SEGUNDA PARTE
CAPÍTULO 3. ANÁLISIS Y CONSTRUCCIÓN DEL OBJETO DE LA POLÉMICA
3.1 El objeto de la polémica en las redes sociales online
En el marco del recorte temporal establecido en esta investigación, el objeto de la polémica emerge en las denominadas redes sociales online antes de ocupar un lugar en las noticias de los periódicos digitales seleccionados. Es decir, tuvo estado público y difusión primero en Facebook y Twitter y en algunos sitios de noticias y blogs y posteriormente aparecieron artículos en los periódicos digitales que conforman el corpus de análisis1.
El estudio del objeto de la polémica en las redes sociales online será organizado, tanto con fines expositivos como analíticos, cronológicamente. Es decir que, el referente empírico, será dividido en los tres períodos -Emergencia, Estabilización y Declive de la EPV- y, sobre la base de esta división, se realizará una nueva subdivisión diaria con la finalidad de identificar intensidades, tensiones y densidades en la construcción del objeto de la polémica.
¿Por qué incluir las redes sociales online en la EPV?
En la actualidad el conjunto de innovaciones en formatos narrativos y consumos simbólicos que se producen en y para Internet constituyen un mercado que no para de crecer. Este mercado
18 En el periódico digital Clarín hay sólo 4 artículos durante el período 1 y hay que esperar hasta el período 2 para que La Nación comience a publicar sobre lo que sucedía en Famatina
alberga -a veces con fronteras difusas- tanto a la industria del entretenimiento como a la de la información y, contrariamente a lo que expresa Francisco Vacas (2010), no contraponemos la supuesta caída de los Mass Media con el auge de los Personal Media, sino que consideramos que la convergencia2 es el factor tecnocultural que está haciendo posible el reacomodamiento de las
industrias del entretenimiento y la información.
Además, cada día existen más plataformas de conexión, también denominadas redes sociales, y a diario el número de usuarios se incrementa y la funcionalidad -en términos de servicios ofrecidos- también aumenta. Lo que nos lleva a pensar que no sólo cada día que pasa estamos más conectados a la red -también aumenta la cantidad de dispositivos conectados a la red-, sino que la conexión en red deja de ser una cuestión que puede reducirse a estar online o estar offline. Lo que estamos presenciando es un modo de habitar la red, una red que deja de ser un mundo virtual, para convertirse en un espacio social, un espacio donde estar con otros, un espacio donde la EPV puede encontrar bases sólidas para crecer.
Este “habitar” la red nos lleva a recuperar una duda que José Van Dijck pone sobre la “supuesta” igualdad y equidad de los medios conectivos:
Las tempranas expectativas de que la tecnología web 2.0 diera lugar a una socialidad en plataformas signada por la equidad entre los usuarios y un acceso igualitario resultaron utópicas. (…) Para todas estas plataformas algunos de sus usuarios son más iguales que otros, debido al sistema jerárquico inscripto en el diseño de sus interfaces (2016 :257).
Estudiamos a las redes sociales online desde un abordaje que comprende que su existencia ha modificado la nuestra y que, complementariamente, ellas no dejan de cambiar a medida que los usuarios se van apropiando de ellas. También entendemos que, a pesar de que son las interacciones las que dan vida y materialidad a las redes sociales, estas son reducidas a meros datos, datos que son reconvertidos en valor informacional a través de prácticas como la minería de datos y el Big Data. Asimismo reconocemos a estas redes no sólo como una plataforma de expresión creativa y de participación personal, sino también como una herramienta de promoción personal donde la línea
19 “La convergencia es la mutua remedación de al menos tres importantes tecnologías -teléfono, televisión y ordenador- cada una de las cuales es un híbrido de prácticas técnicas, sociales y económicas,que ofrece su propio camino hacia la inmediatez. De esta forma la web remeda la historia de los medios; en ella encontramos desde huellas del telégrafo, una tecnología que utilizaba un sistema binario -el código Morse- para transmitir
información en una red de nodos a lo largo y ancho del territorio, hasta el correo tradicional,pasando por los lenguajes audiovisuales, el teléfono, los diarios, las enciclopedias” (Scolari; 2008:107)
que divide a la expresión personal de la publicidad -el caso paradigmático es Instagram- corre el riesgo de devenir en la mercantilización de la identidad. En simultáneo, las empresas, en el caso que nos compete a nosotros, las empresas periodísticas, también están intensificando su participación en las redes sociales online, buscando acercarse a las audiencias a través de distintas estrategias pero sin perder su lógica broadcasting.
La socialidad online necesita de la existencia de influyentes y de seguidores, de personalidades y admiradores, de creadores y consumidores, de profesionales y amateurs, de editores y lectores (Van Dijck, 2016:258).
1.Twitter
Twitter es un servicio de microblogging3 que permite publicar mensajes llamados tweets que se visibilizan en la página principal de cada usuario4 y en el timeline de los usuarios que lo siguen. Los tuiteros –denominación en español que recomienda Fundeu5 para los usuarios de Twitter– pueden suscribirse al contenido que genere otro usuario “siguiéndolo”.
No sólo personas físicas tienen cuenta, también los medios de comunicación tradicionales (leáse diarios, revistas, canales de televisión y radios) han obtenido cuentas de Twitter para difundir sus contenidos en esa red social online con intenciones de ampliar su audiencia.
Respecto de la privacidad se puede asegurar que, en términos de posibilidades, cualquier usuario puede interactuar con otro usuario salvo excepciones restrictivas que lo limitan. Entre las formas de interacción podemos encontrar las menciones que abren el espacio para una instancia dialógica pública; los retuits (RT) -reenvío del mensaje de un tercero-; los favoritos6 -que señaliza a
un tuit- y los mensajes directos que remiten a una instancia privada de interacción.
20 Es una plataforma que permite que sus usuarios envíen y publiquen mensajes breves, generalmente sólo de texto, aunque se pueden agregar imágenes, videos nativos o insertarlos a través de un hipervínculo.
21 Esta denominación responde a que Twitter, en tanto que artefacto tecnológico y cultural, no define su materialidad hasta que no es usado y son estos mismos usuarios los que pueden llevan a estabilizar usos y representaciones del artefacto y los que pueden generar nuevas representaciones y nuevos usos.
22 “Tuitero/a, tuitear, tuiteo y retuiteo son las formas recomendadas en español para las actividades relacionadas con la red social Twitter. En inglés, el verbo que se emplea para la acción de escribir un texto en Twitter es to tweet, y para reenviar lo que ha publicado otra persona, to retweet; ambas formas pueden adaptarse al español como tuitear y retuitear”. (http://www.fundeu.es/recomendacion/tuitero-tuitear-tuiteo-y-retuiteo-terminos-en- espanol-712)
23 El 3 de noviembre de 2015 Twitter cambió la estrella, la señalización de los tweets como favoritos, para señalizarlos con un corazón y llamarlos likes o Me Gusta al estilo de redes sociales online como Facebook, Vine, Instagram, YouTube y Vimeo (https://blog.twitter.com/es/2015/corazones-en-twitter-0). Reconocer este cambio es parte de la descripción de la constante mutación en las interfaces de las redes sociales online, sin embargo no es pertinente para nuestra investigación porque ocurrió en un período por fuera del recorte del referente empírico.
Twitter tiene una estructura asimétrica; si la cuenta es pública, no es necesario que un usuario nos autorice a leer lo que publica -como pasa en Facebook- pero tampoco está obligado a seguirnos (…) Es posible tener una cuenta privada, donde los mensajes no son públicos, y sólo son leídos por aquellos que autorizamos. Pero una minoría opta por esta variante, y la gran mayoría de las cuentas de Twitter son públicas (Gobbi, 2010:5).
Crear una cuenta de Twitter requiere de un correo electrónico y de la definición de un nombre de usuario único. Cada usuario puede personalizar su cuenta de Twitter y rastrear información por temas, intereses y usuarios. Los usuarios también pueden personalizar su información colocando una foto de perfil (ávatar), una imagen de portada y una breve biografía de 160 caracteres.
Twitter funciona a través de una interfaz web que se puede ejecutar sin mayores diferencias en navegadores como Chrome, Mozilla Firefox, Opera o Internet Explorer entre otros y también mediante aplicaciones nativas que funcionan en distintos sistemas operativos en los dispositivos móviles que hoy pueden adquirirse en el mercado (iOS, Android, Windows, RIM). Más allá de diferencias visuales en la distintas interfaces móviles, en esta investigación nos detenemos en la interfaz web porque permite ver, sustancialmente, lo que ve el mayor número de usuarios.
Por otra parte, hay que remarcar que desde su puesta en servicio hasta la actualidad Twitter ha ido incorporando nuevas funcionalidades y renovando estéticamente la interfaz, lo que nos lleva a afirmar que, en el momento en que se hizo el recorte, el tiempo en que se escribió esta tesis y el momento de la lectura existan cambios y desplazamientos de los que no se llegue a dar cuenta debido a que como sucedieron post abordaje del referente empírico, no inciden en los resultados de la investigación.
