PARTE 1 LA EDUCACIÓN FÍSICA A LA LUZ DE LA ETNOMOTRICIDAD
3.2. Una etnomotricidad en Meliana
3.2.1. Una observación no participante
Con los permisos conseguidos comienza la tarea en los ámbitos seleccionados de Meliana. La observación es uno de los procedimientos utilizados más importantes que utilizamos, acción básica en toda etnografía y que es utilizada desde que el antropólogo Franz Boas se adentrara en la tribu canadiense kwakiutl ya en 1886. La observación que se lleva a cabo es ante todo no participante ya que permanecemos en una situación externa a las prácticas lúdicas, mirando su realización desde un lateral del gimnasio, del patio o de las canchas deportivas. Este grado de participación se debe al ámbito y público elegidos. Se tratan de instituciones educativas que acogen a niños y niñas de entre cinco y doce años y en ellos puede ser complicado acceder si no es para contribuir en su formación. Como dice Rodríguez (2007) el contacto directo con los niños no es siempre posible para los investigadores “pues está condicionado a la petición de permisos a la autoridad indicada (…) en virtud de un sistema de protección sobre la población infantil anclado, así mismo, a un eje generacional” (p. 76). Aún así el grado de no participación varía en cada ámbito en función de sus características y de la evolución de la estancia investigadora. En las sesiones de educación física escolar, en los ensayos de danzas y en los entrenamientos de pelota el profesorado nos permite estar dentro de los lugares de práctica. Esto posibilita interaccionar alguna vez con el alumnado, con los padres y madres o con el profesorado, aunque siempre desde una perspectiva externa a la actividad. En cambio, en los entrenamientos de fútbol y de baloncesto se permanece fuera de las canchas. Los jugadores y los entrenadores se centran en los ejercicios y la observación se produce desde una distancia recomendable aceptada por todos de manera implícita.
CAPÍTULO 3: METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN
Para poder observar los distintos ámbitos y edades escogidas se organiza la observación de manera que sea posible ver una vez por semana al menos a cada grupo de edad.
A la educación física escolar del colegio Mediterrani acuden 134 niños de educación primaria, habiendo una clase por curso. Se asiste a un total de 80 sesiones cada una de las cuales dura una hora. Esa cantidad de sesiones supone el 19% aproximadamente de las totales que se realizan durante el curso. Corresponden a 29 sesiones de primer ciclo de primaria, a 33 del segundo y a 18 del tercero. La diferencia en la observación entre unos ciclos y otros se debe a la organización del calendario escolar y a nuestra disponibilidad. Así mismo se observan otros acontecimientos de la escuela para tener conocimiento de una realidad más global como son los recreos o las actividades que forman parte del Plan General Anual. Estas son complementarias al currículo, se llevan a cabo de manera puntual y son propuestas tanto por el profesor de educación física como por el claustro escolar. Se acude concretamente a la excursión de final de curso a un parque natural y a tres campeonatos de colpbol4.
En lo que respecta a la oferta extraescolar municipal, la forman las escuelas de pelota valenciana, danzas tradicionales, baloncesto y fútbol. Cada una posee diversos grupos divididos por categorías de edad que además tienden a acoger público diferenciado en cuanto al sexo. Se estructura la observación para poder mostrar todo el bagaje de edad de la educación primaria y las actividades en cuanto al sexo de los participantes. En lo que respecta a la escuela de danzas, se acude al único grupo cuya edad corresponde a la edad de educación primaria, de 5 a 10 años, y que está formado exclusivamente por 14 chicas. El cuanto a la escuela de baloncesto, acoge más público femenino que ninguna otra actividad y son más los grupos en los que chicos y chicas están separados que juntos en un mismo equipo. Por esta razón se elige al
4 El colpbol es un juego deportivo cuya práctica y enseñanza están ampliamente difundidas en la educación física de la Comunitat Valenciana. Es un duelo por equipos, obligatoriamente mixtos, que compiten para introducir una pelota en la portería contraria mediante golpes con la palma de la mano, siendo sólo posible un golpe seguido por jugador. Una descripción más detallada del
único equipo de edad primaria compuesto por chicas, el alevín, de 12 jugadoras con edad de entre 10 y 12 años. En cuanto a la escuela de pelota valenciana se selecciona al grupo masculino que acoge a 10 niños de entre 8 y 10 años ya que la siguiente categoría que existe en el pueblo durante esta temporada engloba a jugadores con edad superior a la edad de educación primaria. En relación a la escuela de fútbol, la observación se centra en el grupo alevín, compuesto por 16 deportistas de 10 a 12 años, exclusivamente masculino, y cuyo entrenador es con el que mayor contacto se establece. Así mismo, se observan entrenamientos de fútbol de otros grupos. Todos entrenan en el mismo lugar y a la misma hora y su observación permite adquirir una visión global del funcionamiento del club, sin duda el que más niños acoge del pueblo.
El número total de entrenamientos y de ensayos observados es de 43: 10 en fútbol, 10 en baloncesto y 10 en pelota, de una hora y media de duración cada uno, y 13 ensayos de danzas de una hora. También se acude a la exhibición de danzas que supone el broche final del curso y a un partido de cada escuela deportiva para conocer cuáles son las particularidades de estos eventos. El tiempo observado de la escuela de danzas es menor que el de las deportivas, unas cuatro veces aproximadamente, ya que así está distribuido el tiempo semanal dedicado a cada escuela extraescolar: por cada una hora de danzas semanal los deportistas entrenan tres horas y juegan un partido el fin de semana. Así mismo, debido a la gran cantidad de actividades realizadas por las escuelas y con el objetivo de recabar más información se acude a otros eventos como los campus de verano, los trofeos que organizan para competir con otros clubes, las fiestas de fútbol y pelota de final de temporada o cloenda, la exhibición del día del corpus del grupo de danzas o la cena de gala del club de pelota.
Se acude a las sesiones de educación física escolar y a los entrenamientos y ensayos extraescolares antes que comiencen y el abandono se produce cuando finalizan. A veces también se permanece más tiempo y se mantiene contacto con las profesoras o los entrenadores. El conjunto de interacciones
CAPÍTULO 3: METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN
establecidas con los sujetos hace que poco a poco la presencia del investigador sea más normalizada, a que le acepten como dice Angrosino (2012) como vecino, amigo e investigador. Cuando es solicitado por los responsables se les acompaña junto al alumnado a diferentes aulas de la escuela, se traslada material, se contribuye en la organización de actividades, etc. Estas acciones permiten adentrarse más profundamente en el contexto y comprender como indica Level (2011) “algunos mecanismos inaccesibles o difícilmente descriptibles para cualquiera que se encuentre en situación de exterioridad” (p. 75).
Todas estas interacciones y nuestra formación externa contribuyen a la mejora en la comunicación en valenciano. Algo que era un obstáculo al inicio acaba siendo una ventaja al notar que las relaciones son más cercanas al interactuar en valencià, se constata como dicen Goetz y LeCompte (1988) que “la fluidez en el lenguaje de los participantes tiene una importancia decisiva” (p. 114). Además, percibimos el hecho de que un no valenciano hable en valenciano, aunque con dificultades, supone una consideración a uno de los rasgos locales que caracterizan la comunicación verbal de Meliana.
A finales de julio de 2009 finaliza la observación. Hace un mes que las clases del colegio Mediterrani han acabado pero las escuelas extraescolares aún celebran actividades en verano. Si bien se podría continuar la observación, se considera el complimiento de los aspectos que debe reunir toda etnografía. Como dice Conklin (1975):
Una etnografía, requiere un largo periodo de estudio íntimo y de residencia en una comunidad pequeña bien determinada, el conocimiento de la lengua hablada y la utilización de un amplio abanico de técnicas de observación, incluyendo largos contactos cara a cara con los miembros del grupo local, participación en algunas de las actividades de este grupo y un mayor énfasis en el trabajo intensivo con los informadores que en la utilización de datos documentales o de encuesta. (p. 321).