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Se obtienen conocimientos para poder ofrecer respuestas y soluciones a las necesidades de la

Martes, 28 de septiembre,

4. Se obtienen conocimientos para poder ofrecer respuestas y soluciones a las necesidades de la

comunidad.

El resultado es la gestión conjunta de los impactos con el apoyo de otras partes interesadas. Se crea corresponsabilidad con las comunidades a la hora de gestionar actividades, lo que las hace menos

dependientes. Se produce una mejora en las políticas y prácticas de la empresa a partir de la integración de RSE en su sistema de gestión.

Los desafíos se centran en buscar mejorar continuamente el sistema de consulta y su integración en la estrategia. La empresa es

consciente de la importancia de crear empleo para generar un medio de sustento para las personas, así como de sus efectos positivos indirectos. El medio ambiente es también un desafío al que se enfrenta Amanco, puesto que a través de las consultas se ha puesto de manifiesto la falta de información en ambas partes, y se requiere avanzar en este aspecto. En cuanto al futuro de la RSE en Amanco, es necesario que se produzca un cambio de percepción en la función de la empresas y su papel en el desarrollo social. El grupo seguirá buscando oportunidades de alianzas creativas para mejorar la calidad de vida de las comunidades con base en una relación de mutuo beneficio. De este modo las empresas se hacen acreedoras de una licencia social para operar y las comunidades mejoran sus condiciones de vida. Las siguientes palabras de Roberto Salas, CEO de Amanco, resumen la visión y resultados de la compañía:

“Hemos demostrado que, en medio de una de las más serias crisis que ha vivido Latinoamérica en los últimos años, es factible hacer negocios que generen un retorno financiero razonable y que es posible hacerlo con responsabilidad social y empresarial”.

Comentarios finales

Es importante resaltar la creación de capital social, la consolidación de la confianza y el establecimiento de relaciones interorganizacionales que se transformen en apoyo para quienes lo necesitan. El Estado tiene la responsabilidad de crear las condiciones

necesarias y las políticas públicas adecuadas para lograr el desarrollo sostenible. Las empresas, por su parte, tienen el compromiso de acompañarle pero nunca de sustituirlo ni mucho menos competir en las tareas de asegurar el bienestar social y ambiental.

La expresión formal del compromiso de las relaciones entre las empresas y la comunidad se materializa en impactos positivos a través de la dedicación de recursos financieros, técnicos y humanos. Se debe buscar y garantizar la profesionalización de la gestión, así como la continuidad y la estabilidad del compromiso, para lo cual es necesario encontrar el componente estratégico vinculado a la empresa y la sostenibilidad de los logros. De lo contrario serán esfuerzos que no alcanzan su potencial y cuyo impacto es efímero.

Surgen como elementos muy importantes la

evaluación para comprobar la eficiencia y eficacia en el uso de los recursos y la importancia de la

posibilidad de emular iniciativas y llevarlas a escala en la fase de diseño de los proyectos para multiplicar sus efectos positivos, teniendo en cuenta las particularidades de cada comunidad. Los cambios sociales deben ser claros y autosostenibles en el largo plazo; si no se consigue este objetivo los proyectos no generan el valor económico, social y ambiental para el que se crearon.

Las fundaciones corporativas tienen una fortaleza que las ayuda a cumplir su misión, y es la de establecer alianzas intersectoriales (sector público, sector privado y sociedad civil). De este modo la empresa diversifica las relaciones con el resto de actores sociales, que a su vez le ayudan a entender en mayor profundidad la realidad que la rodea. Este mayor conocimiento del entorno permite tener un mayor impacto positivo en las comunidades y se convierte en una herramienta muy valiosa para una mejor gestión empresarial.

En cuanto al caso específico de la industria extractiva, la división de roles entre las compañías operativas y el gobierno en cuanto a mejorar el impacto social y económico en las comunidades locales es un asunto fundamental. La volatilidad comercial del sector de la industria extractiva

sugiere que las compañías deberían abstenerse de establecer compromisos con programas de desarrollo de largo plazo de carácter unilateral ya que éstos pueden generar falsas expectativas y crear dependencia. Se debe evitar sustituir el rol que debe desempeñar el Estado. Se consigue una mayor sostenibilidad y una reducción de las responsabilidades de la compañía cuando éstas aprenden a asociarse con los gobiernos locales en proyectos comunitarios, sincronizando los programas de inversión social con las prioridades estratégicas en materia social y económica de la administración local o regional. En aquellas situaciones en las cuales estos procesos políticos y de planificación están ausentes, las empresas deben gradualmente construir las capacidades para que las

autoridades locales puedan planificar el desarrollo social y económico.

Es muy importante señalar que a través de un sistema de gestión social apropiado se puede obtener la licencia social para operar, lo cual contribuye a reducir riesgos, maximizar

oportunidades y fortalecer la reputación corporativa. Es necesario perder el miedo a decir que la

responsabilidad social empresarial es una estrategia de competitividad y admitir que se pueden dar situaciones donde todas las partes interesadas se benefician, incluyendo el desempeño empresarial. Es precisamente este argumento, y el hecho de formar parte de la estrategia de negocios, de la compañía lo que hace a las acciones responsables sostenibles en el tiempo.

En

años recientes se ha despertado un interés global por el tema de la Responsabilidad Social Corporativa. Este interés se debe en parte a la difusión que el tema ha tenido a través de los medios de comunicación, y en forma muy importante por el deseo genuino de los líderes empresariales de desarrollar una cultura de responsabilidad social dentro de sus empresas. Aun así, es evidente que existe un desconocimiento profundo de la manera en que se debe instrumentar una estrategia social dentro de ellas, o de la manera en que la temática social debe

integrarse a la estrategia general del negocio.

Si bien es cierto que se ha avanzado mucho, también es verdad que falta mucho por hacer. Por ejemplo, no hay un consenso acerca del significado de la RSE, es decir, no hay una diferencia clara entre lo que es RSE y lo que es la obligación legal de las empresas en temas como calidad de vida de los empleados, ética y transparencia, y cuidado y preservación del medio ambiente.

El papel que ahora cumplen y cumplirán en el futuro las escuelas de negocios y otras instituciones de capacitación es preponderante. Por ello es necesario hacer mayores esfuerzos por realizar investigaciones de calidad y para desarrollar metodologías y

herramientas que orienten a las empresas en el camino hacia la responsabilidad social. Es labor de las instituciones educar no sólo a los empresarios actuales, sino también a los estudiantes, quienes, como futuros líderes de empresa, deberán saber

instrumentar una estrategia social en todos los ámbitos de sus organizaciones.

En la medida en que la RSE tiene impacto en todas las acciones de la empresa, no puede ser

responsabilidad de un solo departamento. Las escuelas de negocios no deben caer en el error de hacer de la RSE un silo más, como son actualmente las áreas de finanzas o mercadotecnia, entre otras; será necesario buscar esquemas para integrar los conceptos y las herramientas en todos los cursos. Asimismo, la investigación en RSE no se debe realizar en forma aislada, como si actuara en el vacío. Al igual que la educación, la investigación debe conducirse en forma integrada e ir más allá de los temas clásicos (por ejemplo, si compensa o no ser socialmente responsable) para poder abrir la mente y ampliar horizontes. Es necesario incluir tópicos como por ejemplo las posibles interacciones y sinergias que tiene la RSE con todas las áreas funcionales de la compañía. La RSE es un tema que atañe a todos por igual en la empresa, y debe ser igual dentro de las instituciones educativas. Para explorar cuál es el aporte de las escuelas de negocios y otras instituciones que influyen en la educación de las partes interesadas, damos paso a las contribuciones de los panelistas que tomaron parte en esta sesión.

David Barkin, Profesor de Economía de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) de México, nos

TERCERA RONDA DE SESIONES PARALELAS

Sesión B: La educación de las partes interesadas