En la interfaz web (Figura 3.1) se pueden ver cuatro pestañas Inicio, Notificaciones, Mensajes, #Descubre. Debajo puede verse el nombre de usuario, el avatar, la cantidad de tweets, el número de usuarios seguidos y el número de seguidores. En el centro de la pantalla está el timeline donde se ve la actividad de los usuarios seguidos: tweets, RT y respuestas. Debajo de los datos personales se pueden ver las tendencias y en la parte derecha cuentas recomendadas por Twitter. Estas recomendaciones pueden estar dadas por temáticas, ubicación geográfica y por el comportamiento de otros usuarios.
En la pestaña Notificaciones aparecen las interacciones con otros usuarios, interacciones que pueden ser del tenor de un ReTweet, una mención en base a una respuesta, un comentario o que un tweet publicado por el usuario haya sido marcado como favorito. Un ReTweet es una republicación
del tweet de otra persona que aparecerá en la cronología del usuario que ejecuta esta acción y será visible para todos sus seguidores. Marcar un tweet como favorito es otra forma de interactuar que tiene el usuario que lee un Tweet y que le anuncia al usuario emisor que leyó su publicación.
En esta investigación se concibe tanto a los RTs como los Favoritos (desde ahora FAVs) desde la óptica que remite a la interactividad comunicativa trabajada por Alejandro Rost (2014b) y al tipo de práctica que tienen lugar en los espacios de intervención que Natalia Raimondo Anselmino ve en los periódicos digitales. La particularidad de Twitter es que el RT reproduce un tweet, lo que equivaldría a una cita textual sin ningún agregado discursivo7. Por ende lo que escapa a nuestro conocimiento es el sentido que toma ese ReTweet (Ver Figura 3.2), al menos sin indagar en el contexto en el que el RT se despliega, es decir, analizar la biografía del usuario, el tenor de los RTs que realiza, los comentarios y/o que agrega a los RTs que ejecuta.
24 El pasado 7 de abril de 2015 Twitter incorporó una modificación en la política de Retweets y ahora permite hacer un RT como se lo describió o permite citarlo permitiendo agregar 116 caracteres más que pueden sumar alguna consideración sobre el sentido del ReTweet.(https://support.twitter.com/articles/20170061)
Una mención es cualquier actualización de Twitter que contenga el nombre de un determinado usuario (@usuario) en el cuerpo del tweet. Las respuestas a tweets publicados en donde se nombra a ese usuario también se denominan menciones y se puede afirmar que ambas consolidan espacios dialógicos y conversacionales en Twitter (Ver Figura 3.3).
La interactividad en Twitter está vinculada a los procesos de interactividad comunicativa (Rost, 2006). Vale aclarar que la posibilidad de hacer ReTweet o de marcar como favorito un tweet aunque no construye discursivamente el objeto de la polémica o alguno de sus elementos, si deja una huella pública en el alcance y la difusión de ese tweet.
En este sentido, la interactividad comunicativa encuentra un punto de contacto con los espacios de intervención (Raimondo Anselmino, 2014). Punto de contacto que, a su vez, si se considera que el ReTweet reenvía un tweet ya publicado con anterioridad por otro usuario, si bien no realiza una intervención discursiva, si reproduce una ya realizada, lo que implica que se posicione a los espacios de intervención en el mismo ámbito que la interactividad comunicativa.
En la pestaña Descubre se muestra el contenido de Twitter de forma personalizada; en base a las personas que el usuario sigue y los temas y la actividad que estos usuarios tienen.
En la fila superior hay un espacio designado a las búsquedas que tiene una lupa pequeña, en ese espacio se puede buscar por usuarios, temáticas, hashtags, tweets actuales, tweets viejos. Incluso si los resultados de esa búsqueda -que quedara guardada- no son suficientes, Twitter tiene una búsqueda avanzada (https://twitter.com/search-advanced) que nos permite utilizar datos más específicos (Ver Figura 3.4).
Gran parte de nuestro trabajo de campo en Twitter se valió de esta herramienta de búsqueda con la finalidad de filtrar la actividad por usuario, fecha, hashtag y palabra clave. Esta herramienta de filtrado también permitió buscar instancias dialógicas entre distintos usuarios.
En el lugar donde antes estaba la pestaña cuenta -que en la actualidad sólo se ve la foto- se puede acceder a la información del usuario: el avatar, la foto de encabezado, el nombre de usuario, la biografía, la cronología dividida en Tweets; ReTweets y respuestas, la cantidad de tweets, fotos/videos, siguiendo, seguidores, favoritos. Asimismo se puede agregar que la interactividad
comunicativa toma forma en el espacio de participación que establece Twitter, que son los 140 caracteres que habilita para realizar publicaciones (Figura 3.5), las respuestas a tweets publicados, que ofrece un poco menos de 140 caracteres debido al espacio que ocupa el nombre el usuario mencionado y el ReTweet con cita ya explicado en la nota al pie 5.