existe una teoría unificada del cine (1990, p. 22).

162

La red urbana de Woody Allen

discurso” (Carmona, 2005, p. 58). Ambos son, pues, consustanciales entre sí y, es más, cada modelo particular de análisis pretende constituirse como un referente general –o como teoría. Del mismo modo, la idea de un análisis completamente singular debe tomarse con precaución, pues pone en peligro la validez, credibilidad, objetividad y extrapolación del análisis. De modo que el interés concreto del investigador otorga unos objetivos iniciales a la investigación a la vez que orienta, en cierta medida, el análisis; aunque éste debe regirse por “la puntualidad y la objetividad de las verificaciones” (Casetti y di Chio, 1991, p. 26). Para evitar la arbitrariedad del investigador, deben seguirse ciertos parámetros a la hora de determinar la metodología de análisis. Éstos son cruciales a la hora de iniciar una investigación, pues el ejercicio analítico se apoya, en gran medida,

en la interpretación del texto. En palabras de Aumont y Marie (1990, p. 25) “el buen análisis sería aquel que no duda en utilizar esta facultad interpretativa, aunque manteniéndola en un marco tan estrictamente verificable como sea posible”. Con el fin de garantizar los resultados del análisis y evitar el exceso de subjetividad en la interpretación de los datos, se debe estipular una serie de criterios de validación. En las respectivas obras de Aumont y Marie y de Casetti y di Chio se hace referencia a los mismos.

Aumont y Marie (1990, pp. 265-273), por su parte, defienden que para cerciorar la validez de una metodología, el analista debe preguntarse si ha aplicado el método correctamente durante el proceso completo y si éste es susceptible en sí mismo de justificación y legitimación. En otras palabras,

163

Diseño de la investigación

hablan de la existencia de unos criterios de validez internos y unos externos. La verificabilidad interna de un análisis va a depender siempre del método adoptado, que debe ser coherente, flexible, ausente de contradicciones y debe responder a las preguntas iniciales de la investigación. Por otra parte, la externa consiste en establecer si los resultados obtenidos pueden generalizarse, para lo que aconsejan la comparación de los resultados del análisis con otros que hayan recurrido al mismo método. Pero este proceso es altamente complejo en la práctica y, aunque hay que tenerlo en cuenta a la hora de la elección de una metodología, también aconsejan otras formas de verificar los criterios externos como, por ejemplo, “examinar los resultados que ha obtenido (el método) en sus otras aplicaciones, así como apreciar la extensión y la precisión de las conclusiones que

se puedan esperar de él” (Aumont y Marie, 1990, p. 269). A pesar de que, en lo que corresponde al análisis fílmico, aún no existen sistematizaciones concretas que permitan elaborar formularios universales de verificación, en la investigación que se va a llevar a cabo, según estos criterios, se podrá evaluar el método de análisis debido a que éste se utilizará para estudiar una muestra representativa de largometrajes de la filmografía del director Woody Allen. De modo que los resultados de cada análisis particular podrán cotejarse entre sí para dar lugar a una generalidad que dé respuestas sólidas al global de la investigación.

Por otra parte, Casetti y Di Chio (1991, pp. 59- 62) hacen referencia a tres características que debe poseer un análisis para considerarse válido: