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objeto y función del filosofar latinoamericano

no todas las épocas históricas ni las distintas regiones en que se ha desarrollado el saber filosófico han sido propicias para que aflore el problema de su objeto y función. Tampoco la atención otorgada a ambas cuestiones ha sido siempre similar. en los albores de la filosofía, en la antigüedad, hubo más interés por el objeto (¿por qué?)13 en tanto

que la función (¿para qué?) se subordinó a las respuestas ofrecidas a la primera cuestión14. los momentos de mayores convulsiones sociales

propician el incremento de las preocupaciones por estos problemas15;

por eso en la ilustración estuvieron más presentes que en la escolásti- ca16. en el pensamiento latinoamericano de los dos últimos siglos han

tenido mayor atención tales preocupaciones, no solo por las transfor-

10. Véase: a. Guy, Panorama de la philosophie ibero-americane du XVI siecle a noos jours, Genova, Patiño, 1989.

11. Véase: P. Guadarrama, “Zur Frage der originalitat der lateinamerikanische Philosophie”, deutsche Zeitschrift fur Philosophie (Berlin), no. 9; P. Guadarrama,

Valoraciones sobre el pensamiento filosófico cubano y latinoamericano, la Habana, editora

política. 1985.

12. Véase: s. Castro-Gómez, Crítica de la razón latinoamericana, Barcelona, Puvill libros, 1996.

13. Véase: r. Mondolfo, El pensamiento antiguo, la Habana, editorial Ciencias sociales, 1978.

14. Véase: P. Guadarrama, “Por qué y para que filosofar en américa latina”, Memorias

del Congreso Internacional Extraordinario de Filosofía. (Colectivo de autores), argentina,

universidad nacional de Córdoba, 1987.

15. Véase: a. dessau y otros, Politische-ideologishe stromungen in lateinamerika, Berlin, akademie Verlag, 1987.

16. Véase: G. Marquínez argote, Mauricio Beuchot y otros, La filosofía en América colonial

maciones sociales que se han operado y las consecuentes demandas ideológicas, sino también por las aceleraciones en la ciencia y la técnica, con sus implicaciones sobre la vida espiritual.

independientemente del pluralismo de corrientes y tendencias que se aprecian en el ámbito filosófico latinoamericano17, se observan tres

actitudes respecto a esta singular cuestión:

una cierta postura hermenéutica o exegética -que a veces se confun- de con la investigación filológica-, caracterizada por concebir el objeto del filosofar como una preocupación nece sariamente universal e inhe- rente a todo pensador sobre la esencia del mundo, el lugar del hombre en él y las formas de interpre tarlos y expresarlos, como se observa en la corriente analítica18, etc. en cuanto a la función, se considera que

sirve para satisfa cer la sed constante de la sabiduría humana. otorga también importancia a la función educativa y humanística que desem- peña la filosofía, pero en sentido general se circunscribe a destacar su mérito en el plano del enriquecimiento espiritual del hombre, exclusi- vamente. los seguidores de esta tendencia, gene ralmente, sostienen un idealismo contemplativo y un universalismo abstracto, extrapolador de la filosofía a las más sutiles trascendencias. Tratan de limitar el objeto de la filosofía a cuestiones que han sido planteadas desde la antigüedad hasta nuestros días, más allá de su circunstancialidad o vínculo con la realidad social en que se desenvuelve el filósofo.

otra tendencia que se aprecia es la llamada corriente de la “filoso- fía latinoamericana”; a diferencia de la anterior, se preocupa más por el sujeto que elabora la filosofía, por el terreno de donde parten sus reflexiones y por la efectividad que puedan tener sus ideas en el ám- bito de esta región. en este grupo se observan un intento por superar el academicismo y un mayor compro miso ideológico de identificación con los intereses populares. una de sus elaboraciones más definidas es la “filosofía de la liberación”19. el objeto de la filosofía ha sido reducido

en ocasiones a los problemas concretos del llamado ser latinoameri-

cano, inadecuadamente comprendido, a su juicio, por las ontologías eu-

ropeas. la función del filosofar se orienta a la búsqueda de alternativas que mejoren las condiciones de vida de los pueblos latinoamericanos, dignifiquen su cultura y contribuyan a su emancipación. las pretensio- nes de tales funciones no se circuns criben a esta región, sino a todos los pueblos marginados del orbe, de ahí su proyección humanista20. aun

17. Véase: r. Fornet-Betancourt, Estudio de filosofía latinoamericana, México, unaM, 1992. 18. Véase: J. Gracia, eduardo rabosi y otros, El análisis filosófico en América Latina, México, Fondo de Cultura económica, 1985

19. Véase: e. dussel, Historia de la filosofía y filosofía de la liberación, Bogotá, editorial nueva américa, 1994.

cuando hayan sido acertadas sus críticas al eurocen trismo, al universa- lismo abstracto y a la reflexión filosófica “desideologizada”, en algunos momentos se apreció cierto regiona lismo y enfoques unilaterales, ya superados, que atentaban contra la búsqueda de la esencia universal concreta de la filosofía.

la tercera postura ha intentado -lo cual no significa que siempre lo haya logrado- desde una perspectiva dialéctico-materialista revelar el contenido universal de todo objeto del filosofar, independientemente de las formas particulares o singulares que necesariamente presuponen su búsqueda histórica mente situada21. esta concepción presupone que

la reflexión filosó fica no constituye un privilegio de algunos pueblos, sino que puede aparecer siempre que existan las condiciones de des- arrollo intelectual y socioeconómico que la favorezcan.

la universalidad del saber filosófico se expresa fenoménica mente a través de innumerables manifestaciones de generación en generación; de pueblo a pueblo describe una trayectoria finalmente progresiva a pesar de sus retrocesos parciales y muestra la posible confluencia teó- rica sobre múltiples problemas, independientemente de la tradición filosófica de la cual se proceda22. este factor motiva el cuestionamien-

to del irracional pluralismo proliferador de nuevos “ismos” filosóficos que no tomen en consideración, sin temor a eclecticismos, la posibili- dad integradora del saber filosófico.

originalidad y autenticidad en el pensamiento